Brasil vuelve al centro de la estrategia turística: promoción, conectividad y Canelones preparan un nuevo escenario
Uruguay intensifica su presencia comercial en Brasil, Azul recuperará la ruta Porto Alegre–Montevideo y Canelones se prepara para recibir en septiembre a periodistas y comunicadores brasileños. Tres movimientos diferentes que apuntan hacia un mismo objetivo: transformar la cercanía con Brasil en más visitantes, mayor conectividad y nuevas oportunidades para los destinos uruguayos.
Hay momentos en los que distintas acciones comienzan a encajar dentro de una misma estrategia. Lo que está ocurriendo entre Uruguay y Brasil parece ir en esa dirección.
Por un lado, Uruguay salió a buscar al turista brasileño directamente en sus principales mercados emisores mediante el roadshow “Uruguay más de lo que imaginás”. Por otro, la conectividad aérea recupera una ruta particularmente importante: desde el 14 de diciembre de 2026 Azul volverá a unir Porto Alegre con Montevideo.
Y existe un tercer movimiento que desde Canelones apunta a otra herramienta fundamental para posicionar un destino: lograr que quienes comunican turismo conozcan el territorio, vivan sus experiencias y después puedan contarlas.
El 15 de septiembre periodistas y comunicadores brasileños llegarán a Atlántida, en el marco de una iniciativa que busca mostrar Canelones directamente a profesionales capaces de multiplicar posteriormente ese conocimiento en diferentes mercados de Brasil.
No son acciones aisladas. Promoción, conectividad y comunicación comienzan a encontrarse.
Uruguay fue a Brasil a buscar mercado
La Cámara Uruguaya de Turismo (CAMTUR), junto al Ministerio de Turismo, puso en marcha durante agosto una nueva etapa del roadshow “Uruguay más de lo que imaginás”, con presentaciones en Porto Alegre, São Paulo, Belo Horizonte y Río de Janeiro.
El objetivo trasciende la promoción institucional. Se trata de acercar destinos, empresas y productos uruguayos a operadores, agentes de viajes y profesionales capaces de convertir el interés por Uruguay en ventas.
Porto Alegre tiene una importancia especial.
Rio Grande do Sul mantiene una relación histórica, cultural y comercial con Uruguay. La proximidad permite pensar el viaje de una manera diferente a la de mercados de larga distancia: escapadas, fines de semana, gastronomía, bodegas, compras, naturaleza, eventos y vacaciones pueden convivir dentro de una oferta que no necesariamente depende exclusivamente del verano.
Durante el encuentro se presentaron propuestas de turismo patrimonial, enogastronómico, rural, termal, de naturaleza, lujo y compras, además de acontecimientos deportivos y la infraestructura disponible para turismo corporativo y el segmento MICE.
La presencia de representantes de Montevideo, Maldonado, Canelones y Colonia, junto con bodegas, hoteles, operadores y empresas turísticas, permitió mostrar algo fundamental: Uruguay puede venderse en Brasil como una suma de experiencias y no solamente como dos o tres destinos tradicionales.
Las cifras ayudan a comprender por qué existe este interés.
Según datos difundidos por el Ministerio de Turismo, más de 504.000 brasileños visitaron Uruguay durante 2025, generando aproximadamente US$ 336 millones.
Brasil, por lo tanto, no representa solamente cercanía. Representa mercado.
Azul recupera un puente que Uruguay necesitaba
A esa estrategia promocional se suma ahora una noticia especialmente significativa para el sur brasileño.
A partir del 14 de diciembre de 2026, Azul retomará sus operaciones regulares entre Porto Alegre y Montevideo, suspendidas después de las graves inundaciones de 2024 que afectaron al aeropuerto de la capital de Rio Grande do Sul.
Los pasajes estarán disponibles para la venta desde el 13 de agosto.
La compañía operará los lunes y viernes con aeronaves Embraer 195-E2, con capacidad para 136 pasajeros.
El vuelo partirá de Porto Alegre a las 11:00 y llegará al Aeropuerto Internacional de Carrasco a las 12:35. En sentido contrario despegará de Montevideo a las 14:00, con llegada prevista a Porto Alegre a las 15:35.
Pero el verdadero valor de una conexión aérea no se mide solamente por los pasajeros que viven en las dos ciudades que aparecen en el tablero del aeropuerto.
Porto Alegre funciona también como punto de conexión para viajeros procedentes de otros destinos atendidos por Azul. Su regreso amplía, por lo tanto, las posibilidades de alimentar el mercado uruguayo desde diferentes regiones brasileñas.
Con esta recuperación, Porto Alegre vuelve a incorporarse a las ciudades brasileñas conectadas directamente por Azul con Montevideo, junto a Campinas, Belo Horizonte y Recife, además de las operaciones vinculadas con Punta del Este.
Paralelamente, autoridades uruguayas y Aeropuertos Uruguay continúan trabajando sobre la posibilidad de extender la conectividad de Azul —o de su filial Azul Conecta— hacia Rivera, una alternativa que tendría particular significado para la integración turística de frontera.
El 15 de septiembre Brasil también llegará a Canelones
Mientras Uruguay presenta su oferta en territorio brasileño y las compañías aéreas reconstruyen conexiones, Canelones trabaja sobre otro eslabón de la cadena: la comunicación del destino.
El próximo 15 de septiembre, periodistas y comunicadores procedentes de Brasil comenzarán a llegar a Atlántida para participar de una agenda que permitirá conocer diferentes atractivos, experiencias y protagonistas del departamento.
La iniciativa adquiere una dimensión estratégica.
Una campaña publicitaria dice lo que un destino quiere contar de sí mismo. Un periodista que recorre, prueba, conversa, fotografía y descubre el territorio puede construir otra clase de relato: el que nace de la experiencia.
Precisamente allí aparece una oportunidad para Canelones.
Durante años, buena parte de la promoción internacional de Uruguay estuvo concentrada naturalmente en marcas ampliamente instaladas como Montevideo, Punta del Este o Colonia. Canelones tiene ahora el desafío de construir una identidad turística propia ante el mercado brasileño.
Y tiene argumentos para hacerlo.
Costa, vino, gastronomía, patrimonio, ruralidad, cultura, pequeñas localidades, producción, naturaleza y cercanía con el principal aeropuerto internacional del país forman una combinación con posibilidades de transformarse en productos concretos.
La llegada de comunicadores brasileños permitirá mostrar esa diversidad desde el territorio y generar contenidos capaces de continuar circulando después de terminada la visita.
De promocionar Uruguay a generar motivos para viajar
Aquí aparece probablemente el punto más importante.
La conectividad por sí sola no crea turismo. La promoción por sí sola tampoco. Y recibir periodistas sin contar con experiencias capaces de sorprenderlos tampoco garantiza resultados.
La oportunidad surge cuando las tres cosas funcionan juntas.
Uruguay está promocionándose en Brasil.
El sector turístico está generando contactos comerciales.
Azul recupera Porto Alegre–Montevideo.
Y Canelones se prepara para recibir a profesionales brasileños de la comunicación turística.
El desafío siguiente será convertir todo ese movimiento en viajeros.
Para eso habrá que construir productos comercializables, facilitar reservas, desarrollar experiencias, mantener presencia digital, trabajar con operadores brasileños y entender mejor qué busca cada segmento del visitante.
Porque atraer turistas no comienza cuando el avión aterriza en Carrasco. Comienza mucho antes, cuando alguien descubre una historia, encuentra una experiencia que desea vivir y decide que Uruguay merece su próximo viaje.
Brasil: una oportunidad que exige continuidad
La recuperación de Porto Alegre tiene además un componente simbólico. Restablece uno de los vínculos naturales entre Uruguay y el sur brasileño después de las dificultades provocadas por las inundaciones de 2024.
Pero sería un error mirar solamente esa ruta.
São Paulo, Belo Horizonte, Río de Janeiro, Campinas, Recife y otras ciudades representan mercados con perfiles y posibilidades diferentes. La estrategia debe combinar promoción, conectividad, comercialización y presencia sostenida.
El roadshow coloca la oferta uruguaya delante del trade.
Las nuevas conexiones facilitan la llegada.
La presencia de periodistas y comunicadores amplifica el conocimiento de los destinos.
Septiembre encontrará a Brasil descubriendo Canelones. Diciembre volverá a conectar Porto Alegre con Montevideo. Entre ambas fechas existe una oportunidad concreta: conseguir que cada nueva conexión aérea encuentre del otro lado razones suficientes para viajar.
Ese es, finalmente, el verdadero objetivo: que Brasil no solamente conozca más Uruguay, sino que quiera venir, recorrerlo, quedarse y regresar.
