Piriápolis en el top five: felicitaciones a un destino que crece con identidad y coherencia

Que Piriápolis se ubique dentro del los diez  destinos más visitados del país no solo es una buena noticia: es un reconocimiento al camino elegido. Una ciudad que, sin grandes presupuestos ni estructuras sobredimensionadas, logra posicionarse entre los principales destinos turísticos de Uruguay desde la coherencia, la identidad y el trabajo sostenido.

El valor de este logro está en el cómo. Piriápolis compite de igual a igual con destinos consolidados y territorios más amplios desde una lógica distinta: escala humana, cercanía, paisaje accesible y una propuesta que funciona todo el año. No crece por volumen, crece por experiencia.

La naturaleza es uno de sus grandes diferenciales. Cerros, costa, monte y mar conviven en un mismo territorio, acompañados por kilométricas pasarelas costeras que conectan hacia el este y transforman el paseo en experiencia. Caminar, correr, detenerse a mirar el horizonte o simplemente respirar forma parte del atractivo cotidiano del destino.

Las playas para todos los gustos refuerzan esa diversidad: sectores familiares y tranquilos, espacios abiertos para quienes buscan amplitud y viento, y rincones más calmos que invitan al descanso. Esa variedad permite recibir públicos distintos sin perder equilibrio.

La gastronomía suma identidad y calidad. Restaurantes, parrillas, cafés y propuestas de autor construyen una oferta amplia, cercana y en evolución, donde comer bien es parte central del viaje. A esto se agrega una hotelería diversa, que va desde hoteles vintage con historia hasta opciones modernas y muy confortables, junto a complejos turísticos, cabañas y camping, ampliando el abanico para todos los presupuestos y estilos de viaje.

Eventos como la Paella Gigante reflejan con claridad este modelo: no se concentran en un solo punto, sino que activan el territorio, impulsan visitas a espacios satélite y generan circulación real por la ciudad. El visitante no solo llega: recorre, se queda y vuelve.

La Fiesta Medieval suma un valor diferencial a la agenda de Piriápolis y refuerza su perfil como destino creativo y experiencial. Integrada al calendario anual, esta celebración transforma espacios del balneario en un escenario temático que convoca a familias, jóvenes y visitantes de distintos puntos del país. Recreaciones históricas, vestuarios, música, gastronomía y ferias artesanales generan una experiencia inmersiva que invita a quedarse más de un día y a recorrer el entorno. Lejos de ser un evento aislado, la Fiesta Medieval aporta identidad, genera la demanda y confirma la capacidad de Piriápolis para diversificar su propuesta turística con actividades que combinan cultura, entretenimiento y territorio.

Detrás de este posicionamiento hay un trabajo sostenido de Destino Piriápolis, con una mirada que apunta a ordenar, planificar y proyectar la ciudad durante todo el año, articulando actores y cuidando la identidad. El top ten no es casualidad: es consecuencia.

Por todo esto, esta es una nota de felicitaciones. Piriápolis confirma que se puede crecer sin perder esencia, competir sin sobreactuar y posicionarse desde lo auténtico. Estar entre los diez destinos más visitados no es un punto final, sino la validación de un modelo que funciona y que todavía tiene mucho para ofrecer.

Atlántida recupera un mirador donde el atardecer vuelve a ser de todos

Hay lugares que no necesitan grandes discursos para explicar su valor. Basta quedarse quieto unos minutos, mirar el horizonte y dejar que el sol empiece a caer sobre el mar. En Atlántida, ese gesto simple volvió a ocupar el centro de la escena.

En uno de los puntos más altos y abiertos de la costa, allí donde el verano convierte al atardecer en un ritual cotidiano, un espacio público recuperado volvió a ser adoptado por la gente. Sin estridencias ni polémicas, sin imponerse al paisaje, el lugar se transformó en lo que hoy se necesita: un punto de encuentro limpio, accesible y honesto, donde el mar vuelve a ser protagonista.

Las imágenes hablan por sí solas. Familias sentadas mirando el horizonte, niños jugando cerca de la arena, jóvenes que se detienen a sacar una foto y vecinos que regresan a un sitio que durante años había quedado en pausa. No hay nada forzado: el espacio fue apropiado de forma natural, casi inmediata. Y eso, en términos urbanos y sociales, dice mucho más que cualquier acto formal.

Atlántida es una ciudad de veraneo, pero también una ciudad que crece, que suma residentes estables y que necesita lugares donde convivir sin consumo obligatorio, sin ruido, sin urgencias. Recuperar este mirador significa devolverle a la costa su función más básica: ser un lugar para estar.

Entre la rambla y la playa, el recorrido invita a bajar el ritmo. La vieja escalera de piedra, el contacto con la arena, el mobiliario simple, los juegos y los espacios de descanso construyen una experiencia que no busca deslumbrar, sino acompañar. El verdadero espectáculo ocurre todos los días, cuando el cielo cambia de color y el mar se queda en silencio.

Hoy, ese punto de la costa volvió a cumplir su función más noble: reunir. Y en tiempos donde todo parece exigir velocidad, recuperar un lugar para mirar el atardecer es, también, una forma de cuidar la ciudad y a quienes la habitan.


Datos de la obra y la intervención

  • Ubicación: Rambla Tomás Berreta y Ciudad de Montevideo, Playa Mansa, Atlántida.

  • Superficie aproximada: 250 m² de mirador abierto.

  • Características: tablones, arena, césped, mobiliario urbano en hierro y madera, juegos infantiles y áreas de descanso.

  • Criterios ambientales: intervención integrada a la franja costera, con habilitaciones correspondientes.

  • Inversión estimada: $ 1.700.000.

  • Financiamiento:

    • $ 1.500.000 a través de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

    • $ 200.000 con aportes del Gobierno Departamental.

  • Diseño y ejecución: Dirección General de Espacios Públicos, en coordinación con la Dirección de Turismo y el Municipio de Atlántida.

Un espacio simple, bien pensado y, sobre todo, vivo. Porque cuando la gente lo hace propio, el lugar ya cumplió su objetivo.

Estar en la lista de los 20 mejores destinos del mundo para viajar en 2026, elaborada por BBC Travel, no es un reconocimiento casual para Uruguay. Es la confirmación de un proceso silencioso, sostenido y coherente, que el país viene construyendo desde hace años: una forma de hacer turismo donde el paisaje, la cultura y las personas conviven sin estridencias.

Mientras otros destinos compiten por volumen, Uruguay aparece en la nómina por equilibrio.


Un país pequeño que eligió otro ritmo

Uruguay no irrumpe. No empuja. No grita.
Se deja descubrir.

Entre dos gigantes regionales, el país supo cultivar una identidad propia: ciudades caminables, costas abiertas, campo productivo y una relación cotidiana con la naturaleza que no se exhibe como espectáculo, sino como parte de la vida diaria.

La BBC destaca un dato que sintetiza esa elección: el 99% de la energía eléctrica proviene de fuentes renovables. No como campaña, sino como política pública consolidada. A eso se suma un entorno seguro, diversidad social y un fuerte compromiso con los derechos individuales, factores que hoy pesan tanto como el paisaje en la decisión de viaje.


Montevideo: la capital que no necesita apurarse

Montevideo aparece en la nota como una ciudad que, aun siendo puerto y capital, conserva una atmósfera costera.
La rambla —más de 20 kilómetros frente al Río de la Plata— marca el pulso diario: gente caminando, pescadores, mate compartido, bicicletas y silencios largos mirando el agua.

Es también cuna del tango, territorio de buena carne y escenario del carnaval más extenso del continente. Un carnaval que no se resume en un desfile, sino que se despliega durante semanas en barrios, tablados y plazas, mezclando ironía, música y crítica social.


Colonia y el interior: cuando el patrimonio respira

Más allá de la capital, Colonia del Sacramento ofrece un contraste sereno. Fundada por los portugueses, su trazado irregular y su arquitectura colonial no funcionan como decorado, sino como escenario vivo. La historia no está encapsulada: se cruza caminando.

En el interior, los pastizales fértiles sostienen una de las producciones ganaderas más reconocidas del mundo, mientras pequeñas localidades, estancias y emprendimientos rurales incorporan el turismo como complemento, no como sustitución de su identidad.


La costa atlántica: naturaleza sin domesticar

Desde Rocha hasta Cabo Polonio, el paisaje cambia.
Dunas móviles, lagunas costeras, pueblos de pescadores y colonias de flamencos construyen un litoral donde la naturaleza no se ordena para el visitante: se la respeta.

Laguna de Rocha, Garzón, los humedales y las áreas protegidas muestran una costa donde el turismo convive con la conservación, y donde cada decisión —desde el acceso hasta el alojamiento— tiene impacto directo en el entorno.


Qué representa este reconocimiento

Estar en la lista de BBC Travel significa que Uruguay:

  • Entra en el radar global del viajero consciente, no del turismo masivo.

  • Refuerza su posicionamiento como destino sostenible real, no declamativo.

  • Valida una estrategia de largo plazo basada en calidad, no cantidad.

  • Se consolida como alternativa regional con identidad propia, sin copiar modelos ajenos.

No es un premio al marketing. Es una lectura externa de un país que entendió que el turismo del futuro se construye con tiempo, coherencia y respeto.


Mirar el mundo desde lo simple

En un escenario global saturado de estímulos, Uruguay propone otra cosa:
tiempo, escala humana y una relación honesta con el territorio.

Quizás por eso hoy aparece en esta lista.
No por lo que promete, sino por lo que ya es.

BBC Travel presentó su selección anual de los 20 destinos imprescindibles para viajar en 2026, una lista que combina atractivo cultural, naturaleza, innovación y, sobre todo, turismo con impacto positivo. La guía surge del trabajo conjunto de periodistas de la BBC, especialistas en viajes y referentes internacionales en turismo sostenible.

El criterio no se limita a “lugares de moda”. Se priorizan destinos donde el turismo apoya a comunidades locales, protege el ambiente y preserva el patrimonio cultural, en un contexto global que exige viajar de manera más consciente.

A continuación, un informe síntesis de la selección, con foco en tendencias y territorios destacados.

Claves que atraviesan la lista 2026

  • Sostenibilidad real: energías limpias, conservación de ecosistemas y turismo comunitario.
  • Cultura viva: museos, patrimonio histórico, gastronomía local y tradiciones activas.
  • Descentralización del turismo: regiones menos saturadas, fuera de los circuitos clásicos.
  • Accesibilidad e inclusión: transporte público, infraestructura inclusiva y experiencias abiertas a todos.

Destinos destacados (síntesis por regiones)

Medio Oriente y África

  • Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos)
    Año clave para su Distrito Cultural Saadiyat, con nuevos museos, parques temáticos y una fuerte apuesta cultural pospetróleo.
  • Samburu (Kenia)
    Conservación de vida silvestre liderada por comunidades locales, en una de las regiones más auténticas del país.
  • Argelia
    Patrimonio romano, desierto y ciudades históricas que comienzan a abrirse al turismo internacional.

América

  • Uruguay
    Energía 99% renovable, seguridad, diversidad y una identidad tranquila que gana espacio propio frente a Buenos Aires.
    Montevideo, Colonia, Rocha, Cabo Polonio y las lagunas costeras definen una propuesta sostenible y humana.

 

 

  • Costa de Oregón (EE. UU.)
    Costas públicas, movilidad eléctrica, mariscos locales y accesibilidad como nuevo estándar.
  • Costa Rica
    Biodiversidad, bienestar y conservación avanzada, con énfasis en la Península de Osa.
  • Loreto (México)
    Turismo marino, ciencia ciudadana y parques nacionales en expansión.
  • Santo Domingo (República Dominicana)
    Renovación urbana, grandes eventos deportivos y una escena cultural vibrante.
  • Valle de Colchagua (Chile)
    Vino, gastronomía, cielos limpios y tradición rural, más allá del enoturismo clásico.
  • Filadelfia (EE. UU.)
    Historia, arte y nuevas miradas urbanas fuera del eje Nueva York–Washington.

Europa

  • Guimarães (Portugal)
    Cuna de Portugal y Capital Verde Europea 2026: patrimonio medieval con mentalidad joven y sostenible.
  • Islas Hébridas (Escocia)
    Whisky, arqueología y hospitalidad comunitaria en paisajes atlánticos intactos.
  • Montenegro
    De la Bahía de Kotor a sus montañas salvajes: naturaleza, historia y senderismo responsable.
  • Oulu (Finlandia)
    Innovación, diseño y vida ártica con calidad urbana.

Asia y Oceanía

  • Ishikawa (Japón)
    Artesanías, sake y reconstrucción cultural tras el terremoto, con turismo solidario.
  • Phnom Penh (Camboya)
    Historia reciente, resiliencia urbana y una nueva escena cultural.
  • Islas Cook y Islas Komodo (Indonesia)
    Naturaleza extrema con límites claros al turismo masivo.
  • Uluru (Australia)
    Espiritualidad aborigen, paisaje sagrado y turismo respetuoso.
  • Valle de Slocan (Canadá)
    Naturaleza, bienestar y vida lenta en la Columbia Británica.

Una señal clara para el turismo del futuro

La lista de BBC Travel para 2026 confirma un cambio profundo: viajar deja de ser solo consumo de lugares y pasa a ser participación consciente en territorios vivos. Uruguay, junto a otros destinos de América Latina, aparece bien posicionado en esta nueva narrativa global.

No se trata de correr para “ver todo”, sino de elegir mejor, quedarse más tiempo y comprender dónde y cómo impacta cada viaje.

Fuente: BBC Travel / BBC News Mundo

 

Se viene algo único para Punta del Este. En una conferencia de prensa cargada de emoción y creatividad, Laren y Ayelén Bálsamo presentaron oficialmente Lobos Art Punta, un proyecto que une arte, cultura y sostenibilidad, y que promete ser una de las grandes atracciones del verano 2026.


Un hito cultural a cielo abierto

El proyecto, declarado de interés municipal por el Municipio de Punta del Este y apoyado por el alcalde Javier Carballo y su equipo, instalará 14 esculturas de lobos marinos intervenidas por artistas nacionales e internacionales.

Cada obra fue moldeada a partir de una pieza original creada por Laren Bálsamo, quien esta vez asumió también el rol de escultora. “Cada lobito será un símbolo de bienvenida —comentó—, saludando a locales, turistas y visitantes extranjeros”.

Las esculturas se ubicarán en distintos puntos emblemáticos del balneario, con el Puerto de Punta del Este como escenario inicial del recorrido. Desde el 26 de diciembre, el público podrá disfrutarlas gratuitamente, sacarse fotos junto a ellas y compartir sus imágenes en redes sociales, dando vida a una nueva postal del verano.


El arte como lenguaje común

Durante el encuentro con la prensa, las hermanas Bálsamo presentaron a los artistas que darán color y forma a esta experiencia visual:
Agó Páez Vilaró, madrina del proyecto, junto a Alex Morales, Satya Pizzo, Rossana Vázquez, Marcela Bidondo, María Andrea Dato, Alejandro Medone, Pilar Lacalle, Carolina Casalia, Laura Piantanida, Benedicta Caserta, Solange De Angeli y Marcela Acuña Morales.

Cada escultura llevará un código QR que permitirá acceder a la ficha del artista, detalles de la obra y la posibilidad de ofertar en la subasta online en remotes.com.uy, dirigida por el rematador Eduardo Franchi Soria. Desde el primer día de la exposición, cada pieza estará disponible para adquirir, invitando a empresas, hoteles y coleccionistas a ser parte de esta historia.


Marcas que apoyan el arte y la sostenibilidad

Entre los patrocinadores que se sumaron destacan Pinturas Elbex —sponsor principal—, Blue Cross & Blue Shield, Vinos Don Pascual y Agua Salus, reflejando cómo las empresas locales encuentran en la cultura una vía para generar impacto positivo y visibilidad.

La iniciativa cuenta además con la colaboración del Director de Hidrografía, Carlos Ferreira, y del grupo de la Calle 20, que acompañará la segunda etapa de la muestra.


Una genialidad uruguaya con proyección internacional

Con una estética contemporánea y un mensaje profundo, Lobos Art Punta se perfila como un nuevo atractivo cultural y turístico para el balneario.
Su propuesta conjuga el espíritu artístico con la conciencia ambiental, recordando que el arte puede también preservar lo que amamos.

Las hermanas Bálsamo —creadoras de Mate Art Gallery— vuelven a sorprender con una iniciativa que fusiona innovación, creatividad y sentido de pertenencia. En sus palabras, “cada artista deja su huella, y cada lobo marino cuenta una historia”.


Un verano que promete inspiración

A partir del 26 de diciembre, los visitantes podrán recorrer el Puerto de Punta del Este y descubrir a estos lobos marinos convertidos en arte, para fotografiarse junto a ellos y también, en el horizonte, con los verdaderos lobos del puerto.

Será un punto de encuentro entre el arte y la naturaleza, entre la memoria y el presente.
Lobos Art Punta marca el inicio de una nueva forma de mirar al balneario: más creativa, más consciente, más uruguaya.


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