En tiempos donde muchas personas debieron reinventarse, algunas historias nacieron desde la incertidumbre y terminaron construyendo identidad. La de Mónica Bertoni, creadora de Dulce Karuna, comenzó en plena pandemia, entre recuerdos familiares, recetas guardadas y el deseo de volver a lo esencial.
Desde Atlántida, y como integrante de la Asociación Turística de Canelones, hoy representa una forma distinta de entender la gastronomía artesanal: menos artificios, más memoria, territorio y autenticidad.
“La pandemia nos obligó a reconvertirnos”
—¿Cómo nació Dulce Karuna?
“Surge en pandemia, cuando muchos nos tuvimos que reconvertir. Empecé recordando las cocinas de mis abuelas, esos sabores que quedaban en la memoria y algunas recetas que todavía conservaba. Ahí comenzó todo, primero con las conservas y después creciendo poco a poco.”
Lo que empezó como una búsqueda personal terminó convirtiéndose en un emprendimiento con sello propio. Conservas artesanales, mermeladas sin azúcar ni endulzantes artificiales, combinaciones naturales y una filosofía basada en respetar el sabor original de la fruta.
“Nos interesa ofrecer productos con identidad. Que rescaten sabores tradicionales y transmitan cuidado en cada proceso.”
El alfajor de gofio que sorprendió incluso a quienes desconfiaban
En 2021 apareció una idea que cambiaría el rumbo del proyecto.
“Conversando con una amiga empezamos a hablar de los alfajores de gofio. Conseguí una receta, la fui adaptando y terminé creando un alfajor con mi propio sello.”
El resultado fue mucho más que un producto artesanal. Fue una reinterpretación contemporánea de un alimento profundamente ligado a la inmigración canaria.
“El gofio tiene mucha identidad. Cuando los inmigrantes llegaron, no sabían cuánto tiempo les iba a llevar adaptarse ni qué iban a encontrar. Traían su saco de gofio porque era un alimento energético, noble y que les permitía sostenerse.”
En Atlántida, tierra marcada por la herencia canaria, la propuesta comenzó a despertar curiosidad.
“Muchos conocían el gofio, pero nunca habían probado un alfajor así. Algunos tenían el preconcepto de que se iban a atorar. Entonces yo les decía: probá uno y después me contás. Se daban una vuelta y volvían. Vuelven todos”, cuenta entre risas.
El dulce de leche y las variantes con membrillo terminaron haciendo el resto.
“Ahí aparece otra explosión de sabores.”
“No usamos colorantes ni espesantes artificiales”
Uno de los diferenciales de Dulce Karuna es su apuesta por lo natural en un mercado donde muchas veces predominan los productos ultraprocesados.
Las mermeladas se elaboran sin azúcar agregada, sin colorantes y sin espesantes artificiales. Solo fruta y combinaciones reales.
Manzana y mango.
Manzana y arándanos.
Manzana, naranja y chía.
“Solo la textura y el color vibrante que la fruta nos regala.”
La estética de sus productos también acompaña esa filosofía. Frascos simples, etiquetas artesanales y colores intensos que recuerdan más a una cocina familiar que a una producción industrial.
También reconoce que aparecer en el programa De la Tierra al Plato, conducido por Hugo Soca, marcó un antes y un después para Dulce Karuna. La difusión permitió que muchas personas descubrieran no solo sus conservas artesanales y alfajores de gofio, sino también la historia y la identidad cultural detrás de cada elaboración. “Fue muy importante porque ayudó a que la gente entendiera el valor de lo artesanal, de los sabores reales y de las recetas que tienen memoria”, señala Mónica Bertoni.
“Ser parte de la Asociación Turística de Canelones significa entender que nuestro emprendimiento también puede aportar a la identidad del departamento. No es solamente vender un producto, sino ayudar a que Canelones crezca mostrando sus sabores, su historia y su cultura. La gastronomía tiene que ser protagonista del turismo, porque cuando una persona prueba algo auténtico también se lleva un recuerdo del lugar. Desde Dulce Karuna sentimos que cada alfajor de gofio y cada conserva artesanal cuentan una parte de nuestra tierra.”
Gastronomía con identidad territorial
Desde la costa canaria, Dulce Karuna también representa un fenómeno que comienza a crecer en Uruguay: pequeños productores que transforman la gastronomía en experiencia turística.
No se trata únicamente de vender un producto. Se trata de contar una historia.
En un escenario donde el viajero busca autenticidad, el alfajor de gofio y las conservas artesanales dialogan con algo más profundo: la memoria migrante, la cocina heredada y la identidad local.
Por eso, emprendimientos como el de Mónica Bertoni empiezan a ocupar un lugar cada vez más visible dentro de la gastronomía regional y el turismo de cercanía.
Una marca que nació desde la memoria
En tiempos donde la velocidad domina casi todo, Dulce Karuna eligió otro camino: cocinar lento, recuperar recetas y convertir los recuerdos familiares en una propuesta contemporánea.
Tal vez por eso sus productos transmiten algo difícil de explicar.
No saben únicamente a fruta, dulce de leche o membrillo.
Saben a historias que sobrevivieron al tiempo.
Contacto
Dulce Karuna
Productora artesanal de conservas y alfajores de gofio
Atlántida, Canelones
099 607 834
Instagram: Dulce Karuna
