Cómo viajan los uruguayos: precio y vuelos directos definen la elección
Lunes, 10 Agosto 2026 19:27

Cómo viajan los uruguayos: precio y vuelos directos definen la elección

El viajero uruguayo cambia: precio, vuelos directos y más oportunidades para volar

Un relevamiento difundido por JetSMART permite mirar más allá de las tarifas y conocer cómo está viajando una parte del mercado uruguayo. Vacaciones, viajes en pareja o con amigos y una fuerte valoración de los vuelos sin escalas aparecen entre las principales características. Pero detrás de los porcentajes surge otro dato relevante: el avión comienza a llegar también a pasajeros que hasta hace poco no formaban parte habitual del mercado aéreo.

¿Cómo viajan los uruguayos cuando tienen que elegir un avión?

La pregunta parece sencilla, pero la respuesta aporta información importante para aerolíneas, aeropuertos, agencias de viajes, operadores turísticos y destinos.

Un relevamiento regional desarrollado por JetSMART, cuyos resultados para Uruguay fueron difundidos en agosto de 2026, permite acercarse al comportamiento de los pasajeros que utilizan sus servicios desde Montevideo.

Los datos dibujan un viajero fuertemente orientado al ocio, sensible al precio, pero que también asigna un valor considerable a algo especialmente importante para un país pequeño y geográficamente alejado de muchos mercados: poder llegar directamente al destino.

Viajar sigue siendo, principalmente, salir de vacaciones

El primer dato que sobresale es contundente: el 85% de los pasajeros uruguayos consultados señaló las vacaciones como principal motivo de viaje.

Muy lejos aparecen las visitas a familiares, con un 7%; los viajes laborales, con un 5%, y otros motivos, con un 2%.

Es una fotografía interesante porque confirma el peso que tiene el transporte aéreo dentro del consumo turístico. El avión no aparece únicamente asociado a viajes excepcionales o profesionales, sino integrado a la decisión de cómo utilizar el tiempo libre.

También cambia la compañía elegida para viajar.

El 21% manifiesta hacerlo en pareja y el 19% con amigos. Sumados, representan un 40% de los consultados. A su vez, el 26% viaja en familia y el 25% lo hace solo.

Estos números también deberían interesar a los destinos. No consume de la misma manera quien viaja solo que una pareja, un grupo de amigos o una familia. Cambian el alojamiento, la gastronomía, las actividades, los traslados y hasta la forma de buscar información antes de partir.

El uruguayo que vuela ya no necesariamente lo hace una vez al año

Otro indicador merece atención.

El 46% de los pasajeros encuestados afirma viajar entre dos y tres veces por año, mientras que un 26% lo hace cuatro o más veces. El 28% declara realizar un viaje anual.

Para el sector turístico, la frecuencia resulta tan importante como la cantidad de pasajeros.

Un mercado donde parte de los consumidores comienza a incorporar dos, tres o más viajes al año abre oportunidades diferentes. Aparecen escapadas más cortas, compras asociadas a promociones, viajes por eventos y decisiones tomadas con menor anticipación.

El viaje deja progresivamente de ser aquel gran acontecimiento anual para transformarse, al menos para determinados segmentos, en una práctica más frecuente.

El precio manda, pero Uruguay quiere volar directo

Era previsible encontrar al precio encabezando las decisiones de compra.

El 42% señala las tarifas convenientes como principal motivo para elegir una compañía aérea.

Sin embargo, el segundo factor resulta particularmente interesante: el 27% prioriza la existencia de vuelos directos.

Según JetSMART, se trata de una de las valoraciones más altas registradas en la región.

Después aparecen los horarios disponibles (13%), la comodidad y calidad del servicio (8%), la experiencia digital de compra (6%) y las recomendaciones de familiares o amigos (4%).

Aquí existe una señal que merece ser observada desde la política turística y la estrategia de conectividad de Uruguay.

Una tarifa atractiva puede estimular la compra, pero una conexión directa reduce tiempos, evita escalas y simplifica el viaje. Para un pasajero que dispone de pocos días de vacaciones, esas horas también tienen valor económico.

No siempre el vuelo más barato termina siendo percibido como la mejor opción si obliga a realizar conexiones, largas esperas o desplazamientos adicionales.

Por eso, precio y conectividad directa comienzan a funcionar como una misma ecuación competitiva.

Un vuelo directo no beneficia solamente a quien sale de Uruguay

La discusión tiene además una segunda cara.

Cada nueva ruta internacional que se incorpora desde Montevideo facilita la salida del residente uruguayo, pero también crea una puerta de entrada para visitantes extranjeros.

La conectividad aérea funciona en ambos sentidos.

Un nuevo destino conectado sin escalas puede generar turismo emisivo, pero también acercar Uruguay a mercados donde anteriormente llegar implicaba conexiones, mayores tiempos de viaje o tarifas menos competitivas.

De allí que la conectividad no deba analizarse solamente desde la cantidad de vuelos disponibles. Importan las ciudades conectadas, sus frecuencias, horarios, capacidad, continuidad durante el año y posibilidades de alimentar otros mercados.

Para Uruguay, mejorar la conectividad significa también mejorar su capacidad de competir como destino.

Hay pasajeros que están entrando por primera vez al mercado aéreo

Quizás uno de los datos con mayor significado social y comercial sea el de los denominados “primeros voladores”.

De acuerdo con el relevamiento, representan el 16% de los pasajeros uruguayos encuestados.

Dentro de este segmento, el 31% realizó su viaje en familia, el 25% solo, el 23% en pareja y el 22% acompañado por amigos.

Que aparezcan personas realizando sus primeras experiencias aéreas permite pensar en una ampliación de la base del mercado.

El modelo de bajo costo ha tenido precisamente uno de sus principales argumentos en ese punto: reducir la barrera económica de entrada y permitir que determinados pasajeros accedan al avión pagando una tarifa básica y agregando posteriormente aquellos servicios que consideran necesarios.

Desde JetSMART lo explican de esta manera:

“La propuesta de vuelos que trae el modelo Ultra Low Cost Carrier acerca una respuesta concreta para las personas que quieren viajar pagando solo por trasladarse de un punto A a un punto B, con un bolso de mano para luego sumar todos los opcionales que necesiten”.

La compañía agrega que más de 500.000 personas ya eligieron viajar con JetSMART en Uruguay, cifra que utiliza como indicador del crecimiento de su operación en el mercado.

Más pasajeros también significan nuevos desafíos

Democratizar el acceso al transporte aéreo no depende exclusivamente de bajar una tarifa.

Un pasajero nuevo necesita comprender qué incluye el precio anunciado, cuánto cuesta agregar equipaje, cuáles son las condiciones para modificar un pasaje, cómo realizar el check-in y qué servicios deberá pagar adicionalmente.

Cuanto más se amplía el mercado, mayor importancia adquieren la transparencia comercial, la información sencilla y la educación del consumidor.

El desafío para las compañías de bajo costo será conseguir que el pasajero no valore únicamente cuánto pagó, sino que comprenda claramente qué compró por ese precio.

Lo que estos números pueden decirle al turismo uruguayo

El relevamiento de JetSMART no representa a la totalidad de los viajeros uruguayos: corresponde a pasajeros de la propia aerolínea y, por lo tanto, sus resultados deben interpretarse dentro de ese universo.

Esa precisión metodológica es importante.

Aun así, ofrece señales interesantes.

Existe un consumidor dispuesto a viajar varias veces al año. Las vacaciones dominan ampliamente las motivaciones. El precio conserva un enorme poder sobre la compra, pero la conexión directa adquiere un peso significativo. Y, simultáneamente, aparecen nuevos pasajeros que están teniendo sus primeras experiencias en avión.

Para Uruguay, estos comportamientos deberían formar parte de una conversación más amplia sobre conectividad aérea, promoción turística y desarrollo de nuevos mercados.

Porque conseguir una nueva ruta no termina cuando aterriza el primer avión.

Hay que sostenerla, generar pasajeros en ambos sentidos, promocionar el destino, involucrar al sector privado y convertir cada nueva conexión en oportunidades comerciales y turísticas.

El dato de que un 27% valore especialmente los vuelos directos deja quizás la conclusión más importante: para un país como Uruguay, conectividad también es competitividad turística.

Sobre el estudio

Los datos surgen del Índice SMART, investigación regional desarrollada por JetSMART para analizar hábitos, percepciones y preferencias de sus pasajeros en América del Sur.

La encuesta comprendió a 22.678 pasajeros de JetSMART en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, y fue realizada entre el 9 y el 18 de julio de 2025. Los datos difundidos para Uruguay corresponden a pasajeros que viajan desde Montevideo.