La Asociación Turística de Canelones se acerca al segmento de lujo
Martes, 06 Octubre 2026 11:54

La Asociación Turística de Canelones se acerca al segmento de lujo

Canelones: el lujo de ser buenos anfitriones

La Asociación Turística de Canelones inició un acercamiento con María Ángeles López Travaglini, especialista en experiencias de lujo, para explorar herramientas que ayuden a sus asociados a mejorar el servicio y atraer visitantes que buscan propuestas diferentes.

Por Jacobo Malowany | Noticias y Destinos

¿Qué puede aprender el turismo de Canelones del modelo de lujo? La pregunta abrió una jornada de diálogo entre la Asociación Turística de Canelones y María Ángeles López Travaglini, especialista en experiencia del cliente y transformación de servicios, fundadora de Luxé International Customer Experience.

Encuentro de la Asociación Turística de Canelones con María Ángeles López Travaglini sobre hospitalidad y experiencias turísticas.

 
Durante el intercambio apareció una idea que merece atención: la infraestructura es la parte visible de una propuesta, pero buena parte de su valor se construye en los detalles, en la atención personalizada y en las personas que reciben al visitante.

Para Canelones, ese enfoque permite pensar un perfil turístico apoyado en el lujo de ser buenos anfitriones. Una bodega, un alojamiento rural, un restaurante o un pequeño emprendimiento pueden ofrecer una experiencia valiosa cuando conocen a su público, cumplen lo prometido y cuidan cada momento de la visita.

El desafío empieza antes de que el turista llegue. Una consulta respondida con claridad, una reserva sencilla y una orientación precisa también forman parte de la experiencia. Después cuentan la bienvenida, los tiempos de atención, el conocimiento del lugar y la capacidad de resolver un inconveniente.

Son detalles que requieren organización, criterio y personas preparadas.

Cuidar a quienes reciben

En la conversación surgió una preocupación central: esperamos que los trabajadores generen experiencias excelentes, pero ¿cuánto invertimos en cuidarlos y entrenarlos?

La hospitalidad necesita equipos que conozcan la propuesta, tengan herramientas para atender y encuentren respaldo cuando deben tomar una decisión. Pedir una sonrisa resulta insuficiente si detrás hay desorganización, falta de información o escaso reconocimiento.

Para los asociados de la ATC, trabajar sobre estos aspectos puede ayudar a mejorar el servicio y aprovechar mejor lo que ya ofrecen. El paisaje, los sabores y las historias del departamento cobran otro valor cuando alguien sabe compartirlos.

El visitante también busca darse un gusto

Otro de los temas del encuentro fue el significado personal de una experiencia. Una salida a una bodega o una comida especial pueden representar una celebración, una recompensa o un deseo que alguien pudo cumplir después de mucho tiempo.

Ese visitante quiere sentir que eligió bien y que la experiencia estuvo a la altura de lo que esperaba. Comprender esa motivación permite diseñar propuestas con mayor sensibilidad: escuchar, reconocer la ocasión y personalizar la atención sin invadir.

El precio, por sí solo, no explica esa satisfacción. También cuentan el trato recibido, la autenticidad de la propuesta y el recuerdo que queda al regresar.

Un acercamiento para llevar las ideas a la práctica

María Ángeles López Travaglini aporta una trayectoria vinculada a la gestión de experiencias y la profesionalización de servicios. Desde Luxé trabaja con capacitación de equipos y líderes, diagnóstico, consultoría y evaluación del servicio desde la perspectiva del cliente, con antecedentes en el turismo y el enoturismo de Mendoza.

El acercamiento con la Asociación Turística de Canelones busca explorar cómo adaptar ese conocimiento a la realidad de sus asociados. Entre las posibilidades conversadas figura un taller para operadores, precedido por el intercambio de información y una nueva instancia de diálogo que permita definir contenidos, formato y fecha.

La propuesta está en preparación. Su utilidad dependerá de llevar estas ideas a situaciones concretas: cómo recibir mejor, cómo conocer las expectativas del visitante y cómo sostener una atención de calidad durante toda la experiencia.

La ATC continúa así buscando aliados para acompañar el crecimiento de sus asociados. En este caso, la oportunidad pasa por fortalecer una capacidad que atraviesa toda la oferta del departamento: hacer que quien visita Canelones se sienta bien recibido y encuentre motivos para volver.