ATC mira hacia Rio Grande do Sul
Para la Asociación Turística de Canelones, la jornada tuvo además una agenda de conversaciones destinada a seguir abriendo vínculos fuera de Uruguay.
Representantes de ATC mantuvieron intercambios con referentes turísticos de Rio Grande do Sul, entre ellos Gabriel de Mello, secretario de Turismo de Torres, y Ricardo Bertolucci, referente de Turismo de Gramado.
No fue una conversación protocolar.
Hablamos de posibilidades concretas para acercar la oferta de los asociados de ATC al público gaúcho y, al mismo tiempo, conocer experiencias desarrolladas en destinos brasileños que han conseguido construir productos turísticos reconocibles.
Rio Grande do Sul representa un mercado de enorme interés por proximidad, conectividad y capacidad de consumo. El estado tiene una población estimada de 11,23 millones de habitantes y su PIB alcanzó los R$ 706.818 millones en 2024, equivalente al 6,02 % del producto brasileño.
Pero hay otro dato particularmente interesante para el turismo: en 2025 Rio Grande do Sul recibió 1.535.806 turistas internacionales, ubicándose como el tercer estado brasileño con mayor llegada de visitantes extranjeros. Su condición fronteriza y el movimiento terrestre con Argentina y Uruguay son parte fundamental de ese flujo.
Es, por lo tanto, un territorio cercano con el cual existen razones concretas para conversar.
Torres, Gramado y Canelones: productos diferentes, problemas comunes
Con Gabriel de Mello hablamos de Torres, uno de los principales destinos de sol y playa del litoral gaúcho, y de las posibilidades de encontrar puntos de contacto con la costa canaria.
Torres también ha desarrollado productos que trascienden la temporada de playa. Uno de ellos es su Festival Internacional de Balonismo, mientras el municipio trabaja en profesionalización, planificación y diversificación de su propuesta turística.
La conversación permitió hablar de Atlántida, de nuestra costa y también de experiencias como los paseos en globo, que pueden ayudar a mirar un destino desde otra perspectiva.
Con Gramado apareció otro modelo.
Una ciudad que consiguió convertir los eventos en una poderosa herramienta para generar visitas durante diferentes momentos del año.
El Natal Luz de Gramado, por ejemplo, comienza este año el 22 de octubre y se extiende hasta el 17 de enero de 2027.
Y detrás de Gramado también está Festuris, una feria con la que ya existe un vínculo y que en su edición 2025 reunió 17.000 participantes, más de 2.500 marcas y representantes de 64 destinos internacionales. La edición 2026 se realizará del 12 al 15 de noviembre.
¿Qué puede ofrecer ATC?
Ahí estuvo una parte importante de la conversación.
La Asociación Turística de Canelones no representa un único producto. Sus asociados están vinculados a diferentes territorios y experiencias del departamento.
Podemos hablar de sol y playa, pero también de bodegas, gastronomía, turismo rural, patrimonio, cultura y eventos.
Canelones concentra alrededor del 60 % de la producción vitivinícola de Uruguay, una fortaleza que permite pensar el vino no solamente como producción, sino como experiencia turística.
La Vendimia, Las Piedras como Capital de la Uva y el Vino, las visitas a bodegas y las experiencias entre viñedos forman parte de ese producto.
También están los grandes eventos. Canelones Suena Bien 2026, realizado en Atlántida, reunió unas 90.000 personas durante dos jornadas y alcanzó el 100 % de ocupación hotelera en Atlántida y su zona de influencia. Son números que muestran cómo un acontecimiento cultural puede convertirse también en movimiento turístico y económico.
Y están la ruralidad, la gastronomía, el patrimonio y una extensa costa que permite construir propuestas diferentes según el público y la época del año.
De conversar a generar visitantes
El objetivo para ATC es claro: que estas conversaciones puedan transformarse en oportunidades para sus asociados.
Promover Canelones en Rio Grande do Sul, generar intercambios con destinos como Torres y Gramado, participar en acciones conjuntas y construir propuestas que motiven a viajar en ambos sentidos.
No se trata de copiar modelos.
Gramado tiene su Navidad. Torres tiene su balonismo y su litoral. Canelones tiene vino, costa, ruralidad, gastronomía, patrimonio y eventos.
La oportunidad está en aprender unos de otros y encontrar aquello que podemos hacer juntos.
Ese es también uno de los valores de estar en una feria como la FIT.
Mientras miles de personas recorren los stands buscando su próximo destino, en una mesa, en un pasillo o después de una presentación pueden comenzar conversaciones que meses después terminen llevando visitantes de un territorio hacia otro.
El segundo día dejó música, vinos, carnaval y mucha cultura.
Para la Asociación Turística de Canelones dejó también algo que puede durar bastante más que los cuatro días de feria: nuevos contactos para seguir llevando las propuestas de sus asociados fuera de fronteras.
