El turismo regenerativo comienza a instalarse en Uruguay como una herramienta de desarrollo y diferenciación. El desafío será llevar el concepto a la práctica: medir resultados, fortalecer empresas, integrar productores y conseguir que una mayor parte del valor generado por cada visitante permanezca en el territorio.
Uruguay tiene ante sí una oportunidad interesante: convertir una idea que todavía está construyéndose a escala internacional en una herramienta concreta para diferenciar su turismo.
El director nacional de Turismo, Cristian Pos, señaló recientemente que Uruguay fue seleccionado por ONU Turismo para desarrollar una experiencia piloto vinculada al turismo regenerativo. Según explicó, el proceso incluyó seis talleres en las seis regiones turísticas del país, con participación pública y privada y el aporte de un consultor internacional proveniente de México, mediante instancias presenciales y virtuales.
La información coincide con lo comunicado oficialmente por el Ministerio de Turismo: Uruguay desarrolla, junto con ONU Turismo, un proyecto piloto de formación en turismo regenerativo que posteriormente pretende generar aprendizajes y herramientas aplicables en otros países del MERCOSUR.
Pero detrás del término aparece una cuestión bastante más importante: ¿qué significa turismo regenerativo y qué puede cambiar para un destino como Uruguay?
Sostener ya no alcanza
Durante décadas hemos hablado de turismo sostenible. Y debemos seguir haciéndolo.
ONU Turismo establece tres grandes principios para la sostenibilidad turística: utilizar adecuadamente los recursos ambientales y conservar la biodiversidad; respetar la autenticidad sociocultural de las comunidades anfitrionas; y asegurar actividades económicas viables a largo plazo que distribuyan beneficios, generen empleo y contribuyan a reducir la pobreza.
El turismo regenerativo avanza un casillero.
No se conforma únicamente con reducir impactos negativos o conservar lo existente. Busca que la actividad turística contribuya activamente a mejorar el territorio que la hace posible.
ONU Turismo viene planteando precisamente esa evolución. En mayo de 2026, dentro de su red Best Tourism Villages, abordó el pasaje “de la protección a la regeneración”, poniendo sobre la mesa experiencias donde el turismo puede contribuir a regenerar espacios naturales, preservar biodiversidad, fortalecer paisajes culturales y mantener la relación entre territorio, identidad, patrimonio y medios de vida locales.
La diferencia parece pequeña en las palabras, pero es enorme cuando se transforma en gestión.
Un establecimiento sostenible procura consumir menos agua.
Uno regenerativo puede, además, participar en la recuperación de una cuenca o un ecosistema.
Un restaurante sostenible disminuye desperdicios.
Uno regenerativo puede incorporar productores de cercanía, recuperar recetas locales, comprar alimentos del territorio y conseguir que una parte mayor del gasto del visitante permanezca en la comunidad.
Un alojamiento sostenible intenta reducir su huella energética.
Uno regenerativo también puede involucrarse en la recuperación del paisaje, generar empleo local, divulgar patrimonio y construir experiencias vinculadas con la identidad del lugar.
Por si necesitas más información, te dejo las fuentes al fin de la nota que pueden ayudar a trabajos de investigación y postulación.
Regenerar significa que el turismo no sea solamente usuario del territorio, sino también colaborador de su mejora.
¿Puede transformarse en un segmento turístico?
Aquí aparece, a nuestro entender, una de las oportunidades que Uruguay debería estudiar con atención.
Podemos comenzar a definir un turismo regenerativo de experiencias como un segmento integrado por viajeros que no eligen solamente dónde dormir o qué visitar, sino que buscan comprender el lugar, relacionarse con su comunidad, consumir productos locales y participar de experiencias capaces de producir una contribución ambiental, cultural, social o económica positiva.
No es exactamente ecoturismo.
No es únicamente turismo rural.
Tampoco es turismo de naturaleza.
Puede atravesarlos a todos.
Una bodega, una estancia turística, un establecimiento gastronómico, un pequeño hotel, un emprendimiento de turismo rural, un área natural, una experiencia cultural o una localidad pueden incorporar principios regenerativos.
Y allí Uruguay posee condiciones interesantes.
Tenemos distancias relativamente pequeñas, ruralidad próxima a las ciudades, bodegas familiares, gastronomía, productores artesanales, áreas naturales, patrimonio, pequeñas comunidades y una escala territorial que permite conectar diferentes experiencias en pocos kilómetros.
ONU Turismo reconoce, por ejemplo, que el turismo rural puede estimular las economías locales, crear empleo y ayudar a distribuir la demanda turística tanto territorialmente como durante diferentes momentos del año.
El turismo regenerativo puede profundizar esa lógica.
El beneficio también tiene que llegar a la empresa
Este punto es fundamental.
Si convertimos la regeneración exclusivamente en un discurso ambiental, probablemente perderemos una parte importante de su potencial.
Cristian Pos puso precisamente el acento en que esta estrategia debe mejorar la propuesta de valor y la competitividad del sector y generar herramientas que fortalezcan a las empresas turísticas.
La propia documentación oficial del proyecto habla de generar impactos positivos y duraderos sobre ecosistemas, comunidades y economías locales. ONU Turismo registra el programa uruguayo como un proyecto de ocho meses, entre mayo y diciembre de 2026, destinado a fortalecer las capacidades del sector y construir un modelo que pueda replicarse en el MERCOSUR.
Por eso necesitamos herramientas y no solamente conceptos.
Necesitamos que un pequeño empresario pueda preguntarse: ¿cuánto de lo que compro es producido en mi territorio?, ¿cuántos proveedores locales participan de mi actividad?, ¿qué empleo genero?, ¿qué patrimonio estoy ayudando a conservar?, ¿qué experiencia propia del lugar puedo ofrecer?, ¿qué impacto produce mi establecimiento sobre agua y energía?, ¿cómo puedo reducirlo?, ¿qué parte del dinero que deja mi visitante permanece realmente en la comunidad?
Y después medirlo.
ONU Turismo está avanzando precisamente hacia sistemas capaces de integrar las dimensiones económica, ambiental y social del turismo para mejorar la toma de decisiones basada en evidencia.
Una posibilidad para diferenciar a Uruguay
Uruguay difícilmente competirá internacionalmente por cantidad.
Nuestra escala puede jugar a favor si somos capaces de competir por calidad territorial, identidad, cercanía, seguridad, naturaleza, producción local y experiencias auténticas.
El turismo regenerativo puede convertirse entonces en algo más que una política ambiental. Puede ayudar a construir posicionamiento.
Un visitante que recorre una bodega familiar, consume alimentos producidos cerca, conoce quién los elaboró, visita patrimonio local, compra artesanías, duerme en un pequeño establecimiento y comprende el paisaje que está recorriendo distribuye su gasto entre muchos más actores.
Ahí comienza a aparecer otra economía del turismo.
Y también otra forma de medir el éxito.
No solamente cuántos turistas llegaron, sino cuánto permaneció de su gasto en el territorio, cuántos empleos ayudaron a sostener, cuántas pequeñas empresas participaron, qué productos nacionales consumieron, qué patrimonio conocieron y qué dejaron después de marcharse.
Uruguay como laboratorio regional
Hay además un dato que merece destacarse.
Heitor Kadri, director regional para las Américas de ONU Turismo, señaló durante la presentación del programa que Uruguay fue el primer país que planteó al organismo la necesidad de trabajar específicamente sobre turismo regenerativo. También reconoció que se trata de un concepto todavía en construcción internacional y que la experiencia uruguaya puede generar herramientas replicables regionalmente.
Eso cambia la dimensión del proyecto.
No estamos recibiendo simplemente un modelo terminado para aplicarlo.
Tenemos la posibilidad de participar en su construcción.
Y allí deberían estar los destinos, las asociaciones empresariales, intendencias, municipios, universidades, trabajadores, emprendedores y empresas.
Porque si Uruguay consigue convertir estos principios en indicadores sencillos, capacitación, modelos de gestión, productos turísticos comercializables y herramientas accesibles para las pequeñas empresas, habrá construido algo mucho más valioso que una nueva etiqueta.
Habrá creado conocimiento turístico.
La visión One Planet de ONU Turismo ya plantea que la resiliencia turística requiere equilibrar las necesidades de las personas, el planeta y la prosperidad. El desafío regenerativo agrega una ambición: que ese equilibrio produzca además una mejora verificable.
Ese debería ser el horizonte.
Que después de recibir al visitante podamos medir ingresos y ocupación, naturalmente, pero también comprobar que una bodega vendió más, que un productor encontró clientes, que un joven consiguió trabajo, que una tradición encontró continuidad, que un ecosistema recibió recursos para recuperarse y que una pequeña empresa ganó competitividad.
Entonces la palabra “regenerativo” habrá dejado de ser una tendencia internacional.
Se habrá convertido en desarrollo turístico.
Fuentes
Ministerio de Turismo de Uruguay – Proyecto de Turismo Regenerativo con ONU Turismo
El 18 de junio de 2026 el Ministerio informó oficialmente el lanzamiento del proyecto piloto en Uruguay, dirigido a actores públicos, privados, academia y desarrollo territorial. El documento señala expresamente que se pretende generar impactos positivos y duraderos sobre ecosistemas, comunidades y economías locales. También recoge las declaraciones de Heitor Kadri, de ONU Turismo, quien destacó que Uruguay fue el primer país en plantear al organismo la necesidad de trabajar específicamente sobre turismo regenerativo.
Uruguay impulsa proyecto regional de formación en Turismo Regenerativo
Ministerio de Turismo – Uruguay ante ONU Turismo
El 29 de mayo de 2026 se informó que el proyecto había sido aprobado por ONU Turismo como programa piloto de cooperación técnica. Incluye capacitación, herramientas metodológicas y proyectos aplicados, con la intención de sistematizar la experiencia uruguaya y posteriormente replicarla en países del MERCOSUR y Estados Asociados.
Uruguay presentó avances en turismo regenerativo ante ONU Turismo
ONU Turismo – Marco de sostenibilidad para las empresas turísticas
Es una fuente especialmente útil para fundamentar nuestra idea de que no alcanza con hablar de principios: hay que medir resultados. ONU Turismo trabaja sobre la integración de los impactos económicos, ambientales y sociales del turismo y plantea que la sostenibilidad debe contribuir también a la viabilidad económica, el empleo estable, la conservación de los recursos y el respeto de las comunidades anfitrionas.
ONU Turismo: sostenibilidad y medición para empresas turísticas
Ministerio de Turismo – Turismo y Sostenibilidad / Comité de ONU Turismo
En enero de 2026 Uruguay participó en el Comité de Turismo y Sostenibilidad de ONU Turismo, donde precisamente se debatió sobre turismo regenerativo. El Ministerio resume las tres dimensiones centrales de la sostenibilidad turística: ambiental, económica y sociocultural.
Turismo y Sostenibilidad – Ministerio de Turismo
MERCOSUR – presentación del proyecto uruguayo
Uruguay presentó formalmente el proyecto piloto ante los ministros de Turismo del MERCOSUR en mayo de 2026. La propuesta contempla aprendizaje regional, intercambio de experiencias, participación pública y privada y fortalecimiento de capacidades.
Proyecto de turismo regenerativo presentado ante el MERCOSUR
