Durante décadas, los países de América del Sur compitieron entre sí para atraer visitantes. Brasil promovió sus playas, Argentina sus paisajes, Paraguay su cultura y Uruguay su combinación de costa, cultura, naturaleza y calidad de vida.
Sin embargo, una nueva visión comienza a ganar espacio en los organismos internacionales y en los gobiernos de la región: crecer juntos puede ser más efectivo que competir por separado.
Ese fue uno de los ejes de la XXXIV Reunión de Ministros de Turismo del MERCOSUR, realizada en el marco de la Presidencia Pro Tempore de Paraguay, donde el ministro de Turismo de Uruguay, Pablo Menoni, participó junto al director nacional de Turismo, Cristian Pos.
Más allá de las declaraciones formales, la reunión dejó señales sobre los temas que podrían marcar el rumbo del turismo sudamericano hacia 2030: integración regional, turismo regenerativo, inteligencia artificial y el aprovechamiento turístico del Mundial de Fútbol.
Una región que busca posicionarse unida
Uno de los temas centrales fue el fortalecimiento de la marca Visit South America, una estrategia que apunta a promocionar América del Sur como una experiencia integrada.
La lógica es sencilla. Los viajeros que llegan desde mercados lejanos como Asia, Europa o Norteamérica suelen buscar recorridos que incluyan varios países en un mismo viaje. Para esos turistas, la región puede transformarse en un gran producto turístico donde la Patagonia, las Cataratas del Iguazú, el desierto de Atacama, la ruta jesuita, el Amazonas, las playas brasileñas y el patrimonio histórico de Uruguay formen parte de una misma propuesta.
Para Uruguay, esta visión representa una oportunidad de aumentar su visibilidad internacional y captar visitantes que, de otra forma, podrían no incluir al país dentro de sus itinerarios.
El camino hacia el Mundial 2030
Otro de los puntos destacados fue la posibilidad de construir una "Ruta del Fútbol" regional de cara al Mundial 2030.
La idea trasciende los partidos y los estadios. Implica desarrollar experiencias turísticas vinculadas a la historia del fútbol sudamericano, generar contenidos audiovisuales, crear circuitos temáticos y fortalecer la identidad cultural de los países organizadores.
Sudamérica busca venderse como un solo destino y Uruguay quiere influir en esa estrategia.
Uruguay cuenta con una ventaja singular en esta materia. Fue sede del primer Mundial de la historia y conserva un patrimonio deportivo que forma parte de la memoria colectiva del fútbol mundial.
Si la región logra trabajar coordinadamente, el Mundial podría convertirse en una herramienta de promoción turística de largo plazo y no solamente en un evento deportivo puntual.
Turismo regenerativo: la apuesta uruguaya
Durante el encuentro, Uruguay presentó formalmente su proyecto piloto de formación en turismo regenerativo, desarrollado junto a ONU Turismo.
El concepto va más allá de la sostenibilidad tradicional. Mientras la sostenibilidad busca minimizar impactos negativos, el turismo regenerativo propone que la actividad turística contribuya activamente a mejorar los territorios, fortalecer las comunidades y generar beneficios ambientales y económicos duraderos.
La iniciativa contempla espacios de formación, intercambio de experiencias y cooperación entre países del bloque.
La apuesta uruguaya busca posicionar al país como referente regional en una tendencia que gana protagonismo en los principales foros internacionales vinculados al desarrollo sostenible y la acción climática.
La inteligencia artificial entra en la agenda turística
Uno de los temas más novedosos abordados durante la reunión fue la inteligencia artificial aplicada al turismo.
La tecnología ya está transformando la forma en que los viajeros buscan información, comparan destinos, reservan alojamientos y diseñan sus itinerarios.
Al mismo tiempo, las empresas turísticas utilizan herramientas de IA para mejorar la atención al cliente, automatizar procesos y generar contenidos promocionales.
La preocupación compartida por los países del MERCOSUR apunta a encontrar un equilibrio entre innovación tecnológica, protección de datos, transparencia y desarrollo económico.
Las decisiones que se adopten durante los próximos años podrían influir directamente en la competitividad de miles de empresas turísticas de la región.
Una discusión que va más allá del turismo
La reunión también permitió analizar nuevos segmentos con potencial de crecimiento, como el turismo religioso y el turismo de egresados, además de fortalecer la articulación entre el sector público y privado.
Pero quizás la principal conclusión es otra.
América del Sur comienza a debatir cómo posicionarse en un escenario global donde la competencia entre destinos es cada vez más intensa y donde las decisiones estratégicas trascienden las campañas publicitarias.
La integración regional, la innovación tecnológica, la sostenibilidad y el aprovechamiento de grandes eventos internacionales aparecen como piezas de una misma conversación.
En ese contexto, Uruguay intenta ocupar un lugar activo, no solamente como destino turístico, sino como uno de los países que busca aportar ideas y modelos para el desarrollo del turismo sudamericano durante la próxima década.
