Más allá de promocionar destinos: Uruguay quiere convertirse en referente regional del turismo sostenible
Viernes, 05 Junio 2026 21:51

Más allá de promocionar destinos: Uruguay quiere convertirse en referente regional del turismo sostenible

Cuando se habla de turismo, la mayoría de las personas piensa en playas, hoteles, aeropuertos o campañas de promoción. Sin embargo, detrás de cada destino exitoso existe otro componente menos visible pero cada vez más importante: las reglas que ordenan la actividad y la forma en que un país decide relacionar el turismo con su territorio, sus comunidades y el medio ambiente.

Ese fue uno de los temas centrales que Uruguay llevó a la Comisión Regional para las Américas de ONU Turismo, donde el ministro Pablo Menoni presentó dos iniciativas que podrían tener consecuencias mucho más amplias que una simple participación institucional: el fortalecimiento del Observatorio de Derecho del Turismo para América Latina y el Caribe y el desarrollo de un programa piloto de turismo regenerativo con alcance regional.

La noticia puede parecer técnica, pero encierra una señal estratégica. Uruguay no solo busca atraer visitantes; también aspira a participar en la construcción de las normas, metodologías y modelos que orientarán el turismo latinoamericano durante los próximos años.

El país donde se estudian las reglas del turismo

El Observatorio de Derecho del Turismo para América Latina y el Caribe tiene sede en Montevideo, en la Casa de las Naciones Unidas, y funciona en coordinación con ONU Turismo y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Su misión es analizar cómo evolucionan las leyes vinculadas al sector y generar herramientas que permitan a los países adaptarse a desafíos cada vez más complejos.

La actividad turística ya no se limita a hoteles y agencias de viaje. Hoy debe responder a fenómenos como los alquileres temporarios, la accesibilidad universal, los derechos laborales, la protección de datos, la sostenibilidad ambiental y las nuevas plataformas digitales.

Por esa razón, Uruguay trabaja actualmente en directrices para la aplicación de la Ley 20.325 sobre alquileres turísticos, estudios sobre los derechos laborales de las mujeres en el sector y programas de capacitación sobre accesibilidad universal.

La importancia de estas acciones radica en que las conclusiones y metodologías que se generen desde Montevideo podrían transformarse en referencias para otros países de la región.

Del turismo sostenible al turismo regenerativo

La segunda iniciativa presentada por Uruguay apunta a una tendencia que comienza a ganar espacio en los principales foros internacionales: el turismo regenerativo.

Durante décadas el objetivo fue reducir impactos negativos. Más tarde surgió el concepto de turismo sostenible. Ahora aparece un nuevo desafío: que la actividad contribuya activamente a mejorar los territorios donde se desarrolla.

La diferencia es profunda.

Mientras la sostenibilidad busca conservar recursos, el turismo regenerativo procura que la actividad genere beneficios medibles para las comunidades, fortalezca los ecosistemas y contribuya al desarrollo económico local.

En términos prácticos, implica que un destino no solo reciba visitantes, sino que mejore su calidad ambiental, fortalezca su identidad cultural y genere oportunidades para quienes viven allí.

El programa impulsado por Uruguay y aprobado por ONU Turismo contempla capacitación, transferencia de herramientas metodológicas y proyectos piloto que involucrarán gobiernos locales, empresas, instituciones educativas y organizaciones comunitarias.

Lo que puede venir en los próximos años

Si el proyecto obtiene resultados positivos, Uruguay podría transformarse en un laboratorio regional de innovación turística.

Esto tendría varias consecuencias.

Por un lado, permitiría atraer cooperación internacional, financiamiento y nuevos proyectos vinculados a la sostenibilidad y la acción climática.

Por otro, posicionaría al país como exportador de conocimiento turístico, un rol que tradicionalmente ocupan naciones con mayor escala económica.

También podría abrir oportunidades para intendencias, operadores turísticos, bodegas, emprendimientos rurales, áreas protegidas y comunidades locales que busquen desarrollar modelos de turismo con mayor valor agregado.

En un escenario internacional donde los viajeros son cada vez más sensibles a cuestiones ambientales y sociales, los destinos capaces de demostrar impactos positivos reales tendrán una ventaja competitiva creciente.

Una apuesta silenciosa pero estratégica

Las grandes transformaciones del turismo no siempre nacen de una nueva ruta aérea o de una campaña publicitaria. Muchas veces comienzan en espacios técnicos donde se diseñan normas, indicadores y metodologías que luego terminan influyendo en miles de empresas y millones de viajeros.

La presentación realizada por Uruguay ante ONU Turismo apunta precisamente en esa dirección.

Mientras gran parte del mundo discute cómo crecer sin comprometer los recursos del futuro, el país intenta posicionarse en una conversación que definirá cómo será el turismo de América Latina durante las próximas décadas. Y esa puede convertirse en una de las inversiones estratégicas más importantes para el sector turístico nacional.