Estancia Renacimiento: turismo rural, gastronomía y naturaleza cerca de Atlántida
Sábado, 20 Junio 2026 14:30

Estancia Renacimiento: turismo rural, gastronomía y naturaleza cerca de Atlántida

Cuando mis hijas eran niñas, muchos domingos terminaban en Estancia Renacimiento. Mientras ellas corrían entre animales, tractores y espacios abiertos, los adultos encontrábamos algo cada vez más escaso: tiempo. Años después, al conversar con Mirta Bonilla, comprendí que detrás de aquel lugar que tantas familias hicieron propio existía una historia de creatividad, trabajo y una permanente capacidad para reinventarse.

Disfrutar del campo, los animales, la naturaleza y una propuesta diferente cuando el turismo rural aún era una novedad en Uruguay. 

Antes de convertirse en hotel, restaurante, ecoparque y referencia del turismo rural, Renacimiento fue simplemente una idea para que unos niños tuvieran algo divertido que hacer durante el verano. Treinta años después, aquella ocurrencia familiar sigue creciendo y encontrando nuevas formas de conectar a las personas con el campo, la naturaleza y los sabores auténticos. Detrás de esa historia está Mirta Bonilla, empresaria, madre, abuela y una mujer que ha sabido transformar una idea familiar en uno de los referentes del turismo rural uruguayo.

—Mirta, ¿cómo nació Estancia Renacimiento?

—La historia es bastante particular. Nosotros teníamos el campo y una muy buena sala de ordeñe. Un verano fui a inscribir a mis hijos en el club para que realizaran actividades deportivas y me dijeron que ya no estaban aceptando más niños. Entonces pensamos: "¿Por qué no hacemos algo nosotros?".

Habíamos vivido experiencias en Inglaterra donde las familias visitaban establecimientos rurales para pasar el día. En apenas unas semanas organizamos actividades, juegos y propuestas para los chicos. Ellos mismos hacían pizzas y participaban en todo.

—¿Y cuándo descubrieron que aquello podía transformarse en un proyecto turístico?

—Un día vino Omar Gutiérrez a conocer el lugar y realizó una nota. Al día siguiente llegaron tantos autos que los vecinos prácticamente no podían acceder a sus casas. Ahí entendimos que había algo especial.

Pensamos que sería solo una actividad de verano, pero la gente siguió llegando. Entonces definimos una filosofía: debía ser una experiencia recreativa, pero también educativa; mostrar la producción rural, valorar la naturaleza y acercar a las personas a la vida del campo.

—La educación siempre aparece en el relato de Renacimiento.

—Sí, porque nunca quisimos que fuera solamente un paseo. Queríamos que quienes nos visitaran comprendieran por qué son importantes el suelo, el agua, el sol y la tierra. Sin ellos no existe la vida.

Por eso desarrollamos el Ecoparque, espacios temáticos y actividades que ayudan a entender el origen de los alimentos y el valor del trabajo rural.

—También fueron pioneros en varias áreas productivas.

—Siempre nos gustó innovar. Tuvimos producción lechera, industrialización de lácteos, un laboratorio de transferencia embrionaria y participamos con mucho éxito en exposiciones ganaderas.

Hubo momentos excelentes y otros difíciles. La crisis del sector lechero nos obligó a reinventarnos varias veces. Pero cada desafío fue una oportunidad para aprender y crear algo nuevo.

—Hoy la gastronomía ocupa un lugar central.

—Sin duda. El restaurante siempre fue fundamental para nosotros. Apostamos a la calidad, a los productos frescos y al respeto por las recetas tradicionales.

Hace dos años comenzamos una nueva etapa con Ecofood, una línea de alimentación consciente e inteligente. Son comidas elaboradas con ingredientes seleccionados, sin aditivos químicos innecesarios y pensadas para que las personas puedan disfrutarlas también en sus hogares.

—¿Cómo surge la idea de comercializar platos congelados?

—Veíamos que muchas personas querían llevarse algo más de la experiencia. Entonces desarrollamos una cocina especialmente equipada para producir nuestros platos en formato congelado manteniendo la calidad.

Fue una inversión importante en infraestructura, capacitación y equipamiento. A partir de julio comenzaremos a comercializarlos de forma más amplia.

—Después de tantos años, ¿cuál considera que es el secreto de Renacimiento?

—Creo que hay dos factores. Primero, que nos gusta lo que hacemos. Lo disfrutamos genuinamente.

Y segundo, nuestro equipo humano. Tenemos personas que nos acompañan desde hace muchos años, que conocen el proyecto y trabajan con entusiasmo. Ellos son parte fundamental de todo lo que hemos logrado.

—¿Y en lo personal? Hoy también es abuela.

—Sí, y eso cambia la mirada sobre muchas cosas. Uno empieza a pensar más en el legado que deja, en los valores que transmite y en la importancia de construir algo que perdure.

Justamente ahora vine de Alemania, he visitado a una nieta por su cumpleaños. Ver crecer a la familia también forma parte de este camino.

—Si tuviera que resumir estos más de treinta años en una frase, ¿cuál sería?

—Que el éxito no es una línea recta. Hay aciertos, errores, momentos buenos y momentos difíciles. Lo importante es seguir aprendiendo, seguir creando y disfrutar el proceso.

Porque cuando uno ama lo que hace, esa pasión termina llegando a quienes trabajan contigo y también a quienes te visitan.

Datos para coordinar la visita

Hoy, Estancia Renacimiento ofrece una propuesta integral de turismo rural que combina alojamiento, restaurante, Ecoparque, granja interactiva, paseos en tractor, piscina y jacuzzi climatizado. La experiencia se completa con una gastronomía basada en productos naturales y recetas de elaboración propia, a la que recientemente se sumó Ecofood, una línea de comidas gourmet congeladas. La entrada general tiene un valor de $150, canjeables por productos o consumos dentro del establecimiento.

  • Dirección: Camino Américo Briano, Canelones S/N, Código Postal 15200, Atlántida, Departamento de Canelones, Uruguay. (Ubicada de forma muy accesible, a la altura del kilómetro 158 de la Ruta 11).

  • Teléfono / WhatsApp de contacto: +598 99 108 597

  • Sitio web oficial: www.estanciarenacimiento.com.uy

(Para pasar el día de campo o ir a almorzar los fines de semana, siempre abren de 12:00 a 18:00 y es fundamental que se realice su reserva previa a través de su número de contacto).

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