Hay escenarios que parecen detenidos en la memoria colectiva. La piscina de la Liga de Fomento de Atlántida ocupa ese lugar donde las generaciones se cruzan, se reconocen y vuelven una y otra vez como quien regresa a un sitio propio. Desde hace más de seis décadas, este rectángulo turquesa rodeado de jardines tropicales acompañó historias familiares, tardes de sol interminables y los veranos dorados del balneario.
Hoy, el paisaje vuelve a cobrar vida con un detalle que emociona: grupos de liceales y escolares ocupando las reposeras, conversando, riendo, nadando, llenando el aire de esa energía contagiosa de diciembre. Es un regreso a lo esencial: el verano como ritual social.
Un lugar con alma: la piscina que formó a Atlántida
Quien haya pasado una temporada en el balneario guarda un recuerdo aquí. La piscina es parte del patrimonio sentimental de Atlántida tanto como la rambla, el Águila y los eucaliptos que custodian el acceso.
Pero también existe un capítulo que se cuenta entre sonrisas: el Country y sus memorables bailes, que funcionaron como un verdadero “Tinder de los años 70”. Allí se formaron parejas, surgieron amistades y más de un visitante encontró al amor del verano entre luces cálidas, música en vivo y miradas tímidas desde el borde de la pista. Esa sociabilidad espontánea, que marcó a toda una generación, sigue siendo parte de la identidad cultural del club.
Temporada 2025: una gestión que reinventa desde la creatividad
Al frente de este renacer está Rodrigo Muñoz, productor teatral, gestor cultural y vecino de Atlántida desde hace años. Su vínculo con el arte y la escena lo acompaña desde siempre, y hoy aplica esa sensibilidad en un espacio que necesitaba nuevas ideas sin perder su esencia. Ro Rodriguez Gelmini es su compañera en todos sus proyectos, como siempre poniendo la calidad en la atención y en la gastronomía para tener el mejor día.
Le pedimos una auto-biografía breve, y la compartió como quien abre una puerta hacia su forma de entender el verano:
“Mi vida profesional estuvo siempre unida al teatro, la producción y la dirección de espectáculos. Cuando asumí la gestión de esta piscina, sentí que era una oportunidad para unir creatividad y territorio. Mi idea es simple: que este lugar recupere su carácter social, que vuelva a ser punto de encuentro. Trabajamos para darle calidad, gastronomía, actividades y una estética cuidada que haga sentir orgullosa a la comunidad.”
Su equipo acompaña con la misma convicción: profesionalizar servicios, mejorar la experiencia del visitante y transformar la piscina en un espacio que combine tradición, convivencia y propuestas contemporáneas.
Los días de sol tienen nueva banda sonora: las fiestas que llegan a la costa
La temporada llega con una programación que coloca a Atlántida dentro del mapa de los grandes eventos del verano sudamericano. Los flyers anticipan noches potentes, artistas globales y un ambiente que mezcla playa, juventud y música electrónica de primer nivel.
James Hype – 11 de enero
Un nombre clave del house mundial. Su show está pensado para ese instante mágico donde cae el sol sobre la piscina y la luz se vuelve dorada. Un encuentro que traerá visitantes de todo el país.
Charlotte de Witte – 14 de febrero
La figura central del techno actual. Su presencia confirma algo que venimos viendo: Atlántida se posiciona como un destino musical de categoría internacional.
Inauguración del verano – 13 de diciembre
El evento que enciende oficialmente la temporada. Luces, público joven, energía alta y una producción que apunta a transformar la noche en experiencia.
Un verano abierto a todos
La piscina abrirá para todo público desde el 6 de diciembre, todos los días de 10 a 19 horas.
Reservas: 097 410 965
Aquí convergen familias, turistas, vecinos de toda la vida y quienes llegan por primera vez para descubrir ese paisaje azul que siempre termina convirtiéndose en parte del propio verano.
Atlántida cambia, se reinventa, incorpora nuevas propuestas… pero hay lugares que mantienen su alma intacta. Esta piscina es uno de ellos. Un refugio de sol, recuerdos y ritmos compartidos que vuelve a encenderse, una vez más, como símbolo de la temporada que todos estábamos esperando.
