La Comedia Nacional cierra 2026 con todo su elenco sobre el escenario del Solís

“El teatro”, escrita y dirigida por el reconocido creador francés Pascal Rambert, reunirá a los 28 integrantes del elenco de la Comedia Nacional. La obra se estrenará oficialmente el 9 de octubre, dentro del FIDAE, y tendrá un componente especialmente emotivo: será la despedida de Alejandra Wolff del elenco estable después de casi tres décadas.

Hay finales de temporada que son también una celebración de la historia compartida. La Comedia Nacional eligió cerrar 2026 reuniendo a todo su elenco sobre el escenario de la Sala Principal del Teatro Solís, uno de los espacios culturales más emblemáticos de Montevideo.

La propuesta será “El teatro”, obra escrita y dirigida por Pascal Rambert, uno de los nombres relevantes de la dramaturgia francesa contemporánea.

Las primeras funciones se realizarán los días 2 y 3 de octubre, como preestrenos a beneficio de la Fundación Amigos del Teatro Solís. El estreno oficial será el 9 de octubre, en el marco del Festival Internacional de Artes Escénicas (FIDAE).

Posteriormente, la obra regresará a escena del 22 de octubre al 22 de noviembre, de jueves a sábados a las 20:00 y los domingos a las 19:00.

Una compañía que se mira a sí misma

Entre la risa y la conmoción, “El teatro” acompaña a un elenco durante las horas anteriores a una gran celebración.

Mientras sus integrantes preparan homenajes y despedidas comienzan a aparecer viejos amores, reclamos, heridas y palabras que durante años quedaron pendientes.

La ficción coloca en primer plano algo que trasciende el escenario: qué sucede cuando una comunidad decide detenerse, mirar su propia historia y reconocer todo aquello que construyó junta.

La obra forma parte de Theater Project, iniciativa que Rambert desarrolla desde 2018 con compañías teatrales de diferentes países. Han participado instituciones como el Teatro Nacional D. Maria II de Portugal, la Comédie-Française, el Teatro Alemán Estatal de Timișoara, en Rumania, y el Teatro Nacional Croata Ivan pl. Zajc de Rijeka.

En cada ciudad y con cada compañía, Rambert parte de una celebración para construir una historia original vinculada con quienes la interpretan. Ahora esa experiencia internacional tendrá su capítulo uruguayo con la Comedia Nacional.

La despedida de Alejandra Wolff

La temporada tendrá además un momento particularmente significativo para el teatro uruguayo.

Alejandra Wolff se despedirá del elenco estable de la Comedia Nacional después de casi tres décadas de trayectoria en la institución.

Su despedida se producirá precisamente en una obra que habla de memoria, vínculos, permanencias, ausencias y de todo aquello que una compañía acumula a lo largo de los años.

Pascal Rambert, un creador de alcance internacional

Escritor, coreógrafo y director francés de teatro y cine, Pascal Rambert recibió en 2016 el Gran Premio de Teatro de la Academia Francesa por el conjunto de su obra y en 2026 fue nombrado Caballero de la Legión de Honor.

Ha colaborado con instituciones como el Théâtre des Bouffes du Nord de París y el Théâtre National de Strasbourg, mientras sus textos, obras teatrales y coreografías han recorrido Europa, América del Norte, América del Sur, Asia y Medio Oriente.

Sus textos han sido traducidos y representados en más de veinte lenguas.

Entre los trabajos fundamentales de su trayectoria aparece “Clôture de l’amour” (“El fin del amor”), estrenada en 2011 y reconocida con varios premios de la crítica y la dramaturgia francesa. También sobresalen “Répétition”, “Une vie”, “Actrice”, “Sœurs”, “Finlandia” y otros proyectos desarrollados con intérpretes y compañías de diferentes países.

La llegada de su Theater Project a Montevideo coloca así a la Comedia Nacional dentro de una experiencia escénica que ya atravesó algunas de las principales instituciones teatrales europeas.

Los 28 intérpretes en escena

Participan Diego Arbelo, Roxana Blanco, Natalia Chiarelli, Mauricio Chiessa, Fernando Dianesi, Joel Fazzi, Mario Ferreira, Soledad Gilmet, Mauricio González, Gabriel Hermano, Sofía Lara, Dulce Elina Marighetti, Luis Martínez, Rosario Martínez, Pablo Musetti, Stefanie Neukirch, Leandro Ibero Núñez, Andrés Papaleo, Jimena Pérez, Mané Pérez, Gustavo Saffores, Juan Antonio Saraví, Lucía Sommer, Fernando Vannet, Pablo Varrailhón, Elizabeth Vignoli, Alejandra Wolff y Florencia Zabaleta.

La traducción pertenece a Laura Pouso. El diseño de escenografía es de Martín Siri; vestuario y caracterización, de Virginia Sosa Santos y Jimena Ríos; iluminación, de Lucía Rubbo; estructuras led, de Pablo García, y espacio sonoro, de Francesca Crossa.

Funciones y entradas

? Sala Principal del Teatro Solís

Preestrenos: 2 y 3 de octubre, a beneficio de la Fundación Amigos del Teatro Solís.

Estreno oficial: 9 de octubre, en el marco del FIDAE.

Temporada: del 22 de octubre al 22 de noviembre.

Horarios: jueves, viernes y sábados a las 20:00; domingos a las 19:00.

Las entradas generales cuestan $600, mientras que los jueves tienen un valor de $400. Para los preestrenos habrá localidades de $600 y $800. Se comercializan a través de Tickantel, Redpagos, Abitab y la boletería del Teatro Solís.

Existen beneficios de entradas sin costo para mayores de 60 años los domingos y feriados y para menores de 21 años los viernes, además de cupos correspondientes a distintos programas y convenios. También se aplican descuentos y promociones para diferentes colectivos.

Con “El teatro”, la Comedia Nacional no solamente baja el telón de su temporada 2026. Reúne a toda una compañía para celebrar su historia, despedir a una de sus integrantes de larga trayectoria y convertir al propio teatro en protagonista.

Crédito fotográfico: Pauline Roussille.

Reconocer a quienes sostienen la salud: un premio que también habla de Uruguay

La salud suele ocupar los titulares cuando aparece una dificultad: falta de recursos, demoras, costos, enfermedades o problemas de atención. Sin embargo, detrás del sistema sanitario uruguayo existe otra realidad que merece ser contada: profesionales, investigadores, instituciones y organizaciones que todos los días trabajan para prevenir, diagnosticar, tratar, investigar y acompañar.

La 6.ª edición del “Reconocimiento a la Ciencia y la Salud del Uruguay 2026”, que se realizará el martes 15 de septiembre en el Radisson Montevideo Victoria Plaza Hotel, propone precisamente poner nombre y rostro a ese trabajo. Desde Juan Herrera Producciones se destaca que este reconocimiento busca dar visibilidad a quienes, desde diferentes ámbitos, contribuyen al desarrollo de la ciencia y la salud en Uruguay, poniendo en valor no solo la excelencia profesional, sino también el compromiso humano y social que existe detrás de cada trayectoria.

Galardonar también es construir cultura

Reconocer públicamente a quienes trabajan por la salud no debería entenderse únicamente como la entrega de una distinción. Es una manera de decir qué actividades considera valiosas una sociedad.

Un país que reconoce a sus médicos, científicos, investigadores, técnicos, instituciones y organizaciones sociales también está enviando un mensaje a las nuevas generaciones: el conocimiento, la investigación, la prevención y el cuidado de las personas importan.

Y ese reconocimiento adquiere todavía más significado después de años en los que la sociedad comprendió, quizás como nunca antes, que detrás de cada diagnóstico, medicamento, procedimiento o avance científico existe una cadena humana y profesional muchas veces invisible.

Una fotografía amplia del sistema de salud

La nómina de galardonados permite observar precisamente esa diversidad. Incluye profesionales de distintas especialidades, centros asistenciales, investigación científica y organizaciones vinculadas al cuidado de las personas.

Entre los reconocimientos aparecen el Centro de Oncogenética del Hospital Central de las Fuerzas Armadas, el Servicio de Endoscopía Digestiva de la Asociación Española, el Centro Oncológico del Hospital de Tacuarembó, el Centro Cardiológico del Sanatorio Americano, el Centro de Alta Tecnología del Círculo Católico y el Centro Uruguayo de Imagenología Molecular, entre otros.

También se distingue el trabajo científico. La lista incorpora una investigación sobre microbiota intestinal y asociaciones en niños con TEA y una investigación clínica de un radiofármaco PET para Alzheimer.

Esto le da al reconocimiento un valor particular: la salud no comienza en el consultorio ni termina cuando el paciente recibe el alta. También se construye en un laboratorio, en una universidad, en la investigación, en la tecnología, en la prevención y en las instituciones que acompañan a las personas.

La salud es también un compromiso de la sociedad

Ningún sistema sanitario se sostiene solamente con médicos y hospitales. Necesita políticas públicas, formación profesional, inversión, investigación, empresas comprometidas, organizaciones sociales y, especialmente, ciudadanos conscientes de que cuidar la salud es una responsabilidad compartida.

Por eso, premiar la excelencia tiene otra consecuencia: genera referentes. Permite que experiencias exitosas sean conocidas, que investigaciones salgan de ámbitos especializados y que instituciones que están innovando puedan convertirse en ejemplo para otras.

En tiempos de inteligencia artificial, medicina personalizada, genética, nuevos métodos de diagnóstico y una población que vive cada vez más años, Uruguay también enfrenta el desafío de mantener un sistema capaz de incorporar innovación sin perder algo esencial: la dimensión humana de la salud.

Más que entregar una estatuilla

Una sociedad también se define por aquello que decide reconocer.

Premiar a quienes investigan, curan, previenen, acompañan e innovan significa poner en primer plano un trabajo que muchas veces ocurre lejos de las cámaras. Pero, sobre todo, significa recordar que detrás de cada avance de la medicina hay personas trabajando para que otras personas puedan vivir más y mejor.

Ese puede ser el mayor valor del Reconocimiento a la Ciencia y la Salud del Uruguay 2026: que durante una noche los aplausos sean para quienes hacen de la salud, la ciencia y el cuidado de la vida una tarea de todos los días.

 
 
 
 

Atlántida vuelve a mostrar lo que produce: la Expo Feria 2026 crece y ya quedan pocos stands

La Liga de Fomento de Atlántida será nuevamente el gran punto de encuentro entre producción, alimentos, vinos, turismo, cultura, colectividades y conocimiento. La segunda edición, el 14 y 15 de noviembre, presenta un programa mucho más amplio y confirma una idea: LIFA también puede ser una vidriera para quienes producen, emprenden, trabajan e invierten. La producción de Roberto Matta Karam avanza en la organización y advierte que quedan pocos espacios disponibles para expositores.

Hay instituciones que forman parte de la historia de una ciudad y otras que, además, deciden intervenir en su presente. La Liga de Fomento de Atlántida (LIFA) vuelve a asumir ese segundo papel.

El sábado 14 y domingo 15 de noviembre de 2026, su histórico Country, en un punto estratégico junto a las rutas 11 e Interbalnearia, será sede de la 2ª Cata de Vinos, Muestra de Alimentos y Feria de la Producción.

Pero mirar el programa de este año permite descubrir algo diferente.

No será solamente ir a probar un vino, comprar un producto o recorrer stands. La propuesta busca poner cara, nombre y espacio a quienes producen, conectar el campo con la ciudad, acercar instituciones y empresas, mostrar alimentos, generar vínculos comerciales y, al mismo tiempo, incorporar turismo, cultura, gastronomía y entretenimiento.

Es, en definitiva, mostrar lo que hacemos y a quienes lo hacen.

LIFA: una institución que abre sus puertas a la producción

La Liga de Fomento tiene una extensa relación con el desarrollo de Atlántida. En esta oportunidad, sus instalaciones se transformarán durante dos jornadas en una especie de gran escaparate de la producción.

Y esa quizás sea una de las facetas más interesantes de la edición 2026.

El programa reúne en un mismo lugar a productores, pequeños artesanos, comerciantes, instituciones públicas y privadas, empresas, embajadas, colectividades, cooperativas, operadores turísticos, gastronomía, arte y libros. También habrá un espacio específico para la promoción del turismo rural y urbano.

La feria permite así que LIFA trascienda por un fin de semana su función tradicional para convertirse en un lugar donde Atlántida y Canelones pueden mostrar capacidad productiva, creatividad y posibilidades de desarrollo.

La Asociación Turística de Canelones (ATC) apoya esta iniciativa por su capacidad de integrar producción, gastronomía, enoturismo, cultura y turismo en un mismo espacio. La Expo Feria permite mostrar otra faceta de Atlántida y de Canelones: la de quienes producen, emprenden, invierten y generan experiencias durante todo el año. Para la ATC, fortalecer estos encuentros también significa impulsar el consumo local, acercar visitantes al territorio y consolidar a Canelones como un destino diverso los 365 días del año.

La feria comenzará hablando de producción, no de copas

Hay un detalle del programa que marca claramente el nuevo perfil.

La actividad del sábado no comienza con la cata.

Comienza a las 8 de la mañana con el Encuentro de la Producción Intensiva y el lanzamiento de la zafra 2026/27, con participación prevista del MGAP, asociaciones de productores, instituciones públicas y privadas y empresas. La apertura oficial será al mediodía.

Ese comienzo cambia el significado de la Expo Feria.

Antes de que lleguen las copas habrá productores hablando de producción. Antes de la música habrá empresas e instituciones encontrándose. Antes de la gastronomía estará presente el trabajo que permite que esos alimentos lleguen finalmente a una mesa.

La producción no aparece como decoración de una feria: es parte de su razón de ser.

¿Atlántida solamente para veranear?

Otra de las propuestas merece atención. Entre las 14:00 y las 18:00 del sábado se desarrollará “Atlántida, opción de vida, inversión y trabajo”.

La frase abre una conversación que Atlántida necesita.

Durante décadas la ciudad estuvo fuertemente asociada al verano, la playa y las vacaciones. Sin abandonar esa identidad, existe otra Atlántida que produce, estudia, emprende, trabaja, recibe inversiones y busca actividad durante los doce meses.

La Expo Feria puede ayudar a mostrar esa ciudad menos visible.

De los niños a las bodegas: una feria que mezcla públicos

El sábado habrá artes marciales chinas con dragones y leones, talleres de maridajes para niños y adolescentes, cocina en vivo y cierre artístico.

Y a las 20:00 llegará uno de los grandes momentos de la edición: la degustación de alimentos y Cata de Vinos.

La noche incorporará el desfile “Modas y Alimentos”, degustaciones hasta las 23:00 y un cierre musical que se extenderá hasta la 01:00.

La posibilidad de recomendar alojamiento en la zona para viernes y sábado agrega además una dimensión turística: quedarse en Atlántida, participar de la feria, realizar visitas y convertir el evento en una pequeña escapada. La organización también prevé coordinar transporte desde Montevideo para la degustación del sábado, de ser necesario.

El domingo, Atlántida mira al mundo

La segunda jornada agrega otra dimensión.

Desde las 9:00 habrá un Encuentro de Embajadas, mientras que las colectividades aportarán gastronomía, artesanías, música y danzas típicas.

Por la tarde está prevista una conferencia sobre turismo, enoturismo y turismo rural, con participación anunciada de MINTUR, CAMTUR, SUTUR y la Asociación Turística de Canelones. También habrá un espacio dedicado a las cooperativas, alimentación saludable para niños y adolescentes, huerta familiar y cocina en vivo.

Aquí vuelve a aparecer el diferencial de 2026: la feria intenta conectar mundos que muchas veces trabajan por separado.

Producción con turismo.
Alimentos con educación.
Cooperativismo con emprendimiento.
Campo con ciudad.
Instituciones con empresas.
Y Atlántida con visitantes que pueden descubrir que detrás de su conocida imagen turística existe mucho más.

Roberto Matta Karam y el trabajo detrás de la feria

Una propuesta de estas características no aparece espontáneamente.

Detrás de la organización está el trabajo de Roberto Matta Karam y su producción, articulando participantes, instituciones, empresas, expositores y actividades para construir una segunda edición considerablemente más ambiciosa.

El desafío no consiste solamente en llenar un salón de stands. Consiste en lograr que cada participante encuentre una razón para estar allí y que el visitante tenga motivos para permanecer, recorrer, probar, preguntar, aprender, comprar y regresar.

El programa 2026 refleja precisamente esa búsqueda.

Y hay un dato importante para quienes todavía estén evaluando participar como expositores:

Quedan pocos stands disponibles

La convocatoria entra en su etapa final y quedan pocos espacios para empresas, productores, emprendimientos y expositores interesados en formar parte de la Expo Feria Atlántida 2026.

Participar significa algo más que colocar un producto sobre una mesa: supone presentarlo frente a visitantes, instituciones, actores turísticos, productores y potenciales clientes durante un fin de semana que busca concentrar públicos diferentes en un mismo lugar.

Contacto para stands e información:
Roberto Matta Karam – 099 316 345
Correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Instagram: @mundoagrario_rmattakaram

Dos días para descubrir otra Atlántida

La Expo Feria 2026 puede terminar siendo algo bastante más importante que una agenda de actividades.

Puede convertirse en una fotografía de lo que produce el territorio.

Porque una ciudad también se construye cuando ofrece un lugar para que sus productores sean conocidos, sus emprendedores vendan, las instituciones se encuentren, los jóvenes aprendan, el turismo dialogue con la producción y quienes llegan como visitantes descubran razones para quedarse.

Durante dos días, LIFA volverá a abrir sus puertas para mostrar esa otra Atlántida.

La que produce. La que emprende. La que recibe. La que trabaja.

Y también, por supuesto, la que sabe brindar por todo eso.

Canelones conecta turismo, diversidad y negocios en un encuentro internacional

Atlántida será sede los días 2 y 3 de septiembre de la XI edición del Congreso Internacional Uruguay LGBT+ Summit Pride Connection Canelones 2026. Espacio Dínamo reunirá turismo, empresas, organizaciones, políticas públicas, formación y oportunidades laborales en dos jornadas que también serán transmitidas internacionalmente por Antel TV.

Buenos Aires puso hace pocos días al turismo LGBTQ+ en la agenda regional con GNetwork360. Esta semana la conversación continúa en Uruguay y tiene a Canelones como anfitrión.

Los días miércoles 2 y jueves 3 de septiembre, el Espacio Dínamo de Atlántida recibirá las jornadas académicas de la XI edición del Congreso Internacional Uruguay LGBT+ Summit Pride Connection Canelones 2026, bajo una consigna que resume buena parte de su propuesta: “Uruguay que conecta”.

No se trata solamente de hablar de diversidad. El programa incorpora temas que atraviesan directamente al desarrollo económico y turístico: negocios, empleo, formación, emprendimientos, construcción de marcas, comunicación, medición de resultados y políticas públicas.

Y allí está uno de los aspectos interesantes del encuentro: llevar la inclusión desde el discurso hacia la gestión concreta.

Turismo y diversidad: una relación que crece

Para Canelones, recibir este encuentro también supone una oportunidad de posicionamiento.

El turismo LGBTQ+ ha ganado espacio dentro de las estrategias de destinos y empresas porque obliga a trabajar sobre algo esencial en cualquier experiencia turística: cómo recibe un territorio a quienes lo visitan.

La hotelería, la gastronomía, el comercio, los eventos, los servicios y los atractivos forman parte del producto. Pero también lo hacen la atención, el respeto y la capacidad de comprender diferentes necesidades.

En ese sentido, lo que ocurrirá en Atlántida conecta directamente con lo que analizábamos recientemente en Noticias y Destinos a partir de la experiencia de Alejandra Larrosa y Rocha en GNetwork360 Buenos Aires: promocionar un destino inclusivo requiere también capacitación, empresas preparadas y servicios capaces de convertir esa promesa en una experiencia real.Leer la nota de lo que se vivio 

Ahora esa discusión tendrá escenario uruguayo.

Dos días con una agenda que va mucho más allá del turismo

La primera jornada comenzará el miércoles 2 a las 9:00 con “Una red que conecta”.

A partir de allí se sucederán espacios dedicados a políticas que construyen inclusión y, a las 10:15, uno de los bloques directamente relacionados con nuestra actividad: “El negocio del turismo LGBT+: claves internacionales para empresas y emprendedores”.

La agenda continuará con finanzas inclusivas, construcción de comunidad y una temática especialmente interesante desde la mirada del marketing territorial: “Orgullo que conecta: comunidad, marca y territorio”.

Por la tarde aparecerán asuntos como las redes internacionales, turismo LGBT+ e interseccionalidad, destinos, indicadores para medir la inclusión y comunicación inclusiva.

Es decir, no solamente qué hacer, sino también cómo comunicarlo y cómo saber si realmente funciona.

Empresas, trabajo y formación entran en escena

El jueves 3 la mirada se ampliará hacia el interior de las organizaciones.

La jornada comenzará con “La red dentro de las organizaciones” y continuará con formación dual, liderazgo, talento, cuidados, búsqueda laboral e interseccionalidad.

Habrá además entregas de sellos a empresas inclusivas LGBT+ y la presentación del Ranking Empresa Inclusiva LGBT+.

La presencia del mundo laboral agrega otra dimensión al encuentro.

Una ciudad o un destino turístico no puede pretender proyectar hacia sus visitantes determinados valores si esos mismos principios no encuentran espacio dentro de las organizaciones y empresas que conforman su tejido económico.

La hospitalidad también empieza puertas adentro.

Una feria que busca generar oportunidades

Paralelamente a las conferencias funcionará durante ambas jornadas una gran feria laboral, junto con stands destinados al posicionamiento de marcas y una feria de emprendimientos.

Ese componente transforma al congreso en algo más que un espacio académico.

Quienes concurran podrán escuchar experiencias y tendencias, pero también establecer contactos, mostrar proyectos, acercarse a organizaciones y generar oportunidades profesionales y comerciales.

El networking vuelve a aparecer como una herramienta central.

Porque muchos congresos dejan buenas exposiciones. Los que consiguen además conectar personas, empresas e instituciones pueden dejar proyectos.

Canelones como territorio anfitrión

La elección de Atlántida tampoco es un detalle menor.

Espacio Dínamo, ubicado sobre la Ruta Interbalnearia en el kilómetro 45, vuelve a convertirse en lugar de encuentro para actividades que trascienden el ámbito departamental.

La Asociación Turística de Canelones acompaña la organización junto a la Cámara de Comercio & Negocios LGBT del Uruguay y la Dirección de Desarrollo Turístico de Canelones.

Para la Asociación, esta participación se integra a una visión del turismo en la que el desarrollo del territorio necesita sumar actores, construir vínculos y ampliar mercados.

Porque diversidad y turismo pueden encontrarse en un mismo punto: crear lugares donde distintas personas quieran llegar, permanecer, consumir, invertir y regresar.

Una señal que saldrá desde Atlántida al mundo

El encuentro tendrá además una particularidad que amplía considerablemente su alcance.

Las jornadas serán transmitidas en vivo por Antel TV, con señal internacional, permitiendo que conferencias y experiencias desarrolladas en Canelones puedan seguirse fuera del departamento y del país.

Es también una oportunidad de visibilidad para Atlántida y Canelones.

Durante dos días, desde un espacio ubicado sobre la Interbalnearia, se hablará de turismo, empresas, talento, marcas, territorio, empleo y políticas públicas ante una audiencia que no estará limitada a quienes ocupen las salas del Dínamo.

De hablar de inclusión a gestionarla

Hay una palabra que aparece varias veces en el programa: conectar.

Conectar destinos con viajeros. Empresas con talento. Emprendedores con oportunidades. Políticas públicas con territorio. Organizaciones con comunidades.

Quizás allí esté el verdadero valor de este encuentro.

La diversidad puede formar parte de una campaña de comunicación. Pero cuando se relaciona con capacitación, empleo, empresas, indicadores, turismo y políticas públicas comienza a transformarse en gestión.

El 2 y 3 de septiembre Canelones tendrá la oportunidad de mostrar que también quiere ocupar ese espacio.

Datos

XI Congreso Internacional Uruguay LGBT+ Summit Pride Connection Canelones 2026
Miércoles 2 y jueves 3 de septiembre
Espacio Dínamo – Ruta Interbalnearia km 45, Atlántida
Transmisión en vivo por Antel TV con señal internacional
Participación mediante inscripción previa en el sitio oficial del encuentro.

Organización y acompañamiento: Cámara de Comercio & Negocios LGBT del Uruguay, Pride Connection Uruguay, Ministerio de Turismo, Gobierno de Canelones y Asociación Turística de Canelones.

 

Atlántida Jardín 2026: una fiesta que comenzó con un cumpleaños y ya forma parte de la ciudad

En octubre Atlántida cumplirá 115 años y Atlántida Jardín llegará a su 13.ª edición. Detrás de las plantas, los viveros, la gastronomía y los espectáculos existe una historia que comenzó antes del centenario y que fue construida por decenas de personas e instituciones.

Cada octubre vuelve a ocupar plazas y calles del microcentro con plantas, flores, huertas, viveros, gastronomía, espectáculos y familias caminando sin demasiada prisa. Para quien llega por primera vez puede ser una atractiva feria de primavera. Para Atlántida significa bastante más.

Su historia está ligada al cumpleaños de la ciudad, a sus antiguos jardines, al centenario, a las instituciones educativas y a una larga lista de personas que durante años dedicaron horas de trabajo para que aquella primera idea pudiera crecer.

En Noticias & Destinos nos gusta contar estas experiencias porque un evento turístico adquiere verdadero valor cuando consigue algo difícil: que la gente lo espere y lo incorpore a su calendario.

Atlántida Jardín ya lo consiguió.

Todo comenzó antes de los 100 años

Atlántida fue fundada el 19 de octubre de 1911. Cuando se acercaba el centenario, algunos vecinos comenzaron a preguntarse cómo celebrar una fecha que no podía pasar inadvertida.

Y decidieron empezar un año antes.

El 19 de octubre de 2010, cuando la ciudad cumplió 99 años, se organizó una celebración sencilla en Plaza Varela, frente al Municipio. Participaron instituciones educativas, vecinos y autoridades locales.

Aquello que inicialmente pretendía ser apenas un pequeño acto terminó funcionando como punto de partida.

Comenzó entonces la preparación del centenario y se convocó a las instituciones de Atlántida.

La respuesta fue enorme.

Las 104 Huellas que dejó el centenario

Las actividades preparadas para los 100 años recibieron un nombre que todavía conserva significado: Huellas.

Durante 2011 se realizaron 104 eventos.

Hubo actividades culturales, encuentros, publicaciones, presentaciones de libros, un sello conmemorativo y numerosas propuestas promovidas por instituciones y vecinos.

El 19 de octubre de 2011, día del centenario, Atlántida vivió una de sus grandes jornadas. Hubo desfile desde la Plaza de los Fundadores, música, autoridades, instituciones y gente celebrando en las calles.

Pero quizás una de las Huellas más curiosas todavía está esperando su momento.

En la Plaza de los Fundadores quedó una cápsula del tiempo que deberá abrirse en 2061.

¿Por qué cincuenta años y no cien?

Porque quienes entonces eran escolares podrán estar presentes cuando llegue el momento de descubrir qué mensajes dejó aquella Atlántida de 2011.

Después del centenario había que continuar

Terminaron los festejos, pero quedó una pregunta práctica: ¿qué hacer con todo lo que se había generado?

La experiencia había conseguido reunir instituciones y personas que habitualmente trabajaban desde lugares diferentes.

En 2012 continuaron las actividades vinculadas al aniversario. Hubo propuestas educativas, juegos y encuentros con niños.

Después apareció una nueva idea: crear una exposición de jardines, huertas y elementos asociados.

No nació como el gran acontecimiento que conocemos actualmente.

En aquella primera edición incluso costó conseguir suficientes viveros y expositores. Había estructuras disponibles en el Paseo Figari que quedaron vacías y hubo que completarlas con mesas, sillones y elementos decorativos.

Pero la semilla estaba plantada.

Había nacido Atlántida Jardín.

Cuatro nombres detrás de una marca y cientos detrás de la fiesta

La marca registrada Atlántida Jardín pertenece a cuatro personas que participaron de ese proceso: Alicia Pérez, Mireya Bracco, Darío Porta y María del Carmen Flores.

Pero reducir la historia a cuatro nombres tampoco explicaría lo sucedido.

María del Carmen, con quien conversamos para reconstruir estos recuerdos, fue especialmente clara en este punto: Atlántida Jardín fue posible porque mucha gente se involucró desde diferentes lugares y en diferentes momentos.

Entre quienes estuvieron vinculados a sus comienzos y a muchos años de trabajo aparecen Néstor Reciba, Olga Piriz, Juan Maciel, Gladys Cemperena, Wilson Mesa, Arinda González, Gabriela Barnech, Eliana Gianassa, Federico Bonsignore, Alberto Lastreto, Susana Pratz, Horacio Yánez, Daniel González, Fernando Pujol, Emiliano Fernández y Joaquín Arocha.

La lista podría continuar.

Porque detrás de cada edición también estuvieron quienes consiguieron un expositor, organizaron una actividad, colocaron un cartel, acompañaron a una escuela, gestionaron un apoyo o simplemente estuvieron cuando había que resolver un problema.

El CCIFA acompañó el proceso a lo largo de los años y, en las dos últimas ediciones, CCIFA y LIFA asumieron conjuntamente la organización.

También han sido aliados permanentes el Municipio de Atlántida, la Intendencia de Canelones y el Ministerio de Turismo.

Eso ayuda a explicar su permanencia: Atlántida Jardín no depende de un único protagonista.

¿Por qué “Jardín”?

El nombre conduce hacia otra parte de la historia de Atlántida.

Hay que imaginar los chalets de la antigua Rambla, con terrenos amplios, árboles, flores y jardines integrados a las viviendas.

Ese paisaje formó parte de la imagen original del balneario.

Entre los recuerdos aparece también el entorno de la Casa del Barranco de los Michelizzi, próxima a El Águila, y aquellos espacios donde arquitectura, bosque y jardín convivían como parte de una misma idea de ciudad.

Atlántida nació mirando al mar, pero también creciendo entre árboles.

De alguna manera, Atlántida Jardín recuperó esa memoria verde.

Como explica brevemente María del Carmen Flores, la propuesta siempre buscó mantener “la conexión que tiene Atlántida, desde su propio ADN y desde su formación, con los jardines”.

Cuando el concurso entraba en los jardines de los vecinos

Hubo además una experiencia que merece ser recuperada.

Durante algunas ediciones se organizaron muestras y concursos de jardines y huertas particulares.

Una comisión recorría los espacios inscriptos, observaba el trabajo realizado, tomaba fotografías y posteriormente se reconocía y premiaba a los participantes en el local del CCIFA.

La actividad se hacía generalmente en noviembre.

La razón tenía que ver con los propios tiempos de la naturaleza: las condiciones para plantar mejoraban a partir de setiembre y octubre, por lo que noviembre permitía encontrar los jardines y huertas más desarrollados.

Aquello proponía otra forma de mirar la ciudad.

El visitante podía descubrir que detrás de una fachada existía un jardín extraordinario y que esos espacios privados también contribuían al paisaje de Atlántida.

Con el crecimiento del evento resultó difícil sostener simultáneamente todas las actividades. El concurso requería una comisión dedicada especialmente a recorrer y evaluar los jardines y finalmente dejó de realizarse.

Pero la puerta no está cerrada.

La posibilidad de recuperarlo continúa siendo una de esas ideas que podrían encontrar nuevamente personas dispuestas a tomarla y hacerla crecer.

La fiesta también se aprende y se come

Con los años aparecieron nuevos protagonistas.

Uno de ellos es la UTU Atlántida.

Los estudiantes de gastronomía participan con sus elaboraciones y especialmente con una paella que ya se convirtió en un clásico de Atlántida Jardín.

Tiene un valor que va más allá del plato servido.

Los jóvenes cocinan frente a vecinos y visitantes, trabajan en una situación real y muestran parte de lo que aprenden durante el año.

Es educación integrada a una celebración turística.

Y alrededor aparecen los viveros, las huertas, los productos naturales, los espectáculos, las actividades para niños y los espacios donde preguntar, aprender o simplemente conversar.

2026: tres días para celebrar Atlántida

La próxima edición tendrá además un calendario muy particular.

Atlántida Jardín celebrará su 13.ª edición el sábado 17 y domingo 18 de octubre de 2026.

Y al día siguiente, lunes 19 de octubre, Atlántida cumplirá 115 años desde su fundación en 1911.

Ese lunes volverán a tener protagonismo las instituciones educativas, manteniendo una relación con el aniversario que comenzó con aquel pequeño encuentro de escolares y vecinos de 2010.

Para quien llegue desde otro punto del departamento o del país, puede convertirse también en una buena oportunidad para mirar Atlántida más allá del verano.

Caminar por la muestra, probar su gastronomía, recorrer la rambla, visitar El Águila, conocer la Iglesia del Cristo Obrero de Eladio Dieste y descubrir una ciudad que tiene historias suficientes para justificar una escapada en octubre.

Lo que viene también depende de quienes se acerquen

Quizás la enseñanza más interesante de estos años esté precisamente en aquella primera edición que no conseguía llenar todos los espacios del Paseo Figari.

Hoy la realidad es diferente.

Pero las fiestas locales no se mantienen únicamente porque hayan alcanzado determinada cantidad de ediciones. Necesitan renovación, nuevas personas, empresas que acompañen, instituciones que participen y generaciones dispuestas a continuar lo que otras comenzaron.

La historia del concurso de jardines lo demuestra: hay buenas ideas esperando manos que quieran retomarlas.

Atlántida Jardín nació de esa manera.

Primero hubo vecinos pensando cómo festejar 99 años. Después llegaron las 104 Huellas del centenario. Más tarde aparecieron unas pocas plantas y viveros en el Paseo Figari. Luego se sumaron escuelas, comerciantes, instituciones, estudiantes, artistas y visitantes.

En octubre de 2026 volverán las flores.

Pero lo más interesante quizá siga siendo aquello que no se ve en ningún stand: una ciudad que encontró en sus jardines una forma de recordar de dónde viene y, al mismo tiempo, una excusa para volver a encontrarse.

 
 
 
 

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