Participé de la 6.ª edición del Reconocimiento a la Ciencia y la Salud del Uruguay. La ceremonia reunió a médicos, investigadores, científicos, instituciones y organizaciones. Más allá de los galardones, dejó una imagen del trabajo que se realiza en el país para investigar, prevenir, diagnosticar, tratar y mejorar la calidad de vida.

Hay ceremonias en las que la foto final dice mucho más que la entrega de un premio.

Participé de este homenaje y, al ver reunidos a tantos galardonados por su trabajo, pensé en algo tan sencillo como trascendente: investigar para salvar, prevenir para cuidar y trabajar para lograr una mejor calidad de vida.

La 6.ª edición del Reconocimiento a la Ciencia y la Salud del Uruguay 2026 reunió en Montevideo a profesionales, investigadores, instituciones y organizaciones que trabajan desde diferentes áreas, pero comparten un objetivo común: la salud y el bienestar de las personas.

Galardonar también es reconocer el esfuerzo

La salud suele convertirse en noticia cuando aparece un problema: dificultades de atención, costos, enfermedades, falta de recursos o demoras. Esta vez ocurrió lo contrario. Los protagonistas fueron quienes trabajan para encontrar soluciones.

La nómina de reconocidos mostró, además, la diversidad que existe detrás de un sistema de salud. Estuvieron representados profesionales de diferentes especialidades, centros asistenciales, investigación científica y organizaciones vinculadas al cuidado de las personas.

Entre los galardonados estuvieron el Centro de Oncogenética del Hospital Central de las Fuerzas Armadas, el Servicio de Endoscopía Digestiva de la Asociación Española, el Centro Oncológico del Hospital de Tacuarembó, el Centro Cardiológico del Sanatorio Americano, el Centro de Alta Tecnología del Círculo Católico y el Centro Uruguayo de Imagenología Molecular, entre otros.

También se reconocieron investigaciones, entre ellas un trabajo sobre microbiota intestinal y asociaciones en niños con TEA, así como una investigación clínica de radiofármaco PET para el Alzheimer.

La salud no empieza ni termina en un consultorio

Ese conjunto de nombres permite comprender algo que a veces olvidamos. Detrás de la atención que recibe un paciente existe una enorme cadena de conocimiento y trabajo.

Hay médicos, investigadores, técnicos, docentes, centros especializados, laboratorios, tecnología y organizaciones. Hay personas estudiando enfermedades, desarrollando nuevos procedimientos, buscando diagnósticos más tempranos o intentando que un tratamiento permita vivir mejor.

Por eso, galardonar también tiene un valor social. Una sociedad que reconoce a quienes investigan, curan, previenen y acompañan está señalando aquello que considera importante.

Y permite generar referentes para quienes vienen detrás.

El compromiso es de toda la sociedad

Ningún sistema sanitario se sostiene exclusivamente dentro de hospitales y consultorios. Necesita formación, investigación, inversión, innovación, políticas públicas, instituciones, empresas, organizaciones sociales y ciudadanos comprometidos con el cuidado de la salud.

Uruguay enfrenta, además, los cambios que están transformando la medicina: inteligencia artificial, genética, medicina personalizada, nuevos sistemas de diagnóstico y una población que vive más años.

La tecnología avanzará. Los tratamientos cambiarán. La investigación abrirá nuevas posibilidades. Pero hay algo que no debería perderse en ese proceso: la dimensión humana de la salud.

Una foto que también fue parte del homenaje

La ceremonia terminó y llegó el momento de reunir a los galardonados.

Esa foto final, con tantos profesionales e instituciones juntos, terminó siendo para mí una de las imágenes más representativas de la jornada. No fue simplemente la fotografía de cierre de un evento. Fue parte del homenaje.

Porque detrás de cada persona que recibió un reconocimiento existen años de estudio, investigación, trabajo y decisiones que muchas veces ocurren lejos de las cámaras.

Y corresponde reconocer también a quien genera ese espacio.

Gracias a Juan Herrera Producciones por impulsar esta iniciativa y mantener, año tras año, un reconocimiento que permite premiar el esfuerzo y hacer visible ante la sociedad a quienes trabajan para que otras personas puedan vivir más y mejor.

Una sociedad también se define por aquello que decide reconocer. En esta oportunidad, Uruguay aplaudió a quienes eligieron dedicar su conocimiento y su trabajo a cuidar la vida.

Un reconocimiento especial a Gonzalo Moratorio

Uno de los momentos destacados de la ceremonia fue el homenaje al PhD. Dr. Gonzalo Moratorio, quien integró la nómina de galardonados de esta edición. Su reconocimiento volvió a poner en primer plano el valor de la investigación científica y de quienes dedican su trabajo a generar conocimiento con impacto en la salud y en la sociedad.

El homenaje puede verse en el video que acompaña esta nota. Desde este espacio sumamos también nuestro deseo de una pronta recuperación para Gonzalo Moratorio, con la expectativa de poder tenerlo presente, en vivo, en la próxima edición y brindarle personalmente el reconocimiento y el aplauso que merece.

La ceremonia tuvo además su espacio para la música y el espectáculo, con la actuación del cantante Diego Coronel y la participación de Agustín Britos, quien realizó un homenaje especial en memoria de Ruben Rada. Ciencia, salud, reconocimiento y cultura se encontraron así en una noche dedicada, fundamentalmente, a valorar el trabajo y la trayectoria.

Listado completo de galardonados

El evento contó también con destacados shows, el cantante Diego Coronel y un homenaje especial realizado por Agustín Britos en memoria de Ruben Rada.

 

Listado completo de Galardonados:

  • Yaquelín Olmedo
  • Fundación Rostros
  • Dr. Víctor Dayan
  • Daniel Drexler
  • Dr. Justino Menéndez
  • Fernando Elhordoy
  • Investigación sobre microbiota intestinal y asociaciones en niños con TEA (Dra. Nadia Riera – Dra. María Mendive)
  • PhD MSc Lic. María Eugenia Francia
  • Centro de Oncogenética del Hospital Central de las Fuerzas Armadas
  • Fernanda Nozar
  • Dra. María Mercedes Piñeyro
  • Dr. Fernando Martínez
  • Servicio de Endoscopía Digestiva de la Asociación Española
  • Dra. Alejandra Girona 
  • Dra. Mónica Kierszenbaum
  • Centro de alta tecnología del Círculo Católico
  • Dra. Fernanda Blasina
  • Aldo Sgaravatti
  • Centro Oncológico del Hospital de Tacuarembó
  • Centro Cardiológico del Sanatorio Americano
  • PhD. Dra. Nora Berois
  • FU – Humanova Uruguay
  • Dr. Daniel González
  • Dr. Ernesto Irrazábal
  • Hogar Italiano
  • Centro Uruguayo de Imagenología Molecular (Investigación clínica de radiofármaco PET para el Alzheimer)
  • Dr. Gonzalo Moratorio

El evento contó también con destacados shows, el cantante Diego Coronel y un homenaje especial realizado por Agustín Britos en memoria de Rubén Rada.

 

 

 

En el marco de la Expo Prado, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) puso sobre la mesa uno de los temas centrales para Uruguay: cómo se mueve la carne en un mundo donde cambian los mercados, los aranceles y los grandes compradores. La conferencia “El comercio de carne en un mundo en transformación” reunió la mirada técnica de Álvaro Pereira con un intercambio en el que participaron Guillermo Valles, Roberto Perosa y Gastón Scayola, para analizar dónde está parado Uruguay y hacia dónde pueden abrirse nuevas oportunidades.

Carne uruguaya: un producto que exporta valor y también posiciona al país

Estados Unidos se convirtió en 2026 en el principal mercado en valor para la carne bovina uruguaya. China, Europa y otros destinos completan un mapa cada vez más diversificado. Álvaro Pereira, gerente de Acceso a Mercados del INAC, analiza un comercio mundial en transformación y una estrategia uruguaya que apuesta más por el valor que por el volumen.

Uruguay difícilmente pueda competir con Brasil por toneladas de carne. Tampoco parece necesitar hacerlo.

En un mercado mundial dominado por grandes productores y compradores, la estrategia uruguaya pasa por otro lugar: encontrar los mercados adecuados para cada corte, agregar valor y construir confianza alrededor del origen Uruguay.

Esa fue una de las conclusiones que dejó la conferencia “El comercio de carne en un mundo en transformación”, realizada en la Rural del Prado, donde Álvaro Pereira, gerente de Acceso a Mercados del Instituto Nacional de Carnes (INAC), presentó una radiografía del comercio internacional.

Su exposición permitió entender algo que muchas veces queda escondido detrás de las cifras de exportación: un mismo animal uruguayo puede abastecer simultáneamente mercados completamente diferentes.

Un mundo de grandes compradores

Pereira identifica seis grandes polos de importación. China y Estados Unidos ocupan actualmente los lugares centrales. Detrás aparecen Japón y Corea del Sur, mientras que Medio Oriente, el norte de África y el sudeste asiático forman otro espacio de creciente interés. Finalmente está la Unión Europea, menor en volumen, pero especialmente importante para Uruguay por el valor de los productos que compra.

Del otro lado aparecen los grandes exportadores: Mercosur, Australia, Nueva Zelanda, India y el propio Estados Unidos, que tiene la particularidad de ser simultáneamente uno de los mayores compradores y vendedores.

Brasil ocupa una dimensión difícil de comparar con Uruguay. Pereira señaló durante la entrevista que cerca del 40% de la carne comercializada internacionalmente tiene origen en el Mercosur y que aproximadamente dos de cada tres toneladas de ese bloque corresponden a Brasil.

Los datos internacionales confirman el enorme peso brasileño: USDA estimó que Brasil representó cerca de una cuarta parte de las exportaciones mundiales de carne bovina en 2025 y que China absorbió aproximadamente el 48% de sus ventas durante los primeros siete meses de aquel año.

Pero Uruguay juega otro partido.

“Uruguay trabaja en nichos”

Pereira lo sintetiza con una definición que probablemente sea una de las más importantes de la entrevista:

“Uruguay es un exportador que trabaja en nichos, trabaja valor agregado”.

El país representa una porción relativamente pequeña del comercio mundial. Esa escala puede transformarse en una ventaja porque permite colocar producción en diferentes destinos sin alterar significativamente los mercados a los que llega.

Y allí aparece una característica interesante del negocio cárnico uruguayo.

Pereira lo explicó de una manera muy gráfica: de un mismo animal pueden destinarse cortes hacia Estados Unidos, China, Europa y el propio mercado uruguayo.

No significa que cada animal se divida literalmente en cuatro partes iguales. La explicación sirve para comprender la lógica económica: buscar para cada corte el destino donde pueda obtener mayor valorización.

“Eso genera un valor bien interesante”, sostuvo Pereira.

Estados Unidos pasó al primer lugar

El cambio más significativo de 2026 está en Estados Unidos.

Según información publicada por INAC, en lo que va del año ese país se consolidó como principal mercado de la carne bovina uruguaya en términos de valor, con exportaciones por US$ 636,9 millones y 117.112 toneladas peso canal.

Pereira confirmó esa relevancia durante nuestra conversación:

“Hoy en día Estados Unidos es el principal mercado de Uruguay. Es un mercado que está mostrando precios muy, muy buenos”.

Pero también es uno de los mercados que obliga a mirar las reglas casi permanentemente.

Los cambios arancelarios estadounidenses de 2025 y 2026 modificaron condiciones para numerosos países y productos. La carne bovina estuvo alcanzada inicialmente por sobretasas y posteriormente fue exceptuada. INAC ha seguido especialmente estos movimientos por el efecto que pueden tener sobre la competitividad relativa entre proveedores.

“Las innovaciones normativas en Estados Unidos nos han traído atentos y ocupados”, explicó Pereira.

No es solamente cuánto compra un mercado. También importa en qué condiciones entra Uruguay frente a Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Argentina u otros competidores.

China sigue siendo demasiado grande para ignorarla

El crecimiento estadounidense no elimina el peso de China.

China continúa siendo uno de los grandes centros del comercio mundial de carne y mantiene una relación estratégica con Uruguay. En 2026, durante la misión oficial uruguaya en Shanghái, INAC presentó una nueva campaña de promoción de la carne nacional orientada precisamente a fortalecer ese posicionamiento.

La ecuación, por lo tanto, no debería interpretarse como Estados Unidos o China.

Es Estados Unidos y China, junto con Europa y otros destinos.

La diversificación reduce la dependencia de un único comprador y permite aprovechar mejor las características de cada producto.

Europa: menos toneladas pueden significar mucho valor

La Unión Europea representa otro ejemplo.

En 2025 las exportaciones uruguayas de carne hacia la UE alcanzaron unas 52.000 toneladas, con un crecimiento cercano al 50% respecto al año anterior y el mayor volumen de la última década, según INAC.

Europa tiene además una particularidad: allí pesan especialmente el origen, la calidad, la información sobre el producto y las condiciones de producción.

Por eso Uruguay intenta competir con atributos que van bastante más allá del precio: trazabilidad, producción sobre pasturas naturales, controles sanitarios, sostenibilidad y capacidad de identificar el origen del producto.

La estrategia oficial de INAC coloca precisamente el posicionamiento de Uruguay Beef & Lamb y la generación de valor mediante la marca país entre sus objetivos centrales.

Cuando un corte de carne también cuenta de dónde viene

Aquí el comercio exterior se encuentra con algo que interesa especialmente desde la perspectiva de Noticias y Destinos.

Una persona puede conocer Uruguay por Punta del Este, Montevideo, Colonia o el fútbol. Pero también puede encontrarse con el país sentado frente a una mesa en Nueva York, Miami, Shanghái, Tokio, Berlín o Ámsterdam.

Y ese contacto tiene valor.

En marzo de 2026, por ejemplo, INAC reunió en Uruguay a nueve chefs procedentes de Estados Unidos, Europa y China. Esos tres mercados concentraron más del 80% de las exportaciones uruguayas de carne bovina y menudencias durante 2025. La visita incluyó el sistema productivo, frigoríficos, trazabilidad y características de la producción nacional.

En Tokio, Uruguay presentó este año su carne ante compradores e importadores en la Supermarket Trade Show, una feria que reúne alrededor de 80.000 profesionales. La propuesta no se limitó a vender cortes: comunicó calidad, trazabilidad, sostenibilidad y origen.

Y durante el Mundial 2026, la carne también formó parte de las acciones desarrolladas en Miami para promocionar internacionalmente al país.

Ahí aparece otra dimensión.

La carne no solamente sale de Uruguay. También lleva Uruguay consigo.

Una industria que atraviesa al país

El impacto tampoco termina en el puerto.

INAC ha estimado que la cadena cárnica representa alrededor del 10% del PBI, ocupa directa o indirectamente a una proporción equivalente de la población activa y aporta aproximadamente una cuarta parte de las exportaciones nacionales.

Por eso la discusión sobre exportar ganado en pie o procesarlo dentro del país también apareció durante la entrevista.

Consultado sobre los planteos contrarios a la exportación de ganado en pie, Pereira evitó pronunciarse sobre una declaración que no había escuchado directamente, pero explicó el fundamento económico detrás de esa posición: procesar el producto en Uruguay permite incorporar mayor valor por tonelada, actividad industrial, recaudación y empleo.

Es una discusión que excede al productor y al frigorífico. Tiene consecuencias sobre trabajo, territorio, industria y capacidad exportadora.

El pequeño tamaño también puede ser una ventaja

Quizás allí esté una de las paradojas más interesantes del negocio.

Uruguay es pequeño frente a Brasil, Australia o Estados Unidos. Pero justamente esa escala le permite especializarse.

No necesita abastecer por sí solo a China. Necesita que determinados compradores chinos quieran carne uruguaya. No necesita dominar el mercado estadounidense. Necesita colocar allí productos capaces de obtener buenos precios. Y en Europa no necesita ganar por toneladas si puede competir por origen, calidad y confianza.

El desafío será conservar abiertos esos mercados, seguir diversificando destinos y reaccionar rápidamente cuando cambian aranceles, regulaciones o preferencias de los consumidores.

La carne uruguaya lleva décadas formando parte de la economía nacional. La transformación que describe Álvaro Pereira agrega otra lectura: ya no alcanza con producir y exportar. Hay que saber dónde colocar cada corte, cuánto valor puede generar y qué imagen de Uruguay queda después de consumirlo.

Porque cuando en un restaurante del mundo alguien pide carne uruguaya, detrás de ese plato también hay territorio, producción, empleo, gastronomía y una marca país.

Y eso también es promoción de Uruguay.

SUA: del anuncio en Carrasco al desafío de despegar

En enero de 2025 estuve en el Aeropuerto Internacional de Carrasco cuando SUA presentó su alianza con airBaltic. El proyecto prometía devolver a Uruguay una aerolínea con bandera nacional, incorporar Airbus A220 y conectar el país con la región. El primer vuelo estaba previsto para aquel mismo año. Veinte meses después, SUA todavía no transportó pasajeros y su socio estratégico acaba de ingresar en Chapter 11. El proyecto continúa, pero las condiciones cambiaron.

El 28 de enero de 2025 estuve en Carrasco cuando SUA Líneas Aéreas y airBaltic presentaron una alianza que despertó una expectativa lógica.

Uruguay necesitaba —y continúa necesitando— mayor conectividad aérea.

SUA llegaba con una propuesta ambiciosa: utilizar Airbus A220-300 y conectar Montevideo con ciudades de Argentina, Brasil, Paraguay y Chile, apoyándose en la experiencia de airBaltic.

No era solamente una presentación comercial. Había un cronograma: comenzar a volar durante el último trimestre de 2025.

Pasó aquel año. Estamos en septiembre de 2026 y el primer vuelo todavía no ocurrió.

Ahora SUA vuelve a manejar como objetivo comenzar antes de finalizar 2026.

Pero desde aquella presentación en Carrasco ocurrió algo que cambia el contexto: airBaltic, una pieza fundamental del proyecto, inició un proceso de reorganización financiera bajo Chapter 11 en Estados Unidos.

airBaltic sigue volando, pero necesita reestructurarse

Chapter 11 no significa que airBaltic haya cerrado.

La compañía letona continúa operando mientras busca reorganizar sus obligaciones bajo supervisión judicial. Consiguió además financiación para atravesar el proceso.

Pero tampoco es un dato menor.

La empresa necesita revisar deuda, costos, capacidad, contratos y parte de su estrategia comercial.

Y eso interesa especialmente a Uruguay porque airBaltic no aparecía en el proyecto SUA solamente como un nombre prestigioso.

Era parte del funcionamiento previsto para la nueva aerolínea.

Los aviones también dependían de airBaltic

El acuerdo presentado en Carrasco contemplaba utilizar Airbus A220-300 de airBaltic mediante un esquema ACMI.

En este tipo de operación, el proveedor aporta aeronave, tripulación, mantenimiento y seguro.

Para una aerolínea nueva representa una ventaja enorme: permite comenzar sin construir inmediatamente toda la estructura necesaria para operar una flota propia.

Pero también supone dependencia.

Si el proveedor debe revisar su flota, sus contratos y su capacidad disponible, resulta lógico preguntarse qué ocurrirá con los aviones previstos para Uruguay.

Hasta el momento no existe información pública que indique que el acuerdo SUA-airBaltic haya sido cancelado.

Por eso tampoco corresponde concluir que el Chapter 11 impedirá necesariamente el comienzo de SUA.

Lo que sí corresponde es preguntarse si aquel acuerdo de enero de 2025 continúa hoy en las mismas condiciones.

Una relación que necesitaban los dos

Hay otro dato que vuelve esta historia especialmente interesante.

En marzo de 2026 se conoció que las demoras del proyecto SUA también habían afectado las previsiones financieras de airBaltic.

La compañía europea esperaba obtener ingresos colocando capacidad de sus Airbus A220 en Uruguay durante noviembre y diciembre de 2025.

Como SUA no comenzó a operar, esos ingresos no llegaron.

airBaltic terminó 2025 con un EBITDAR ajustado de 143,9 millones de euros, por debajo de los 160 a 170 millones que había previsto.

Naturalmente, sería incorrecto afirmar que SUA provocó los problemas financieros de airBaltic. La compañía letona enfrenta una situación mucho más amplia, relacionada con deuda, financiación, combustible y disponibilidad de aeronaves y motores.

Pero aquel dato reveló algo que no resultaba tan evidente cuando asistimos a la presentación: SUA necesitaba a airBaltic y airBaltic también esperaba hacer negocio con SUA.

Uruguay ya conoce proyectos que no consiguieron sostenerse

El entusiasmo que puede generar una nueva aerolínea uruguaya convive inevitablemente con nuestra propia historia aeronáutica.

PLUNA dejó de operar en 2012.

BQB Líneas Aéreas suspendió sus operaciones en 2015.

Alas Uruguay, creada después del cierre de PLUNA, comenzó sus vuelos comerciales en 2016. La expectativa era recuperar parte de aquella conectividad y mantener experiencia aeronáutica uruguaya.

Tampoco funcionó.

Suspendió sus operaciones en 2017.

Las tres experiencias fueron diferentes y sería un error utilizarlas para anticipar qué ocurrirá con SUA.

Pero dejan una enseñanza que no debería ignorarse: el problema de una aerolínea no es solamente conseguir despegar. Es conseguir seguir volando.

Uruguay tiene un mercado doméstico prácticamente inexistente para la aviación comercial regular. Una compañía basada en Carrasco necesita mirar necesariamente hacia afuera y competir en rutas internacionales.

Y allí aparecen compañías mucho mayores, con redes consolidadas, programas de fidelización, acuerdos comerciales y capacidad para modificar rápidamente precios y frecuencias.

JetSMART ya probó Buenos Aires-Montevideo

Hay un antecedente mucho más reciente que SUA debería observar.

JetSMART comenzó a operar entre Aeroparque y Montevideo en mayo de 2024.

La ruta parecía tener todos los ingredientes necesarios: dos capitales próximas, turismo, negocios y un enorme movimiento de personas entre ambas orillas.

Inicialmente llegó con dos frecuencias diarias.

Pocos meses después dejó de operar.

La experiencia demuestra que una ruta puede parecer atractiva sobre un mapa y no necesariamente funcionar económicamente.

Montevideo-Buenos Aires tiene además una particularidad: el avión compite con el barco.

Buquebus y Colonia Express ofrecen conexiones que parten y llegan mucho más cerca de los centros urbanos.

Un vuelo puede durar apenas media hora, pero el pasajero mide el viaje completo: traslado a Carrasco, anticipación necesaria, controles, embarque, vuelo y desplazamiento desde Aeroparque.

Eso no significa que no exista mercado aéreo entre ambas ciudades. Aerolíneas Argentinas mantiene la ruta y hay pasajeros corporativos, conexiones aéreas y viajeros para quienes determinados horarios hacen competitivo al avión.

Significa que entrar en ese mercado requiere encontrar un espacio propio.

Quizás la oportunidad de SUA esté más allá de Buenos Aires

Aquí puede estar uno de los puntos más interesantes del proyecto original.

Uruguay necesita conexiones regionales que hoy son insuficientes o directamente no existen.

Brasil ofrece un mercado enorme. Paraguay continúa creciendo como emisor hacia Uruguay. Chile es relevante y Argentina representa mucho más que Buenos Aires.

Una compañía basada en Carrasco podría encontrar oportunidades conectando ciudades donde actualmente el pasajero debe realizar una escala que multiplica el tiempo de viaje.

El Airbus A220-300 tiene características interesantes precisamente para mercados de densidad intermedia.

Pero el avión es solamente una herramienta.

La ruta debe generar pasajeros durante buena parte del año y producir ingresos suficientes para sostenerla.

El tiempo también cuesta

Cuando estuvimos en aquella presentación de enero de 2025, el objetivo era comenzar a volar durante ese mismo año.

Ahora se habla de fines de 2026.

Un retraso no significa que una aerolínea vaya a fracasar. Conseguir financiación y completar una certificación aeronáutica lleva tiempo.

Pero mientras un proyecto espera, el mercado cambia.

Cambian los precios del combustible.

Cambian los competidores.

Cambian las tasas de interés.

Cambian las rutas.

Y, en este caso, cambió también la situación financiera del socio estratégico.

Por eso la pregunta ya no es solamente cuándo comenzará SUA.

También interesa saber con qué estructura comenzará.

De Carrasco 2025 a Carrasco 2026

Recuerdo aquella presentación porque una nueva aerolínea uruguaya era una noticia importante.

Lo sigue siendo.

Una compañía que consiga conectar Uruguay con nuevos mercados puede generar turismo, negocios, empleo y oportunidades.

Pero después de veinte meses resulta necesario separar las proyecciones de los hechos.

SUA todavía está avanzando en su capitalización y en los procesos necesarios para comenzar a operar.

airBaltic continúa siendo presentada como su socio estratégico, aunque ahora atraviesa una reestructuración bajo Chapter 11.

Y permanecen algunas preguntas fundamentales.

¿Cuántos A220 estarán realmente disponibles para SUA?

¿Continúa vigente el acuerdo ACMI en las condiciones originalmente previstas?

¿Está asegurado el capital necesario para comenzar?

¿Cuáles serán las primeras rutas?

¿Con cuántos aviones comenzará efectivamente?

¿Y cuándo podremos comprar un pasaje y subir a uno de ellos?

Son preguntas razonables para un proyecto que lleva casi dos años construyéndose.

PLUNA, BQB y Alas Uruguay demostraron lo difícil que resulta sostener una aerolínea uruguaya.

JetSMART demostró, además, que incluso una compañía internacional de bajo costo puede entrar en una ruta aparentemente atractiva como Montevideo-Buenos Aires y retirarse pocos meses después.

Nada de eso determina el futuro de SUA.

Pero forma parte del mercado al que pretende ingresar.

En enero de 2025 estuve en Carrasco cuando conocimos la base de este emprendimiento. Había expectativa, proyectos, rutas y aviones sobre la mesa.

Veinte meses después, SUA mantiene su intención de volar.

Ahora llega la prueba que realmente importa para cualquier aerolínea: pasar del proyecto al aeropuerto, del render al avión y del anuncio al primer despegue.

Fuentes

Fuente del relato: experiencia personal del autor en la presentación de SUA y airBaltic realizada en el Aeropuerto Internacional de Carrasco en enero de 2025.

 
 

De Brasil a Canelones: cinco días para descubrir el Uruguay que se vive

Periodistas y comunicadores brasileños recorrieron Canelones y Montevideo en una experiencia que combinó turismo, patrimonio, innovación, gastronomía, producción y encuentros profesionales. La visita dejó además un resultado que ya puede verse: las primeras historias comenzaron a publicarse en Brasil.

Durante meses fue un proyecto. Hubo que coordinar agendas, buscar apoyos, definir recorridos y conseguir que instituciones públicas, empresas, centros educativos y operadores se sumaran a una misma idea.

Esta semana aquella planificación salió del papel.

Periodistas y comunicadores vinculados a FEBTUR, procedentes de diferentes regiones de Brasil, llegaron a Uruguay convocados por la Asociación Turística de Canelones (ATC) para conocer el territorio desde adentro.

No se trataba simplemente de llevarlos de un atractivo a otro. El objetivo era que pudieran mirar, preguntar, probar, entrevistar y después decidir qué historias contar a sus audiencias.

Y para quienes participaron de la organización, una primera impresión quedó instalada al terminar el recorrido: la experiencia superó las expectativas.

La puerta de entrada también cuenta una historia

Canelones comenzó a mostrarse desde un lugar que muchas veces olvidamos considerar parte de la experiencia turística: el aeropuerto.

La visita permitió conocer el Aeropuerto Internacional de Carrasco, su infraestructura y el papel que cumple la conectividad para el desarrollo turístico y económico.

Pero allí apareció también una de las grandes sorpresas del programa: TUMO.

Para un grupo formado precisamente por periodistas, productores y comunicadores, conocer un espacio dedicado a que jóvenes desarrollen capacidades vinculadas con tecnología, creatividad y producción audiovisual generó particular interés.

TUMO Uruguay es impulsado por Ceibal con el apoyo de Aeropuertos Uruguay y Corporación América Airports, y propone formación gratuita para adolescentes en áreas creativas y tecnológicas.

Fue una manera diferente de presentar Uruguay: además de paisajes y atractivos turísticos, mostrar conocimiento, formación e innovación.

Montevideo se sumó al recorrido

El encuentro nació en Canelones, pero desde la organización se entendió que la oportunidad no debía quedar limitada por fronteras departamentales.

La Asociación Turística de Montevideo organizó un city tour que acercó a los visitantes a diferentes expresiones de la identidad de la capital.

El Museo del Carnaval, el Museo del Fútbol, el Bar 1930 y la Rural del Prado formaron parte de una jornada donde carnaval, fútbol, patrimonio y cultura popular ayudaron a explicar Uruguay desde experiencias muy diferentes.

La articulación dejó además otro mensaje: para el visitante brasileño, Montevideo y Canelones pueden funcionar como destinos complementarios dentro de un mismo viaje.

Dínamo puso a conversar a Brasil y Uruguay

El jueves 17, el Espacio Dínamo de Atlántida concentró la jornada profesional del encuentro.

Allí los periodistas brasileños dejaron por unas horas el papel de visitantes para convertirse también en protagonistas.

Autoridades, operadores, empresarios, instituciones y comunicadores intercambiaron miradas sobre turismo, destinos, comunicación y los desafíos que enfrentará el sector durante los próximos años.

Brasil también tuvo la palabra. Los integrantes de FEBTUR pudieron presentar experiencias de sus estados y explicar realidades de un mercado que resulta estratégico para Uruguay.

Ese intercambio fue quizá uno de los aspectos más interesantes de la jornada: para atraer a Brasil también hay que escuchar a Brasil.

UTU Atlántida mostró que la formación también es turismo

Dínamo tuvo otro protagonista.

Los estudiantes de UTU Atlántida participaron desde la gastronomía y el servicio, convirtiendo lo aprendido en una experiencia real frente a visitantes internacionales.

Hubo sabores uruguayos, atención, música y espacios de encuentro.

Para los estudiantes significó trabajar ante un público diferente. Para los periodistas, conocer Uruguay a través de algo que difícilmente puede transmitirse en un folleto: las personas que se están formando para trabajar en sus servicios y recibir a los futuros visitantes.

La gastronomía dejó así de ser un complemento para transformarse en parte del relato.

Después llegó el Canelones de los caminos

El recorrido permitió salir de la sala y encontrarse nuevamente con el territorio.

La delegación pudo acercarse al patrimonio, la ruralidad, las tradiciones y la producción de un departamento cuya diversidad constituye precisamente una de sus mayores fortalezas.

Entre esas experiencias estuvo la Iglesia Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, obra de Eladio Dieste e integrante del Patrimonio Mundial de UNESCO. Su arquitectura de ladrillo y las formas desarrolladas por Dieste permitieron presentar ante los visitantes una obra uruguaya reconocida internacionalmente.

Y el viaje continuó hacia otro Canelones.

El de la chacra.

El de las personas que mantienen tradiciones, cocinan, producen y encuentran en la ruralidad una forma de vida y también una oportunidad turística.

La Fiesta de la Chacra de San Jacinto permitió acercar a los comunicadores a esa identidad mediante sus sabores, costumbres y protagonistas.

No todo lo que interesa a un periodista extranjero necesita ser monumental. A veces una conversación alrededor del fuego, una receta, un productor o una historia familiar explica mucho mejor un territorio.

Un recorrido que necesitaba kilómetros

Durante todos estos días hubo además un trabajo menos visible pero imprescindible.

CEPROTUR tuvo a su cargo los traslados que permitieron desarrollar el programa y conectar los diferentes puntos del encuentro con calidad y profesionalismo.

En un itinerario con numerosas actividades y kilómetros recorridos, la movilidad dejó de ser simplemente logística: fue lo que hizo posible unir cada experiencia.

Ellos ya empezaron a contar Canelones

Quizás el resultado más significativo apareció incluso antes de terminar el encuentro.

Las notas comenzaron a publicarse en Brasil.

El Diário da Manhã, de Recife, dedicó una página a presentar Canelones bajo una idea muy significativa: un territorio de “viñedos, tradiciones y sabores”, destacando su cercanía con Montevideo y combinando vino, gastronomía, historia y playas.

Otros periodistas comenzaron también a publicar sus experiencias y a mostrar a sus audiencias aquello que estaban descubriendo en Uruguay.

Gorgônio Loureiro, presidente de FEBTUR, expresó durante el encuentro que “Canelones ya forma parte de la vitrina de divulgación de FEBTUR”.

Esa puede terminar siendo una de las frases que mejor resuma lo ocurrido.

Porque el objetivo nunca fue solamente traer periodistas.

El verdadero desafío comienza cuando regresan.

Una fotografía puede convertirse en una publicación. Una conversación, en una entrevista. Una degustación, en una recomendación. Una visita a una bodega, un museo, una chacra o una playa puede terminar despertando en alguien, a miles de kilómetros, el deseo de conocer Uruguay.

El encuentro terminó. La comunicación recién empieza

La Asociación Turística de Canelones impulsó este encuentro con una concepción que atravesó todo el programa: articular lo público y lo privado para generar oportunidades para el territorio.

El Gobierno de Canelones, organismos nacionales, instituciones educativas, asociaciones turísticas, empresas y operadores fueron sumando piezas para hacer posible el recorrido.

Pero ahora aparece una segunda etapa.

Habrá que reunir las publicaciones, conocer en qué estados brasileños circularon, observar qué experiencias despertaron mayor interés y medir hasta dónde llegaron esas historias.

Porque un press trip no debería terminar cuando parte el último ómnibus.

Termina —si alguna vez termina— cuando podemos saber qué ocurrió con todo aquello que mostramos.

Durante cinco días Brasil vino a mirar de cerca.

Canelones abrió sus puertas, Montevideo se sumó al recorrido y Uruguay puso sobre la mesa patrimonio, conocimiento, gastronomía, producción y personas.

Ahora serán los periodistas quienes cuenten qué encontraron.

Y sus primeras páginas ya comenzaron a circular.

La soledad de quienes crecen esperando: crisis de los cuidados en contextos turísticos

Alma I. Marín, Mildred Y. Pérez, Jimena Ramos | UQROO - ALBA SUD

El modelo turístico hegemónico profundiza la crisis de los cuidados. Las narrativas de hijas e hijos del personal hotelero de Playa del Carmen, municipio ubicado en Quintana Roo, México, revelan cómo uno de los costos más invisibilizados del sector recae sobre las infancias.


Crédito Fotografía: Infancias solitarias. Julio 2026. Imagen de Alma I. Marín.

El crecimiento turístico, que en 2026 alcazó los 12 billones de dóles, un 9,9 % de la economía mundial, ha dado lugar también a una amplia producción científica sobre los impactos sociales y ambientales que genera la actividad. Particularmente en el caso de las infancias, la atención se centra en la vulneración de sus derechos. Instituciones como ONU Turismo(antes Organización Mundial del Turismo), la Organización de las Naciones Unidas [ONU] a través de la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia contra los Niños y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia [UNICEF] han alertado sobre los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes en destinos turísticos masivos. Entre las problemáticas que más se documentan destacan la explotación laboral y el turismo sexual infantilprácticas ilícitas que prosperan en contextos de alta marginación y desregulación.

Sin embargo, existe otra realidad que tambien afecta de manera cotidiana y persistente a las infancias, en particular a niñas y niños que crecen en hogares donde sus madres, padres o personas cuidadoras trabajan en la industria turística. Estas infancias, rara vez aparecen en los debates sobre turismo, pero sus experiencias permiten comprender uno de los costos más invisibilizados del modelo turístico: las dificultades para garantizar el derecho al cuidado cuando la organización del trabajo en el sector limita las posibilidades de cuidar y sostener la vida.

Cuando el trabajo invade el hogar

La precarización laboral en el turismo es un debate que se desarrolla desde hace ya varias décadas, en donde se evidencia que el sector que se sostiene de una fuerza de trabajo flexible, disponible y barata, lo que convierte la precarización en una condición estructural del modelo turístico. En la hotelería, esta lógica productiva exige una operatividad ininterrumpida las 24 horas del día, los siete días de la semana. Como resultado se imponen horarios nocturnos, turnos rotativos, jornadas prolongadas que sobrepasan las ocho horas diarias, contratos temporales y dependencia de las propinas, lo que configura la dinámica familiar y de cuidados en el hogar (UNICEF, 2017).

Por lo tato, las altas demandas de tiempo laboral implican que muchas infancias se críen en ausencia de referentes de cuidado. Esto significa que la organización del trabajo reduce la presencia de madres, padres o personas cuidadoras en el hogar y, cuando están presentes, el agotamiento acumulado y las labores domésticas, limitan aún más el tiempo disponible para cuidar, acompañar y convivir con sus hijas e hijos.

A estas exigencias se suma el trabajo emocional, un elemento distintivo de la hotelería, el cual se refiere a la necesidad de controlar y regular los propios sentimientos para proyectar una imagen de felicidad, amable y complaciente, negando la proyección de emociones como enojo, tristeza y frustración (Hochschild, 2003). En este sentido, la denominada “actitud de servicio” guía el día a día del personal, por lo que deja de ser una cualidad individual y se convierte en una norma que atraviesa toda la cultura hotelera. Por lo tanto, el trabajo turístico no solo depende del trabajo físico y del tiempo de las personas, sino también de su disponibilidad emocional para producir una experiencia turística.

Precisamente, Hochschild (2003) argumenta que el trabajo atraviesa una dimensión que se suele considerar privada: las emociones. La amabilidad, la sonrisa o la contención del enojo pasan a formar parte del servicio. En consecuencia, el agotamiento que se deriva de la “regulación emocional” puede alcanzar al ámbito familiar, con efectos en la paciencia, la escucha y la capacidad de responder con empatía, además de una mayor irritabilidad (Junker et al., 2026). Por lo tanto, la apropiación del tiempo y de la disponibilidad emocional adquiere especial relevancia cuando se observa desde la esfera de los cuidados, pues aquello que el trabajo turístico demanda es también parte de los recursos necesarios para sostener cotidianamente la vida.

Al respecto, es posible hablar de una contradicción socioproductiva del capitalismo.Fraser (2016), plantea que para continuar con el ciclo de acumulación es necesaria la reproducción social, es decir el sostenimiento cotidiano de la vida (crianza, cuidados, alimentación, etc.), pero al mismo tiempo el sistema organiza el trabajo de manera que imposibilita las condiciones que hacen posible el cuidado, por lo que, la crisis de los cuidados es una expresión de esta contradicción. En este sentido, el modelo turístico hegemónico requiere del trabajo de cuidados para reproducir su fuerza laboral, pero simultaneamiente debilita la condiciones que hacen posible esos cuidados

Ecos de la infancia

Ante este panorama, vale la pena detenerse a mirar ¿qué ocurre con las hijas e hijos de quienes hacen posible que la industria hotelera funcione todos los días? ¿Qué significa crecer cuando las jornadas laborales de madres y padres están marcadas por turnos rotativos, largas horas, cansancio acumulado y trabajo emocional? ¿Cómo recuerdan hoy esas experiencias quienes pasaron su infancia en hogares donde el trabajo hotelero organizaba la vida cotidiana?

Con el propósito de comprender esta realidad se desarrolló una investigación cualitativa de carácter exploratorio, y se tomó como caso de estudio la ciudad de Playa del Carmen [PDC], que se ubica en Quintana Roo, México, la cual en pocas décadas pasó de ser una pequeña localidad costera a convertirse en uno de los principales destinos turísticos del Caribe. Este crecimiento desencadenó la expansión de la infraestructura hotelera y, por ende, una demanda importante de mano de obra que se inserta bajo los esquemas de precarización propios del trabajo turístico. En este contexto, interesó comprender cómo estas condiciones laborales han moldeado las experiencias de quienes crecieron en hogares donde sus madres, padres o personas cuidadoras trabajan o trabajaron en la hotelería.

El estudio recuperó las narrativas de 28 personas de entre 18 y 29 años que, durante su infancia, tuvieron como principales personas cuidadoras a madres, padres o tutores que trabajaron en hoteles de cinco estrellas o más en PDC [1]. La investigación se sustentó en la memoria autobiográfica (Conway y Pleydell-Pearce, 2000) como herramienta para reconstruir recuerdos, emociones y significados asociados a una infancia marcada por las dinámicas laborales del sector turístico. Para ello se empleó una metodología participativa que permitió reconocer a las y los participantes como protagonistas de sus propias historias.

En este sentido, se construyó el taller “Ecos de la infancia: taller para explorar la infancia desde las emociones y la memoria. Este se diseñó como un espacio seguro y de confianza para que las juventudes participantes tuvieran la oportunidad de volver a momentos significativos de su niñez. Se realizaron 5 sesiones en junio del 2025 con una duración de entre 90 y 120 minutos, en los cuales las personas participantes identificaron las emociones que marcaron esos años, reconstruyeron recuerdos mediante ejercicios de memoria autobiográfica (periodo de vida, eventos generales, eventos específicos y etrategias de afrontamiento) y compartieron las estrategias que desarrollaron para afrontar la ausencia de sus principlaes cuidadores y cudadoras.

Foto 3. Emociones de la infancia. Junio 2025. Imagen de Jimena Ramos. 

Detrás de la actitud de servicio y sonrisas estandarizadas en los hoteles de Playa del Carmen, se gesta un vacío que las estadísticas de ocupación no alcanzan a medir: la soledad de quienes crecen esperando. Las narrativas de las juventudes revelan una infancia marcada por el silencio, la soledad y la resignación, situación que se termina por normalizar. En este sentido, para algunos participantes ser hijos o hijas de personal hotelero significó “no poder ser niña, por siempre estar en silencio en casa, porque mis padres debían descansar después del trabajo” (mujer, 20 años); debido a los horarios “mis padres no asistian a mis eventos escolares” (mujer, 21 años; hombre 19 años).; o bien, “mis padres no fueron por mi a la escuela, casi me llevan al DIF [2]” (hombre, 19 años).

La industria absorbe incluso los momentos de celebración, dejando huellas de celos y enojo: “las festividades de navidad o año nuevo mis padres no llegaban y cuando llegaban compraban comida de alguna tienda que este abierta” (mujer, 18 años). Así mismo, hay quienes manifiestan que el trabajo “absorbía tanto tiempo que mi padre que no celebraba cumpleaños ni festividades” (mujer, 20 años). Esta situación generó sentimientos de soledad y de una rúptura en el vínculo emocional que permanece hasta su juventud. “En la actualidad mis padres no saben nada cerca de mi” (mujer, 21 años). Además, la ingesta de alcohol por parte de las personas cuidadoras, principalmente hombres, fue un común en los testimonios.

Por lo tanto, la precariedad laboral también se manifiesta en la fragmentación de los vínculos afectivos. El intento por “suplir el tiempo con regalos” (mujer, 21 años), se convirtió para muchas familias en una forma de compensar las ausencias. Esto evidencia una de las expresiones de la crisis de los cuidados: cuando las condiciones de trabajo impiden estar presentes, el consumo termina ocupando un lugar central para intentar reemplazar el acompañamiento y el tiempo que se comparte. Además, las hijas e hijos debieron asumir tempranamente tareas de cuidado y de gestión del hogar como: preparación de alimentos, realización de tareas escolares sin asistencia o supervisión adulta, cuidar de hermanas o hermanos menores (redistribución de los cuidados).

En este sentido, se retoma la idea de niños y niñas llave, un término que hace referencia a menores a quienes literalmente se les entrega la llave de la vivienda para que ingresen y permanezcan en solitario en casa durante la jornada laboral de las personas a cargo de su cuidado. Lo anterior trae como consecuencia sentimientos de abandono, soledad, enojo, vulnerabilidad; así como accidentes y posible consumo de alcohol y sustancias ilícitas (Leung et al., 1996; Sevilla, 2025). Esto, se asentua en un contexto de migración, de maternidades autónomas y de la falta de redes de apoyo, lo que muestra como el modelo turístico profundiza la crisis de los cuidados. A pesar de lo anterior, en las narrativas también emergieron formas de resistir o estrartegias de afrontamiento, a partir de actividades como pintar, dibujar, jugar videojuegos o buscar refugio en mundos imaginario o en familiares cercanos.

Crisis de los cuidados en el turismo

Lo que sucede en PDC en torno a las infancias no es un problema individual y aislado, por el contrario, es la manifestación de la contradicción estructural entre el capital y la vida. Es decir, el modelo turístico que opera bajo la lógica de acumulación de capital, desplaza la sostenibilidad de la vida a los márgenes invisibles y lo negado (Pérez, 2006). Retomando la analogía del iceberg económico de Amaia Pérez, la industria hotelera muestra la punta brillante de la hospitalidad, mientras que el trabajo de cuidados que la sostiene se mantiene en la oscuridad. En particular, en casas donde las infancias asumen el costo de un sistema que niega sistemáticamente estas problemáticas.

Foto 3. Taller 3. Ecos de la infancia. Junio 2025. Imagen de Mildred Pérez. 

Las narrativas muestran que la precarización laboral trasciende el espacio de trabajo y alcanza la vida cotidiana de quienes crecen en estos hogares. La “actitud de servicio” vacía de energía emocional a madres y padres y deja a las infancias en una situación de independencia forzada. La ausencia de políticas de conciliación y de infraestructura de cuidados que respondan a la naturaleza 24/7 del turismo, refleja un cierre reaccionario de la crisis (Pérez, 2006). En otras palabras, en lugar de redistribuir y socializar la responsabilidad del cuidado, el sistema propicia que recaiga exclusivamente en las redes familiares ya precarizadas, por lo que el turismo sigue sin asumir plenamente la corresponsabilidad en los cuidados.

Entender el turismo desde este lugar, obliga a trabajar en políticas de conciliación entre la vida personal y laboral, con la finalidad de romper con las estructuras que evitan el sostemiento de la vida y que, además, permitan que las infancias crezcan en entornos seguros, libres de violencia y en acompañamiento cotidiano para su desarrollo integral. Ningún destino puede llamarse paraíso si su rentabilidad depende de que los hijos e hijas de las personas trabajadoras crezcan en el silencio y el olvido.

Agradecimientos y fuentes

El artículo recoge testimonios de personas adultas que reconstruyen experiencias vividas durante su infancia, una decisión adoptada por razones éticas y metodológicas. La investigación se apoya en estudios sobre memoria autobiográfica, cuidados, trabajo emocional, infancia y turismo, además de informes de UNICEF y WTTC.

El trabajo forma parte del proyecto “Turisme, treball i drets humans”, desarrollado por Alba Sud con apoyo de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo.

 
Notas
[1] Se optó por personas jóvenes para reconstruir retrospectivamente sus experiencias de infancia, debido a las implicaciones éticas y metodológicas del trabajo con población infantil.
[2] Las siglas DIF hacen referencia al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de las Familias, un organismo público descentralizado del Estado mexicano. Entre sus principales funciones se encuentra la planificación familiar, el cuidado y protección de los derechos de la niñez y la adolescencia, entre otros.
Referencias
Conway, Martin, & Pleydell-Pearce, Christopher (2000). The construction of autobiographical memories in the self-memory system.Psychological Review, 107 (2), 261-288.
Fraser, Nancy (2016). El capital y los cuidadosNew Left Review 100, 111–132.
Hochschild, Ariel (2003). The Managed Heart: Commercialization of Human Feeling.University of California Press
Junker, Nina, Marx, Stefanie, Heimrich, Julia, Rigotti, Thomas., & Häusser, Jan. (2026). The role of self-reflectivity in the association between emotional demands at work and irritability toward family members at homeJournal of Business and Psychology.
Leung, Alexander, Robson, Lane, Cho, Helen & Lim, Stephen. (1996). Latchkey childrenJournal of the Royal Society of Health. 116 (6).
Pérez, Amaia. (2006). Amenaza tormenta: la crisis de los cuidados y la reorganización del sistema económico.Revista de economía crítica, (5), 7-37
Sevilla, Elizabeth. (2025). Niños solos en el hogar (niños de la llave), una cultura o una necesidad.En Sevilla, Elizabeth, Matices de la seguridad en niños para prevenir lesiones no intencionales. (119-139).Comunicación científica.
Este artículo se publica en el marco del proyecto "Turisme, treball i drets humans: aprenentatges Sud-Nord per a l’educació global" ejecutado por Alba Sud con el apoyo de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (convocatoria 2025).
 

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