Atlántida celebró el Año del Caballo con una fiesta que une tradición, turismo y diplomacia
El pasado 7 de febrero, la ciudad de Atlántida volvió a ser escenario de una de las celebraciones más significativas del verano uruguayo: la llegada del Año Nuevo Chino, que en 2026 marca el inicio del Año del Caballo de Fuego. Dragones, tambores, trajes tradicionales, música ancestral y cientos de vecinos y visitantes convirtieron al balneario canario en un epicentro de encuentro entre culturas.
Esta festividad, que comenzó en los jardines y salones de la Liga de Fomento de Atlántida hace más de una década, ha crecido año a año hasta convertirse en una tradición local y un punto de referencia para el turismo cultural y el intercambio internacional.
El caballo galopa con fuerza: significados del nuevo ciclo
En la astrología china, el caballo simboliza energía vital, libertad, determinación y pasión. Este 2026, representado por el Caballo de Fuego, se asocia a un impulso renovador para avanzar con decisión, transformarse y superar obstáculos. Es un año propicio para proyectos audaces, para cuidar el cuerpo y el espíritu, y para reafirmar los lazos colectivos que dan sentido a la vida en comunidad.
Dragones en las calles, tradición en movimiento
La organización estuvo a cargo de la Escuela Shaolin Chuan Uruguay, dirigida por Daniel Bogado, con el respaldo de la Embajada de la República Popular China, el Gobierno de Canelones, el Municipio de Atlántida, la Liga de Fomento y el Centro Comercial e Industrial de Atlántida.
El tradicional desfile de dragones y leones danzantes se desplegó por el centro de la ciudad con más de 200 personas practicando kung fu, tai chi y chi kung. Una pantalla gigante instalada frente al circuito permitió que el público —que colmó veredas y graderías— pudiera seguir cada detalle.
Daniel Cervini, presidente de la Liga de Fomento, recordó con emoción que:
“Esta fiesta nació en los jardines y salones de la LIFA, y cada año crece, siendo ya una tradición en la ciudad”.
Voces de un encuentro que trasciende fronteras
Daniel Bogado, referente de Shaolin Chuan, abrió el acto agradeciendo al exalcalde Gustavo González:
“Fue el primero que confió en esta celebración. Hoy, el Año Nuevo Chino en Atlántida ya no es solo un espectáculo, es una forma de vida que promueve salud, armonía y comunidad. No somos un deporte solamente. Nuestro arte cuida el cuerpo y el alma, y este festejo es símbolo de eso”.
Pedro Irigoin, intendente en funciones, destacó el valor estratégico del evento:
“Para el Gobierno de Canelones significa mantener una tradición de intercambio cultural. Es una expresión canaria, sí, pero también una representación nacional ante una gran nación como China. Nos enorgullece ser parte de una política cultural que trasciende gobiernos y proyecta una imagen sólida hacia el exterior”.
Desde la representación diplomática, el consejero He Fei, en ausencia del embajador (quien acompañaba en China a la comitiva oficial uruguaya), expresó:
“Estamos dispuestos a trabajar junto a los amigos de Canelones para promover la cooperación e intercambios entre nuestras ciudades, y traer más beneficios a nuestros pueblos”.
Autoridades presentes y espíritu colectivo
La ceremonia contó con la participación de Ernesto Capano, alcalde de Atlántida; Ximena Costa, directora de Turismo de Canelones; Mauricio Martínez, del Centro Comercial e Industrial y referentes del ecosistema turístico y cultural del departamento.
Cada uno de ellos reafirmó el valor de esta fiesta como un activo turístico y diplomático, una experiencia que fortalece la identidad de Atlántida y consolida el balneario como anfitrión de grandes encuentros.
Un símbolo que se afirma con cada ciclo
La edición 2026 del Año Nuevo Chino dejó una vez más la sensación de que la tradición, cuando se cuida y se comparte, se convierte en marca cultural y motor de desarrollo local. En Atlántida, el Caballo de Fuego ya galopa, y con él la energía de una comunidad que apuesta por el entendimiento, el turismo con contenido y la celebración de la diversidad.
