Durante 457 años vimos África más pequeña de lo que es
Domingo, 06 Septiembre 2026 18:15

Durante 457 años vimos África más pequeña de lo que es

El mundo cambia de mapa: África recupera su verdadera dimensión

Durante más de cuatro siglos miramos un mapamundi que agrandaba Europa, Groenlandia y las regiones del norte mientras reducía visualmente África y buena parte del hemisferio sur. Una resolución aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas acaba de cuestionar oficialmente esa imagen. El cambio parece cartográfico, pero también habla de educación, geopolítica, turismo y de la manera en que imaginamos los destinos antes de conocerlos.

Hay objetos que utilizamos durante tanto tiempo que dejamos de preguntarnos si representan correctamente la realidad. El mapamundi que colgaba en la escuela, aparecía en las agencias de viajes, ilustraba los atlas y luego pasó a las pantallas es uno de ellos.

Durante siglos aprendimos que aquello era simplemente “el mundo”.

Proyección Equal Earth (Tierra Igual). Retícula de 15°. La imagen deriva del compuesto correspondiente al mes de verano de Blue Marble de la NASA, con los océanos aclarados para mejorar la legibilidad y el contraste. Imagen creada con el software de proyecciones cartográficas Geocart.

El 4 de septiembre de 2026, la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó por 164 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones la resolución denominada “Correct the Map: Rebalancing Global Cartographic Representation and Promoting Equitable Representation of the World's Regions, Particularly Africa”. La iniciativa fue impulsada por Togo en representación del Grupo Africano.

No significa que mañana desaparezcan todos los mapas conocidos ni que las fronteras hayan cambiado. Lo que se cuestiona es algo mucho más cotidiano: las proporciones con las que hemos representado el planeta desde el siglo XVI.

Un mapa pensado para navegar terminó explicándonos el mundo

Gerardus Mercator presentó su famosa proyección en 1569. Su enorme valor estaba relacionado con la navegación: permitía representar determinados rumbos de una manera especialmente práctica.

El problema llegó después.

Una herramienta concebida para navegar terminó convertida en uno de los mapas más utilizados para enseñar geografía y representar políticamente al planeta.

Al proyectar una esfera sobre una superficie plana siempre hay que deformar algo. No existe un mapamundi plano capaz de conservar simultáneamente superficies, formas, distancias y direcciones con absoluta fidelidad.

Mercator privilegió unas propiedades y sacrificó otras. Entre ellas, el tamaño relativo de los territorios.

Cuanto más nos alejamos del ecuador, mayor resulta la distorsión.

Por eso Groenlandia se convirtió durante generaciones en el ejemplo perfecto. En muchos mapas parece aproximarse al tamaño de África.

La realidad es contundente: África tiene alrededor de 14 veces la superficie de Groenlandia. Equal Earth permite observar esa proporción de una forma mucho más cercana a la realidad.

Y entonces surge una pregunta inevitable:

¿cómo pudimos pasar más de cuatro siglos mirando el mundo de esa manera?

La respuesta es sencilla: porque Mercator funcionaba extraordinariamente bien para aquello para lo que había sido creado. Después llegaron la costumbre, los sistemas educativos, las editoriales, los mapas políticos y, finalmente, las interfaces digitales. Una convención útil terminó transformándose en una representación mental del planeta.

África no creció: siempre fue enorme

Ese quizá sea el dato más interesante del cambio.

África no se agranda con Equal Earth.

África siempre tuvo ese tamaño.

Lo que cambia es nuestra manera de verla.

Equal Earth es una proyección desarrollada en 2018 por Bojan Šavrič, Tom Patterson y Bernhard Jenny. Es una proyección de áreas equivalentes: busca conservar correctamente las proporciones de superficie de países y continentes, mientras mantiene una apariencia del mundo relativamente familiar y reconocible.

Cuando se realiza la transición visual entre Mercator y Equal Earth ocurre algo fascinante.

Groenlandia se contrae. Canadá cambia. Europa pierde parte de aquella presencia monumental a la que nos acostumbraron los atlas. África ocupa una superficie extraordinaria. América del Sur recupera proporciones diferentes.

Y nosotros también tenemos que volver a aprender a mirar.

¿Y Argentina? También parece achicarse

Para los sudamericanos aparece una curiosidad adicional.

En una comparación directa, Argentina puede parecer más pequeña que en Mercator. No perdió territorio, naturalmente. Lo que desaparece es parte del agrandamiento provocado por la proyección Mercator en latitudes alejadas del ecuador.

Algo similar sucede con otros territorios del extremo sur.

Equal Earth no pretende que todos los países conserven exactamente la silueta visual que recordamos. Su prioridad es otra: que una determinada superficie terrestre represente proporcionalmente la misma superficie en cualquier parte del planeta.

Por eso resulta tan revelador mirar ambos mapas transformándose uno en otro. No estamos viendo países crecer o disminuir: estamos viendo desaparecer una distorsión.

África es la gran ganadora visual

La Unión Africana llevaba tiempo impulsando este debate.

En febrero de 2026, durante su 39.ª Asamblea, adoptó oficialmente Equal Earth y pidió a sus Estados miembros revisar progresivamente los materiales educativos. El documento africano plantea incluso el asunto como una cuestión de representación y de la posición de África dentro del imaginario global.

Después de la votación de Naciones Unidas, el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmoud Ali Youssouf, celebró la decisión y recordó que Mercator fue diseñada fundamentalmente para la navegación y que no representa correctamente las superficies relativas de las regiones del planeta. La organización alentó a instituciones internacionales, sistemas educativos, editoriales y plataformas digitales a utilizar progresivamente representaciones más precisas.

Y aquí aparece una dimensión que interesa particularmente al turismo.

Antes de viajar a un lugar, viajamos hacia su imagen

Un destino comienza mucho antes del aeropuerto.

Comienza cuando vemos una fotografía, escuchamos una historia, encontramos un nombre en una pantalla o descubrimos un punto en el mapa.

La cartografía también construye imaginarios turísticos.

Durante décadas, Europa ocupó visualmente una proporción extraordinaria de los mapas mundiales. África, en cambio, apareció comprimida en relación con su verdadera dimensión.

Un mapa no compra un pasaje de avión ni construye un hotel. Por eso sería exagerado afirmar que Equal Earth provocará automáticamente más turistas hacia África.

Pero sí puede modificar lentamente la percepción del viajero.

Un continente que aparece con su verdadera dimensión también permite comprender mejor la diversidad que existe dentro de él.

África no es un destino.

Es un continente de aproximadamente 30 millones de kilómetros cuadrados, atravesado por enormes diferencias culturales, geográficas y climáticas.

Marruecos no es Tanzania. Senegal no es Sudáfrica. Egipto no es Namibia. Mauricio no es Kenia.

Desiertos, ciudades históricas, selvas, grandes parques naturales, costas atlánticas e índicas, gastronomías, arqueología, rutas culturales y turismo comunitario conviven dentro de una superficie que nuestros viejos mapas nos enseñaron a subestimar visualmente.

Y allí podría estar uno de los beneficios turísticos indirectos de la nueva cartografía: estimular la curiosidad.

Ver nuevamente el mundo también puede significar descubrir destinos que permanecían fuera de nuestro radar.

Un mapa también es marketing territorial

Quienes trabajamos con turismo y marketing de destinos sabemos que la representación importa.

Importa una fotografía.

Importa dónde aparece una ciudad dentro de una guía.

Importa la escala.

Importan las conexiones.

Y también importa el mapa.

Un mapamundi es probablemente una de las piezas de comunicación territorial más difundidas de la historia.

Por eso el debate supera ampliamente las clases de geografía.

Equal Earth podría comenzar a aparecer progresivamente en escuelas, publicaciones, organismos internacionales, presentaciones institucionales y productos digitales. La propia Unión Africana pidió avanzar en esa dirección.

Para el turismo africano representa algo difícil de cuantificar pero poderoso: visibilidad territorial.

No sustituye conectividad aérea, infraestructura, promoción, seguridad, inversión ni productos turísticos competitivos. Pero contribuye a modificar el primer territorio que debe conquistar cualquier destino: la cabeza del potencial viajero.

Mercator tampoco desaparece

Conviene aclararlo porque seguramente será uno de los grandes malentendidos de esta discusión.

No estamos ante la prohibición mundial de Mercator.

Las proyecciones cartográficas son herramientas y cada una puede resultar adecuada para determinadas funciones.

La resolución aprobada en Naciones Unidas impulsa una representación más equitativa del tamaño relativo de las regiones, especialmente de África. La propia Unión Africana habla de una implementación progresiva por parte de instituciones, sistemas educativos, editoriales y plataformas digitales.

Mercator seguirá formando parte de la historia y de determinadas aplicaciones cartográficas.

Lo que probablemente pierda es algo diferente: el monopolio de nuestra imaginación geográfica.

El mapa nunca fue el territorio

Quizá dentro de algunos años un niño mire un mapamundi Equal Earth en una escuela y le resulte absolutamente normal que África tenga aquellas dimensiones.

Y quizá pregunte cómo era posible que generaciones anteriores vieran Groenlandia casi tan grande como África.

La respuesta será curiosa.

Durante siglos supimos cuánto medían los continentes. Teníamos los cálculos. Conocíamos las superficies. Incluso viajábamos alrededor del planeta.

Pero continuábamos colocando delante de nuestros ojos una representación que los deformaba.

El 4 de septiembre de 2026 Naciones Unidas no cambió el tamaño de ningún país.

Cambió algo potencialmente más profundo:

la forma en que nos propone mirar el mundo.

Y para el turismo, que comienza precisamente con el deseo de mirar más allá de nuestro propio territorio, no es un detalle menor.

Fuentes consultadas

— Asamblea General de Naciones Unidas, 80.º período de sesiones, resolución “Correct the Map”, votación del 4 de septiembre de 2026.
— Unión Africana, comunicado sobre la adopción de “Correct the Map”, 4 de septiembre de 2026.
— Asamblea de la Unión Africana, decisión 959 (XXXIX), febrero de 2026.
— Equal Earth Projection, documentación de la proyección desarrollada por Bojan Šavrič, Tom Patterson y Bernhard Jenny.