Atlántida vivió una noche que ya es memoria: la mega fiesta que posiciona al destino
El campo de la Liga de Fomento de Atlántida fue escenario de una de las producciones más relevantes del verano. Más de 2.500 asistentes acompañaron una jornada que comenzó a las 16 horas, con la piscina como marco y una curaduría de DJs que preparó el terreno para una noche de alto impacto.
Cuando cayó el sol y el pulso se intensificó, subió a cabina Enrico Sangiuliano y, más tarde, la figura central: Charlotte de Witte. Una de las DJs más influyentes del planeta, referente de un microsegmento que hoy ocupa el punto máximo de la escena electrónica internacional.
La fiesta llevó el sello Hipnose, una marca que desarrolla eventos en plazas estratégicas de la región y del circuito internacional, con escalas en ciudades como Buenos Aires, São Paulo, Santiago de Chile y otras capitales donde el techno premium encuentra su público. Que Atlántida forme parte de ese recorrido no es un dato menor: implica ingresar a una red de destinos que trabajan con estándares internacionales y audiencias exigentes.
La inversión privada superó ampliamente la de muchos espectáculos masivos. Porque no es lo mismo convocar personas masivamente que producir un evento de 3.000 con estándares globales de calidad. Aquí el desafío no es la cantidad, sino la excelencia: escenario, sonido, cachet de artistas, planificación territorial y ejecución precisa.
El impacto se trasladó rápidamente a la ciudad. Este público, en su mayoría de alto poder adquisitivo y proveniente de distintos puntos del país y la región, continuó la noche en espacios gastronómicos y otros comercios, generando un derrame económico visible. El turismo de eventos premium no se mide solo en entradas vendidas, sino en consumo posterior, imagen de marca y posicionamiento.
Desde el punto de vista logístico, el evento funcionó con coordinación plena. Ruta 11 y Avenida Pinares operaron sin interrupciones durante la tarde del sábado, sin vehículos estacionados en sus laterales y sin requerir intervención policial ni de tránsito. Orden y planificación fueron parte del resultado.
El presidente de la LIFA, Daniel Cervini, destacó que el desafío logístico fue de gran escala y que la institución demostró capacidad para albergar eventos internacionales sin alterar el normal funcionamiento de la ciudad. Minutos después de la medianoche, miles de jóvenes asistieron al clásico de todos los años que es Piedra Lisa, donde desde las 00.30 la celebración continuó, extendiendo la energía del sábado de San Valentín.
También expresó que, en definitiva, de la mano de empresarios que asumieron el riesgo e invirtieron en el destino —generando empleo e impuestos en beneficio de los canarios—, la sede de la Liga de Fomento de Atlántida atrajo futuro. Dos celebraciones en una misma noche consolidaron una línea de trabajo: apostar por propuestas que posicionen a Atlántida, eleven el estándar y contribuyan al crecimiento sostenido del destino.
Atlántida no solo recibió a una de las DJs más importantes del mundo.
Atlántida ingresó, por una noche más como otros años, al circuito internacional del techno de alta gama. Nos espera el próximo en el 2027
