De la FIT a Montevideo: Salta salió a buscar al turista uruguayo
Apenas terminó su participación en la FIT 2026 de Buenos Aires, Salta cruzó el Río de la Plata y presentó su oferta ante operadores, agencias y prensa de Uruguay. Folklore, vinos de altura, gastronomía, pueblos y el Tren a las Nubes forman parte de una estrategia que busca transformar promoción en viajeros.
Salta no dejó enfriar la FIT.
El martes 29 de septiembre terminó la 30.ª Feria Internacional de Turismo de América Latina en Buenos Aires y, el jueves 1.º de octubre, la provincia argentina ya estaba en Montevideo hablando directamente con quienes pueden ayudar a transformar un destino atractivo en una próxima decisión de viaje.
La secuencia no parece casual. En la FIT, Salta mostró. En Uruguay, salió a vender.
Y esa diferencia importa.
Primero, hacer que Salta se recuerde
En una feria donde cientos de destinos compiten por algunos minutos de atención, Salta eligió apoyarse en algo difícil de copiar: su identidad.
La provincia llegó a FIT 2026 encabezada por la ministra de Turismo y Deportes, Manuela Arancibia, acompañada por representantes de 13 municipios: Coronel Moldes, Tolar Grande, Guachipas, San Antonio de los Cobres, Seclantás, San Lorenzo, Tartagal, Molinos, Cachi, Cafayate, Campo Quijano, San José de Metán y El Carril.
Hubo vinos de altura, gastronomía, experiencias inmersivas, municipios y prestadores. Pero también hubo música.
Los Nocheros fueron protagonistas de uno de los momentos de mayor convocatoria del domingo 27, jornada que cerró la etapa de la FIT destinada al público general. El espectáculo reunió a una importante cantidad de personas y convirtió al folklore en una poderosa herramienta para comunicar el destino.
La ministra Manuela Arancibia entregó además un reconocimiento al grupo por su trayectoria y su aporte a la identidad y promoción turística de Salta.
No se estaba promocionando solamente un lugar. Se estaba asociando Salta con música, recuerdos, sabores y emociones.
Esa puede ser una de las lecciones interesantes que dejó su presencia en la FIT: antes de vender una habitación, una excursión o un pasaje, hay que conseguir que alguien tenga ganas de viajar.
Salta agregó otro dato importante durante la feria. Fue distinguida como Destino Turístico del Año en los Premios FED 2026, reconocimiento definido mediante votación abierta del público durante la temporada 2025/2026.
Además, según el balance oficial, la participación permitió generar nuevos contactos comerciales, promover rutas gastronómicas y avanzar en acuerdos vinculados con la conectividad.
De Buenos Aires a Montevideo
Pero la promoción continuó.
Dos días después de terminar la FIT, Salta desembarcó en Uruguay.
El 1.º de octubre, en el Hotel Montevideo, el Ministerio de Turismo y Deportes, a través de Inprotur Salta, realizó un encuentro dirigido a agencias de viajes, operadores y prensa especializada.
La convocatoria reunió a más de 30 operadores y medios uruguayos.
Esta vez no había un gran escenario ni miles de visitantes recorriendo pabellones.
Había mesas de trabajo.
Y posiblemente allí comienza la otra parte del turismo: conseguir que aquello que despertó interés pueda encontrarse después en una agencia, incorporarse a un paquete o convertirse en una reserva.
Participaron representantes del sector público y privado, entre ellos la Ciudad de Salta, la Cámara de Turismo provincial, agencias receptivas y establecimientos hoteleros. También estuvo presente uno de los productos turísticos argentinos más reconocidos internacionalmente: el Tren a las Nubes.
La presidenta de Inprotur Salta, Romina Flamini, puso además un dato sobre la mesa: Uruguay es un mercado con el que la provincia trabaja desde hace más de dos décadas.
¿Qué puede encontrar un uruguayo en Salta?
Aquí está probablemente la fortaleza del destino: no existe una única respuesta.
Está la Ciudad de Salta, con su patrimonio histórico, arquitectura, gastronomía y actividad cultural.
Están Cafayate y los Valles Calchaquíes, donde paisaje y vino forman un producto turístico propio. La Ruta del Vino permite descubrir bodegas y viñedos en condiciones de altura poco habituales, con el Torrontés como una de las grandes señas de identidad salteña.
Está la Puna.
Están Cachi, Molinos, San Antonio de los Cobres, Tolar Grande y pequeños pueblos donde el viaje cambia de ritmo.
Y está el Tren a las Nubes, que alcanza más de 4.200 metros sobre el nivel del mar y tiene en el Viaducto La Polvorilla una de las imágenes turísticas más reconocibles del norte argentino.
Pero Salta también puede recorrerse a través de una empanada, una humita, un vino, una peña o una canción.
Eso explica por qué el folklore tuvo tanto espacio en su estrategia durante la FIT.
El desafío está en llegar
Para Uruguay hay, sin embargo, una cuestión que no puede quedar fuera de cualquier estrategia promocional: la conectividad.
Por carretera, Montevideo y Salta están separadas por alrededor de 1.500 kilómetros, dependiendo del itinerario. Es un recorrido posible para quienes buscan realizar un viaje terrestre por Argentina, aunque requiere tiempo.
Por vía aérea existen opciones con conexión, principalmente a través de Buenos Aires.
Por eso, promocionar el destino en Uruguay es solamente una parte del trabajo. La otra consiste en facilitar cómo llegar, cómo comprar y cómo integrar Salta dentro de los circuitos que comercializan los operadores uruguayos.
Ahí adquiere verdadero valor el workshop realizado en Montevideo.
De enamorar a convertir
Salta utiliza una frase para promocionarse: “Salta, tan linda que enamora”.
Pero después de observar lo ocurrido entre Buenos Aires y Montevideo podría agregarse una segunda parte.
En la FIT buscó enamorar.
En Uruguay comenzó a trabajar para convertir ese enamoramiento en viaje.
Es una estrategia interesante porque conecta las dos caras de la promoción turística: primero generar deseo y luego acercar el producto al mercado que puede comprarlo.
Para el viajero uruguayo, Salta tiene una ventaja: sigue siendo Argentina, pero propone paisajes, alturas, sabores y culturas muy diferentes a las que encuentra habitualmente al otro lado del Río de la Plata.
Quizás allí esté su mayor oportunidad.
No se trata solamente de preguntarse por qué visitar Salta.
La pregunta que ahora intenta responder el destino es mucho más concreta:
¿qué falta para que el uruguayo haga la valija y vaya?
