“Hilos del alma”: el flamenco contemporáneo invita a detener el tiempo en Montevideo

Mariana Alanís presenta el 12 de setiembre, en el Teatro Antonio Larreta del Lawn Tennis Club, una única función de una obra que une flamenco, música en vivo, memoria y la fuerza visual de los mantones de Manila.

Una de esas propuestas culturales que justifican reservar una noche para el teatro. La bailaora uruguaya Mariana Alanís llegará al Teatro Antonio Larreta, en el Lawn Tennis Club, con “Hilos del alma, danza bordada de memorias”, una obra de flamenco contemporáneo que propone mirar hacia adentro a través de la danza.

No se trata solamente de asistir a un espectáculo flamenco. La propuesta utiliza el movimiento, la música en vivo, la voz, los gestos y también los silencios para recorrer recuerdos y vínculos que atraviesan generaciones.

La obra fue seleccionada por el programa Fortalecimiento de las Artes de la Intendencia de Montevideo, un respaldo que suma valor a una creación concebida e interpretada por Alanís desde una mirada propia.

El mantón también cuenta una historia

Uno de los elementos centrales de “Hilos del alma” son los mantones de Manila.

En el flamenco, el mantón deja de ser simplemente una prenda. El movimiento de sus flecos, su peso, sus bordados y la forma en que acompaña al cuerpo lo convierten en parte de la coreografía y de la expresión de la bailaora.

Alanís toma esa potencia visual para construir un lenguaje escénico contemporáneo sin desprenderse del linaje flamenco.

Los hilos adquieren entonces otro significado.

Son los del mantón, pero también los que unen a madres, abuelas, maestras y ancestras. Mujeres que transmitieron gestos, aprendizajes y maneras de sentir que permanecen incluso cuando ya no somos conscientes de su origen.

De allí surge la idea de una “danza bordada de memorias”.

Flamenco para una época hiperconectada

Hay otro elemento especialmente contemporáneo en la propuesta.

Vivimos pendientes de pantallas, mensajes, notificaciones y estímulos que reclaman permanentemente nuestra atención. “Hilos del alma” plantea casi el movimiento contrario: detenerse, escuchar y recuperar la memoria que guarda el cuerpo.

El escenario se transforma en un espacio para ese encuentro.

La música en vivo sostiene el recorrido de Mariana Alanís y permite que el flamenco conserve algo esencial de su naturaleza: la comunicación que se produce entre música, ritmo, cuerpo y emoción.

Tradición y contemporaneidad no aparecen enfrentadas. Dialogan.

La cultura también invita a viajar

Para Noticias y Destinos, este tipo de propuestas también forma parte de la experiencia de una ciudad.

Quien visita Montevideo no encuentra solamente arquitectura, rambla, gastronomía, museos o patrimonio. La agenda cultural permite entrar en contacto con otra dimensión del destino: la de sus artistas y creadores.

Y para quienes vivimos en Uruguay existe otra invitación igualmente válida: convertirnos, alguna vez, en visitantes de nuestra propia ciudad.

Salir, elegir un teatro, conocer una obra que se presenta por única vez y descubrir una expresión artística diferente también es una forma de recorrer Montevideo.

“Hilos del alma” ofrece precisamente esa posibilidad.

Una noche para encontrarse con el flamenco desde Uruguay, pero también con una creación que habla de algo mucho más universal: los hilos invisibles que nos conectan con quienes estuvieron antes que nosotros.

Hilos del alma, danza bordada de memorias se presentará en una única función el 12 de setiembre, en la sala del Lawn Tennis Club – Teatro Antonio Larreta, Montevideo.

La Tomatina: 150 toneladas de tomate y una pequeña ciudad que conquistó al mundo

Buñol reúne este miércoles a unas 22.000 personas para arrojarse 150 toneladas de tomates durante apenas una hora. Detrás de esa imagen que recorre el planeta existe algo mucho más interesante para el turismo: cómo una tradición nacida casi por accidente consiguió transformar a una pequeña localidad española en una marca internacional.

Estamos eufóricos. Lo estamos pasando genial.

Es difícil encontrar una descripción más sencilla de lo que ocurre este miércoles 26 de agosto en Buñol. Hay tomates por el suelo, por las paredes, en la ropa, en el pelo y volando de una punta a otra de la calle.

Pero hay una regla que conviene conocer antes de lanzar el primero: hay que aplastarlo con la mano antes de tirarlo.

No es un detalle menor.

Los tomates deben llegar suficientemente maduros y blandos para reducir la fuerza del impacto. Este año fueron preparados 150.000 kilos, distribuidos en siete camiones. Proceden de Don Benito, en Badajoz, y su maduración fue controlada para que soportaran aproximadamente 550 kilómetros de transporte y llegaran a Buñol en el punto adecuado para romperse fácilmente.

Durante una hora, la ciudad se vuelve roja.

Y durante unas horas ocurre algo todavía más extraordinario desde el punto de vista turístico: una localidad de menos de 10.000 habitantes recibe unas 22.000 personas solamente dentro del recinto de la Tomatina.

Buñol cambia de escala.

Los números de una fiesta mundial

La edición 2026 permite dimensionar el fenómeno:

  • 22.000 participantes.
  • 150.000 kilos de tomates.
  • 7 camiones.
  • 150 toneladas frente a las 120 toneladas utilizadas en 2025.
  • 15.000 plazas destinadas a visitantes, mientras el resto corresponde a vecinos.
  • Más de 400 periodistas, fotógrafos, cámaras y creadores de contenidos acreditados.
  • 45 medios nacionales e internacionales cubriendo la celebración.
  • Cerca de 1.000 efectivos vinculados al dispositivo de seguridad.
  • 1.700 plazas ferroviarias adicionales dispuestas por Renfe para facilitar los desplazamientos.

La internacionalización es enorme. Australianos, japoneses, estadounidenses, europeos y, cada vez más, viajeros procedentes de India llegan hasta esta pequeña ciudad situada unos 40 kilómetros al oeste de Valencia. AP señala que aproximadamente el 40% de los participantes de los últimos tres años procedía del extranjero.

No estamos solamente ante una fiesta.

Estamos ante un producto turístico internacional construido alrededor de una experiencia que prácticamente no puede reproducirse en ningún otro lugar sin perder su autenticidad.

De una pelea callejera a una marca internacional

La historia resulta todavía más atractiva porque nadie diseñó inicialmente un producto turístico.

En agosto de 1945, durante un desfile de gigantes y cabezudos, unos jóvenes intentaron incorporarse a la celebración. Uno de los participantes cayó, comenzó una pelea y la presencia cercana de un puesto de verduras proporcionó una munición inesperada: tomates.

Al año siguiente los jóvenes repitieron la experiencia y llevaron sus propios tomates.

La autoridad intentó prohibirla durante los años cincuenta. Los vecinos insistieron. Finalmente la celebración fue autorizada e institucionalizada.

Décadas después, aquella pelea improvisada terminaría convirtiéndose en una de las imágenes turísticas más reconocibles de España. En 2002, La Tomatina fue declarada oficialmente Fiesta de Interés Turístico Internacional.

En 2027 llegará su 80ª edición, una fecha que Buñol ya está preparando especialmente.

Cuando la televisión cambió la historia

Hay otro dato extraordinario para quienes trabajamos en turismo y marketing territorial.

La Tomatina no siempre fue mundial.

Una investigación académica sobre su internacionalización identifica un momento decisivo: la cobertura televisiva de comienzos de los años ochenta.

En 1983 se calculaban unos 3.000 participantes. Después de la repercusión televisiva, al año siguiente se acercaron a 10.000.

En apenas un año la asistencia prácticamente se triplicó.

El Ayuntamiento incluso duplicó la cantidad de tomates disponibles, pasando de 20.000 a 40.000 kilos.

Internet hizo después el resto.

La declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional en 2002 terminó de impulsar su internacionalización.

Y llegó un momento en que el éxito comenzó a convertirse en problema.

En 2012 se estimaron más de 50.000 participantes. La masificación era peligrosa para una localidad de esas dimensiones. Desde 2013 se estableció un sistema de entradas y control de aforo.

Es una enseñanza interesante para cualquier destino: crecer también exige aprender dónde colocar el límite.

¿150 toneladas de comida desperdiciada?

Es probablemente la crítica más evidente a la Tomatina.

Sin embargo, en 2026 hay un dato que modifica bastante esa discusión.

Los tomates utilizados este año no proceden de excedentes ni son tomates descartados por una mala comercialización.

Fueron plantados expresamente para la celebración.

La empresa responsable planificó el cultivo pensando desde el comienzo en la Tomatina. Se controla incluso cuándo se recolectan para conseguir el equilibrio entre resistencia para viajar y maduración suficiente para que puedan aplastarse con facilidad.

Las 150 toneladas tuvieron un coste aproximado de 63.000 euros.

Esto también permite corregir una idea repetida durante años: no estamos simplemente ante camiones cargados con tomates que iban a terminar en la basura.

Son parte de la producción necesaria para organizar el espectáculo.

La discusión ética sobre utilizar alimentos para una fiesta seguirá existiendo, naturalmente, pero debe hacerse sobre los datos reales.

¿Cuánto vale una hora de Tomatina?

Aquí aparece la verdadera dimensión turística.

La batalla dura aproximadamente 60 minutos.

Pero alrededor de esos 60 minutos trabajan transportes, restaurantes, bares, alojamientos, agencias, comercios, seguridad, proveedores, medios de comunicación y servicios turísticos.

Una estimación publicada en 2019 calculó un impacto económico de alrededor de dos millones de euros para Buñol. Aquel año participaron unas 20.000 personas y se utilizaron 145 toneladas de tomate.

No encontré una estimación oficial equivalente actualizada para 2026, por lo que sería incorrecto trasladar automáticamente aquella cifra al presente.

Pero hay algo cuyo valor resulta mucho más difícil de calcular: la exposición internacional de la marca Buñol.

¿Cuánto tendría que invertir una localidad de menos de 10.000 habitantes para conseguir aparecer simultáneamente en televisiones, diarios, agencias, redes sociales y teléfonos móviles de todo el mundo?

Probablemente mucho más que el coste de los tomates.

Bollywood también descubrió Buñol

Hay otro ejemplo formidable de promoción turística indirecta.

La película india Zindagi Na Milegi Dobara, estrenada en 2011, recreó La Tomatina y mostró la experiencia a millones de espectadores.

Desde entonces aumentó especialmente el interés procedente de India. AP vuelve a señalar en su cobertura de 2026 el peso creciente de los visitantes indios y la influencia de aquella película.

Una fiesta local se convirtió así en escenario cinematográfico y el cine terminó alimentando nuevamente al turismo.

Es un círculo de promoción difícil de comprar mediante publicidad convencional.

¿Se puede copiar La Tomatina?

Sí y no.

Fiestas inspiradas en el lanzamiento de tomates han aparecido en otros lugares del mundo. AP menciona experiencias en Florida, Londres, Ámsterdam, Hyderabad, en India, y Sutamarchán, Colombia.

Pero existe una diferencia fundamental entre copiar la mecánica y poseer la historia.

Cualquiera puede organizar una batalla de tomates.

Nadie puede inventarse retrospectivamente aquel agosto de 1945 en Buñol.

Y existe además una cuestión jurídica importante.

El Ayuntamiento de Buñol registró LA TOMATINA como marca para diferentes clases de productos y servicios, incluida la organización de fiestas populares. Los derechos sobre la denominación incluso fueron objeto de litigios judiciales.

Por tanto, inspirarse en el concepto de una fiesta gastronómica o participativa es posible. Utilizar comercialmente la denominación La Tomatina requiere tener en cuenta esos derechos marcarios.

La verdadera lección para nuestros destinos

Tal vez aquí esté lo más interesante para Uruguay y América Latina.

No necesitamos copiar tomates.

Necesitamos observar el mecanismo que convirtió algo profundamente local en algo deseado internacionalmente.

Una historia sencilla. Una identidad reconocible. Una fecha fija. Participación de los vecinos. Una experiencia imposible de contemplar pasivamente. Una imagen espectacular para fotografías y televisión. Reglas claras. Seguridad. Capacidad limitada. Transporte. Comercialización. Continuidad durante décadas.

Y, fundamentalmente, algo que no parece fabricado para turistas.

Primero perteneció al pueblo.

Después quiso conocerlo el mundo.

Ese orden importa.

Buñol demuestra que una pequeña localidad no necesita tener un monumento universal, un gran aeropuerto o millones de habitantes para construir notoriedad turística internacional.

Puede necesitar simplemente una razón extraordinariamente clara para viajar hasta allí en una fecha determinada.

Hoy esa razón pesa 150 toneladas.

Durante una hora vuela por los aires.

Y cuando termina la batalla, el tomate desaparece con las mangueras, pero las fotografías, los videos, las historias y el nombre de Buñol vuelven a recorrer el planeta.

Quizás esa sea la verdadera cosecha de La Tomatina.

Mientras Buñol convierte 150 toneladas de tomate en una experiencia turística que recorre el mundo, Uruguay vivió en 2025 la paradoja opuesta: productores de Canelones y Montevideo tuvieron que desechar toneladas y dejar parte de la cosecha en las plantas porque una sobreoferta deprimió los precios hasta hacer antieconómico cosechar y transportar el producto.

La comparación no significa que Uruguay deba organizar su propia Tomatina. Plantea una pregunta bastante más interesante: ¿cuántas veces un excedente, una tradición, un producto o incluso un problema local puede transformarse, con creatividad, organización y continuidad, en una experiencia capaz de generar valor?

La zafra uruguaya 2024-2025 registró cerca de 1.800 toneladas más de tomate que el período comparable anterior, un incremento del 22%. En algunos establecimientos se descartaron cajones enteros y en otros directamente se dejó de cosechar.

Buñol ofrece el contraste: no vende tomates. Vende el derecho a vivir durante una hora algo que solamente sucede allí. Y alrededor de esa hora viajan personas, trabajan restaurantes, se ocupan alojamientos, circulan trenes y autobuses y cientos de periodistas proyectan el nombre de una localidad de menos de 10.000 habitantes hacia el mundo.

Quizás esa sea una de las grandes enseñanzas de La Tomatina para nuestros destinos: el valor de un territorio no siempre está en lo que produce, sino también en lo que es capaz de hacer con aquello que produce.

Fuentes consultadas

Ayuntamiento de Buñol – Turismo: historia y reconocimiento oficial de La Tomatina.
RTVE: producción, procedencia, maduración y coste de los tomates utilizados en 2026.
EFE: datos de participación, medios acreditados, seguridad y transporte de la edición 2026.
Associated Press: internacionalización, participación extranjera e influencia del cine indio.
Gran Tour / investigación turística y estudio académico sobre la internacionalización de La Tomatina.
Resolución de la Secretaría General de Turismo de España de 2002.

Volver a Festuris: Gramado prepara un nuevo encuentro con el futuro del turismo

La 38.ª edición se realizará del 12 al 15 de noviembre de 2026 bajo el lema “Relaciones reales que construyen el futuro”. Paraíba será el destino invitado de honor y Japón participará por primera vez en el Espacio Luxury. Para Noticias y Destinos, regresar también significa volver al lugar donde el turismo se conversa cara a cara.

Volver a Gramado para participar en Festuris tiene para mí un componente especial. Ya estuve allí como periodista en las últimas tres ediciones, acompañando además a la importante delegación uruguaya. Guardo de aquellas experiencias los pabellones llenos, las conversaciones, los encuentros con colegas y operadores y, particularmente, el interés que despertaba Uruguay.

Qué nuevos destinos están buscando viajeros. Qué tecnologías se incorporaron. Cómo está evolucionando la comercialización turística. Qué sucede con la inteligencia artificial, el turismo de lujo, la sostenibilidad, las experiencias, la gastronomía y los nuevos hábitos del consumidor.

Pero también quiero volver a sentarme a conversar.

Con colegas de diferentes países, empresarios, agentes de viajes, comunicadores y responsables de destinos. Escuchar experiencias, discutir ideas y descubrir esas pequeñas señales que muchas veces anticipan hacia dónde se está moviendo nuestra industria.

Me espera una linda experiencia.

Y curiosamente, el lema elegido por Festuris para 2026 parece resumir buena parte de esa expectativa: “Relaciones reales que construyen el futuro”.

Una feria que conocí desde adentro

En ediciones anteriores, Uruguay realizó un importante despliegue institucional y empresarial.

Más de un centenar de uruguayos participaron de una acción colectiva que permitió presentar destinos, empresas y productos. Ministerios, intendencias, organizaciones empresariales y emprendedores compartieron un mismo espacio para mostrar una oferta que iba mucho más allá del tradicional sol y playa.

Canelones también vivió allí una experiencia relevante. Empresarios vinculados a la Asociación Turística de Canelones, bodegas, alojamientos y emprendimientos gastronómicos tuvieron la oportunidad de encontrarse directamente con operadores y agentes brasileños.

Recuerdo especialmente la curiosidad por Uruguay.

Los espacios gastronómicos reunían público alrededor de quesos, camarones, dulces, vinos y carnes. Los stands de Uruguay Natural recibían operadores que buscaban información y contactos.

Era posible comprobar algo elemental del marketing turístico: antes de vender un destino, hay que conseguir que alguien quiera saber más sobre él.

Festuris generaba precisamente esa oportunidad.

Festuris 2026 pone nuevamente a las personas en el centro

La edición número 38 se celebrará del 12 al 15 de noviembre en Serra Park, Gramado, y su concepto tiene especial actualidad.

En tiempos en que hablamos diariamente de algoritmos, automatización e inteligencia artificial, la organización propone recuperar algo que ninguna tecnología ha conseguido sustituir: la relación entre personas.

Marta Rossi, CEO y fundadora de Festuris, lo plantea desde la propia trayectoria de la feria: los negocios, la innovación y el emprendimiento adquieren verdadero sentido cuando están conectados con profesionales, colaboradores, destinos, entidades y medios de comunicación.

Eduardo Zorzanello, CEO del evento, también coloca el foco sobre el sentimiento de pertenencia construido durante casi cuatro décadas.

No parece un detalle menor.

Podemos descubrir un hotel mediante un algoritmo, reservar un vuelo desde un teléfono o preguntarle a una inteligencia artificial qué visitar en una ciudad. Pero seguimos viajando para encontrarnos con personas, sabores, culturas, paisajes e historias.

El turismo continúa siendo una actividad profundamente humana.

Paraíba invitada de honor y Japón llega por primera vez

La internacionalización vuelve a ocupar un lugar importante.

Paraíba será el Destino Invitado de Honor, convirtiéndose en el primer estado brasileño en recibir esta distinción, que anteriormente estuvo reservada a países como Uruguay, Argentina, República Dominicana y Portugal.

Otra de las novedades será la incorporación de Japón por primera vez al Espacio Luxury, ampliando la mirada hacia el turismo de alta gama.

También se anuncia participación internacional de mercados como Costa Rica, Argentina, Portugal, Alemania, Italia y Emiratos Árabes Unidos, junto con espacios dedicados a América Latina y el Caribe.

Será interesante observar allí qué entiende hoy el mercado por lujo.

Porque posiblemente ya no alcance con hablar de habitaciones extraordinarias o servicios exclusivos. Privacidad, tiempo, naturaleza, gastronomía, autenticidad y atención personalizada están modificando el concepto de una experiencia de alto valor.

Los números explican la dimensión del encuentro

Festuris llega a 2026 respaldado por los resultados de su edición anterior.

En 2025 participaron 17.000 profesionales, más de 2.500 marcas y representantes de 64 destinos internacionales. La programación sumó 60 horas de contenidos y la organización informó negocios por aproximadamente R$ 552 millones.

Otro dato resulta particularmente interesante: se realizaron 6.158 reuniones de negocios, un 30% más que en 2024. Además, la feria movilizó alrededor de R$ 78 millones en la economía de Gramado, según los datos difundidos posteriormente por la organización.

Ese último número también merece atención desde Uruguay.

Una feria turística no solamente beneficia al predio donde se desarrolla. Hoteles, restaurantes, transportistas, comercios, proveedores, trabajadores y atractivos reciben parte de ese movimiento.

Es turismo de reuniones convertido en desarrollo territorial.

Ir a una feria también es escuchar

Durante las mañanas del 13 y 14 de noviembre se realizará el Meeting Festuris, dedicado al conocimiento, las tendencias y los desafíos que atraviesan al sector. La organización ya abrió la primera etapa de comercialización de entradas.

Para un periodista turístico ese espacio tiene un valor particular.

No voy solamente a buscar noticias.

Quiero escuchar.

¿Qué está preocupando hoy a los empresarios turísticos? ¿Qué destinos están creciendo? ¿Qué está pidiendo el viajero brasileño? ¿Dónde aparecen oportunidades para Uruguay? ¿Cómo están utilizando realmente la inteligencia artificial las empresas? ¿Qué experiencias están consiguiendo transformar visitantes en recomendadores?

Y existe otra fuente de información que ninguna conferencia sustituye: los pasillos.

Una conversación tomando un café puede terminar revelando una tendencia, un proyecto o una oportunidad que todavía no aparece en ninguna presentación.

Y también están Gramado y Canela

Viajar a Festuris permite además mirar nuevamente dos destinos que han convertido al turismo en una parte fundamental de su desarrollo.

Quiero volver a recorrer Gramado y acercarme nuevamente a Canela.

Observar sus calles, gastronomía, comercios, parques y atractivos, pero esta vez también con una pregunta profesional: ¿qué están haciendo ahora para conseguir que el visitante permanezca más tiempo, consuma más experiencias y tenga motivos para regresar?

Para quienes trabajamos en turismo de ciudades y destinos, caminar también puede ser una forma de investigar.

Una vidriera, una señalización, un restaurante lleno, una experiencia nueva o simplemente la manera en que una ciudad recibe al visitante pueden enseñar tanto como una conferencia.

De Uruguay invitado de honor a un Uruguay que debe seguir mirando Brasil

Mi recuerdo de Festuris 35 está inevitablemente asociado a aquel Uruguay desplegado en Gramado.

Ahora quiero regresar con otra mirada.

No solamente para contar qué ofrece Festuris 2026, sino para buscar aquello que pueda ser útil para nuestros destinos, empresarios y emprendedores.

Brasil continúa siendo un mercado fundamental para Uruguay. Conocer qué busca su viajero, conversar con quienes venden viajes y mantener vínculos con sus medios y operadores no debería ser una acción ocasional.

Debe formar parte de una estrategia.

Tal vez por eso el lema de esta edición me resulta particularmente acertado.

Podemos disponer de más datos que nunca. Podemos utilizar inteligencia artificial, automatizar procesos y comunicarnos instantáneamente con cualquier lugar del planeta.

Pero los grandes proyectos turísticos siguen comenzando de una manera sorprendentemente sencilla: dos personas se encuentran, conversan, descubren un interés común y deciden hacer algo juntas.

Nos veremos en Gramado.

38.º Festuris – Feria Internacional de Turismo de Gramado
12 al 15 de noviembre de 2026 – Serra Park, Gramado, Rio Grande do Sul.

Información e inscripciones Festuris 2026

Pie de foto: Raphael Ayub, secretario de Turismo de RS; Luia Barbacovi, vicealcalde de Gramado; Eduardo Zorzanello y Marta Rossi, CEOs de Festuris; y Roger Wingert, CEO del Grupo Unity.

V Maratón Joyero Internacional 2026: Atlántida reúne talento, oficio y negocios de las Américas

Del 4 al 8 de noviembre, Atlántida recibirá a creadores, artesanos, diseñadores, empresarios y especialistas en una quinta edición que combina formación, exposición, intercambio comercial e innovación aplicada a la joyería contemporánea.

Del 4 al 8 de noviembre de 2026, Atlántida volverá a ser punto de encuentro de la joyería regional e internacional con la realización de la V Maratón Joyero Internacional (MJI 2026).

El Espacio Dínamo lo concentrará durante tres jornadas de talleres de oficio, másteres técnicos, conferencias, rondas de negocios, feria comercial y la muestra “Joyería de las Américas”.

La quinta edición continuará un camino que ha permitido reunir en Canelones a creadores, artesanos, emprendedores y especialistas de diferentes países, transformando al encuentro en algo más que una exposición de piezas.

La propuesta busca conectar conocimiento, oficio, diseño, cultura y oportunidades comerciales.

En 2026 se incorporará además Joyería Expandida, una experiencia que integrará digitalización 3D y realidad aumentada junto con referentes del sector tecnológico uruguayo.

La tecnología llega aquí como una herramienta al servicio del creador: permite explorar nuevas formas de diseñar, presentar una colección, comunicarse con compradores y ampliar mercados, manteniendo el valor diferencial del trabajo artesanal.

La joyería contemporánea también representa actividad económica. Detrás de cada pieza existen conocimiento, materiales, diseño, horas de trabajo, proveedores, comercialización y capacidad emprendedora. Por eso las rondas de negocios ocupan un lugar importante dentro del programa: un encuentro internacional también debe generar contactos y oportunidades que continúen cuando finaliza el evento.

La muestra “Joyería de las Américas” aportará otra dimensión. Técnicas, materiales y miradas procedentes de distintos territorios permitirán descubrir cómo un oficio milenario puede expresar identidades contemporáneas.

La realización de la V Maratón Joyero Internacional en Atlántida, con el impulso conjunto de sus organizadores y la Intendencia de Canelones, representa además una oportunidad para el territorio.

Durante cinco días llegarán participantes y visitantes vinculados con una actividad especializada, generando movimiento, conocimiento, relaciones profesionales y posibilidades de mostrar Atlántida y Canelones más allá de su tradicional temporada turística.

Noticias y Destinos acompañará la difusión de la V Maratón Joyero Internacional 2026, por el valor que tienen para el departamento los acontecimientos capaces de reunir cultura, capacitación, emprendimiento, actividad económica e intercambio internacional.

¿Cómo participar en la V Maratón Joyero Internacional 2026?

La convocatoria está dirigida a joyeros, orfebres, diseñadores, artesanos, artistas, estudiantes, docentes, emprendedores, empresas y profesionales vinculados con el sector que quieran formar parte de esta quinta edición.

La organización habilitó diferentes modalidades de participación, tanto para quienes deseen asistir a las actividades como para aquellos interesados en talleres, másteres técnicos, conferencias, feria comercial, rondas de negocios y la muestra internacional “Joyería de las Américas”.

Datos para agendar

V Maratón Joyero Internacional – MJI 2026

Fecha: 4 al 8 de noviembre de 2026

Jornadas centrales: 5, 6 y 7 de noviembre

Lugar: Espacio Dínamo, Atlántida, Canelones, Uruguay

Inscripción e información: completar el formulario oficial dispuesto por la organización:

https://shorturl.at/Ryvfz

Los interesados podrán solicitar allí información sobre las modalidades de participación, actividades y condiciones para sumarse a MJI 2026.

Noticias y Destinos acompañará la difusión de la V Maratón Joyero Internacional 2026, una iniciativa que vuelve a colocar a Atlántida como lugar de encuentro para el talento, el oficio, la creación y las oportunidades comerciales vinculadas con la joyería contemporánea.

Porque una joya puede ser mucho más que un objeto. Puede contener un oficio aprendido durante años, la identidad de quien la crea y, cuando encuentra el espacio adecuado para mostrarse, una oportunidad para transformar talento en desarrollo.

Cena de Famosos: cuando el reconocimiento se transforma en solidaridad

La 49.ª edición de la tradicional Cena de Famosos reunió en Montevideo a más de 350 invitados y 60 personalidades del Río de la Plata. Juan Herrera volvió a instalar una palabra asociada cada verano con Punta del Este: “famosos”. Pero esta vez la propuesta permite ir un poco más allá de los nombres y preguntarnos qué significa realmente alcanzar ese reconocimiento.

Hay noches en las que una palabra cambia de escala. “Famoso” es una de ellas.

En Punta del Este estamos acostumbrados a escucharla durante el verano. Llegan artistas, comunicadores, deportistas, empresarios y figuras de distintos ámbitos, las cámaras acompañan sus movimientos y la temporada construye su propia geografía de celebridades.

Pero en pleno invierno la palabra se trasladó a Montevideo.

El pasado miércoles 5 de agosto, el Ball Room del Radisson Victoria Plaza Hotel recibió la 49.ª edición de la Cena de Famosos, el tradicional encuentro producido y organizado por Juan Herrera Producciones.

Y allí aparece una pregunta que resulta interesante incluso para quienes, alguna vez, podemos ser colocados dentro de esa categoría: ¿qué convierte a una persona en “famosa”?

¿La exposición pública? ¿Una trayectoria? ¿El reconocimiento profesional? ¿La presencia en los medios? ¿O simplemente la mirada que los demás construyen sobre nosotros?

Una noche con más de 350 invitados

La convocatoria volvió a demostrar la vigencia de un evento que ha logrado mantenerse y crecer a través de los años.

Más de 350 invitados y 60 personalidades del Río de la Plata participaron de la gala. Pero no fueron solamente protagonistas de fotografías, entrevistas y encuentros.

Como establece una de las tradiciones de la Cena de Famosos, las personalidades invitadas cambiaron por unos minutos su papel habitual: se colocaron los clásicos gorros y delantales y fueron los encargados de servir el primer plato a los comensales.

Un gesto sencillo que contiene buena parte del espíritu de la propuesta.

Entre las figuras presentes estuvieron Graciela Alfano, Arturo Puig, Roberto Piazza, Franco Zunino, Nenu López, Brian Sarmiento, Danelik Galazan, Valeria Archimó, Gladys “La Bomba Tucumana”, José María Muscari, Agó Páez Vilaró, Gustavo Zerbino, Roberto Moar, J. C. Scelza, Petru Valensky, El Reja, Verónica Chevalier, Analaura Barreto, Lourdes Ferro, Pablo Atkinson, Anita Valiente, Ruben Sosa, Sergio “Manteca” Martínez y Richard “Canguro” Porta, entre otros.

Distintas generaciones y profesiones compartiendo una misma noche.

Cuando la fama cambia de significado

La palabra “famoso” suele relacionarse inmediatamente con popularidad, exposición y reconocimiento.

Sin embargo, desde una mirada sociológica también puede entenderse como una construcción colectiva. Nadie es famoso en soledad: son los otros quienes reconocen, recuerdan, siguen o valoran una trayectoria.

Y desde la psicología podemos aproximarnos a otro concepto: la autorrealización.

Abraham Maslow ubicó la autorrealización en la parte superior de su conocida jerarquía de necesidades. No se trata simplemente de alcanzar notoriedad, sino de desarrollar las propias capacidades, encontrar sentido y sentir que aquello que hacemos expresa una parte importante de quienes somos.

Tal vez por eso resulta interesante participar de una convocatoria como esta.

Porque por una noche alguien puede descubrir que otros reconocen su trabajo, su recorrido o su presencia pública. Y eso también genera una pregunta personal: ¿en qué momento dejamos de ser simplemente conocidos para convertirnos, ante la mirada de otros, en alguien que merece ser reconocido?

Juan Herrera juega, consciente o inconscientemente, con esa dimensión.

Convoca a personas provenientes del espectáculo, el deporte, la comunicación, la cultura y otras actividades y las coloca bajo una denominación común: famosos.

Pero inmediatamente modifica el significado de la palabra: les entrega un delantal y los invita a servir.

La solidaridad como protagonista

La gala tuvo nuevamente un propósito que trasciende el encuentro social.

La Cena de Famosos fue realizada a beneficio de la Fundación SES (Salud, Educación, Sociedad), organización que desarrolla diferentes iniciativas educativas y comunitarias orientadas a contribuir con la sociedad.

Es allí donde la propuesta adquiere otra dimensión.

La notoriedad puede atraer cámaras y generar fotografías. También puede convocar personas, amplificar mensajes y ayudar a causas que necesitan visibilidad.

Cuando eso ocurre, la fama deja de ser solamente exposición y se transforma en una herramienta.

Quizás esa sea una de las razones por las cuales la Cena de Famosos consiguió llegar a su edición número 49.

Reconocimientos y emociones

La noche también tuvo espacio para mirar las trayectorias.

Uno de los homenajes destacados fue para el reconocido actor y director teatral argentino Arturo Puig, figura con décadas de presencia en el teatro, la televisión y el espectáculo rioplatense.

También fue homenajeado el comunicador uruguayo Orlando Petinatti.

Por su parte, la Fundación SES distinguió al empresario y coach Gustavo Zerbino, cuya trayectoria personal y profesional ha trascendido las fronteras uruguayas.

Los reconocimientos aportaron otro elemento al concepto central de la noche: detrás de una persona conocida existe generalmente una historia construida durante años.

Música, espectáculo y predicciones

Como corresponde a una gala de estas características, el entretenimiento ocupó un lugar importante.

Gladys “La Bomba Tucumana”, Agustín Britos y Yesty Prieto fueron algunos de los artistas que participaron de los espectáculos.

La Escola do Samba Imperio da Coroa, con más de 20 integrantes sobre el escenario, aportó ritmo y energía a la celebración.

También hubo espacio para mirar hacia el futuro. La astróloga Lourdes Ferro presentó sus predicciones para lo que resta del año, incorporando otro momento particular dentro de una noche construida alrededor del encuentro y la celebración.

De Punta del Este a Montevideo

Hay eventos que terminan formando parte del calendario social de un destino.

Juan Herrera ha conseguido que la Cena de Famosos sea uno de ellos.

Punta del Este tiene durante el verano esa capacidad casi natural de reunir personalidades, empresarios, artistas, deportistas y comunicadores. La fama circula por sus playas, restaurantes, hoteles y fiestas como otro componente de la temporada.

Esta vez Montevideo recibió esa misma palabra en pleno invierno.

Pero quizá lo más interesante de la noche no haya sido determinar quién era más o menos famoso.

Fue comprobar que personas acostumbradas a ser observadas podían colocarse un delantal, acercarse a una mesa y servir un plato para colaborar con una causa.

Porque el reconocimiento público puede alimentar naturalmente una cuota de ego y también representar la satisfacción de una trayectoria. Eso forma parte de nuestra condición humana.

Pero existe una escala superior.

Cuando el reconocimiento recibido se utiliza para ayudar a otros, la fama deja de ser solamente una cuestión de imagen y comienza a tener propósito.

Y posiblemente allí esté una de las razones por las cuales, después de 49 ediciones, Juan Herrera continúa reuniendo nombres, historias y trayectorias alrededor de una misma mesa.


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