En el turismo, los procesos importantes no siempre hacen ruido al comienzo. Se gestan en reuniones discretas, en acuerdos que maduran con el tiempo y en decisiones que cruzan gestiones. Ayer, lo que se presentó públicamente fue el resultado de ese recorrido: una feria que deja de ser sectorial para convertirse en plataforma país. Expo Turismo no nace de un impulso momentáneo, sino de una construcción institucional que hoy encuentra su punto de partida visible. N0 nació de la improvisación. Fue el resultado de un proceso que llevó tiempo, conversaciones y construcción silenciosa.

La Cámara Uruguaya de Turismo asumió el liderazgo de un proyecto que comenzó a gestarse años atrás. Como recordó su presidente, Fernando Tapia, la idea original fue planteada por Marina Cantera durante su gestión al frente de la institución. Aquella visión inicial sembró la posibilidad de una feria país.

Hoy, bajo la conducción de Tapia, la Cámara tomó ese impulso y lo transformó en una realidad concreta: Expo Turismo Uruguay 2026.

No es un detalle menor. Habla de continuidad institucional. De una línea de trabajo que atraviesa gestiones y consolida una meta compartida. Desde la propuesta inicial hasta su ejecución actual, CAMTUR sostuvo el objetivo de construir una plataforma que represente a todo el turismo uruguayo.

Ese es el verdadero logro.

Canelones entendió el mensaje.

En ese contexto, Canelones estuvo presente con representación clara y compromiso explícito.

Participaron la Asociación Turística de Canelones (ATC), encabezada por su presidente Carlos Tabó, Daniel López representante alterno en CAMTUR y su secretaria Soraya Cedres; la Liga de Fomento de Atlántida (LIFA), con su presidente Daniel Cervini; el Centro Comercial e Industrial de Fomento de Atlántida, acompañando la iniciativa; empresarios locales y comunicadores. 

La presencia territorial no fue protocolar. Fue estratégica.

“Desde lo privado debemos impulsar esta iniciativa porque nos da visibilidad”, expresó Carlos Tabó, marcando una línea de acción concreta para el departamento.

Daniel Cervini recordó que en 2018, desde los salones de la LIFA, se realizó una feria de turismo con resultados exitosos. Aquella experiencia demostró que el territorio sabe organizarse y convocar. Hoy el desafío es integrarse a una plataforma nacional.

También se hizo presente Horacio Yanes, impulsando su proyecto de bus turístico, fortaleciendo la imagen de unidad que el sector debe proyectar hacia adelante.

Representar a todos

Cada emprendimiento gastronómico, hotelero, de enoturismo, transporte o productividad vinculada al turismo necesita comprender que esta es una vitrina colectiva. La visibilidad no se construye en soledad.

CAMTUR nuclea a todas las asociaciones del país. Dos de sus miembros pertenecen a Canelones, lo que refuerza la responsabilidad departamental en este proceso.

Expo Turismo no es solo un evento. Es una construcción institucional que llevó tiempo y hoy comienza a desplegarse.

Ayer fue el anuncio. De aquí en adelante, el desafío es sostener la unidad y convertir esta feria en una referencia permanente del turismo uruguayo.

Formación que responde al presente: el valor del entretenimiento turístico en el mercado laboral actual

El turismo dejó de ser, hace tiempo, una actividad basada únicamente en infraestructura, servicios básicos y estacionalidad. Hoy, la experiencia ocupa el centro de la escena. Y esa experiencia se construye, en gran medida, a través de personas formadas, creativas y capaces de generar vínculo, emoción y recuerdo. En ese contexto, la formación en entretenimiento turístico se vuelve una pieza clave para el mercado laboral actual.

En ese marco, el ITHU presentó oficialmente Turis FUN – Entretenimiento Turístico, una nueva propuesta académica orientada a la creación y gestión de experiencias recreativas en hoteles, resorts y destinos turísticos.

El lanzamiento, realizado el 10 de febrero en Montevideo, reunió a medio centenar de referentes del sector: gerentes de hoteles y aeropuertos, agentes de viajes, empresarios, docentes y prensa especializada. La mesa de oradores estuvo integrada por autoridades académicas y representantes institucionales, consolidando el carácter profesional de la iniciativa.

Un mercado que cambió y exige nuevas competencias

Hoteles, resorts, parques temáticos, cruceros y destinos emergentes buscan profesionales capaces de interactuar con públicos diversos, interpretar contextos culturales y generar propuestas de valor en tiempo real. El visitante actual no solo consume un servicio: espera ser sorprendido, contenido y acompañado.

Turis FUN responde a esa demanda con un programa teórico–práctico de 24 clases, una carga cercana a las 100 horas, modalidad presencial y online, visita técnica a Solanas Punta del Este y certificación en Primeros Auxilios junto a Cruz Roja Uruguaya. La propuesta integra animación, recreación, manejo de grupos, diseño de experiencias, hospitalidad y gestión de situaciones complejas.

En este escenario, la formación certificada cumple un doble rol. Por un lado, profesionaliza tareas que durante años fueron consideradas complementarias. Por otro, abre oportunidades laborales concretas en un sector dinámico, con posibilidades reales de crecimiento.

Reconocimiento y respaldo profesional

Uno de los momentos centrales del acto fue el reconocimiento a Roberto Bennett como Padrino de Honor del curso. Con trayectoria internacional en parques temáticos, cadenas de restauración y espacios recreativos en Estados Unidos y Europa, además de haber sido el primer director técnico de turismo del Ministerio de Turismo del Uruguay, Bennett aportó asesoramiento académico y visión estratégica al programa.

Su participación incluirá un conversatorio con estudiantes sobre desarrollo histórico de parques temáticos, vínculo entre entretenimiento y hospitalidad y manejo de crisis comunicacionales. El gesto institucional no fue solo simbólico: consolida un puente entre experiencia internacional y formación local.

Desde ITHU señalaron que esta primera edición funcionará como etapa inicial de un proyecto académico que aspira a evolucionar hacia una carrera anual en gestión de entretenimiento turístico.

Capacitar para emplear, emplear para crecer

Cursos como Turis FUN evidencian una realidad: el mercado laboral turístico necesita perfiles integrales. Personas con habilidades técnicas, sensibilidad social y capacidad de generar experiencias memorables.

Invertir en formación no es solo apostar a la educación. Es fortalecer destinos, elevar estándares de calidad y construir competitividad. La calidad de un destino se mide cada vez más por el talento humano que lo representa.

En un escenario donde el turismo busca diferenciarse desde lo humano, capacitar se convierte en estrategia. Porque detrás de cada experiencia bien diseñada hay una persona que supo cómo hacerla posible.

Formación que responde al presente: el valor del entretenimiento turístico en el mercado laboral actual

El turismo dejó de ser, hace tiempo, una actividad basada únicamente en infraestructura, servicios básicos y estacionalidad. Hoy, la experiencia ocupa el centro de la escena. Y esa experiencia se construye, en gran medida, a través de personas formadas, creativas y capaces de generar vínculo, emoción y recuerdo. En ese contexto, la formación en entretenimiento turístico se vuelve una pieza clave para el mercado laboral actual.

La presentación del curso TURISFun, impulsado por ITHU, se inscribe en una tendencia clara: el sector turístico demanda perfiles cada vez más integrales, con competencias que van más allá del conocimiento técnico tradicional. Animación, recreación, manejo de grupos, comunicación, diseño de experiencias y sensibilidad hacia públicos diversos forman parte de un nuevo mapa de habilidades requeridas.

El turismo actual no solo necesita servicios: necesita personas formadas para crear experiencias memorables.

Un mercado que cambió y exige nuevas competencias

Hoteles, resorts, destinos emergentes, parques temáticos, cruceros, eventos y propuestas de turismo experiencial buscan profesionales capaces de interactuar, interpretar contextos culturales y generar propuestas de valor en tiempo real. El visitante actual no solo consume un servicio: espera ser sorprendido, contenido y acompañado.

En ese escenario, la formación certificada cumple un doble rol. Por un lado, profesionaliza tareas que durante años fueron vistas como “complementarias” o informales. Por otro, abre oportunidades laborales concretas para jóvenes y adultos que buscan insertarse en un sector dinámico, con posibilidades de crecimiento y movilidad.

Capacitar para emplear, emplear para crecer

Cursos como TURISFun responden a una necesidad concreta del mercado: contar con personas preparadas para trabajar con públicos diversos, en contextos cambiantes y con una fuerte impronta humana. La certificación institucional aporta respaldo, ordena saberes y genera confianza tanto en empleadores como en quienes se forman.

El acompañamiento de organizaciones como la Cruz Roja Uruguaya y empresas vinculadas al turismo de calidad como Solanas Punta del Este refuerza la idea de una formación conectada con la realidad, sensible a lo social y alineada con estándares profesionales.

Invertir en formación es invertir en el destino

La calidad de un destino no se mide solo por sus paisajes o su oferta hotelera. Se mide, cada vez más, por las personas que reciben, acompañan y generan experiencias memorables. Apostar a la formación en entretenimiento turístico es apostar a empleo, inclusión, profesionalización y competitividad.

En un contexto donde el turismo busca diferenciarse desde lo humano, capacitar deja de ser una opción y pasa a ser una estrategia. Porque detrás de cada experiencia bien contada, hay alguien que supo cómo hacerla posible.

Bad Bunny en el Super Bowl: identidad latina, cotidianidad y un show que dividió opiniones

El show de medio tiempo del Super Bowl LX tuvo a Bad Bunny como protagonista de una puesta en escena distinta, atravesada por símbolos de la vida cotidiana latina. Una propuesta cultural que generó críticas, debate y, para muchos, orgullo.

El espectáculo se convirtió oficialmente en el halftime show más visto en la historia del evento, con 135,4 millones de espectadores, superando todos los récords anteriores de audiencia y marcando un nuevo hito en alcance global


El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX volvió a confirmar que no todos los shows buscan consenso. La presentación de Bad Bunny marcó un hito al ser una de las pocas actuaciones en ese escenario global interpretadas casi en su totalidad en español, con canciones como Tití Me Preguntó y Café con ron. Pero el verdadero eje del debate no estuvo solo en el idioma, sino en el relato cultural que el artista eligió llevar al centro del entretenimiento mundial.

Lejos del despliegue espectacular clásico del halftime show, Bad Bunny optó por una narrativa construida desde lo cotidiano: mujeres haciéndose las uñas, el barbero de barrio como espacio social, la compra y venta de joyas, una boda popular, niños aprendiendo a bailar y, en una escena que conmovió a muchos, un niño dormido en las sillas. Para buena parte del público latinoamericano, esas imágenes no resultaron provocadoras, sino profundamente reconocibles.

Un espejo de la vida diaria latina

El show no buscó explicar ni traducir esos símbolos. Simplemente los expuso. Y allí se produjo la fractura de miradas. Mientras algunos sectores del público estadounidense manifestaron desconcierto y cuestionaron la propuesta por considerarla ajena a los códigos tradicionales del Super Bowl, desde América Latina la lectura fue otra: verse representados sin filtros.

La crítica más recurrente apuntó a la falta de espectacularidad y a una narrativa “difícil de entender”. Sin embargo, para muchos latinos, el valor estuvo precisamente en eso: mostrar la vida real, sin artificios ni solemnidad, en un escenario donde históricamente predominan relatos universales diseñados para agradar a todos.

Moda sobria, mensaje claro

La estética acompañó esa decisión. El outfit elegido por Bad Bunny, diseñado por Zara y estilizado por Storm Pablo y Marvin Douglas Linares, apostó por un minimalismo poco habitual en este tipo de espectáculos. Camisa con cuello, corbata, jersey deportivo con el apellido “Ocasio” y el número 64 en la espalda, pantalones chinos y zapatillas completaron una imagen sobria y cargada de significado.

Ese número fue interpretado por muchos como un guiño íntimo a su historia familiar y a sus raíces boricuas. En un evento donde la moda suele convertirse en competencia de brillo y exceso, la elección resultó coherente con el mensaje general del show: identidad antes que ostentación.

Un cierre simbólico y un debate abierto

La aparición final junto a Lady Gaga y Ricky Martin reforzó la idea de cruce cultural y diálogo entre estilos, generaciones y lenguajes, sin diluir el eje central de la propuesta.

El show de Bad Bunny no buscó agradar a todos. Y eso explica tanto las críticas como el orgullo que despertó. En el escenario más visto del mundo, eligió mostrar la cotidianidad latina tal como es: imperfecta, simple, viva. Para algunos, incomprensible. Para otros, imposible de no sentirla propia.

Convocatoria del BROU para financiar proyectos con impacto sostenible en Uruguay

En Noticias y Destinos publicamos esta convocatoria del Banco de la República Oriental del Uruguay porque detrás de cada línea de crédito bien diseñada hay historias reales de emprendedores, empresas y territorios que buscan crecer sin resignar futuro. En un contexto donde la sostenibilidad dejó de ser un discurso para convertirse en una ventaja competitiva concreta, esta propuesta del banco público abre una oportunidad que merece ser conocida, leída y aprovechada por quienes toman decisiones de inversión hoy y piensan el Uruguay de mañana.

El Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) lanzó una nueva convocatoria de financiamiento orientada a proyectos de inversión con impacto sostenible, una iniciativa que busca apoyar propuestas capaces de combinar rentabilidad económica con beneficios sociales y ambientales medibles.

La herramienta se enmarca en la agenda de finanzas sostenibles y criterios ESG, y proyecta una cartera de hasta 120 millones de dólares destinada a acompañar inversiones que contribuyan a una transición productiva más eficiente y responsable en Uruguay.

Un banco público como motor de la sostenibilidad

Como principal banco público del país, el BROU cumple un rol estratégico en el impulso al desarrollo productivo. Esta convocatoria refuerza esa función, posicionando al banco como un actor clave en el financiamiento de iniciativas que promuevan el uso eficiente de recursos, la reducción de impactos ambientales negativos y el fortalecimiento del desarrollo territorial.

El objetivo central es claro: financiar proyectos de inversión viables desde lo económico, que a la vez generen mejoras concretas en el ambiente y en la sociedad.

Plazo y características de la convocatoria

La fecha límite de postulación es el 27 de febrero, un dato clave para empresas y emprendimientos que ya cuenten con proyectos en carpeta o estén ajustando sus planes de inversión.

El instrumento consiste en una línea específica de crédito del BROU para proyectos sostenibles, con condiciones preferenciales de tasa y plazo, que varían según el perfil del proyecto, su impacto y la situación de la empresa solicitante.

A quién está dirigida

La convocatoria apunta a empresas y emprendimientos con actividad en Uruguay, especialmente en sectores como:

  • Agro y agronegocios, que incorporen tecnologías sostenibles como riego eficiente, energías renovables o manejo responsable de residuos.

  • Industria, comercio y servicios, con inversiones orientadas a eficiencia energética, reducción de emisiones o minimización de residuos.

  • Proyectos urbanos, incluidos hoteles, logística y servicios, que apunten a mejorar calidad ambiental, inclusión y eficiencia operativa.

El perfil de postulantes incluye tanto pymes consolidadas en procesos de reconversión, como emprendimientos innovadores con foco socioambiental, e incluso organizaciones de la economía social o cooperativas, de acuerdo con lo que definan las bases formales.

Requisitos y criterios de evaluación

Entre los requisitos básicos se contempla:

  • Empresa o emprendimiento constituido y activo en Uruguay.

  • Presentación de un proyecto de inversión con plan de negocios, cronograma y proyecciones económicas.

  • Documentación financiera y antecedentes crediticios acordes a la política del banco.

La evaluación se centra en tres ejes:

  1. Viabilidad económica y financiera, incluyendo capacidad de repago y coherencia de las proyecciones.

  2. Impacto ambiental y social, con indicadores claros sobre eficiencia de recursos, reducción de emisiones, empleo y desarrollo local.

  3. Innovación y escalabilidad, además de la alineación con prioridades sectoriales de sostenibilidad.

Beneficios del financiamiento

Los proyectos seleccionados podrán acceder a:

  • Alta cobertura de la inversión, que puede alcanzar hasta el 80–90 % según el tipo de proyecto.

  • Tasas bonificadas frente a créditos tradicionales y plazos de mediano y largo plazo, acordes a la naturaleza de la inversión.

  • Posible articulación con otros programas públicos o privados vinculados a sostenibilidad e innovación.

  • Visibilidad institucional, al integrarse a la cartera de proyectos sostenibles apoyados por el banco público.

Ejemplo turístico: Posada rural sostenible en Canelones

Perfil del proyecto
Una posada rural de pequeña escala, ubicada en Canelones, con 8 habitaciones y gestión familiar, orientada al turismo de cercanía, escapadas de fin de semana y experiencias vinculadas a la gastronomía local y la naturaleza.

Situación actual
La posada tiene buena demanda, pero enfrenta costos energéticos elevados, consumo intensivo de agua en temporada alta y un crecimiento limitado por falta de infraestructura eficiente.

Proyecto de inversión
El emprendimiento presenta un plan para:

  • Instalación de paneles solares para abastecer gran parte del consumo eléctrico.

  • Sistema de captación de agua de lluvia y reutilización para riego y servicios.

  • Mejora de aislación térmica y recambio a iluminación LED.

  • Adecuación de espacios para accesibilidad universal y capacitación del personal local.

Inversión estimada
USD 180.000.

A través de la línea de financiamiento sostenible del Banco de la República Oriental del Uruguay, el proyecto accede a una cobertura elevada de la inversión, con tasa bonificada y plazos acordes al flujo turístico, reduciendo la presión financiera inicial.

Impacto sostenible del proyecto

  • Ambiental:
    Reducción del consumo energético, menor huella de carbono y uso responsable del agua.

  • Económico:
    Disminución de costos fijos, mayor estabilidad del negocio y mejora de la competitividad frente a un turista cada vez más consciente.

  • Social y territorial:
    Mantenimiento y generación de empleo local, contratación de proveedores de la zona y fortalecimiento del turismo rural como motor de desarrollo en el interior.

“Una posada rural invierte en energía solar, eficiencia hídrica y accesibilidad; reduce costos, mejora su propuesta turística y accede a financiamiento bonificado del BROU para proyectos con impacto sostenible.”

Un ejemplo concreto: agro, riego eficiente y energía solar

Un caso ilustrativo es el de una pyme agropecuaria de Soriano, dedicada a soja y maíz, que decide invertir en un sistema de riego eficiente y paneles solares.

La inversión, estimada en unos 300.000 dólares, permite reducir la vulnerabilidad a la sequía, bajar costos energéticos y estabilizar rendimientos. A través de esta línea del BROU, el productor puede financiar la mayor parte del proyecto con condiciones bonificadas y plazos largos, alineando productividad, cuidado ambiental y sostenibilidad económica.

Llamado a la acción

La convocatoria del BROU abre una ventana concreta para quienes buscan invertir, crecer y generar impacto positivo al mismo tiempo.

El plazo vence el 27 de febrero, y el banco invita a empresas y emprendedores a informarse a través de su sitio web, sucursales o ejecutivos de cuenta, para recibir orientación sobre cómo encuadrar sus proyectos dentro de los criterios de sostenibilidad.

Si tu proyecto mejora el ambiente, fortalece el desarrollo local y sigue siendo rentable, esta puede ser la oportunidad para llevarlo a escala con el respaldo del banco público.


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