ITHU reunió a referentes de hotelería, gastronomía, aerolíneas, agencias de viajes y eventos para analizar cómo está cambiando la gestión del talento. Formación permanente, liderazgo y habilidades humanas aparecen como claves para diferenciarse en el mercado laboral.
El futuro del trabajo en turismo: el talento y la diferenciación vuelven al centro
¿Qué va a diferenciar a dos profesionales que tengan estudios similares, experiencia comparable y acceso a las mismas herramientas tecnológicas?
La respuesta empieza a definir buena parte del futuro del mercado laboral en turismo y hospitalidad.
Conseguir trabajo en turismo ya no depende solamente de tener un título o experiencia. Las empresas necesitan profesionales capaces de aprender, adaptarse, liderar, comunicarse y crear buenas experiencias para clientes y equipos. El cambio también alcanza a las empresas: deberán ofrecer mejores ambientes y oportunidades si quieren atraer y conservar talento.
Hoteles, restaurantes, aeropuertos, agencias de viajes y empresas de eventos necesitan conocimiento técnico, pero también personas capaces de liderar, aprender, comunicarse, resolver problemas, trabajar con otros y comprender que cada contacto con un cliente construye —o deteriora— la marca que representan.
Sobre estos desafíos, ITHU reunió en Montevideo a 30 ejecutivos y ejecutivas de destacadas empresas vinculadas a la hospitalidad. Participaron representantes de los sectores hotelero, gastronómico, aerocomercial, agencias de viajes, organización de eventos, docentes y prensa especializada.
La invitada especial fue Isabel Porzecanski, ejecutiva uruguaya radicada en Estados Unidos, con una importante trayectoria internacional. El encuentro fue moderado por la periodista Anahí Lange y tuvo como anfitrión a Remo Monzeglio, fundador de ITHU.
Porzecanski conoce la institución desde adentro: fue docente de ITHU en 1998, cuando comenzaba su carrera profesional. Posteriormente, ocupó posiciones de liderazgo en compañías internacionales como Four Seasons y Mandarin Oriental y actualmente asesora a empresarios y organizaciones de diferentes partes del mundo.
Dos profesionales pueden tener el mismo título y una experiencia similar. ¿Qué hará que una empresa elija a uno y no al otro?
El mercado laboral está elevando sus exigencias.
Uno de los puntos centrales del conversatorio fue la gestión del talento.
Se habló de las nuevas expectativas de los colaboradores, del papel que tienen los líderes para construir ambientes de trabajo donde las personas puedan desarrollar su potencial y de la necesidad de continuar profesionalizando una industria particularmente intensiva en capital humano.
Y esto merece detenernos.
Durante años, la discusión sobre empleo se concentró fundamentalmente en qué conocimientos necesitaba una persona para ocupar determinado puesto. Esa dimensión continúa siendo indispensable, pero el mercado incorpora otras exigencias.
Ya no alcanza con saber hacer.
Hay que saber relacionarse, adaptarse, aprender, transmitir confianza, comprender al cliente, trabajar en equipo y asumir responsabilidades.
La inteligencia artificial podrá automatizar procesos, organizar información, acelerar reservas, personalizar ofertas y modificar muchas tareas administrativas. Pero la hospitalidad conserva algo difícil de automatizar por completo: el encuentro entre personas.
Por eso las llamadas habilidades humanas dejan de ser un complemento del currículum para convertirse en una parte central de la empleabilidad.
Las personas también construyen la marca.
Cuando una empresa turística piensa en diferenciación, suele mirar su producto, instalaciones, ubicación, precio, tecnología, gastronomía o comunicación.
Pero existe otra marca que se construye todos los días y que muchas veces no aparece en el presupuesto de marketing: la que crean sus trabajadores.
Un recepcionista puede fortalecer una marca en cinco minutos.
Un mozo puede transformar una comida correcta en un recuerdo.
Una persona que resuelve un problema puede recuperar a un cliente que parecía perdido.
Y un gerente puede conseguir algo todavía más difícil: que un buen trabajador quiera quedarse.
La diferenciación no termina en el logotipo ni en una campaña publicitaria. Se expresa en comportamientos.
Por eso hablar de recursos humanos en turismo es también hablar de competitividad, reputación y experiencia del visitante.
El liderazgo también tendrá que cambiar.
El encuentro puso sobre la mesa el rol de quienes conducen equipos.
Las nuevas generaciones llegan al mercado laboral con expectativas diferentes respecto al aprendizaje, el reconocimiento, el desarrollo profesional y los ambientes de trabajo. Gestionarlas únicamente desde la autoridad del cargo resulta cada vez menos suficiente.
El liderazgo deberá ser capaz de generar resultados y, al mismo tiempo, desarrollar personas.
Esto también modifica el perfil del gerente turístico.
Ya no se trata solamente de controlar operaciones, costos, ocupación o ventas. Tendrá que saber escuchar, dar retroalimentación, detectar capacidades, gestionar conflictos y construir equipos capaces de responder a clientes cada vez más exigentes.
La pregunta para una empresa, entonces, no será únicamente cómo encontrar buenos trabajadores.
Será también: ¿qué estamos haciendo para que los buenos quieran trabajar con nosotros y permanecer?
Formación permanente: también para quienes ya dirigen
La visita de Isabel Porzecanski a Uruguay no terminó en el conversatorio.
También brindó una Master Class a los 60 participantes de la primera generación del programa Liderazgo & Alta Gerencia Hotelera que ITHU desarrolla en Solanas, Punta del Este.
El programa está orientado a fortalecer las capacidades de liderazgo y gestión de quienes actualmente ocupan o se preparan para asumir posiciones de responsabilidad dentro de la industria.
El dato es significativo: 60 personas vinculadas a la alta gerencia regresando a un espacio de aprendizaje.
Porque otro cambio del mercado laboral será precisamente ese.
La formación ya no podrá entenderse como una etapa que termina cuando conseguimos un título. La velocidad de los cambios obliga a actualizar conocimientos durante toda la vida profesional.
Quien dirige también necesita aprender.
Y probablemente quien más responsabilidades tenga, más necesite hacerlo.
HOSPI 2026: conectar talento con oportunidades
Estas actividades son además la antesala de HOSPI 2026, que se realizará el próximo 31 de agosto y reunirá a estudiantes, graduados, profesionales y empresas del turismo, hotelería, gastronomía, eventos y otros sectores de la hospitalidad.
HOSPI busca poner en valor el talento, la formación y las oportunidades profesionales de una industria con capacidad de inserción laboral tanto en Uruguay como en otros mercados. La propuesta combina formación, intercambio, networking y contacto directo entre las nuevas generaciones y quienes actualmente lideran el sector.
Ese vínculo tiene enorme valor.
Para un estudiante, conocer a quienes toman decisiones permite entender qué está buscando realmente el mercado.
Para una empresa, acercarse a quienes se están formando permite descubrir talento antes de necesitarlo.
Y para el sector, crear estos espacios ayuda a reducir una distancia que todavía existe entre educación y empleo.
Las preguntas que debería hacerse quien está buscando entrar al mundo de la hospitalidad.
Después de un conversatorio sobre recursos humanos podríamos quedarnos con conceptos sobre liderazgo, capacitación o gestión.
Pero quizás resulte más útil llevar la conversación a nuestra propia realidad profesional.
Si mañana una empresa tuviera que elegir entre dos personas con experiencia y formación similares: ¿por qué debería elegirte a vos?
¿Qué sabés hacer especialmente bien?
¿Qué problema resolvés?
¿Qué aprendiste durante el último año?
¿Cómo reaccionás cuando algo no sale según lo previsto?
¿Qué experiencia tienen las personas después de trabajar contigo?
Y hay otra pregunta para empresarios y gerentes: ¿por qué una persona talentosa debería elegir trabajar en nuestra organización y no en otra?
Ahí se encuentran las dos caras del mercado laboral que viene.
Los profesionales tendrán que diferenciarse para acceder a mejores oportunidades. Las empresas tendrán que diferenciarse para atraer y conservar talento.
ITHU plantea esta conversación poniendo a las personas en el centro y desafiando al sector a continuar pensando, aprendiendo y elevando sus estándares.
Podemos incorporar tecnología, renovar un hotel, modernizar un restaurante o diseñar una nueva campaña. Muchas de esas ventajas podrán ser copiadas.
Una cultura de servicio construida durante años por personas capacitadas, comprometidas y bien lideradas es mucho más difícil de imitar.
Y allí puede estar una de las mayores ventajas competitivas de la hospitalidad uruguaya.
