La Cena de Famosos 2026 volvió a reunir a las grandes figuras del verano en Punta del Este
Una noche de verano donde todos fuimos parte
Así se vivió la Cena de Famosos Punta del Este 2026
El camino hacia Narbona ya anticipaba lo que vendría. Viñedos, naturaleza abierta, el campo uruguayo respirando verano y una puesta en escena que parecía pensada para desacelerar el tiempo. La llegada no fue solo a un evento: fue a una experiencia. Así viví la 48ª edición de la Cena de Famosos de Punta del Este 2026.
Pasadas las 22.00, las puertas de Narbona se abrieron para recibir a los invitados. Famosos, sí, y también muchos que —por una noche— nos sentimos famosos. Flashes, fotógrafos, prensa, influencers de ambas orillas. Glamour sin rigidez: vestidos veraniegos, looks de ocasión especial y una atmósfera que invitaba a disfrutar.
La organización llevaba la firma de Juan Herrera Producciones. Juan Herrera, con una lesión en el pie, iba y venía atento a cada detalle, mientras su equipo ajustaba tiempos, luces y movimientos. Todo fluía. Era una fiesta de verano con todo lo que necesita una gran noche: photocall, cabinas de fotos, sonrisas ensayadas y espontáneas, y esa sensación de estar dentro de algo bien hecho.
El encanto de sentirse parte
Modelos que inician sus trayectorias, figuras consagradas, invitados que posaban como celebridades. La magia de esta Cena siempre fue esa: borrar distancias. El primer plato servido por los propios famosos, con los clásicos gorros y delantales, volvió a ser uno de los momentos más celebrados. Cercanía, humor, complicidad.
Pampita, Mateyko y el espectáculo
Carolina Pampita Ardohain dijo presente y marcó uno de los puntos altos de la noche. Acompañada por su familia, habló de su vínculo de más de dos décadas con Punta del Este, un lugar que define como refugio de energía y descanso para compartir con sus hijos. En lo profesional, adelantó su trabajo junto a DirecTV en la generación de contenidos para Latinoamérica. Siempre amable, sonrisa lista y selfie sin apuro.
El humor y la televisión tuvieron su homenaje con Juan Alberto Mateyko y Pachu Peña, dos nombres que regalaron horas de entretenimiento y risas, dentro y fuera de la pantalla.
Música, ritmo y fiesta
La noche se abrió musicalmente con Cin Zabala junto al violinista Edison Mouriño, y la conducción precisa de Miguel Arispe, que hilvanó cada momento con información y ritmo.
La fiesta creció con Charly Sosa, creador de Mayonesa, una de las canciones más bailadas del mundo. “Está entre las cinco más bailadas a nivel global”, comentó, casi con asombro, mientras la pista lo confirmaba. Luego llegó Matías Ferreira, nueva figura del pop, acompañado por cuatro bailarinas en un show sólido y vibrante. El cierre, a puro baile, quedó en manos de The Party Band, con bises pedidos a coro.
La gastronomía acompañó sin fisuras y los helados pusieron el broche dulce a una noche completa.
Glamour con propósito
La Cena tuvo, además, un eje profundo: el apoyo a la Fundación SES (Salud, Educación, Sociedad). Más de 600 invitados y unas 70 personalidades del Río de la Plata compartieron una gala donde la solidaridad fue el denominador común.
El escenario elegido fue “El Galpón” de Narbona, un salón reconocido por su arquitectura, su propuesta gastronómica y su entorno campestre junto al mar. Un marco que potencia cada edición.
Figuras de ambas orillas
La 48ª edición de la Cena de Famosos Punta del Este 2026 reunió a personalidades de la Argentina y Uruguay, confirmando su carácter rioplatense y su capacidad de convocatoria.
Desde la Argentina, dijeron presente:
Carolina Pampita Ardohain, Juan Alberto Mateyko, Pachu Peña, Florencia de la V, Graciela Alfano, Karina Jelinek, Marcelo de Bellis, L-Gante, Tomás Fonsi, Fernando Burlando, Barby Franco, Ulises Apóstolo, Verónica Perdomo, Marian Farjat, Yanina Screpante y Alfredo Ravazzani, entre otros.
Por Uruguay, participaron referentes del periodismo, la cultura, el deporte y la sociedad:
Alberto Kesman, Lourdes Ferro, Roberto Moar, Gustavo Zerbino, Agó Páez Vilaró, Alejandro Acland, Camila Cibils, Carlos Páez, Patricia Pita, Yesty Prieto, Selva Pérez, Andy Vila, Virginia Moreira, Valentina Barrios, Gustavo Trelles, Marcelo Bornio, Valeria Ripoll, Laura Martínez, Charly Sosa, Sofía Romano, Maxi Peña y Rodrigo Zeballos.
Una lista diversa, transversal, donde convivieron generaciones, trayectorias y miradas, reforzando esa sensación que define a la Cena de Famosos: una noche donde el apellido importa menos que el encuentro.
Una tradición que se renueva
En pleno verano, cuando Punta del Este concentra miradas y agendas, la Cena de Famosos logra destacarse sin estridencias. Año tras año sorprende porque entiende algo esencial: el glamour también puede ser una herramienta para unir, incluir y transformar.
Una noche, una causa y una organización que hace posible lo más difícil: que todos, famosos o no, se sientan parte de una historia irrepetible. Punta del Este volvió a vestirse de gala. Y la noche respondió.
Colonia del Sacramento inaugura su Temporada Teatral 2026 con Oscar Wilde
Un estreno que convierte a Colonia en escena
Conocer un teatro nuevo siempre tiene algo de rito iniciático. Hacerlo en Colonia del Sacramento, ciudad acostumbrada a dialogar con su pasado, transforma la experiencia en un acontecimiento cultural que se vive con atención y cierta expectativa contenida. La Temporada Teatral 2026 en el Centro Cultural Bastión del Carmen comenzó así: sin apuros, dejando que cada capa de la noche se revelara a su tiempo.
Antes de que el telón imaginario se levantara, el recorrido propuso una pausa inesperada. En una de las salas, una muestra pictórica de Estefanía Franco Girao, oriunda de Colonia, ofrecía una primera lectura sensible del talento local. Sus obras, de trazo personal y atmósfera introspectiva, funcionaron como antesala perfecta: una invitación a mirar con detenimiento, a afinar la percepción antes del teatro.
Luego llegó la obra. Y la sorpresa fue inmediata.
La puesta en escena de El abanico de Lady Windermere, del dramaturgo Oscar Wilde, se desplegó con una ambición poco frecuente en producciones del interior. Más de veinticinco actores y actrices sobre el escenario, cuatro actos cuidadosamente diferenciados por un vestuario preciso y una escenografía que sostuvo el ritmo sin imponerse. Todo estaba donde debía estar.
La obra —primera gran pieza de éxito de Wilde— conserva intacta su agudeza. Bajo la apariencia de una comedia elegante, se desliza una sátira mordaz sobre la clase alta victoriana, sus dobles discursos y su particular relación con la moral. La trama, agradablemente improbable, gira en torno a una esposa que sospecha una infidelidad, solo para descubrir que la temida “otra mujer” desarma por completo los prejuicios establecidos. Los diálogos, brillantes e ingeniosos, mantienen una vigencia que incomoda y divierte a partes iguales.
La magnitud del proyecto se explica, en parte, por la confluencia de tres elencos colonienses: la Comedia Departamental de Colonia, el Elenco Independiente del Patrimonio y el Grupo Teatral Del Burdell. Esa suma de trayectorias dio como resultado una energía coral, donde cada interpretación encontró su espacio sin perder cohesión.
El elenco —amplio y comprometido— sostuvo la obra con solvencia: Ana Cecilia García, Nancy Ávila, Nelis Carro, Alberto Questa, Amalia García, Andrea Zabala, Pablo Perdomo, Gustavo Dufour, David Brünner, Máximo Giménez, Nicolás Rojas, Lorena Rochón, Norma Morgan, Cristina Guimaraens, Araceli Vignoly, Edith Magrini, Nicolás Duarte, Carlitos Purstcher, Natalia Ramírez, Ana Cristina Grosso, Beatriz Zilavi, Gloria Alves, Soraya Saavedra, Susana Stevens, Micaela Ferrari, Eliana Caballero, Carmen Leguizamo, Juan Hernández y Sebastián Blanco. La asistencia de dirección estuvo a cargo de Susana Stevens, mientras que la dirección general fue asumida por Lorena Rochón y Eduardo Grosso, con una mirada clara sobre los tiempos, los silencios y las tensiones del texto.
Al salir, quedó una certeza difícil de ignorar: Colonia no solo conserva historia, también produce presente cultural. Y cuando el teatro se vive así —con cuidado, ambición y respeto por el espectador—, la ciudad entera parece ampliar su escena.
El Jagüel: vuelve a operar un punto histórico de Punta del Este
Repertura del aeródromo de El Jaguel de la mano de Roxana Corbran
Reabrió el aeródromo de El Jagüel este verano bajo la conducción de Roxana Corbran, consultada por Destinos y Noticias acerca de la importancia de esto, sostuve “que es fundamental para la aviación general y para el turismo, es importantísimo para el local y para el turismo de élite. Es una opción ágil dentro de Punta del Este facilitando el trabajo de locales, los que hacen publicidad con carteles, los que tienen hobbies aéreos y las personas de alto poder adquisitivo pero que no tienen grandes jet privados”. Además agiliza de tal forma que beneficia al aeropuerto internacional de Laguna del Sauce que está con un gran volumen de vuelos privados además de los comerciales.
El aeródromo de El Jagüel busca “dedicarse a la aviación general y ejecutiva. No competirá con los grandes vuelos comerciales ya que dejó de ser un aeropuerto internacional hace mucho tiempo y ya no se dan esas posibilidades con los cambios que padeció”, resumen Corbran.
Apunta sí a fortalecerse y/o consolidarse en la aviación privada recreativa, taxis aéreos, escuelas de vuelo, paracaidismo, entre otros. “Y también podría ser muy útil en casos de servicios de emergencia y traslados sanitarios”, agregó.
Es difícil de determinar quienes más usan el aeródromo de El Jaguel en tan poco tiempo, pero “interactúan taxis aéreos, privados, aeroclubes y paseos”. El objetivo es que funcione siempre, pero por el momento estará funcionando hasta el 30 de abril y se espera que continúe por lo que “en principio dentro de dicho lapso se llamará a licitación”, comentó Corbran.
“Hemos llegado a tener hasta 20 vuelos o más por día, los que más utilizan son aeronaves de porte pequeño monomotores, bimotores, helicópteros desde CESSNA, Breechcraft Baron o helicópteros Robinson, por ejemplo, no obstante hay de las más diversas marcas”. En cuanto a la nacionalidad “en primer lugar son argentinos, pero también hay de la región como brasileños, chilenos y no faltan europeos”, afirmó la jerarca.
El Jagüel funciona solo de día “sería bueno que operará siempre, que la difusión de que esté en funcionamiento fuere más amplia para multiplicar los usuarios del mismo”. “Invertir en el aeródromo El Jaguel puede llegar a ser una llave para mantener todo el año mano de obra de muchas personas si se mantiene, si tan solo las personas que tienen como hobbie en la Argentina sin contar toda la región vuelven y se multiplican. Requiere mantenimiento y hay muchos pendientes pero lo que no se puede dejar es inactivo” aclaró Corbran.
Sunset Sessions en Mia Bistró: moda, arte y música al atardecer del verano 2026
El verano 2026 en Punta del Este sumó una postal que dialoga perfecto con el espíritu de la temporada: Sunset Sessions en Mia Bistró, una cita donde la moda, el arte en vivo y la música se encuentran justo en el momento más buscado del día: el atardecer frente al mar.
El 8 de enero, desde las 18 horas, la Parada 20 de Playa Brava dejó de ser solo un punto geográfico para convertirse en escenario. La arena, el cielo en transición y la luz dorada funcionaron como telón natural de un evento que combinó fashion show, live art, DJ sets y público invitado, con una curaduría pensada para disfrutar sin apuro, copa en mano.
Marcas que marcan clima
Con el respaldo de Aperol Spritz y Tanqueray, Sunset Sessions apostó a un formato relajado pero cuidado, donde el ritual del cocktail acompaña la experiencia y refuerza esa idea tan esteña de socializar mirando el mar. No se trató solo de presencia de marca: hubo atmósfera, identidad y coherencia estética.
Moda, arte y música: un mismo pulso
La propuesta sumó un desfile de moda que dialogó con el entorno costero, arte en vivo que se fue construyendo frente al público y DJ sets que acompañaron la caída del sol con un clima elegante y descontracturado. Todo convivió sin superponerse, como si cada disciplina supiera cuándo tomar protagonismo y cuándo dejar respirar la escena.
Punta del Este, en modo sunset
Eventos como Sunset Sessions confirman una tendencia clara del verano 2026: Punta del Este amplía su agenda más allá de la noche cerrada. El atardecer gana centralidad como espacio de encuentro, estética y contenido, especialmente en locaciones donde el paisaje es parte activa de la experiencia.
Mia Bistró volvió a posicionarse como uno de esos lugares donde pasan cosas, no por estridencia, sino por saber leer el pulso del verano. Moda, arte, música y marcas que entienden el contexto. A veces, eso alcanza para que una tarde se convierta en recuerdo.
Con producción general de Matías Tomati, Sunset Sessions mostró una curaduría precisa y sensible al espíritu del verano esteño. Comunicación, PR y puesta en escena se articularon con naturalidad para crear una experiencia fluida, donde marcas, contenido y público convivieron sin estridencias. Un trabajo que confirma la importancia de la producción como lenguaje: ordenar el clima, cuidar los detalles y dejar que el atardecer haga el resto.
Punta del Este: yates, fiestas, jazz y arte frente al mar
Verano 2026 en Punta del Este: yates, fiestas, jazz y arte frente al mar
Punta del Este vivió su “primer tiempo” de temporada con un libreto que mezcla lujo, cultura y calle llena: megayates en el puerto, paradores a pleno, cenas en la rambla con mesas completas y una agenda social que se comenta tanto como se vive. A ese pulso, este verano sumó dos piezas que levantan el nivel del relato: Lobos Art Punta, como muestra urbana a cielo abierto, y el Festival Internacional de Jazz, que volvió a convocar público fiel con su edición 30. EL PAIS+1
Lobos Art Punta: arte a cielo abierto, puerto como galería
En el puerto, Lobos Art Punta instaló una escena distinta: esculturas intervenidas por artistas uruguayos que convierten el paseo marítimo en exposición al aire libre. La propuesta se apoya en identidad local, un guiño directo a los lobos marinos, y un mensaje de preservación. En clave verano: foto obligada, caminata lenta, y ese momento en que el turista deja de pasar y se queda mirando. EL PAIS
Festival de jazz: Punta también suena
El Festival Internacional de Jazz aportó el contrapunto perfecto a la noche electrónica: música en vivo, público atento y una programación que atrae a quienes buscan otra experiencia. La cuenta oficial anunció Edición 30: del 7 al 11 de enero de 2026, con dirección general de Francisco Yobino. Instagram
En el ecosistema cultural del verano, el jazz funciona como “plan con firma”: agenda, copa de vino, y un entorno que pide escuchar.
La fiesta de Stagnari: 25 años y “La Puebla” como ritual del verano
Entre los eventos con sello social fuerte, aparece la celebración por un nuevo aniversario de La República Independiente de La Puebla de H. Stagnari: la comunicación pública marcó fecha domingo 4 de enero de 2026. Es uno de esos encuentros que combinan diplomacia, marca país, vino y vida social en un formato que Punta ya reconoce: invitación cuidada, invitados visibles, fotos que circulan y conversación que sigue al día siguiente. Instagram+2Facebook+2
Solanas, Bikini y Narbona: tres escenarios, tres climas
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Solanas: ocupación alta, propuesta familiar y sensación de mini-ciudad con agenda propia.
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Bikini: energía joven, playa llena, moda y tarde que se transforma en contenido.
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Narbona: el plan largo, más boutique, donde la gastronomía y el entorno valen tanto como el evento.
El puerto y la rambla: la postal más democrática del lujo
Mientras los megayates marcan la estética del poder flotante, la rambla del puerto ofrece la versión más democrática del espectáculo: turistas que pasean, comen frente al mar, miran amarres y se llevan su propia “escena de Punta”. En ese cruce, el balneario recupera su mejor virtud: lujo visible sin puerta cerrada.
Las noches: música global y fiestas que no duermen
Cuando cae el sol, Punta cambia de ritmo. La temporada arrancó antes de Navidad con sunsets y electrónicas que marcaron agenda. DJs globales, fiestas en chacras, clubes y parques abiertos empujaron noches non-stop. Enjoy Punta del Este jugó fuerte con OVO Nightclub y OVO Beach, sumando tardes de DJ y noches encendidas, mientras presentaba su calendario 2026 con shows, gastronomía y experiencias que lo confirman como uno de los grandes polos de entretenimiento del Cono Sur.
Solanas, Bikini y Narbona: el triángulo del verano vivido
El mapa del verano no se explicó solo desde el centro. Solanas volvió a mostrarse a pleno: ocupación alta, propuestas familiares, playa, deportes, música y un clima de mini ciudad donde todo sucede sin salir del complejo.
En Bikini, la postal fue pura energía: arena llena, música, moda, cuerpos al sol y una vibra joven que convierte cada tarde en contenido para redes.
Más al norte, Narbona se consolidó como punto de encuentro sofisticado: almuerzos largos, eventos cuidados, fiestas boutique y ese aire de campo chic que seduce a quienes buscan otro tempo sin resignar estilo.
Famosos, moda y escenas que se repiten
Actores, músicos, empresarios, influencers y figuras del deporte circularon con naturalidad entre playas, restaurantes y fiestas privadas. No siempre hubo alfombra roja; sí hubo cruces espontáneos, selfies discretas y mesas compartidas. Punta volvió a ser ese lugar donde el famoso y el turista conviven sin estridencias, pero con glamour latente.
Gorlero recargada: la avenida volvió a latir
Gorlero recuperó su rol histórico. Desde los últimos días de diciembre, el flujo fue constante, con picos en Año Nuevo. Marcas activas, nuevas aperturas, relanzamientos y locales de moda convivieron con cafés, heladerías y tiendas clásicas. Familias, grupos de jóvenes y rostros conocidos compartieron veredas. Gorlero volvió a ser paseo, vidriera y escenario.
Balance: un arranque que marca el tono
Entre el 20 de diciembre y el 6 de enero, Punta del Este ratificó su magnetismo. Yates millonarios, playas llenas, gastronomía desbordada, fiestas globales y propuestas para todas las edades dibujaron un inicio de temporada sólido, visible y comentado en Uruguay, Argentina y la región. El verano 2026 arrancó con decisión, dejó imágenes potentes y una certeza compartida: el segundo tiempo promete todavía más.
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