En una feria donde abundan destinos, promociones y discursos, hay espacios que se destacan por otra razón: porque tienen historia.
En la reciente Expo Turismo 2026 Uruguay, uno de esos espacios fue el de la Ruta del Hongo. No por el despliegue, sino por lo que había detrás.
Ahí apareció una conversación que ayudó a entender el fenómeno. Escuchar a José Luis Perazza —quien viene gestionando la ruta— permitió ordenar una idea que muchas veces se presenta fragmentada: esto no es solo producción, ni solo turismo. Es un sistema.
Lo que se ve en una feria… y lo que no
Pero lo importante no está ahí. Está en el territorio.
En el litoral norte, sobre la Ruta 90, hay una economía que funciona a otra escala. No responde a grandes inversiones, sino a pequeños gestos repetidos cientos de veces.
Caminar. Observar. Agacharse. Y recoger.
La Ruta del Hongo no es una idea nueva. Es una realidad que recién ahora empieza a ser comprendida.
Hay territorios que guardan silencios productivos durante décadas. Hasta que alguien los escucha. En el litoral norte uruguayo, entre los departamentos de Río Negro y Paysandú, ese silencio empezó a transformarse en movimiento, economía y turismo. La Ruta del Hongo ya no es solo una cadena productiva: es una experiencia que conecta paisaje, conocimiento y comunidad.
Con más de 527 kilómetros de recorrido sobre el eje de la Ruta 90, este circuito integra 18 localidades rurales donde los hongos silvestres —que crecen al pie de plantaciones de eucalipto— pasaron de ser un recurso marginal a convertirse en una oportunidad concreta de desarrollo.
Un mapa que une territorio, saberes y oportunidades
El trazado de la Ruta del Hongo se articula sobre pequeñas localidades que históricamente vivieron de la forestación, la ganadería o la agricultura familiar. Hoy suman una nueva identidad vinculada a la micogastronomía y el turismo experiencial.
Entre las localidades participantes se destacan:
- Guichón
- Piedras Coloradas
- Orgoroso
- Chapicuy
- Lorenzo Geyres
- Quebracho
- Merinos
- Tambores (zona de influencia)
- Cerro Chato (área vinculada a circuitos productivos)
- Pandule
- Paso de los Mellizos
- Grecco
- Algorta
- Bellaco
- Young (articulación logística)
- Tres Quintas
- Sarandí de Navarro
- Arbolito
(Nota: el listado operativo puede variar según la actualización de circuitos turísticos y productivos en cada temporada.)
Este entramado territorial no funciona como un destino aislado, sino como una red que permite diseñar rutas flexibles, adaptadas al visitante: desde escapadas de un día hasta recorridos de varios días combinados con termas, estancias y gastronomía local.
Temporada 2026: cuándo vivir la experiencia
- Inicio de temporada: abril
- Pico de producción: mayo a julio
- Cierre progresivo: agosto
Las condiciones climáticas —especialmente lluvias y temperaturas— determinan la intensidad de cada temporada, por lo que las experiencias guiadas se ajustan semana a semana.
De recolectar a crear experiencias
El gran salto de la Ruta del Hongo no fue solo productivo, sino turístico. Hoy el visitante puede participar activamente:
- Salidas guiadas de recolección en montes de eucalipto
- Talleres de identificación y manejo seguro de especies
- Experiencias gastronómicas con chefs locales
- Visitas a microemprendimientos que elaboran conservas, deshidratados y productos gourmet
- Circuitos integrados con termas del litoral
Este modelo transforma al turista en protagonista. No observa: participa, aprende y degusta.
Impacto económico y social: números que explican el fenómeno
La consolidación del proyecto muestra resultados concretos:
- Más de 400 recolectores activos
- Alrededor de 50 microemprendedoras dedicadas al procesamiento
- Mercado anual superior a US$ 4,4 millones
- Cadena acumulada (2019–2024) que supera los US$ 10 millones
Detrás de estos números aparece otro dato clave: la inclusión. Muchas de las unidades productivas están lideradas por mujeres rurales, lo que fortalece el tejido social y genera ingresos en zonas con pocas alternativas económicas.
Instituciones que sostienen el modelo
El desarrollo de la Ruta del Hongo responde a una articulación poco frecuente en el territorio:
- Montes del Plata: impulso inicial y soporte técnico
- UTEC: investigación e innovación
- UTU: formación y capacitación
- Intendencia de Paysandú: articulación territorial y promoción
Esta alianza permite que el proyecto evolucione desde una lógica productiva hacia una plataforma de turismo sostenible.
Un nuevo producto turístico para Uruguay
Integrada al programa Uruguay Mil Rutas, la Ruta del Hongo se posiciona como una de las propuestas más innovadoras del interior. No compite con los destinos tradicionales: los complementa.
El visitante que llega por las termas encuentra ahora una excusa para quedarse más tiempo. El que busca naturaleza descubre una experiencia con identidad local. Y el que viaja por gastronomía accede a un producto único, ligado al territorio.
Recomendaciones para visitantes
- Reservar experiencias con guías habilitados
- No recolectar sin conocimiento técnico
- Consultar el estado de la temporada antes de viajar
- Priorizar circuitos que integren productores locales
- Combinar la ruta con termas y alojamientos rurales
Una historia que recién comienza
La Ruta del Hongo no es un producto terminado. Es un proceso en construcción. Cada temporada ajusta prácticas, mejora la oferta y suma actores.
En un país donde el turismo busca diversificarse, este circuito ofrece algo difícil de replicar: autenticidad. No es un montaje. Es territorio vivo.
Y en ese cruce entre monte, conocimiento y comunidad, Uruguay empieza a escribir una nueva forma de viajar.
