Free Time ya tiene su espacio en Noticias y Destinos

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Free Time es un magazine de espectáculos y entretenimiento con consignas dinámicas, entrevistas cercanas y coberturas en movimiento. Un formato ágil que recorre el país y se mete en el corazón de cada evento.

El programa dice presente en:

  • Moda

  • Espectáculos

  • Turismo

  • Cine

  • Teatro

  • Deportes

  • Lanzamientos y eventos especiales

Cada cobertura suma miradas, protagonistas y momentos que muchas veces solo se viven en el lugar… y ahora también en pantalla.

Emitido por VTV, Canal U y cables del interior, Free Time reúne en Noticias y Destinos todas las notas realizadas para que puedas verlas cuando quieras.

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Cada emisión queda disponible en formato video para revivir entrevistas, momentos destacados y las mejores escenas de cada cobertura.

Todas las semanas, un nuevo resumen.
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Pastelería artesanal: cuando el oficio, el error y el aprendizaje se convierten en sabor

Entrevista a Jessica Yacovenco – jy_pasteleriartesanal

Apoyar a los pequeños emprendedores también implica contar sus historias. Historias reales, hechas de práctica, de prueba y error, de horas en la cocina y de una convicción que se amasa con paciencia. Ese es el caso de Jessica Yacovenco, creadora de jy_pasteleriartesanal, un emprendimiento de repostería artesanal que nace en 2013 y que, desde entonces, no dejó de crecer.

Jessica se dedica a la elaboración de tortas personalizadas, postres, muffins, galletitas, alfajores de maicena, mini donas y productos dulces pensados para cumpleaños, reuniones familiares y encuentros especiales. Cada pedido se diseña a medida, con una lógica clara: nada industrial, nada en serie, todo hecho con dedicación y criterio artesanal.


¿Qué es la pastelería artesanal?

La pastelería artesanal no es solo “hacer cosas ricas”. Es una forma de trabajo que prioriza:

  • La elaboración manual en pequeñas cantidades.

  • El cuidado de los ingredientes y las recetas.

  • El tiempo como aliado del sabor y la textura.

  • La personalización, donde cada torta o postre responde a una historia, una edad, una celebración.

En palabras simples, es cocinar con identidad, no con molde.


Preguntas que surgen desde el oficio

¿Cómo se aprende pastelería artesanal?
Jessica lo tiene claro: aprendiendo y equivocándose. Desde 2013 combina cursos cada vez que puede con la experiencia diaria en la cocina. Los errores, lejos de frenar, se convierten en maestros silenciosos.

¿Por qué elegir productos artesanales para un cumpleaños o reunión?
Porque no son genéricos. Cada torta o postre se piensa para una ocasión concreta, con sabores y detalles que no salen de una línea de producción, sino de una conversación previa con quien encarga.

¿Qué lo diferencia de un emprendimiento pequeño?
La cercanía. El contacto directo con el cliente, la flexibilidad, la posibilidad de adaptar y de escuchar. En la pastelería artesanal, el vínculo importa tanto como la receta.


Qué elabora jy_pasteleriartesanal

  • Tortas personalizadas

  • Postres artesanales

  • Galletitas de manteca

  • Muffins personalizados

  • Alfajores de maicena con diferentes rellenos

  • Mini donas y opciones para mesas dulces

Todo pensado para celebraciones simples o especiales, donde el detalle marca la diferencia.


Contacto directo con la emprendedora

Instagram y Facebook: jy_pasteleriartesanal
WhatsApp: 093 324 971

Apoyar a los pequeños emprendimientos no es solo comprar: es elegir historias reales, trabajo constante y productos hechos con sentido. En tiempos de lo rápido y lo masivo, la pastelería artesanal vuelve a recordarnos que el sabor también tiene memoria.

El lanzamiento de temporada en el Hotel Terrazas tiene una energía particular. La música se mueve sin apuro, la moda pasa como un susurro y el mar se escucha tan cerca que parece parte del diálogo. Entre saludos y presentaciones, Robert Caballero —director de turismo de Rocha— se acomoda a un costado, casi sin protocolo, y empezamos a conversar como si habláramos desde hace años.

“Rocha cambió por dentro”, dice mientras mira la línea del océano. “Y cuando un territorio cambia por dentro, todo lo demás se ordena solo”.

Habla del puente sobre la laguna Garzón, de la ruta 10 renovada, de la doble vía de la ruta 9, no como obras aisladas, sino como la puerta de entrada a una nueva percepción. “La gente dejó de venir a Rocha como al final del camino. Ahora llega a un lugar que tiene múltiples caminos”.

El puente, la doble vía y una nueva forma de llegar

Desde la inauguración del puente sobre la laguna Garzón, Rocha recibe visitantes que buscan tranquilidad, belleza natural y seguridad. A eso se suma la doble vía de la ruta 9, que redujo tiempos y alivió las congestiones en los días de mayor movimiento.

“Ese acceso transformó nuestras posibilidades”, afirma. “A partir de ahí el visitante empezó a mirar a Rocha como un destino completo, no como un final del mapa”.

“Lo primero fue asumir que Rocha no es solo playa”, responde. “El plan busca consolidar la oferta del departamento, aprovechar la diversidad de recursos naturales y culturales y posicionar a Rocha como un destino de clase media y familiar, sin dejar de atender a ese público de mayor poder adquisitivo que busca tranquilidad, belleza y seguridad. La innovación y la sostenibilidad no son eslóganes: son criterios para decidir qué proyectos apoyamos y cómo acompañamos a los actores locales”.

Habla de articulación, de procesos y de tiempo. Nada aparece como un golpe de efecto; todo remite a una construcción paciente.

 


—¿Cómo entra el interior del departamento en esa mirada?

“El río Cebollatí es un buen ejemplo”, dice. “Es paisaje, trabajo y cultura al mismo tiempo”.

Allí conviven raids hípicos, jineteadas, festivales folklóricos, pesca y la fuerza de la producción arrocera. En sus aguas se recorta también la Isla del Padre, espacio de reserva y de turismo de naturaleza con potencial educativo.

“Cuando uno sube al bote y se adentra en el río, entiende que el turismo interior no es un complemento, es parte del corazón de Rocha. Nuestro desafío es que la comunidad participe en la gestión y la promoción, que sienta que el turismo es una herramienta y no algo externo que llega y se va”.

Aguas Dulces, Valizas y Polonio: tres escenas del mismo territorio

Cuando la conversación llega a los balnearios, la expresión de Caballero cambia, como si se encendiera una memoria personal.

“Aguas Dulces es un pueblo que respira a su ritmo”, dice. “Esa pequeña Gorlero tiene vida propia”.
Sobre Valizas, agrega:
“Es uno de esos lugares donde la naturaleza te obliga a bajar la voz”. Menciona la Camaronada, esa celebración que cada fin de verano reúne gastronomía, tradición y música alrededor de una práctica ancestral: recolectar camarones en la orilla.

Las dunas funcionan como un corredor hacia Cabo Polonio, una caminata que permite sentir el paisaje antes de llegar a su faro, sus loberías y esa forma singular de habitar.

Cuando se le pregunta por qué sigue fascinando tanto, responde:
“Polonio conserva algo que el visitante siente como verdadero. No tenemos que inventarlo”.

El bosque de ombúes: un paisaje que sorprende hacia el oeste

Más allá de la costa, Caballero destaca el bosque de ombúes, uno de los paisajes más antiguos del departamento.
“Es un recordatorio de que Rocha también se cuenta desde la quietud”, señala. “Son escenarios que te enseñan a mirar”.

Castillos, 19 de Abril y la identidad que se pinta en las paredes

La conversación avanza hacia el centro del departamento.

“Castillos es un punto clave. La nueva terminal de buses lo ordena y lo proyecta”, explica.

Y sobre 19 de Abril, agrega:
“Un pueblo puede volverse museo sin encerrarse. Es lo que hicieron ahí. Sus murales cuentan quiénes fueron y quiénes son”.

Lascano

En Lascano, la tradición se enciende alrededor del fuego. Cada año, la ciudad celebra el Festival del Asado con Cuero, una fiesta popular que reúne a cocineros, familias y productores desde 1982. El aroma del cuero tostándose lentamente, la música en vivo y las mesas compartidas convierten el encuentro en un gesto de identidad profunda. Para Caballero, “Lascano conserva ese espíritu de comunidad que sostiene la cultura gastronómica de Rocha”. La ciudad se volvió un punto de referencia en el calendario afectivo del departamento, un lugar donde la tradición no se exhibe: se vive.


El palmar y la amenaza del picudo rojo

Cuando la conversación deriva hacia el palmar, Caballero se detiene un instante, como si midiera la importancia del tema.
—¿Y el avance del picudo rojo? —preguntamos.
Asiente con seriedad antes de responder.

“El picudo es una amenaza real”, admite. “Los que pasan por la ruta solo ven el palmar de Castillos, que es hermoso, pero es apenas una parte mínima. Hacia la Laguna Negra el palmar se extiende en miles de hectáreas, con miles de ejemplares que forman un ecosistema único. Si no actuamos a tiempo, perderíamos no solo un paisaje, sino un capítulo entero de nuestra identidad ecológica”.

Explica que trabajan junto a productores, técnicos y comunidades rurales para monitorear, frenar la plaga y proteger este patrimonio natural que no siempre aparece en las fotos, pero sostiene buena parte del territorio rochense.

El puente entre lo privado y el territorio

En algún momento la charla deriva hacia su trayectoria. Caballero no lo enfatiza, pero se le nota la transición.

“Vengo del sector privado”, dice. “Y eso me enseñó a escuchar”.

Durante años trabajó en la Corporación Rochense, lo que le dio una lectura fina sobre cómo piensan los emprendedores, qué temen, qué necesitan, qué los frena.

“Mi trabajo hoy es tender puentes. Cuando lo privado siente que forma parte del territorio, no como invitado sino como socio, el desarrollo fluye. No hay imposiciones: hay participación”.

Una agenda que late todo el año

En Punta del Diablo, en La Paloma, en el Parque Santa Teresa, en la Barra del Chuy —donde se anunció la temporada 2026—, las agendas culturales y deportivas sostienen el movimiento anual. Maratones, festivales, caminatas, gastronomía, ferias.

Entra en escena el bus turístico, que para Caballero es más que un transporte: es una herramienta pedagógica del territorio.

El sol que organiza la vida

La conversación hace una pausa cuando menciono La Balconada. Sonríe.

“Aplaudir el atardecer es un gesto que dice mucho de nosotros. Nadie lo ordenó, nadie lo inventó. Surgió”.

Y luego recuerda el otro ritual, más íntimo: amanecer en las playas del este, ver cómo sube el sol del Atlántico.
“Ese sol es el sol de la patria. Y verlo nacer así explica por qué cuidamos tanto esta tierra”.

Aeropuerto, cinco estrellas y lo que viene

Caballero habla del aeropuerto como quien describe un paso lógico: no un lujo, sino una pieza necesaria para conectar mejor.
Habla del hotel cinco estrellas en pausa, pero no detenido.
Habla de la hidrovía de la laguna Merín como un futuro posible.

Nada se presenta como anuncio rimbombante. Todo aparece como parte de una trama mayor que el departamento comenzó a tejer hace años.

“Rocha crece cuando cada comunidad encuentra su lugar en el mapa que estamos dibujando”, dice antes de volver al salón, donde la música retoma su ritmo.

 

Una conversación que desbordó el turismo

La pregunta parecía simple, casi provocadora: ¿el turismo es para todos o para unos pocos? Sin embargo, el encuentro semanal de Tribu de Interioridad, transmitido desde España con participación de Uruguay y Argentina, terminó convirtiéndose en una conversación profunda sobre identidad, consumo, espiritualidad y sentido de vida.

El espacio reunió miradas complementarias: la experiencia territorial, la reflexión académica, la vivencia ciudadana y, sobre todo, la pregunta por qué buscamos realmente cuando viajamos.


El turismo ya no es una élite

El disparador central estuvo a cargo de Jacobo Malowany, especialista en marketing de ciudades y emprendimientos turísticos, integrante de la Asociación Turística de Canelones (Uruguay), quien planteó que el turismo atraviesa una transformación estructural.

“El turismo cambió muchísimo porque se hizo accesible. Ese cambio nos obliga a repensar identidad, responsabilidad y territorio.”

Desde allí propuso una mirada que rompe con la lógica del destino lejano como única aspiración:

“El turista hoy está buscando experiencias que le permitan crecer y generar un recuerdo positivo.”

En su exposición, Malowany insistió en el valor de lo cercano y en una paradoja cada vez más visible:

“Cuando el local no conoce lo local, aparece uno de los grandes problemas del turismo.”


Experiencia, identidad y trabajo

A través de ejemplos concretos de Uruguay y Argentina, el orador mostró cómo pequeños pueblos y comunidades logran generar desarrollo turístico a partir de relato, identidad y trabajo colectivo.

“El turismo no es solo movimiento económico; es trabajo, identidad y una oportunidad real para las comunidades.”

Y advirtió sobre los riesgos de perder el equilibrio entre precio, servicio y calidad:

“El precio y la calidad tienen que ir de la mano. Caro sin sentido expulsa a la gente. El destino hoy está en la experiencia.”

En ese marco, definió con claridad el concepto central del encuentro:

“El turismo para todos no significa que todo sea para todos, sino que todos tengan acceso a alguna experiencia que les deje algo valioso.”


No hay un solo turismo

El economista y académico José Luis López aportó una mirada estructural y desarmó una idea muy instalada en el sector:

“No existe un solo mercado turístico; existen muchísimos mercados y muchísimas personas buscando cosas diferentes.”

Según López, el cambio más profundo está ocurriendo en la motivación del viajero:

“Hoy el turista no solo viaja para la foto; viaja para entender por qué hace lo que hace.”


Entre el discurso y la realidad

La profesora Elisa introdujo un tono crítico, planteando la distancia entre los relatos inspiradores y lo que sucede en muchos destinos saturados.

“Hay un discurso de lo que el turismo debería ser y una realidad muy diferente de lo que realmente es.”

Desde su experiencia académica y territorial, advirtió:

“El turismo muchas veces se ha reducido a un hecho puramente comercial donde lo único que importa es facturar.”

Y lanzó una alerta clara:

“No todo puede ni debe convertirse en un hecho turístico. El turismo es un fenómeno complejo que necesita planificación y límites.”


Masificación e identidad en riesgo

Desde una mirada ciudadana, Santi puso palabras al malestar que hoy se vive en varias ciudades europeas:

“La masificación está pisoteando la identidad de los pueblos y vaciando de sentido a los destinos.”

Según expresó, cuando el turismo desborda:

“No se puede sentir una cultura cuando está completamente saturada de visitantes; se pierde memoria, forma de vida y pertenencia.”


Espiritualidad y geografía interior

Uno de los momentos más profundos del encuentro llegó con la intervención de Miguel (Magnánimo), quien propuso salir del turismo exterior para mirar hacia adentro.

“Todo lo que no está dentro de uno cansa. Lo único que te mantiene activo es lo que te genera curiosidad ontológica.”

Desde el concepto de geografía interior, planteó:

“No hay mayor experiencia emocional que conocerse a uno mismo.”

Y dejó una frase que resonó a lo largo de todo el diálogo:

“El poder de compra no es capacidad de compra; es poder de curiosidad.”


El viaje cuando la vida interpela

En el tramo final, Jacobo Malowany compartió  aportó una dimensión humana que dio nuevo sentido al encuentro.

“Hoy mi experiencia pasa por las personas, por las conversaciones y por lo que compartimos. Ese también es un viaje.”

La tribu respondió con cercanía, respeto y silencio atento. El turismo, en ese instante, dejó de ser un tema técnico para transformarse en forma de estar en el mundo.


Viajar con sentido

El encuentro cerró sin respuestas cerradas, pero con algunas certezas compartidas:

  • El turismo no puede pensarse solo como consumo.

  • Los destinos necesitan límites y respeto por quienes los habitan.

  • Viajar también implica comprender por qué y para qué lo hacemos.

  • A veces, el viaje más profundo comienza sin moverse.

Como síntesis, una frase que resume el espíritu del encuentro:

“Viajar puede ser una forma de descubrir el mundo o una manera de empezar a conocerse.”


Ver el encuentro completo

Turismo para todos o para unos pocos – Tribu de Interioridad (video completo)

https://www.youtube.com/watch?v=Kk1mLYSH7Ro

Una conversación que invita a pensar el turismo no solo como destino, sino como experiencia, vínculo y sentido compartido.

La tarde cae despacio en Atlántida. Es domingo, y hay un rumor suave en el aire, mezcla de mar cercano y buen almuerzo. Afuera, en la vereda, Tito López termina de alinear unas baldosas flojas. Se agacha, acomoda, se levanta, da un paso atrás y observa con la mirada de quien cuida lo suyo. Su camisa tiene olor a cocina, pero también a barrio, a música, a proyecto en marcha.

Dentro de Quitapenas, todo está en sintonía. El comedor vibra bajo una música sin interrupciones, suave pero presente, que sale de un televisor discretamente ubicado. Las pastas caseras dejaron sus rastros de salsa sobre platos vacíos. Los tragos de autor, con sus colores intensos, arrancaron más de una sonrisa. El pan llega calentito, recién salido del horno, y el servicio fluye con la amabilidad justa: atenta, sin invadir.

Tito entra, revisa una mesa, bromea con un cliente, pasa por la barra y, en el camino, ya está pensando en lo que viene: un nuevo emprendimiento con música para mayores, pensado para los que buscan una experiencia más íntima y cercana. Porque si algo sabe, es que cada etapa de la vida tiene su ritmo, y cada lugar su esencia.

Casado hace treintay ocho años con Andrea y padre de Francesco, un adolescente que ya observa con curiosidad lo que su padre hace, Tito lleva un nombre cargado de historia.

“Mi padre  se llamaba Alberto y le decianTito. Yo fui el primer hijo de su segundo matrimonio. Él se casó de nuevo a los 73 años, y como la familia anterior no lo aceptaba, me puso su apodo "Tito" como forma de decirle al mundo: ‘pude volver a empezar’. Después vinieron dos hermanas más, una cuando él tenía 74 y otra a los 79. Yo soy ese recordatorio viviente de que nunca es tarde para rehacer la vida.”

Con ese espíritu —el de los que no se rinden— Tito levantó cada uno de sus proyectos. Y hoy, sentado en una mesa de su restaurante, copa en mano y una sonrisa tranquila, comparte una historia que no solo habla de gastronomía. Habla de empezar desde abajo, de aprender con las manos, de apoyar a los jóvenes, de equivocarse, de reinventarse. Y sobre todo, de vivir con sentido.

“El campo fue mi escuela. Pero el fracaso fue mi maestro.”

— Tito, ¿cuándo empezó tu vínculo con el trabajo?

De muy chico, en el campo. Plantaba maíz, papa, hortalizas. Criaba ganado lechero. Vendía piezas de cría. Desde los 16 hasta los 26, 27 años estuve ahí. Pero me fundí.

— ¿Y qué hiciste entonces?

A buscarse la vida. Pinté casas, fui camionero, hice electricidad. Sobrevivir, aprender, agarrar experiencia. A los 30 empecé de cero. Y ahí entendí que no sabía tanto como creía.de

 “Aprendí desde abajo. Fui bachero, mozo, cocinero.”

— ¿Cuándo aparece la gastronomía?

 

Montó un pequeño almacén en Salinas: La Pescadería. Aprendió a tratar con la gente, a vender, a observar los gestos y necesidades del otro. Eso le enseñó un nuevo tipo de relación: la del servicio. Y así, casi sin buscarlo, entró al mundo de la gastronomía.

Vos viviste lo que muchos no saben: que La Petrolera fue semillero del rock nacional. ¿Qué recordás de eso?

Mucho. En La Petrolera tocaron bandas que hoy son los nombres más importantes del rock en América Latina. No Te Va Gustar, La Vela Puerca, Buitres, Trotsky Vengarán, La Trampa… todos pasaron por ahí cuando recién arrancaban. Nosotros les dimos escenario, micrófono, público. Y ellos nos dieron historia. Eso no lo borra nadie.

— ¿Se llenaba?

Sí. Después hicimos un segundo piso, un tercer sector. Y la gente venía. No era solo un boliche. Era un lugar de encuentro.

— ¿Y qué pasó después?

La pandemia. Ahí se cortó todo. Pero también me empujó a cambiar.

 “Así nació Quitapenas. Para que la gente venga a olvidarse de lo que pesa.”

— ¿Y cómo nació Quitapenas?

En las Cataratas del Iguazú, del lado argentino. Vi dos boliches: Quitapena y Cuba Libre. Me quedó eso. Dije: si algún día tengo un restaurante, le pongo Quitapenas. Porque la gente necesita un lugar donde se afloje la carga.

— ¿Qué tiene de especial este lugar?

Es más íntimo. Luz baja, música suave, tragos de autor, comida pensada. No es solo venir a comer. Es venir a sentirse bien. A soltar.

“A los jóvenes les digo: no arranquen de arriba. La gastronomía se aprende trabajando.”

— Hoy sos referente del sector, ¿qué les decís a los que quieren empezar?

Que empiecen como bachero, mozo, ayudante de cocina. Que escuchen, que se equivoquen. Que no se crean que abrir un local es hacer plata fácil. Hay mucho que no se ve: proveedores, licencias, pérdidas, costos, clientes difíciles.

— ¿Y con la UTU tenés un vínculo?

Sí. Doné un freezer a los chiquilines de gastronomía de la UTU de Soca. Es importante apoyarlos. A veces tienen todo menos una herramienta. Hay que darles oportunidades. Como a mí me las dieron.

— ¿Sentís que tu experiencia puede inspirar?

No sé si inspirar, pero mostrar que se puede volver a empezar, incluso después de caer. Y que trabajar desde abajo no es una vergüenza. Es una inversión.

“No vendemos comida. Damos momentos felices.”

— ¿Qué te emociona hoy?

Cuando alguien me dice “gracias por la noche que pasé”. O cuando veo a un gurí de UTU que arranca con miedo y termina sirviendo como un profesional. Eso vale más que mil likes.

— ¿Cómo te gustaría que te recuerden?

Como alguien que no se rindió. Que puso el alma. Que ayudó a otros a encontrar su camino. Que hizo de cada lugar que abrió, una especie de refugio.

— ¿Y qué es para vos Quitapenas?

Es eso. Un refugio. Para los que vienen con la mochila cargada. Para los que necesitan reír. Comer rico. Sentirse bien. Un lugar que te dice, sin palabras: dejá las penas en la puerta.

— Cerramos con esto: si tuvieras que brindar por algo… ¿por qué brindarías?

Por haber podido elegir un camino con sentido. Por los que creyeron en mí. Por los que vienen detrás.
Y por mi padre, que me enseñó que uno puede volver a empezar a los 30... o incluso a los 73.

 

 


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