Uruguay y Estados Unidos coordinan acciones: visados, conectividad aérea y trabajo conjunto
El ministro de Turismo, Pablo Menoni, mantuvo una reunión de trabajo con el nuevo embajador de Estados Unidos en Uruguay, Lou Rinaldi, quien asumió oficialmente sus funciones en setiembre de 2025.
El encuentro abrió un espacio de diálogo fluido para abordar temas vinculados a movilidad, planificación de viajes y cooperación de cara al Mundial 2026.
Visas para el Mundial: recomendación de iniciar los trámites con antelación
El embajador Rinaldi presentó un informe actualizado sobre los visados para ciudadanos uruguayos que planean viajar a Estados Unidos durante el periodo del Mundial.
Se repasaron los requisitos actuales, los tiempos promedio de procesamiento y las categorías de visa más utilizadas por turistas.
La embajada insistió en un punto central:
los trámites deben comenzarse con mucha antelación debido a la alta demanda que se proyecta para 2026. Esto permitirá evitar retrasos y asegurar que los aficionados puedan planificar un viaje sin sobresaltos.
Conectividad aérea: estudio para avanzar hacia vuelos directos
Menoni y Rinaldi intercambiaron además sobre la posibilidad de mejorar la conectividad aérea entre ambos países. El tema incluyó la exploración de vuelos directos entre Uruguay y Estados Unidos, un avance que no solo facilitaría el traslado de hinchas hacia las sedes del Mundial sino que fortalecería el vínculo turístico y comercial en forma permanente.
La iniciativa fue considerada estratégica para ampliar mercados, atraer visitantes y simplificar la movilidad entre ambos destinos.
Un encuentro con proyección más allá del Mundial
Aunque el foco inicial fue la organización y logística para los viajeros que asistirán al Mundial 2026, la reunión permitió ampliar la agenda hacia una cooperación más estable.
La llegada del embajador Rinaldi abre una nueva etapa de relacionamiento bilateral que promete mejoras en conectividad, movilidad turística y trabajo conjunto en áreas de interés común.
La piscina de la LIFA, vuelve con un verano imperdible
Hay escenarios que parecen detenidos en la memoria colectiva. La piscina de la Liga de Fomento de Atlántida ocupa ese lugar donde las generaciones se cruzan, se reconocen y vuelven una y otra vez como quien regresa a un sitio propio. Desde hace más de seis décadas, este rectángulo turquesa rodeado de jardines tropicales acompañó historias familiares, tardes de sol interminables y los veranos dorados del balneario.
Hoy, el paisaje vuelve a cobrar vida con un detalle que emociona: grupos de liceales y escolares ocupando las reposeras, conversando, riendo, nadando, llenando el aire de esa energía contagiosa de diciembre. Es un regreso a lo esencial: el verano como ritual social.
Un lugar con alma: la piscina que formó a Atlántida
Quien haya pasado una temporada en el balneario guarda un recuerdo aquí. La piscina es parte del patrimonio sentimental de Atlántida tanto como la rambla, el Águila y los eucaliptos que custodian el acceso.
Pero también existe un capítulo que se cuenta entre sonrisas: el Country y sus memorables bailes, que funcionaron como un verdadero “Tinder de los años 70”. Allí se formaron parejas, surgieron amistades y más de un visitante encontró al amor del verano entre luces cálidas, música en vivo y miradas tímidas desde el borde de la pista. Esa sociabilidad espontánea, que marcó a toda una generación, sigue siendo parte de la identidad cultural del club.
Temporada 2025: una gestión que reinventa desde la creatividad
Al frente de este renacer está Rodrigo Muñoz, productor teatral, gestor cultural y vecino de Atlántida desde hace años. Su vínculo con el arte y la escena lo acompaña desde siempre, y hoy aplica esa sensibilidad en un espacio que necesitaba nuevas ideas sin perder su esencia. Ro Rodriguez Gelmini es su compañera en todos sus proyectos, como siempre poniendo la calidad en la atención y en la gastronomía para tener el mejor día.
Le pedimos una auto-biografía breve, y la compartió como quien abre una puerta hacia su forma de entender el verano:
“Mi vida profesional estuvo siempre unida al teatro, la producción y la dirección de espectáculos. Cuando asumí la gestión de esta piscina, sentí que era una oportunidad para unir creatividad y territorio. Mi idea es simple: que este lugar recupere su carácter social, que vuelva a ser punto de encuentro. Trabajamos para darle calidad, gastronomía, actividades y una estética cuidada que haga sentir orgullosa a la comunidad.”
Su equipo acompaña con la misma convicción: profesionalizar servicios, mejorar la experiencia del visitante y transformar la piscina en un espacio que combine tradición, convivencia y propuestas contemporáneas.
Los días de sol tienen nueva banda sonora: las fiestas que llegan a la costa
La temporada llega con una programación que coloca a Atlántida dentro del mapa de los grandes eventos del verano sudamericano. Los flyers anticipan noches potentes, artistas globales y un ambiente que mezcla playa, juventud y música electrónica de primer nivel.
James Hype – 11 de enero
Un nombre clave del house mundial. Su show está pensado para ese instante mágico donde cae el sol sobre la piscina y la luz se vuelve dorada. Un encuentro que traerá visitantes de todo el país.
Charlotte de Witte – 14 de febrero
La figura central del techno actual. Su presencia confirma algo que venimos viendo: Atlántida se posiciona como un destino musical de categoría internacional.
Inauguración del verano – 13 de diciembre
El evento que enciende oficialmente la temporada. Luces, público joven, energía alta y una producción que apunta a transformar la noche en experiencia.
Un verano abierto a todos
La piscina abrirá para todo público desde el 6 de diciembre, todos los días de 10 a 19 horas.
Reservas: 097 410 965
Aquí convergen familias, turistas, vecinos de toda la vida y quienes llegan por primera vez para descubrir ese paisaje azul que siempre termina convirtiéndose en parte del propio verano.
Atlántida cambia, se reinventa, incorpora nuevas propuestas… pero hay lugares que mantienen su alma intacta. Esta piscina es uno de ellos. Un refugio de sol, recuerdos y ritmos compartidos que vuelve a encenderse, una vez más, como símbolo de la temporada que todos estábamos esperando.
Atlántida: la Rambla Tomás Berreta y la Peatonal son declaradas de Interés Turístico
La reciente declaración de Interés Turístico para la Rambla Tomás Berreta y la Peatonal de Atlántida reconoce dos espacios donde el paisaje, la historia y la vida cotidiana se entrelazan con naturalidad. La decisión de la Intendencia de Canelones no solo jerarquiza estos corredores, sino que también afirma la importancia de preservar aquello que dio origen a uno de los balnearios más queridos del país.
Caminar por la Rambla Tomás Berreta al final de la tarde permite observar cómo el sol cae con ese tono dorado que Carlos Páez Vilaró convirtió en sello de su mirada artística. Ese mismo sol ilumina las casas que aún conservan la arquitectura de los primeros pobladores y veraneantes: construcciones que hablan de un tiempo donde Atlántida nacía como sueño costero, pensado para disfrutar del mar con calma, comunidad y paisaje. Cada fachada, cada jardín frente al océano, cada detalle de esa época temprana forma parte del patrimonio emocional de generaciones.
La peatonal, por su parte, concentra otro tipo de memoria: la del comercio tradicional, los encuentros familiares, la música de verano, el aroma a helado recién servido y la vida urbana que cada temporada vuelve a encenderse. Juntas, la rambla y la peatonal construyen un relato turístico que se alimenta del mar, del patrimonio cultural y de la identidad local que nunca deja de transformarse.
La declaración otorgada permite planificar, proteger y promover estos espacios con una visión de largo plazo. Ordena intervenciones, mejora la experiencia del visitante y fortalece el modelo de turismo sostenible que Canelones impulsa en su costa. También abre la puerta a nuevas acciones de articulación público–privada, un tema que hoy cobra especial relevancia en la gestión del territorio.
Atlántida continúa creciendo, pero conserva la esencia que la volvió destino de referencia: un lugar donde el paisaje se combina con la memoria y donde cada caminata se convierte en un pequeño viaje por la historia costera del Uruguay. Con esta resolución, su rambla y su peatonal ingresan en una nueva etapa de valorización patrimonial, turística y comunitaria.
Esta iniciativa favorece la construcción de una imagen más sólida y coherente del principal atractivo turístico de Atlántida: su entorno de playa, ocio y patrimonio. Para la Asociación Turística de Canelones resulta un paso oportuno, porque permite consolidar el destino, ordenar intervenciones y acompañar mejoras que la comunidad y los visitantes valoran cada temporada. El anuncio también abre una oportunidad para que el sector privado se sume con propuestas, inversión y presencia activa en un proceso que fortalece la identidad costera del departamento.
Atlántida: señales para reimaginar el turismo que viene
De Festuris a Atlántida: señales de un turismo que cambia
Regresar de Festuris siempre deja preguntas y certezas. En Gramado, entre debates sobre sostenibilidad, movilidad, datos y convivencia urbana, quedó claro que el turismo de los próximos años no se parecerá al que conocimos. Las ciudades que prosperen serán aquellas capaces de reimaginar su identidad, anticipar tendencias y equilibrar mejor la experiencia del visitante con la vida de sus residentes.
Con esa mirada renovada volví a Atlántida, nuestra costa canaria, y la comparación fue inevitable. Lo que observé en Brasil —destinos que invierten en tecnología, que planifican su crecimiento y que entienden la experiencia como un valor central— dialoga directamente con los desafíos que hoy enfrenta nuestra ciudad. Aquí también hablamos de obras, de convivencia, de temporadas cada vez más cortas y de la urgencia por profesionalizar el sector.
Esta nota nace de ese cruce: de mirar lo que aprendemos afuera y ponerlo en relación con lo que vivimos puertas adentro. Porque entre Festuris y Atlántida hay un hilo común: ambos muestran que el turismo ya cambió, y que la verdadera tarea ahora es decidir cómo queremos que cambie nuestro propio territorio.
Buenas noticias: Saneamiento y Hospital público
La llegada del verano siempre marca un punto de inflexión. Para quienes habitamos estas ciudades durante todo el año, el aumento del movimiento es un recordatorio de que la vida colectiva se expande cuando el turismo regresa. La semana transcurrió con anuncios que cambian la estructura profunda del territorio: saneamiento, hospital público y señales de que la ciudad comienza a prepararse para un nuevo ciclo. Estas transformaciones no son aisladas; se insertan en un proceso urbano más amplio que requiere ser comprendido desde una mirada estratégica y contemporánea.
En este escenario, analizar el presente exige recuperar un concepto clave: la gentrificación. Este proceso describe la revalorización urbana que puede atraer inversión, mejorar la infraestructura y diversificar los usos del espacio, pero también generar tensiones cuando la planificación no equilibra las expectativas de residentes y visitantes. El caso de Ciudad Vieja en Montevideo es ilustrativo: la iniciativa privada avanzó, pero la burocracia y la falta de incentivos ralentizaron la restauración de fincas y la activación de su enorme potencial patrimonial. Así, una zona estratégica quedó suspendida entre la visión del mercado y los límites institucionales, un fenómeno ampliamente documentado en los estudios urbanos contemporáneos (Harvey, Robinson & Zukin).
Para comprender estos movimientos, recurro a un marco conceptual que he desarrollado en mis investigaciones: el urbemarketing, una perspectiva que considera la ciudad como un sistema que integra identidad, infraestructura, narrativa y experiencia. Desde esta óptica, reimaginando y repensando el turismo del futuro, entendemos que no basta con atraer visitantes: hay que diseñar territorios inteligentes donde la comunidad participe, los datos orienten decisiones y la experiencia se construya con sentido de lugar.
Dos generaciones frente al mismo dilema: el verano que ya no es el de antes
Ayer conversé con los propietarios de un hotel clásico de temporada. Dos generaciones, dos miradas, una misma pregunta: ¿cómo sostener la experiencia turística en un contexto donde los veranos se acortan, disminuye el gasto promedio y la presencia de visitantes internacionales es menor que en décadas pasadas? En los años setenta, el turismo tenía un ritmo previsible; hoy depende de reservas digitales, comparaciones instantáneas y estadías más breves. Llegan por webs y aplicaciones, pero muchas veces se van sin una verdadera experiencia para recordar.
El desafío es claro: aunque Uruguay suma propuestas de alto nivel —como los recientes hoteles con llave Michelin, destacados por Búsqueda— el turismo del futuro se definirá por la capacidad de transformar una visita en un relato significativo, no solo por la infraestructura disponible.
Datos, inteligencia artificial y la necesidad de interpretar el territorio
El funcionamiento del turismo dialoga con el de la inteligencia artificial. La IA procesa información existente, pero necesita datos actualizados y, sobre todo, interpretación humana para convertir esos datos en conocimiento útil. Lo comprobé días atrás cuando tuve que alimentarla manualmente con información reciente que no figuraba en sus bases.
Las ciudades turísticas enfrentan un problema similar: carecemos de sistemas robustos de datos que permitan anticipar tendencias, gestionar la estacionalidad y construir escenarios hacia 2050, como recomiendan organismos internacionales (OMT, ONU-Habitat). La dependencia de informes automáticos genera la ilusión de control, pero sin especialistas que interpreten esa información y sin modelos de planificación urbana que integren esos datos, el conocimiento queda incompleto.
Reimaginando el turismo del futuro requiere comprender esto: la transformación solo será posible si incorporamos datos profundos del territorio y profesionales capaces de convertirlos en decisiones.
El trabajo turístico: oportunidad y fragilidad estructural
El turismo es hoy uno de los principales generadores de empleo para jóvenes, mujeres y personas mayores de 50 años. Esa accesibilidad es una fortaleza, pero también su fragilidad: si el sector “exige poco”, no estimula la profesionalización; si la formación es insuficiente, el servicio pierde calidad. Uruguay necesita encarar este desafío con urgencia, integrando políticas que eleven la calificación laboral y fortalezcan la cadena productiva del turismo.
Reinventar la experiencia: comunidad, ciudad y futuro
Cada temporada nos recuerda que el turismo es más que economía: es relación, memoria y cultura. Reimaginando el turismo del futuro implica pensar la ciudad como un ecosistema integrado donde confluyen infraestructura, datos, identidad y comunidad. Innovar no es incorporar tecnología por sí misma: es reinventar la forma en que creamos experiencias, leemos el territorio y articulamos la convivencia entre residentes y visitantes.
Ciudad Vieja como advertencia y como guía estratégica
El caso de Ciudad Vieja ofrece una lección clara. Allí, la inversión privada avanzó, pero la recuperación patrimonial quedó limitada por la falta de estímulos, la complejidad normativa y la ausencia de mecanismos ágiles. Para nuestras ciudades costeras, este ejemplo funciona como una advertencia y una guía metodológica: si el saneamiento avanza, si se simplifican permisos y si se promueve una inversión responsable, se puede evitar ese estancamiento y consolidar un modelo turístico más equilibrado y sostenible.
Rol de la Asociación Turística de Canelones en este nuevo escenario
La Asociación Turística de Canelones, de la cual formo parte, trabaja justamente en ese punto crítico donde se cruzan identidad territorial, planificación estratégica y experiencia turística. Nuestro rol es crear y fomentar redes que sostengan a los emprendimientos locales, promover inversiones responsables, consolidar narrativas identitarias y acompañar la transformación de la ciudad desde el concepto de urbemarketing. Apostamos a un turismo donde los datos, la comunidad y la planificación converjan en un modelo de convivencia equilibrada y desarrollo sostenible. Porque el futuro del turismo —el que estamos repensando y reimaginando— no depende solo de quienes nos visitan, sino de los ciudadanos que construyen, día a día, el territorio que desean habitar.
Fuentes
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Harvey, David. The Condition of Postmodernity. Blackwell, 1990.
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Robinson, Michelle; Zukin, Sharon. “Rewriting the City: Gentrification and Urban Imaginaries.” Urban Studies Journal.
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Organización Mundial del Turismo (OMT). Tendencias del Turismo hacia 2050.
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ONU-Habitat. Ciudades y comunidades sostenibles: Indicadores para territorios turísticos.
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Intendencia de Montevideo, Departamento de Desarrollo Urbano. Informes de revitalización de Ciudad Vieja.
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Ministerio de Turismo del Uruguay. Estadísticas de Empleo y Perfil del Visitante.
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Búsqueda. “Uruguay suma dos hoteles llave Michelin, ubicados a pocos minutos de Punta del Este.”
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Florida, Richard. The Rise of the Creative Class. Basic Books, 2002.
Arroz con leche gigante
Una fiesta que une historia, producción y turismo
La 16ª Fiesta de la Leche volvió a llenar de vida a la localidad de Cardal, en el departamento de Florida, reafirmando su papel como uno de los eventos más representativos de la identidad productiva, social y turística del Uruguay rural.
Organizada con el apoyo de la Intendencia de Florida, instituciones locales, productores y la comunidad, la fiesta contó con la presencia de autoridades nacionales y departamentales, quienes destacaron la importancia del sector lechero en la economía y en la identidad cultural del país.
Durante la apertura, la directora de Turismo, Ps. Carmen De Passarella, subrayó el papel de la fiesta como articuladora de desarrollo local:
“Eventos como este son un ejemplo de cómo la producción, la cultura y el turismo pueden trabajar juntos. Cardal demuestra que el turismo rural no solo es posible, sino que puede generar orgullo y movimiento económico.”
Tres días de celebración y experiencias
La Fiesta de la Leche ofreció una amplia programación que reunió a familias de toda la región, productores, emprendedores y visitantes atraídos por la autenticidad del entorno.
Entre las actividades más destacadas estuvieron:
- El tradicional arroz con leche gigante, elaborado colectivamente como símbolo de unión.
- Batidos con leche, parrilla criolla y asado con cuero, verdaderos íconos del sabor uruguayo.
- La competencia de mountain bike y las destrezas criollas, que reflejan la fuerza y el espíritu del campo.
- El remate ganadero y la muestra de maquinaria e insumos para el tambo, que acercan la innovación al trabajo cotidiano.
- Una nutrida feria artesanal y comercial, donde productores locales presentaron sus emprendimientos vinculados al turismo, la gastronomía y la identidad territorial.
- Espectáculos musicales, desfile tradicionalista y bailes populares que mantuvieron el espíritu festivo durante las tres jornadas.
La leche como símbolo de identidad
La presidenta de SUTUR, Andrea Baracco, empresaria floridense y anfitriona en su establecimiento La Oportunidad, destacó el valor simbólico de la fiesta:
“La Fiesta de la Leche es una celebración del trabajo, del esfuerzo y de la identidad rural. Cada año crece más, atrayendo visitantes y mostrando lo mejor de nuestra gente.”
En el mismo sentido, las autoridades resaltaron la necesidad de integrar el turismo rural al desarrollo económico y social del territorio, fortaleciendo el vínculo entre las tradiciones y las nuevas oportunidades.
Cardal, destino del turismo productivo
Cardal se consolida como un destino de turismo rural y agroindustrial, donde el visitante puede conocer de cerca la historia del tambo uruguayo, disfrutar de la hospitalidad local y participar en actividades auténticas.
Para la Dirección de Turismo, liderada por Carmen De Passarella, el desafío es aprovechar este tipo de eventos para impulsar circuitos temáticos y experiencias sostenibles, integrando la producción, la gastronomía y la cultura en una oferta turística diversificada.
“Por Cardal pasan visitantes todo el año. Nuestro objetivo es que encuentren razones para quedarse, descubrir y volver. La leche, más que un producto, es una historia que nos une y nos identifica”, expresó la directora.
Un modelo de desarrollo local
La Fiesta de la Leche trasciende su carácter festivo. Representa un modelo de desarrollo territorial donde la comunidad, los productores y las instituciones trabajan de manera articulada para fortalecer la identidad local y generar oportunidades de crecimiento.
En cada edición, Cardal renueva su compromiso con el país productivo, demostrando que el turismo y la producción pueden caminar juntos, con orgullo, innovación y sentido de pertenencia.
Actividades rurales desarrolladas: juzgamiento Normando, juzgamiento Holando, asamblea anual de socios y jura virtual de la Sociedad de Criadores Holando.
Con la presencia del Intendente (i) @lopezmendeza, el Secretario General. @JoseLuisCurbelo, autoridades nacionales y departamentales, y fuerzas vivas, quedó oficialmente inaugurada la Fiesta de la Leche en Cardal. pic.twitter.com/NzFk0BUOQ4
— Intendencia de Florida (@FloridaIDF) November 7, 2025
Fotos fiestadelaleche.com
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