Columnista Mónica Lorenzo
Cuatro décadas después de la última visita de Juan Pablo II en 1988, Uruguay volvió a recibir a un sumo pontífice. El papa León XIV arribó este viernes 6 de noviembre a las 16:19 horas al Aeropuerto Internacional de Carrasco, dando inicio a la primera escala de su gira sudamericana que lo llevará por Argentina y Perú.
El Cardenal Daniel Sturla subió a la nave para saludar al sumo pontífice, quien luego bajó las escaleras y fue recibido por el presidente, Yamandú Orsi, con quien estrechó las manos y se sacaron la primera foto oficial.
El Papa recorrerá Montevideo, Paysandú y Florida. Su primer discurso lo dio en la plaza Independencia. En su oratorio primero se refirió a su alegría por llegar a Uruguay. Habló del monumento a José Gervasio Artigas ubicado en el centro de la plaza y destacó la democracia en Uruguay. “Pienso en el Éxodo Oriental”, afirmó el papa.
En unos de los pasajes del discurso hizo referencia al valor de la vida y de la familia. En cuanto a la ley de aborto que aprobó Uruguay, dijo que “la familia sigue siendo el primer ámbito en el que cada persona es acogida”.
León XIV también reflexionó sobre el suicidio “nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia”. Explicó que la “soledad”, junto a otros problemas que nadie puede llegar a no observar, son los que provocan los casos de autoeliminación.
Sobre la atención sanitaria sostuvo que se debe procurar que esté al alcance de cada persona, independiente de sus recursos, es una responsabilidad que interpela a toda sociedad. Quien atraviesa estas situaciones, no deja de ser miembro pleno de la sociedad. En esas circunstancias, su fragilidad hace más urgente que reciba la asistencia y los recursos que necesita”, consideró.
"Esta casa es su casa"
"Bienvenido a América Latina. Bienvenido a esta patria grande que lo espera y lo recibe con los brazos y el corazón abiertos. Bienvenido, querido amigo, al Uruguay", fueron las primeras palabras de Orsi en la Plaza Independencia durante la ceremonia oficial de bienvenida.
En un discurso que duró unos diez minutos, el mandatario se expresó sobre la convivencia democrática de Uruguay, reconoció el papel histórico de la Iglesia Católica en la construcción del país.
Uno de los pasajes centrales del discurso estuvo dedicado a los desafíos sociales de Uruguay. Orsi dijo que el crecimiento económico y los indicadores de desarrollo no pueden ocultar las dificultades que atraviesan determinados sectores de la población.
"No podemos, no queremos resignarnos ni aceptar que, siendo un país de renta media o renta media alta, con el producto interno per cápita más alto de la región, tengamos niveles de pobreza infantil que hoy tenemos", afirmó.
El presidente también se refirió a los problemas de salud mental, especialmente entre niños y adolescentes, y a la situación de los adultos mayores que viven solos.
También hizo referencia a la presencia de los expresidentes de distintos partidos políticos en la ceremonia. Sostuvo que Uruguay es un país donde el gobierno, los exmandatarios y los ciudadanos pueden reunirse "todos juntos, en paz y con alegría" para recibir al pontífice.
