Carne uruguaya: mercados, exportaciones y marca país
Domingo, 20 Septiembre 2026 03:44

Carne uruguaya: mercados, exportaciones y marca país

En el marco de la Expo Prado, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) puso sobre la mesa uno de los temas centrales para Uruguay: cómo se mueve la carne en un mundo donde cambian los mercados, los aranceles y los grandes compradores. La conferencia “El comercio de carne en un mundo en transformación” reunió la mirada técnica de Álvaro Pereira con un intercambio en el que participaron Guillermo Valles, Roberto Perosa y Gastón Scayola, para analizar dónde está parado Uruguay y hacia dónde pueden abrirse nuevas oportunidades.

Carne uruguaya: un producto que exporta valor y también posiciona al país

Estados Unidos se convirtió en 2026 en el principal mercado en valor para la carne bovina uruguaya. China, Europa y otros destinos completan un mapa cada vez más diversificado. Álvaro Pereira, gerente de Acceso a Mercados del INAC, analiza un comercio mundial en transformación y una estrategia uruguaya que apuesta más por el valor que por el volumen.

Uruguay difícilmente pueda competir con Brasil por toneladas de carne. Tampoco parece necesitar hacerlo.

En un mercado mundial dominado por grandes productores y compradores, la estrategia uruguaya pasa por otro lugar: encontrar los mercados adecuados para cada corte, agregar valor y construir confianza alrededor del origen Uruguay.

Esa fue una de las conclusiones que dejó la conferencia “El comercio de carne en un mundo en transformación”, realizada en la Rural del Prado, donde Álvaro Pereira, gerente de Acceso a Mercados del Instituto Nacional de Carnes (INAC), presentó una radiografía del comercio internacional.

Su exposición permitió entender algo que muchas veces queda escondido detrás de las cifras de exportación: un mismo animal uruguayo puede abastecer simultáneamente mercados completamente diferentes.

Un mundo de grandes compradores

Pereira identifica seis grandes polos de importación. China y Estados Unidos ocupan actualmente los lugares centrales. Detrás aparecen Japón y Corea del Sur, mientras que Medio Oriente, el norte de África y el sudeste asiático forman otro espacio de creciente interés. Finalmente está la Unión Europea, menor en volumen, pero especialmente importante para Uruguay por el valor de los productos que compra.

Del otro lado aparecen los grandes exportadores: Mercosur, Australia, Nueva Zelanda, India y el propio Estados Unidos, que tiene la particularidad de ser simultáneamente uno de los mayores compradores y vendedores.

Brasil ocupa una dimensión difícil de comparar con Uruguay. Pereira señaló durante la entrevista que cerca del 40% de la carne comercializada internacionalmente tiene origen en el Mercosur y que aproximadamente dos de cada tres toneladas de ese bloque corresponden a Brasil.

Los datos internacionales confirman el enorme peso brasileño: USDA estimó que Brasil representó cerca de una cuarta parte de las exportaciones mundiales de carne bovina en 2025 y que China absorbió aproximadamente el 48% de sus ventas durante los primeros siete meses de aquel año.

Pero Uruguay juega otro partido.

“Uruguay trabaja en nichos”

Pereira lo sintetiza con una definición que probablemente sea una de las más importantes de la entrevista:

“Uruguay es un exportador que trabaja en nichos, trabaja valor agregado”.

El país representa una porción relativamente pequeña del comercio mundial. Esa escala puede transformarse en una ventaja porque permite colocar producción en diferentes destinos sin alterar significativamente los mercados a los que llega.

Y allí aparece una característica interesante del negocio cárnico uruguayo.

Pereira lo explicó de una manera muy gráfica: de un mismo animal pueden destinarse cortes hacia Estados Unidos, China, Europa y el propio mercado uruguayo.

No significa que cada animal se divida literalmente en cuatro partes iguales. La explicación sirve para comprender la lógica económica: buscar para cada corte el destino donde pueda obtener mayor valorización.

“Eso genera un valor bien interesante”, sostuvo Pereira.

Estados Unidos pasó al primer lugar

El cambio más significativo de 2026 está en Estados Unidos.

Según información publicada por INAC, en lo que va del año ese país se consolidó como principal mercado de la carne bovina uruguaya en términos de valor, con exportaciones por US$ 636,9 millones y 117.112 toneladas peso canal.

Pereira confirmó esa relevancia durante nuestra conversación:

“Hoy en día Estados Unidos es el principal mercado de Uruguay. Es un mercado que está mostrando precios muy, muy buenos”.

Pero también es uno de los mercados que obliga a mirar las reglas casi permanentemente.

Los cambios arancelarios estadounidenses de 2025 y 2026 modificaron condiciones para numerosos países y productos. La carne bovina estuvo alcanzada inicialmente por sobretasas y posteriormente fue exceptuada. INAC ha seguido especialmente estos movimientos por el efecto que pueden tener sobre la competitividad relativa entre proveedores.

“Las innovaciones normativas en Estados Unidos nos han traído atentos y ocupados”, explicó Pereira.

No es solamente cuánto compra un mercado. También importa en qué condiciones entra Uruguay frente a Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Argentina u otros competidores.

China sigue siendo demasiado grande para ignorarla

El crecimiento estadounidense no elimina el peso de China.

China continúa siendo uno de los grandes centros del comercio mundial de carne y mantiene una relación estratégica con Uruguay. En 2026, durante la misión oficial uruguaya en Shanghái, INAC presentó una nueva campaña de promoción de la carne nacional orientada precisamente a fortalecer ese posicionamiento.

La ecuación, por lo tanto, no debería interpretarse como Estados Unidos o China.

Es Estados Unidos y China, junto con Europa y otros destinos.

La diversificación reduce la dependencia de un único comprador y permite aprovechar mejor las características de cada producto.

Europa: menos toneladas pueden significar mucho valor

La Unión Europea representa otro ejemplo.

En 2025 las exportaciones uruguayas de carne hacia la UE alcanzaron unas 52.000 toneladas, con un crecimiento cercano al 50% respecto al año anterior y el mayor volumen de la última década, según INAC.

Europa tiene además una particularidad: allí pesan especialmente el origen, la calidad, la información sobre el producto y las condiciones de producción.

Por eso Uruguay intenta competir con atributos que van bastante más allá del precio: trazabilidad, producción sobre pasturas naturales, controles sanitarios, sostenibilidad y capacidad de identificar el origen del producto.

La estrategia oficial de INAC coloca precisamente el posicionamiento de Uruguay Beef & Lamb y la generación de valor mediante la marca país entre sus objetivos centrales.

Cuando un corte de carne también cuenta de dónde viene

Aquí el comercio exterior se encuentra con algo que interesa especialmente desde la perspectiva de Noticias y Destinos.

Una persona puede conocer Uruguay por Punta del Este, Montevideo, Colonia o el fútbol. Pero también puede encontrarse con el país sentado frente a una mesa en Nueva York, Miami, Shanghái, Tokio, Berlín o Ámsterdam.

Y ese contacto tiene valor.

En marzo de 2026, por ejemplo, INAC reunió en Uruguay a nueve chefs procedentes de Estados Unidos, Europa y China. Esos tres mercados concentraron más del 80% de las exportaciones uruguayas de carne bovina y menudencias durante 2025. La visita incluyó el sistema productivo, frigoríficos, trazabilidad y características de la producción nacional.

En Tokio, Uruguay presentó este año su carne ante compradores e importadores en la Supermarket Trade Show, una feria que reúne alrededor de 80.000 profesionales. La propuesta no se limitó a vender cortes: comunicó calidad, trazabilidad, sostenibilidad y origen.

Y durante el Mundial 2026, la carne también formó parte de las acciones desarrolladas en Miami para promocionar internacionalmente al país.

Ahí aparece otra dimensión.

La carne no solamente sale de Uruguay. También lleva Uruguay consigo.

Una industria que atraviesa al país

El impacto tampoco termina en el puerto.

INAC ha estimado que la cadena cárnica representa alrededor del 10% del PBI, ocupa directa o indirectamente a una proporción equivalente de la población activa y aporta aproximadamente una cuarta parte de las exportaciones nacionales.

Por eso la discusión sobre exportar ganado en pie o procesarlo dentro del país también apareció durante la entrevista.

Consultado sobre los planteos contrarios a la exportación de ganado en pie, Pereira evitó pronunciarse sobre una declaración que no había escuchado directamente, pero explicó el fundamento económico detrás de esa posición: procesar el producto en Uruguay permite incorporar mayor valor por tonelada, actividad industrial, recaudación y empleo.

Es una discusión que excede al productor y al frigorífico. Tiene consecuencias sobre trabajo, territorio, industria y capacidad exportadora.

El pequeño tamaño también puede ser una ventaja

Quizás allí esté una de las paradojas más interesantes del negocio.

Uruguay es pequeño frente a Brasil, Australia o Estados Unidos. Pero justamente esa escala le permite especializarse.

No necesita abastecer por sí solo a China. Necesita que determinados compradores chinos quieran carne uruguaya. No necesita dominar el mercado estadounidense. Necesita colocar allí productos capaces de obtener buenos precios. Y en Europa no necesita ganar por toneladas si puede competir por origen, calidad y confianza.

El desafío será conservar abiertos esos mercados, seguir diversificando destinos y reaccionar rápidamente cuando cambian aranceles, regulaciones o preferencias de los consumidores.

La carne uruguaya lleva décadas formando parte de la economía nacional. La transformación que describe Álvaro Pereira agrega otra lectura: ya no alcanza con producir y exportar. Hay que saber dónde colocar cada corte, cuánto valor puede generar y qué imagen de Uruguay queda después de consumirlo.

Porque cuando en un restaurante del mundo alguien pide carne uruguaya, detrás de ese plato también hay territorio, producción, empleo, gastronomía y una marca país.

Y eso también es promoción de Uruguay.