Empatía, diseño y arquitectura: la mirada final de Esteban Molet sobre el oficio
Martes, 28 Abril 2026 11:25

Empatía, diseño y arquitectura: la mirada final de Esteban Molet sobre el oficio

Esta segunda parte continúa una idea que en la primera entrega quedó planteada con claridad: la arquitectura no se limita al diseño de espacios, sino que impacta directamente en la forma en que vivimos cada día. Allí, el arquitecto Esteban Molet Gurrera sostenía que habitar un lugar bien pensado transforma la percepción cotidiana, desde la cocina como centro de encuentro hasta la importancia del confort real por encima de lo meramente estético.

En esta continuación, el enfoque se vuelve más íntimo y profesional. El vínculo entre arquitecto y usuario, la empatía, la confianza y el proceso compartido pasan a ser el núcleo del trabajo. Diseñar deja de ser una respuesta técnica para convertirse en un camino conjunto, donde cada decisión construye no solo un espacio, sino una experiencia de vida.

Leé la primera parte aquí:
https://noticiasydestinos.com/index.php/es/opinion/item/374-vivir-en-una-obra-de-arte-diseno-confort-y-arquitectura-segun-esteban-molet


Segunda y última parte

Por medio de esta información se puede ofrecer un par de opciones, sin miedo al rechazo y sí con ganas de llevar a cabo un acuerdo de intenciones para llegar a un diseño que sea lo más apropiado para la pareja y sus hijos, o los demás habitantes de esta casa.

A todo esto concluyo que, con todo lo que sé y he hecho, no puedo evitar ilusionarme en cada caso, por transformar una casa o un departamento como en el que estoy trabajando en este momento, para un amigo en el Club de Golf Bosques, como una residencia en Bosques de Jacarandas hace un par de años, o una casa que transformé en residencia en Lomas del Sol.

En todas estas propiedades y en muchas otras, todo ha sido buscar y encontrar nuevas soluciones; sin embargo, para mí es sumamente importante tener empatía y comunicación con los usuarios de esos inmuebles, para que realmente puedan captar el resultado de los cambios que se propondrán por nuestra parte, como decía la pintora inglesa Maggi Hambling, quien se negó a pintar a Margaret Thatcher, primera ministra en su momento, de la Gran

Bretaña, debido a que no se identificaba con la señora y le caía mal; yo pienso lo mismo, no puedo trabajar con alguien con quien no tenga empatía, por lo que requiero el entusiasmo y la ilusión del propietario y confianza en un servidor, para lograr el objetivo e ir paso a paso juntos, identificándonos en conjunto con cada propuesta, con el fin de llegar a un resultado óptimo en cuanto al diseño, la funcionalidad, la estética, la calidad, la selección de materiales, aportando también una mano de obra seria y especializada en cada una de las áreas del proyecto.

Eso es lo que entusiasma, el proceso, la ejecución y la terminación impecable de todos y cada uno de los elementos que componen un conjunto armónico o de contrastes de colores y texturas sumamente bien logrados, que satisfagan al cliente y a mí mismo.

Sirva esto para aclarar de una vez por todas, que lo que me ilusiona es un todo, desde los croquis, los proyectos conceptuales, los planos ejecutivos, todos los detalles de acabados, carpintería, ebanistería, mármoles, cocinas e iluminación apropiada y eficiente en todas las áreas.

No hay más menú, pues todo está a la carta, entre el usuario/amigo y yo, como arquitecto e interiorista, con una experiencia de 50 años de vida profesional. Tomando en cuenta que cada proyecto es único y personal para la familia para la cual está profundamente estudiado, preparado y ejecutado, no hay marcha atrás, solo adelante con la evolución de ideas que da el sentimiento de progresar y mejorar cada día las propuestas, sin miedo a nada para ello; por este motivo, pongo varias opciones sobre la mesa y voy captando con el diálogo y las miradas, observando qué funciona mejor para cada cliente.

En la búsqueda constante de dar un plus desde mi corazón, no me conformo solo con cumplir a medias; aquí hay todo y hay que dar todo, sin egoísmo ni poses mediocres con la finalidad de dar lo mínimo posible; eso no lo sé hacer, mi filosofía es “dar todo o mejor nada”.

Me ha pasado que con los clientes que me depositan toda su confianza, es con quienes mejor logro darlo todo y lo mejor de mí, lo que resulta siempre en un mejor trabajo, lleno de equilibrio, sano y contundente.

Noticiasydestinos con esta segunda parte recorrió el pensamiento de Esteban Molet Gurrera, sino que también dejó planteada una pregunta más amplia: ¿qué significa hoy proyectar espacios para vivir?

A lo largo de sus textos, la arquitectura aparece lejos del gesto superficial o de la búsqueda de impacto inmediato. Se construye desde el tiempo, desde la experiencia y, sobre todo, desde la relación humana entre quien diseña y quien habita. El croquis, la técnica, la escala, el confort y la estética encuentran un punto común en una idea central: la arquitectura cobra sentido cuando mejora la vida cotidiana.

Esta serie abre una línea que merece continuidad. En un contexto donde la tecnología avanza y los modelos de desarrollo cambian, recuperar la sensibilidad, el oficio y la mirada integral del arquitecto no resulta un gesto nostálgico, sino una necesidad.

El desafío queda planteado: seguir pensando la arquitectura no solo como construcción, sino como una forma de habitar el mundo.