El blues llega al Templo Inglés de Montevideo con cuatro bandas uruguayas
El sábado 14 de noviembre, la música y el patrimonio se encontrarán en uno de los edificios más emblemáticos de la Ciudad Vieja. Un concierto de cuatro propuestas nacionales reunirá blues, rock y soul en un templo con más de 180 años de historia.
Hay edificios que forman parte de la memoria de una ciudad, pero que muchas veces contemplamos desde afuera, sin conocer las historias que guardan sus paredes. El Templo Inglés de Montevideo es uno de ellos. Su fachada neoclásica, frente al Río de la Plata, es parte del paisaje de la rambla Sur y del patrimonio cultural uruguayo.
El próximo sábado 14 de noviembre, a las 21 horas, ese espacio adquirirá una nueva dimensión. Cuatro bandas uruguayas llevarán el blues al interior del Templo Inglés, en un encuentro que invita a descubrir la música y, al mismo tiempo, acercarse a uno de los testimonios arquitectónicos más interesantes de Montevideo.
La Kanario's Blues Band, Expreso Urbano, Daniel Domínguez y LIVING Band serán protagonistas de una noche que contará con la conducción del actor Martín Clint.
La propuesta, anunciada como inédita por sus características, tiene un atractivo que va más allá de la programación artística: propone que el público viva una experiencia cultural en un escenario diferente, donde la historia del lugar también forma parte del espectáculo.
Un templo que sobrevivió a las transformaciones de Montevideo
El Templo Inglés, oficialmente Catedral de la Santísima Trinidad, constituye un testimonio de la presencia de la comunidad británica y de la Iglesia Anglicana en Uruguay.
Su primera construcción, obra del arquitecto Antonio Paullier, fue inaugurada en diciembre de 1845, cuando Montevideo atravesaba los años de la Guerra Grande. El edificio estaba ubicado en las proximidades del antiguo Cubo del Sur, una zona que cambiaría profundamente durante el siglo XX.
En 1934, las obras de construcción de la rambla Sur obligaron a demoler aquel templo. Sin embargo, la ciudad decidió preservar su memoria arquitectónica. El edificio fue reconstruido con características similares y abrió nuevamente sus puertas el 6 de junio de 1936, esta vez con su fachada orientada hacia el Río de la Plata.
Su pórtico de cuatro columnas, sus líneas neoclásicas y los elementos patrimoniales recuperados del edificio original permiten comprender una etapa de la historia urbana de Montevideo.
Desde 1975 es Monumento Histórico Nacional.
Pero el patrimonio no se conserva únicamente mediante la protección de sus edificios. También adquiere valor cuando la sociedad puede conocerlos, recorrerlos y establecer nuevas relaciones con ellos.
En este sentido, abrir un templo histórico a una propuesta musical constituye una oportunidad para ampliar su presencia en la vida cultural de la ciudad, sin perder el respeto por su identidad religiosa.
El blues y su vínculo con la espiritualidad
La elección del blues para este concierto también tiene un significado especial.
Nacido de las experiencias de las comunidades afroamericanas del sur de Estados Unidos, el blues se desarrolló a partir de distintas tradiciones musicales, entre ellas los cantos de trabajo, las expresiones populares y los spirituals, canciones religiosas que transmitían sufrimiento, esperanza y deseos de libertad.
Aunque el blues adquirió una identidad principalmente secular, comparte raíces e influencias con el gospel y otras manifestaciones de la música espiritual afroamericana.
Por eso, escucharlo dentro de una iglesia permite establecer un diálogo simbólico entre dos universos que, históricamente, tienen numerosos puntos de encuentro.
El blues es una música que transforma las dificultades humanas en expresión artística. Habla de pérdidas, amores, caminos recorridos, injusticias y esperanzas. Y quizás allí radique su permanencia: cada generación encuentra una forma propia de interpretarlo.
La noche del 14 de noviembre acercará esa tradición a un espacio arquitectónico que también ha atravesado distintas épocas y transformaciones.
Cuatro propuestas, diferentes generaciones y una misma pasión
La programación reunirá músicos de distintas trayectorias, con repertorios que permiten recorrer varias vertientes del blues y su influencia sobre el rock y el soul.
La Kanario's Blues Band: el talento que llega desde la Costa de Oro
Formada en octubre de 2020 en Solymar, Ciudad de la Costa, La Kanario's Blues Band representa el desarrollo de una escena musical que también encuentra espacios de creación fuera de Montevideo.
Su propuesta combina blues, country rock, funk y soul, con composiciones propias y versiones de artistas que marcaron las influencias de sus integrantes.
La banda está integrada por Daniel Luis Monzón Molfino, Pablo Mayer, Mariano Pinasco y Luiggi Fulchi. Actualmente trabaja en su nuevo disco, Buscando la paz, un proyecto que refleja su intención de construir una identidad musical propia.
Su presencia en este concierto también permite reconocer el aporte de los músicos de Canelones a la actividad cultural nacional.
Expreso Urbano: el rock que forma parte de nuestra memoria
Con una extensa trayectoria en escenarios uruguayos, Expreso Urbano propone recuperar canciones del rock en español de las décadas de 1980 y 1990.
Carlos Caravallo, Luis Velázquez, Andrea Martínez y Raúl González integran una formación que ha recorrido pubs, festivales y teatros.
Su repertorio incorporará una dimensión particular al encuentro: la de aquellas canciones que varias generaciones reconocen y que siguen presentes en la memoria colectiva.
Daniel Domínguez: una vida dedicada a la música
Originario de Treinta y Tres, Daniel Domínguez comenzó su trayectoria durante la adolescencia y desarrolló una carrera que lo llevó por distintos escenarios nacionales e internacionales.
Entre sus producciones se destacan Rompecabezas (2014), que contó con la participación de Hugo Fattoruso, y 33 es un Blues (2022), trabajo que profundiza en su relación con el género.
A lo largo de su carrera compartió escenarios con músicos como Dino, Rubén Melogno, Yabor, Facundo Cabral, Christian Cary y La Triple Nelson.
Su participación aportará la mirada de un compositor que ha construido un vínculo personal con el blues.
LIVING Band: la música que comenzó en una casa y llegó a los escenarios
La historia de LIVING Band tiene un comienzo tan sencillo como significativo. Nació en 2018, en el living de la vivienda de uno de sus integrantes, y de allí surgió su nombre.
La formación reúne a Andrea Diez, Lulo Higgs, Rodolfo Lazo, Andrés Barbery y Andrés “Mosquito” López, músicos con largas trayectorias que comparten el entusiasmo por interpretar clásicos de distintas épocas.
Robert Johnson, B.B. King, Eric Clapton, Fleetwood Mac, Pappo y John Mayer son algunos de los referentes que inspiran su repertorio.
Su participación permitirá acercarse a la evolución del blues y a su influencia sobre varias generaciones de músicos.
Cuando la cultura permite redescubrir una ciudad
Montevideo tiene un patrimonio arquitectónico que merece integrarse cada vez más a la experiencia cultural y turística de sus habitantes y visitantes.
La Ciudad Vieja concentra iglesias, museos, edificios históricos, propuestas gastronómicas y espacios artísticos que permiten construir recorridos diferentes. Sin embargo, muchas veces esos lugares permanecen fuera de los circuitos cotidianos de quienes viven en la propia ciudad.
Un concierto como este puede convertirse en una invitación a descubrir ese patrimonio desde otra perspectiva.
Para los músicos, representa la posibilidad de presentarse ante nuevos públicos y en un escenario singular. Para los espectadores, ofrece una experiencia que combina entretenimiento, historia y arquitectura. Y para Montevideo, contribuye a diversificar su agenda cultural y fortalecer el atractivo de su centro histórico.
El valor de esta iniciativa no reside solamente en llevar cuatro bandas a un templo, sino en demostrar que los espacios patrimoniales pueden dialogar con las expresiones culturales contemporáneas.
El 14 de noviembre, el Templo Inglés volverá a ser un punto de encuentro entre personas. Esta vez, el sonido de las guitarras, las voces y los ritmos del blues aportará una nueva experiencia a su larga historia.
Porque una ciudad no se conoce solamente por los edificios que conserva, sino también por las experiencias que invita a vivir dentro de ellos.
Información para asistir
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Fecha: sábado 14 de noviembre de 2026.
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Hora: 21:00.
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Lugar: Templo Inglés, Reconquista 522, Ciudad Vieja, Montevideo.
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Artistas: La Kanario's Blues Band, Expreso Urbano, Daniel Domínguez y LIVING Band.
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Conducción: Martín Clint.
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Entradas anticipadas: $400, en el propio templo los martes y jueves, de 14:00 a 18:00.
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Mercado Libre: $450.
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Día del concierto: $500, en el templo.
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Reservas e información: 098 034 368.
Así se vivirá la vigilia en el Centenario por la llegada de Papa León XIV
Columnista: Mónica Lorenzo
La tarde del sábado 7 de noviembre empezará antes de la llegada del Santo Padre. La Vigilia comenzará a las 19:00. Las puertas del Estadio Centenario se abrirán a las 15:00 y, desde las 15:30, habrá una previa artística con música, teatro y animación para acompañar la espera. Los accesos al público se cerrarán a las 18:00, por lo que desde Comunicación del Papa en Uruguay recomiendan planificar el viaje con tiempo.
A las 18:45 está prevista la llegada de León XIV. Antes del comienzo de la Vigilia, recorrerá en Papamóvil el contorno del campo de juego. A las 19:00 comenzará la oración y el encuentro se extenderá hasta aproximadamente las 20:30.
Las entradas
La entrada es gratuita, personal y nominativa, y en ella figura el sector y la puerta correspondiente. Habrá accesos por las tribunas Olímpica, Ámsterdam y Colombes y por las puertas 5 y 22 de la Tribuna América. Voluntarios identificados estarán distribuidos en el estadio para orientar al público.
Se aconseja ir liviano. En cuanto al ingreso, se admite una botella de agua de plástico de 500 cc, un snack, mate y termo, una mochila pequeña o cartera, documento y medicación personal. No estarán permitidas las sillas plegables, botellas de vidrio, bebidas alcohólicas, pirotecnia, instrumentos musicales, drones ni mascotas. En el campo de juego tampoco se podrá ingresar con cochecitos de bebé.
Zona de exclusión vehicular
Habrá una zona de exclusión vehicular alrededor del Estadio y del Parque Batlle, por lo que el último tramo deberá hacerse caminando. En ese sentido, se sugiere usar calzado cómodo, salir con margen y acordar de manera previa un punto de reencuentro con el grupo con el que se concurra, ya que con el estadio lleno la señal del celular puede afectarse.
Habrá acceso sin escaleras para personas con discapacidad o movilidad reducida, personas embarazadas y acompañantes por las puertas 5 y 15, además de sectores especialmente previstos para facilitar la participación.
Pantalla gigante
Para aquellas personas que no consiguieron entradas, habrá una pantalla gigante fuera del Estadio Centenario desde la que también será posible acompañar la vigilia.
Comedia Nacional: poesía, humor y emoción en El teatro
«El teatro» en el Solís: una compañía, muchas vidas y las palabras que nos reúnen
La Comedia Nacional despliega una puesta coral de Pascal Rambert donde el humor, la poesía, la música y las heridas de la convivencia transforman una celebración en un encuentro con nuestra propia vida.
Por Jacobo Malowany
Las sillas blancas de plástico podrían pertenecer a cualquier reunión de compañeros. Las conversaciones que se cruzan, los afectos y las tensiones también resultan familiares. Pero estamos en la Sala Principal del Teatro Solís, ante una compañía que convierte su propio oficio en materia de ficción y nos permite acercarnos a lo que habitualmente queda detrás de una función.
En El teatro, escrita y dirigida por el francés Pascal Rambert, el último ensayo, la frenética de un escenario multiocupado y el cumpleaños de dos de los actores reúne a toda la compañía. Los preparativos de la celebración abren paso a historias personales, encuentros y despedidas. La trayectoria de la Comedia Nacional y la memoria del país atraviesan esa convivencia, donde una alegría puede rozar una herida y una conversación cotidiana adquirir una profundidad inesperada.
La obra encuentra allí su cercanía con el público. Quienes comparten el escenario hablan desde el mundo del teatro, pero sus preocupaciones se parecen mucho a las nuestras: el trabajo, los hijos, las parejas, los padres, el paso del tiempo y la necesidad de sentir que todavía tenemos un lugar entre los demás.
Las conversaciones que también nos pertenecen
La visita de unos padres a su hija actriz por su cumpleaños y gratis, como lo destacan, lleva al escenario ese encuentro entre la vida familiar y la identidad profesional. Para una familia, ver actuar a una hija también significa encontrarse con la persona en la que se ha convertido. En esa situación caben la cercanía, las expectativas y las distintas maneras de comprender una elección de vida.
Otra conversación introduce la separación de un matrimonio que parecía feliz, con hijos maravillosos y una historia compartida. La contradicción tiene una fuerza particular: haber construido cosas valiosas juntos no resuelve todo lo que sucede entre dos personas. La escena permite reconocer la distancia que puede existir entre la imagen de una familia y las palabras que sus integrantes necesitan decirse. Propuestas de matrimonio, de vida en conjunto y hasta de rencores.
Son diálogos que se piensan antes de pronunciarse y que, una vez dichos, cambian algo. El espectador puede reconocer una conversación pendiente, una explicación que nunca recibió o una frase que ensayó muchas veces en silencio.
En esos pasajes, la interpretación exige una cercanía difícil: dar espesor a lo cotidiano sin forzar la emoción. La puesta encuentra algunos de sus momentos más sensibles cuando deja que una situación humana ocupe el espacio y confía en nuestra capacidad de reconocerla.
Un espacio blanco que cambia con quienes lo habitan
La escenografía de Martín Siri propone una arquitectura amplia y despojada. Grandes planos blancos rodean un vano rectangular al fondo, elevado sobre el piso y conectado por pequeños escalones. Por encima, sucesivas franjas de tela y líneas de luz suspendidas prolongan la altura del escenario.
Ese espacio tiene algo de sala de ensayo, de institución y de lugar todavía por habitar. Su amplitud vuelve visibles las distancias: alguien que permanece sentado, una persona que se aparta o dos cuerpos que buscan acercarse adquieren peso dentro de la composición.
Las sillas, distribuidas a ambos lados en uno de los cuadros, dejan libre el centro. Parte del elenco observa mientras otros integrantes hablan o se desplazan. La compañía se convierte en público de sí misma. Nuestra mirada puede seguir una conversación y descubrir, al mismo tiempo, las reacciones que provoca alrededor.
La iluminación de Lucía Rubbo modifica esa arquitectura. Los rojos, los verdes agua y los azules del fondo alteran la temperatura de la escena y ofrecen distintos climas a una misma estructura. La blancura recibe el color, las sombras crecen y el espacio adquiere otra intimidad.
El diseño permite que una puesta de grandes dimensiones conserve lugar para un encuentro entre dos personas.
Compartir el protagonismo
Reunir a toda la compañía exige construir un ritmo común y preservar las diferencias de cada intérprete. La dificultad está en tomar la palabra, pero también en entregarla; en sostener una escena desde el centro o desde un lugar lateral.
El trabajo colectivo encuentra valor en esa circulación. Quien escucha también actúa. Una espera, una mirada o un cambio de postura pueden prolongar el sentido de una frase. El conjunto ofrece al público más de un punto de atención y lo invita a elegir dónde mirar.
Rambert propone vida sobre el escenario. El amor, el desaliento, la alegría, la esperanza y el trabajo comparten un mismo territorio. La obra acelera, cambia de registro y abre nuevos frentes. Por momentos resulta frenética; en otros, concede espacio a una emoción que necesita menos palabras.
Esa variedad le da vitalidad, aunque también demanda atención. La sucesión de situaciones puede reclamar una pausa mayor para que algunas resonancias encuentren su tiempo. El desafío de sus dos horas está en sostener esa intensidad y acompañar un recorrido que pasa de lo íntimo a lo colectivo, del humor al dolor y de la conversación al espectáculo.
La poesía pasa por las voces
Isidore Ducasse, Jules Supervielle, Jules Laforgue, Mario Benedetti e Ida Vitale aparecen en ese cruce entre las historias personales y la memoria cultural. Sus palabras amplían el mundo de la compañía y permiten que otras voces habiten el escenario.
La poesía encuentra allí una condición natural: alguien presta su cuerpo y su voz para que unas palabras alcancen a otra persona. Importan el sentido, el ritmo, la respiración y el silencio que queda después.
El teatro puede leerse también como un poema escénico compuesto por distintas formas de comunicar. Hablan los intérpretes, pero también la música, el movimiento, las marionetas, la luz y la disposición de los cuerpos. Cada lenguaje aporta una posibilidad de encuentro.
Hay pasajes que permiten seguir una historia y otros que invitan a quedarse con una imagen o con una frase. Esa convivencia de formas constituye parte del atractivo y del riesgo de la propuesta.
La canción, las marionetas y los que vuelven
La música incorpora uno de los momentos que conviene descubrir en la sala: una canción popular interpretada de una manera especial, en formato bilingüe. Preservamos su nombre porque reconocerla forma parte del placer de la escena.
El pasaje de marionetas introduce otra escala y otra sensibilidad. En un escenario de grandes dimensiones, la atención encuentra un foco diferente. El diseño de Martín Siri y la realización de Eugenia Ciomei suman a la puesta una forma de expresión que dialoga con los cuerpos de los intérpretes.
Las referencias a Margarita Xirgu,Juana de Ibarbourou y Federico García Lorca abren, además, una dimensión donde la historia del teatro se cruza con la libertad, la pérdida y la memoria.
Nombrar a quienes ya no están les devuelve un lugar entre los presentes. La palabra adquiere entonces una capacidad de convocatoria: acerca a los artistas que dejaron su huella, a las personas amadas y a quienes fueron desaparecidos.
La emoción de esos pasajes nace de una experiencia reconocible. Todos conservamos nombres que modifican una conversación cuando los pronunciamos. El escenario les ofrece un espacio compartido.
La despedida de Alejandra Wolff del elenco estable, después de casi tres décadas, añade una resonancia real a la ficción. La compañía atraviesa una partida mientras representa los afectos, las tensiones y las transformaciones de una comunidad.
El oficio y las condiciones que lo hacen posible
En la obra también se permite hablar de la realidad cotidiana de mantener un elenco estable. Detrás de cada función existen recursos, decisiones, responsabilidades y condiciones de trabajo.
La referencia al alquiler del Solís para empresas lleva esa conversación al funcionamiento de las instituciones culturales. El teatro ofrece efectivamente espacios para eventos empresariales y galas privadas. La alusión incorpora una tensión concreta entre las distintas actividades de una casa de cultura y su misión artística.
Ese roce con lo administrativo devuelve materialidad al oficio. Antes de que una función pudiera emocionarnos, muchas personas tuvieron que hacer posible el encuentro.
Una compañía que forma parte de la ciudad
Para quienes viven en Montevideo y para quienes la visitan, asistir a esta puesta permite acercarse a una parte viva de su identidad cultural. El Solís ofrece su arquitectura y su historia; la Comedia Nacional pone en circulación las voces, las preguntas y las sensibilidades del presente.
La imagen del saludo, con los intérpretes de la mano, reúne lo que durante la obra estuvo atravesado por diferencias, afectos y conflictos. Cada presencia conserva su singularidad y forma parte de un trabajo común.
El teatro merece atención por esa entrega colectiva, por la variedad de sus recursos y por su capacidad de acercar el oficio teatral a experiencias que reconocemos como propias. Su intensidad exige al espectador; sus momentos más sensibles le ofrecen razones para permanecer atento.
Al salir quedan los padres que visitan a su hija, la pareja que necesita hablar, los poetas que encuentran nuevas voces y las personas a las que todavía queremos nombrar. La compañía se despide del público. Algunas de sus conversaciones vuelven con nosotros a casa.
Ficha artística y técnica
Texto y dirección: Pascal Rambert.
Traducción: Laura Pouso.
Compañía: Comedia Nacional.
Sala: Principal del Teatro Solís.
Elenco: Diego Arbelo, Roxana Blanco, Natalia Chiarelli, Mauricio Chiessa, Fernando Dianesi, Joel Fazzi, Mario Ferreira, Soledad Gilmet, Mauricio González, Gabriel Hermano, Sofía Lara, Dulce Elina Marighetti, Luis Martínez, Rosario Martínez, Pablo Musetti, Stefanie Neukirch, Leandro Ibero Núñez, Andrés Papaleo, Jimena Pérez, Mané Pérez, Gustavo Saffores, Juan Antonio Saraví, Lucía Sommer, Fernando Vannet, Pablo Varrailhón, Elizabeth Vignoli, Alejandra Wolff y Florencia Zabaleta. Participan también Tomás Fleitas, Milagros Nova, Sofía Silberberg y Octavio Tellechea, becarios de la EMAD.
Equipo: diseño de escenografía y marionetas, Martín Siri; diseño de vestuario y caracterización, Virginia Sosa y Jimena Ríos; diseño de iluminación, Lucía Rubbo; diseño de espacio sonoro, Francesca Crossa; preparación vocal, Analía Ruíz; realización de escenografía, Ezo Scasso y Andrés Caballero; realización de marionetas, Eugenia Ciomei; realización de estructura led, Pablo García; realización de varales de iluminación y piso, Matías Dopasso; coreografía, Sofía Silberberg; vestidoras, Patricia Olivera, Laura Rodríguez Bertoche y Adriana Tagliana.
Fuentes: observaciones de la función y fotografías aportadas por el autor; información institucional de la Comedia Nacional, la Intendencia de Montevideo y el Teatro Solís.
Hombres Más Destacados del Año 2026: gala y premios en Montevideo
La edición 2025/2026 se celebrará el 7 de diciembre en el Radisson Montevideo. Hotelería, turismo, gastronomía y emprendedurismo tendrán su lugar en una gala que busca visibilizar logros e inspirar nuevos proyectos.
Una empresa que genera oportunidades, una propuesta gastronómica que construye identidad o un profesional que contribuye a mejorar la experiencia de quienes visitan Uruguay tienen algo en común: detrás de sus resultados existen decisiones, trabajo y perseverancia. Reconocer esas trayectorias será parte de la propuesta de Los Hombres Más Destacados del Año 2025/2026, organizado por Juan Herrera Producciones.
La ceremonia tendrá lugar el lunes 7 de diciembre de 2026, a las 21:00 horas, en el Radisson Montevideo Victoria Plaza Hotel. La organización prevé una cena de gala para 350 personas, con entrega de distinciones, homenajes y espectáculos artísticos.
Durante la noche se reconocerá a más de 30 hombres uruguayos por sus logros en distintas actividades. Entre los galardonados se elegirá al Hombre del Año 2025/2026, y también habrá un reconocimiento especial a una figura por su trayectoria.

Turismo, hotelería y gastronomía: el valor de quienes construyen destino
Para el sector turístico, la presencia de las categorías Hotelería y turismo y Gastronomía ofrece una oportunidad de dar visibilidad al trabajo de quienes reciben visitantes, desarrollan propuestas y aportan a la identidad del país.
La experiencia de un destino también se construye en la atención de un hotel, en la cocina que acerca los sabores del territorio y en la capacidad de transformar una visita en un recuerdo que merece compartirse. Reconocer a sus protagonistas permite acercar al público las historias y los esfuerzos que sostienen esos servicios.
La convocatoria incluye, además, áreas vinculadas con el desarrollo del sector, como marketing y publicidad, relaciones públicas e institucionales, tecnología e informática, emprendedurismo y creación de contenido. Son actividades que intervienen en la forma de comunicar Uruguay, conectar con nuevos públicos y desarrollar oportunidades comerciales.
El interés de estos reconocimientos reside también en conocer qué hicieron los premiados, qué dificultades superaron y qué aportaron a su actividad. Según el programa anunciado, durante la ceremonia se compartirá una breve reseña de los logros de cada galardonado.
Cómo se podrán presentar candidatos
De acuerdo con la información de Juan Herrera Producciones, el proceso de nominación convocará a más de 250 periodistas de medios radiales, escritos y televisivos de todo el país, junto con fundaciones, asociaciones, instituciones y personalidades nacionales.
El público también podrá postular candidatos en las distintas categorías a través de la web oficial de la productora. Los postulados deberán ser ciudadanos naturales o legales de Uruguay.
La organización informa que la votación será fiscalizada por el Estudio Durán y Asociados. Asimismo, se designará un jurado con representantes de distintas áreas de conocimiento y actividad, cuya integración será comunicada oportunamente.
Una convocatoria que reúne distintas formas de aportar al país
El programa contempla 40 rubros, entre categorías profesionales, disciplinas artísticas, actividades deportivas y premios especiales. Incluye ámbitos como la educación académica, el periodismo, la literatura, el voluntariado social, la arquitectura, la fotografía y la producción audiovisual.
Esa amplitud permite acercar trayectorias con niveles de exposición muy diferentes. El voluntariado social o la actividad académica, por ejemplo, aportan una perspectiva que enriquece una celebración compartida con figuras del deporte, la cultura y los medios.
La ceremonia prevé la participación de autoridades, representantes de instituciones, organizaciones sociales, empresas y medios de comunicación. Según lo anunciado, será televisada posteriormente para todo el país.
Juan Herrera Producciones también prevé solicitar apoyos y declaratorias de interés a Presidencia de la República, los ministerios de Educación y Cultura y de Turismo, y las 19 intendencias.
Para quienes trabajan en turismo, esta edición abre una oportunidad concreta: postular a personas cuyos logros merezcan conocerse y explicar por qué su trabajo aporta valor al destino. Una distinción adquiere mayor sentido cuando permite descubrir una historia capaz de estimular a otros a emprender, mejorar sus prácticas o comprometerse con su comunidad.
Fuente: información y programa de la edición 2025/2026 proporcionados por Juan Herrera Producciones.
Fiesta de la Chacra 2026 en San Jacinto: tradición, cultura y turismo rural
El 31 de octubre y el 1.º de noviembre, San Jacinto será escenario de la novena edición de la Fiesta de la Chacra. Una celebración que ha trascendido las fronteras de Canelones y que reúne gastronomía, producción, cultura y tradiciones, con un reconocimiento especial a las generaciones de familias rurales que construyeron la identidad del departamento.
La Fiesta de la Chacra tiene algo que la distingue de otras celebraciones populares. Aquí no se trata de representar cómo era la vida en el campo, sino de recuperar sus historias, sus oficios y sus protagonistas. Los ranchos de barro y paja, las herramientas de trabajo, los antiguos utensilios y las recetas familiares forman parte de un patrimonio que todavía permanece vivo en la memoria de los vecinos.
Durante la presentación de esta novena edición, realizada en San Jacinto, autoridades departamentales, representantes de organizaciones rurales y vecinos compartieron testimonios que explican por qué esta fiesta se ha ganado un lugar en el calendario turístico y cultural del Uruguay.
Una fiesta que creció hasta convertirse en referencia nacional
El intendente de Canelones, Francisco Legnani, destacó que el departamento cuenta con más de cien fiestas populares que, en conjunto, convocan a más de 200.000 visitantes, según las cifras que compartió durante el lanzamiento.
Cada celebración tiene su identidad, vinculada a las características productivas, culturales y sociales de los diferentes municipios. Sin embargo, la Fiesta de la Chacra, con apenas nueve ediciones, ha logrado una convocatoria que supera los límites departamentales.
“Acá uno viene y se encuentra gente de todo el país y del exterior. Entonces algo tenemos acá en San Jacinto y algo tiene esta fiesta que ha hecho ganarse un espacio rápidamente en la cabeza y en el corazón de las uruguayas y de los uruguayos”, expresó Legnani.
El intendente también reconoció el compromiso de la alcaldesa Yanina Curbelo y el trabajo de los equipos de la Intendencia, especialmente de Federico y Claudia, quienes junto con organizaciones rurales y funcionarios dedican buena parte del año a preparar las actividades.
“Acá no es cuestión de venir, montar un escenario y se largó”, señaló, al referirse a la construcción de los ranchos tradicionales, la recuperación de herramientas y la recreación de antiguos espacios de trabajo.
Son dos jornadas abiertas al público, pero detrás existe un año de planificación y esfuerzo colectivo.
El homenaje a quienes hicieron posible el Canelones productivo
Claudia Sánchez, integrante del equipo organizador, definió la Fiesta de la Chacra como una celebración de la identidad, la cultura y la tradición.
“Es la fiesta más genuina que tenemos en el departamento”, afirmó, destacando el papel de las sociedades de fomento rural, cooperativas, asociaciones, colectivos y la Red de Agroecología.
En este museo a cielo abierto, los visitantes pueden conocer las antiguas formas de producción y comprender cómo se desarrollaba la vida cotidiana de las familias rurales.
Uno de los relatos compartidos durante la presentación de Federico López, director de Patrimonio, que tuvo como protagonista un viejo balde de ordeñe, relacionado con la mujer del pañuelo que aparece en el logotipo de la fiesta. Un objeto que conserva las marcas del trabajo de quienes durante años ordeñaron a mano y sostuvieron la producción lechera.
También se recordó a los chacareros que caminaron miles de kilómetros detrás de los bueyes, preparando la tierra y cultivando los alimentos que llegaban a los hogares.
La fiesta reconoce ese esfuerzo y mantiene presente a quienes ya no están, pero dejaron su trabajo y sus conocimientos como parte de la historia del departamento.
Los ranchos guardan historias que merecen ser contadas
Uno de los testimonios más cercanos fue el de Laura Bonifacio, quien compartió su preocupación por la pérdida de las historias familiares.
“Se nos está escapando, se nos está muriendo la gente mayor. Y lamento muchísimo no haberme preocupado antes de haber preguntado a mi padre, a mi abuelo cómo se vivía”, expresó.
Recordó que recientemente su nieto iba a colaborar en un horno de pan y ella le pidió que llevara un delantal de arpillera. Ante la pregunta del muchacho, le explicó que antiguamente muchas familias tenían solamente dos pantalones, uno para trabajar y otro para salir, y debían cuidar cada prenda.
También habló de una campana centenaria que sonaba a las once y media de la mañana para reunir a la familia a tomar mate. En aquellos tiempos, cuando no todos tenían reloj, la campana marcaba los momentos de encuentro.
“Se vivía pobre, pero se vivía feliz. Teníamos más tiempo para comunicarnos”, recordó.
Son pequeños relatos que explican la importancia de los ranchos recreados en la fiesta. Cada objeto tiene una historia y cada historia permite acercar a los más jóvenes a una forma de vida que merece ser conocida.
Yanina Curbelo: «No es una fiesta donde nos disfrazamos»
La alcaldesa de San Jacinto, Yanina Curbelo, dejó una de las definiciones más representativas de la jornada.
“No es una fiesta donde nos disfrazamos, es una fiesta donde honramos a los que tanto han hecho por nuestros campos canarios, a los que han dejado cada una de sus gotas de sudor en nuestra tierra”, expresó.
Sus palabras resumen el sentido de esta celebración: reconocer el trabajo de quienes produjeron y continúan produciendo los alimentos que llegan a las mesas de los uruguayos.
La fiesta también plantea un desafío hacia el futuro. Durante la presentación se mencionaron experiencias internacionales que acercan a los jóvenes a la producción agrícola mediante actividades prácticas y concursos. La reflexión fue que Canelones necesita seguir transmitiendo sus conocimientos rurales para asegurar que las nuevas generaciones mantengan ese vínculo con la tierra.
San Jacinto, una oportunidad para descubrir el turismo rural
Además de su importancia cultural, la Fiesta de la Chacra representa una oportunidad para el turismo de cercanía y para quienes desean descubrir el interior de Canelones.
Las propuestas gastronómicas, los espectáculos musicales, las demostraciones de antiguos oficios y la participación de productores y organizaciones rurales permiten conocer otra faceta del departamento.
Para San Jacinto, la llegada de visitantes también significa movimiento comercial, promoción de sus emprendimientos y la posibilidad de mostrar sus atractivos más allá de las dos jornadas de celebración.
La novena Fiesta de la Chacra se realizará el sábado 31 de octubre y el domingo 1.º de noviembre de 2026, con una propuesta que invita a disfrutar de las tradiciones y a conocer de cerca a sus protagonistas.
Vale la pena recorrer los ranchos, detenerse frente a las herramientas, conversar con quienes todavía recuerdan cómo se trabajaba y escuchar las historias que muchas veces no aparecen en los libros.
Porque el patrimonio rural de Canelones no está solamente en los objetos que se conservan. Está, sobre todo, en las personas que todavía pueden contar para qué servían, cómo se utilizaban y qué significaban para sus familias.
Y esa es, posiblemente, una de las mejores razones para visitar la Fiesta de la Chacra.
La Fiesta de la Chacra es un evento familiar al aire libre que propone rememorar nuestras raíces, poniendo en valor la cultura chacarera del departamento.
MENORES HASTA 12 AÑOS INCLUSIVE GRATIS.
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