Vocación, arte y técnica: una reflexión de Esteban Molet sobre ser arquitecto
Domingo, 08 Febrero 2026 20:16

Vocación, arte y técnica: una reflexión de Esteban Molet sobre ser arquitecto

En esta segunda reflexión, el arquitecto Esteban Molet Gurrera vuelve sobre el origen de la vocación, la intuición temprana y el momento en que una imagen, un viaje o un edificio pueden marcar para siempre una decisión de vida. Con una mirada directa y sin concesiones, el autor reflexiona sobre qué significa realmente querer ser arquitecto, la importancia de la formación integral y el equilibrio indispensable entre arte, técnica y responsabilidad profesional.

Siempre he pensado que, en general, es raro que un niño de siete años y medio sepa a tan temprana edad, qué es lo que quiere ser de grande; en ese caso me encuentro yo.

Yo venía de Mora de Ebro, en Tarragona, España, un pueblo modesto; solo había visto principalmente, casas unifamiliares a lo largo y ancho de mi pueblo; además había visto las escuelas, el consultorio médico, las iglesias y los cines.

Al ir por primera vez a una ciudad tan imponente como Madrid, me empezaron a gustar más los grandes edificios que había en aquel mes de febrero del año 1956.

Ahora creo que ya en ese entonces tenía cierta intuición y deseos de hacer casas o edificios grandes, pero al ver en el avión de Madrid a México esa revista maravillosa con la portada de la Sagrada Familia de Antoni Gaudí en Barcelona, me impactaron sus torres esbeltas y llamativas. Cuando la vi, inmediatamente me surgieron deseos de hacer, diseñar y construir obras grandes y hermosas.

Esto viene a cuento por lo siguiente: creo firmemente que quien de verdad quiere ser arquitecto, lo sabe, lo desea y lo anhela; quien tiene dudas desde el principio, no tiene nada que hacer estudiando y, posiblemente, ejerciendo la arquitectura con poca seguridad y con muchas dudas; así le llega el primer año de arquitectura y empiezan los pretextos, pues en el fondo, no sabe lo que quiere y no tiene una vocación verdadera; al final, unos continúan pero, en realidad, no hacen buena arquitectura, proyectan casitas mediocres o edificios comerciales en donde la arquitectura es irrelevante o de plano está ausente; esto es un claro indicador de que no tienen vocación y no saben encaminar sus oportunidades en mejorar sus proyectos, sino al contrario, cada vez se alejan más de la arquitectura y, con el respeto que me merecen todos, creo que la vocación profunda la poseen menos personas, ya que no saben de procesos de diseño, de creatividad, ni tienen idea del diseño estructural.

Ahí va mi crítica a quienes creen que la arquitectura es solo hacer obras bonitas y no toman en cuenta la estructura; las estructuras son un factor muy importante y un arquitecto debe ser un profesional integral, que maneje arte y técnica; no es un diseñador de modas, aunque lo podría ser, ya que algunos diseñadores de ropa fueron antes arquitectos.

Peleo tanto la parte artística como la técnica. La arquitectura diseña espacios funcionales y esos espacios deben estar bien estructurados, con idea de donde irán las columnas, los claros aceptables y todo lo que tiene que ver con las instalaciones hidrosanitarias, eléctricas y especiales, como aire acondicionado, calefacción, sistemas de seguridad, domótica (edificios inteligentes), y la

energía y su optimización, como la energía solar fotovoltaica y los aislamientos de los muros y vidrios contra el frío, el calor, todos factores dignos de ser tomados en cuenta, por lo que no hay que pensar que se diseña un edificio y después se equipa con todo; esto no es posible, debe preverse desde el principio con las medidas de alturas, pasos de ductos, horizontales y verticales, etc.

Todo esto y más, con la coordinación y asesoría de técnicos especializados para cada tipo de edificio, como puede ser en el diseño de un hotel, un hospital, o un teatro, por la acústica y la isóptica; afortunadamente no estamos solos, podemos solicitar la intervención de personas y/o contratistas especializados en cada campo y no hay que tener miedo a no saber de todo; lo que hay que tener en cuenta es que somos arquitectos coordinadores y acomodadores de todo lo que conlleva un edificio inteligente y más.