Cada vez más personas cambian sus viajes: lo que está pasando con el turismo en 2026
Sábado, 04 Abril 2026 10:10

Cada vez más personas cambian sus viajes: lo que está pasando con el turismo en 2026

En un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y el encarecimiento de la energía, el turismo global comienza a mostrar señales claras de transformación. Lejos de detenerse, la industria se reconfigura: cambian los destinos elegidos, se ajustan los tiempos de viaje y crece el peso de variables como la seguridad y el costo. Este informe, publicado en El Día, propone una lectura estratégica del momento actual, aportando contexto, antecedentes y posibles escenarios para entender cómo se mueve hoy el turismo y qué oportunidades pueden surgir para países como Uruguay en este nuevo mapa global.

Mientras miles viajan, el turismo global cambia en silencio: guerra, energía y seguridad redefinen cómo, dónde y por qué viajamos en 2026.

Informe del Turismo 2026: Impacto de la Guerra y Crisis Energética

Situación Actual del Turismo Mundial al 4 de abril del 2026

Una mirada necesaria: anticipar para no reaccionar tarde

Hay momentos en los que la comunicación turística deja de ser relato y pasa a ser herramienta. Este es uno de ellos. Cuando el mundo entra en tensión —por guerras, por crisis energéticas o por cambios bruscos en la economía— el turismo no desaparece, pero muta. Y ahí aparece una responsabilidad clave para quienes narramos experiencias para formar decisiones de los destinos: leer antes que otros, conectar datos dispersos y traducir escenarios en decisiones concretas.

Desde este espacio semanal en El Día, medio de referencia, confiable y respetado, asumimos ese compromiso: no solo contar lo que pasa, sino aportar una mirada que permita comprender hacia dónde va el sector. No es solo narrar experiencias, sino anticipar escenarios, traducir señales complejas y aportar herramientas reales a quienes toman decisiones: operadores, agencias, inversores, destinos.

Porque detrás de cada informe no hay solo cifras. Hay operadores que deben definir precios, rutas, inversiones y campañas. Hay destinos que necesitan ajustar su mensaje. Y hay viajeros que, muchas veces sin saberlo, toman decisiones condicionadas por percepciones de seguridad, costos y accesibilidad.

Anticipar no es adivinar. Es ordenar señales y convertirlas en estrategias posibles. En ese marco se inscribe este informe. No como una advertencia alarmista, sino como una hoja de ruta en un momento donde la incertidumbre crece y donde el turismo —una de las industrias más sensibles— vuelve a demostrar que depende tanto de la emoción como del contexto global.

Turismo en tensión: energía, guerra y decisiones en tiempo real

El turismo siempre ha sido un termómetro silencioso del mundo. Cuando la geopolítica se altera, el viajero cambia de rumbo. Y en 2026, ese movimiento ya no es una señal débil: es una transformación en curso.

El informe presenta un escenario claro. El conflicto en Medio Oriente no solo impacta en la política internacional, también golpea de lleno a la industria turística, con pérdidas estimadas en cientos de millones de dólares diarios en la región

Un mundo que viaja más, pero con más miedo

El turismo global entró en 2026 con una doble paradoja: más viajeros que nunca en términos absolutos, pero con una fragilidad estructural que los conflictos armados y la crisis energética pueden fracturar en cualquier momento.

El Barómetro de ONU Turismo de enero de 2026 estima que en 2025 se registraron 1.520 millones de turistas internacionales, casi 60 millones más que en 2024, y proyecta que el turismo internacional crezca entre un 3% y un 4% en 2026, pero con una advertencia explícita: esa proyección asume que los conflictos geopolíticos no se intensifican.

Esa condición, hoy ya está bajo presión.  Los motivos una de las coyunturas más complejas de su historia reciente debido al conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha comenzado a provocar una crisis energética global sin precedentes. La guerra ha generado pérdidas diarias de 600 millones de dólares en el turismo de Oriente Próximo, según estimaciones del World Travel & Tourism Council (WTTC)

Impacto en los Destinos

El paraíso de Oriente ya no recibe igual

Antes de esta crisis, Medio Oriente seguía mostrando una fortaleza notable. ONU Turismo reportó que la región cerró 2025 con crecimiento de 3% y con llegadas 39% por encima de 2019, el mejor desempeño relativo frente a la prepandemia entre las grandes regiones turísticas.

Pero el cambio llegó de golpe. Reuters informó en marzo que el conflicto amenaza años de inversión turística en el Golfo, y citó estimaciones de Tourism Economics según las cuales la región podría perder entre 23 y 38 millones de visitantes en 2026, con un impacto potencial de US$34.000 a US$56.000 millones. Al mismo tiempo, el WTTC estimó que el conflicto ya le estaba costando al sector de viajes y turismo del Medio Oriente al menos US$600 millones por día en gasto de visitantes internacionales.

No estamos, por tanto, ante una simple baja de reservas. Estamos frente a una pérdida de confianza territorial. Y en turismo, cuando la percepción de seguridad se deteriora, el daño no solo afecta a la temporada actual: también erosiona la planificación futura de aerolíneas, turoperadores, cruceros e inversores.

Cruceros, rutas largas y desvíos: el turismo ya empezó a reconfigurarse

Esa reconfiguración ya se ve en el negocio de cruceros. Explora Journeys canceló su temporada de invierno 2026-2027 en Medio Oriente y reubicó al Explora II en el Mediterráneo y el norte de África. Euronews reportó además que varios barcos quedaron atrapados o afectados por la guerra y que la decisión de cancelar se tomó para dar “claridad y confianza” a pasajeros y agentes.

Eso no prueba todavía un colapso global del crucerismo, pero sí confirma algo más profundo: cuando una zona deja de ser previsible, el turismo de alto valor se mueve rápido hacia espacios percibidos como seguros. Esa migración puede beneficiar a destinos alternativos del Mediterráneo occidental, Europa atlántica o algunos mercados de proximidad, pero castiga a puertos, escalas, cadenas de suministros y empleo turístico en los corredores afectados.

Destinos Alternativos

España se ha convertido en uno de los principales beneficiarios de esta reorganización, recibiendo flujos turísticos que anteriormente se dirigían a Oriente Medio. El gobierno español ha detectado "cierto traslado" de la demanda del Mediterráneo oriental al occidental, especialmente hacia Canarias. Sin embargo, este beneficio podría ser temporal si la crisis energética global se prolonga.

Crisis Energética y sus Consecuencias

El conflicto ha provocado una escalada sin precedentes en el precio del petróleo, que se encareció un 35% solo en los primeros siete días del conflicto y acumula una subida de aproximadamente el 60% desde su inicio.  Esta situación recuerda a la crisis energética de 1973 y ha generado un escenario de precios del Brent sostenidos entre 100-130 dólares. El encarecimiento del petróleo repercute de forma inmediata en los costes del turismo, ya que la energía supone entre un 20% y un 30% de los costes operativos de los hoteles y un porcentaje mucho más elevado en los aviones por el combustible que utilizan. Esto se traduce en un encarecimiento generalizado de los paquetes turísticos y las tarifas aéreas.

 

 

La crisis energética entra por el avión

El turismo siente la guerra también por el combustible. Reuters reportó esta semana una fuerte suba del petróleo y un traslado inmediato sobre el combustible de aviación en Brasil: Petrobras anunció un aumento cercano al 55% del jet fuel, mientras directivos de compañías aéreas europeas han advertido que el combustible representa más del 30% de los costos operativos de las aerolíneas.

El vínculo entre energía cara y turismo no es teórico. Si el combustible sube, aumentan tarifas, recargos, costos logísticos y presión sobre márgenes. En el corto plazo, algunas compañías amortiguan con coberturas o contratos previos; en el mediano, terminan ajustando programación, frecuencias y precios. Eso golpea primero a los viajes largos, a los destinos dependientes de hubs complejos y al turista más sensible al valor por dinero.

Qué pasó en 2022 con la guerra Rusia-Ucrania

El antecedente más útil es 2022. Allí no se produjo un “apagón” del turismo global, pero sí una recuperación más frágil y más cara. ONU Turismo advirtió entonces que el entorno económico desafiante, con alta inflación y suba del petróleo agravadas por la guerra en Ucrania, estaba suavizando el ritmo de la recuperación. Aun así, en enero-septiembre de 2022 las llegadas internacionales alcanzaron el 63% de los niveles prepandemia, y el organismo proyectó que el año cerraría en torno al 65% de 2019.

IATA fue todavía más concreta para la aviación: el combustible jet llegó a US$150 por barril el 21 de marzo de 2022, con una suba de 39% en el mes y de 121% interanual. En paralelo, el FMI señaló que, tras la invasión rusa, los precios del gas y de la energía en Europa se dispararon a niveles históricamente muy altos.

La lección de 2022 es clara: el turismo puede seguir creciendo aun con guerra y energía cara, pero lo hace de manera desigual, con más presión de costos y con un viajero más selectivo. No fue un derrumbe lineal; fue una recuperación más segmentada, con ganadores y perdedores.

Entonces, ¿puede venir un nuevo “reseteo”?

Sí, puede haber un nuevo reseteo, pero hoy no hay base seria para describirlo como certeza global. Lo que sí puede sostenerse con evidencia es que ya empezó un proceso de reordenamiento: más cautela del viajero, cambios de itinerario, cancelaciones en zonas de conflicto, mayor peso del seguro y preferencia por destinos con percepción de estabilidad.

Si la crisis se prolonga, los efectos probables son cinco:

  1. Menos turismo de larga distancia por tarifas más altas y mayor incertidumbre operativa.
  2. Más turismo de cercanía o regional, porque reduce exposición a escalas, cancelaciones y sobrecostos. Esto es una inferencia razonable a partir de la reasignación de demanda y del encarecimiento del transporte aéreo.
  3. Mayor concentración en destinos seguros, con fuerte comunicación de protocolos, asistencia y conectividad.
  4. Más sensibilidad al precio total del viaje, incluyendo combustible, tasas, seguro y flexibilidad de cambio.
  5. Reprogramación de cruceros y rutas aéreas, que puede dejar fuera a algunos puertos y beneficiar a otros.

Seguridad: la variable que vuelve al centro

En esta coyuntura, la seguridad no debe leerse solo como “riesgo de atentado” o “zona de guerra”. Para el momento de decisión del turista, seguridad significa también qué tan fácil es salir, qué tan estable es el espacio aéreo, si el seguro cubre desvíos o cancelaciones, si el destino mantiene servicios esenciales y qué tan rápido una crisis local puede volverse regional. La propia iniciativa SAFE-D de ONU Turismo fue creada justamente para reforzar preparación, respuesta y recuperación en destinos turísticos ante crisis y amenazas físicas o digitales.

La necesidad de desarrollar estrategias de resiliencia para el sector

Modelos Predictivos y Escenarios Futuros

 Si el conflicto se prolonga entre 4-8 semanas más, con liberación masiva de reservas estratégicas y uso de oleoductos alternos, el déficit residual neto quedaría en 3-7 millones de barriles diarios. Esto mantendría los precios del petróleo en niveles elevados (100-130 dólares), afectando gradualmente a Europa y Estados Unidos hacia mediados de abril.
Si la escalada no se amplía y el precio del petróleo se estabiliza, el turismo global podría seguir creciendo, aunque por debajo del optimismo que dominaba a comienzos de 2026. En ese caso, el daño quedaría más concentrado en Medio Oriente y en corredores muy dependientes de la región. Ese escenario no contradice el marco inicial de ONU Turismo, pero sí lo vuelve más frágil.

Escenario 2: conflicto prolongado.
Si persisten precios altos del petróleo, cierres parciales de espacio aéreo, recargos y desvíos, el turismo entrará en una fase de ajuste podríamos enfrentar:

  1. Una crisis económica global que recortaría el gasto en turismo de forma significativa
  2. Un nuevo "reseteo" del sector turístico con menos vuelos de larga distancia
  3. Un aumento del turismo de proximidad y de estancias más cortas
  4. Mayor sensibilidad al "valor por dinero" por parte de los consumidores

Escenario 3: crisis energética más amplia.

Para The Guardian de Londres, si la tensión geopolítica deriva en inflación persistente y menor crecimiento global, el golpe ya no sería solo turístico sino macroeconómico. El FMI ya advirtió que el conflicto en Medio Oriente puede traer precios más altos y menor crecimiento. En ese caso, el turismo sufriría por doble vía: por costos y por debilitamiento del ingreso disponible de los hogares.

 

Estrategias para la Acción Turística

Adaptación a la Nueva Realidad

  1. Diversificación de mercados: Los destinos deben reducir su dependencia de mercados específicos y desarrollar estrategias para atraer turismo de proximidad.
  2. Eficiencia energética: Implementar medidas para reducir el consumo energético en hoteles y servicios turísticos, mitigando así el impacto de los precios del petróleo.
  3. Flexibilidad en la oferta: Desarrollar productos turísticos más adaptables a diferentes presupuestos y duraciones, con especial atención a las estancias más cortas y personalizadas
  4. Seguridad como valor añadido: Comunicar activamente las medidas de seguridad implementadas en los destinos para generar confianza entre los viajeros.

Innovación y Tecnología

  1. Hiperpersonalización: Utilizar nuevas tecnologías de reservas para ofrecer configuraciones precisas de alojamiento y experiencias adaptadas a las necesidades individuales
  2. Gestión predictiva: Implementar sistemas de análisis predictivo para anticipar cambios en la demanda y ajustar rápidamente la oferta.
  3. Sostenibilidad como diferenciador: Desarrollar propuestas de valor basadas en la sostenibilidad y el turismo responsable, alineadas con la creciente conciencia ambiental de los viajeros.

Mirar hacia adelante: Uruguay en un mundo que cambia

Si algo enseñaron la pandemia y el escenario de 2022 con la guerra entre Rusia y Ucrania es que el turismo no se detiene: se reconfigura. Cambian los flujos, cambian los tiempos de decisión, cambia la lógica del viajero. Y en esos movimientos, algunos destinos encuentran oportunidades.

Uruguay ya vivió ese fenómeno. Durante la pandemia se posicionó como un lugar seguro, ordenado y previsible. En 2022, con la energía encareciéndose y Europa en tensión, volvió a consolidarse como un destino confiable en la región. Hoy, frente a un nuevo escenario global incierto, el país tiene nuevamente condiciones para jugar ese rol.

La clave está en entender el cambio de paradigma. Si la crisis energética se profundiza, el teletrabajo puede crecer como alternativa estructural. Y ahí aparece una oportunidad concreta: Uruguay como refugio para nómades digitales, como territorio estable, conectado y con calidad de vida. No es una idea teórica. Es una continuidad de lo que ya ocurrió, ahora con un nuevo impulso.

Pero para capitalizarlo no alcanza con esperar. Se necesita estrategia: facilitar la estadía prolongada, mejorar la propuesta de valor, comunicar seguridad y trabajar en la experiencia integral del visitante.

El turismo del futuro no será solo el del descanso. Será también el del que busca vivir, trabajar y quedarse un poco más. Y en ese mapa que se está redibujando, Uruguay tiene la posibilidad de no ser espectador, sino protagonista.

 

La capacidad de adaptación, la innovación y el desarrollo de estrategias de resiliencia serán clave para que los destinos y empresas turísticas puedan navegar esta coyuntura. Como demuestra la historia, las crisis también generan oportunidades para reinventar el sector y avanzar hacia modelos más sostenibles y equilibrados.

 

 

 

Fuentes del informe – Turismo 2026, guerra y crisis energética

Organismos internacionales y sector turístico

  • World Travel & Tourism Council
    Estimaciones de impacto económico del conflicto en Medio Oriente sobre el turismo.
  • ONU Turismo
    Informes de tendencias globales, crecimiento regional y escenarios del turismo internacional.
  • Tourism Economics
    Proyecciones de caída de visitantes y análisis de impacto económico del turismo global.

Industria turística y transporte

  • MSC Cruceros
  • Explora Journeys
    Cancelación y reprogramación de operaciones en Medio Oriente.
  • International Air Transport Association
    Impacto del combustible en los costos de la aviación y comportamiento del sector.

Economía y energía

  • International Monetary Fund
    Relación entre conflictos geopolíticos, inflación energética y crecimiento global.

Fuentes periodísticas internacionales

  • Reuters
    Cobertura del impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el turismo, aerolíneas y energía.
  • The Guardian
    Análisis del impacto global del conflicto en precios, economía y turismo.
  • Travel Weekly
    Información sobre cancelaciones y reconfiguración de rutas de cruceros.
  • Euronews
    Seguimiento de la situación turística y movilidad en zonas afectadas.

Antecedentes históricos

  • Guerra entre Rusia y Ucrania
    Impacto en precios energéticos y comportamiento del turismo.
  • Crisis energética de 1973
    Referencia histórica para entender shocks energéticos globales.

Este informe integra:

  • datos de organismos internacionales
  • cobertura de medios globales confiables
  • antecedentes históricos comparables
  • análisis prospectivo del comportamiento turístico

No existe aún una proyección oficial específica de ONU Turismo para este conflicto en particular, por lo que los escenarios presentados se basan en tendencias verificadas y modelos de análisis sectorial.