Taxistas de Canelones cuestionan regulación de Uber y apps de transporte
Jueves, 21 Mayo 2026 04:39

Taxistas de Canelones cuestionan regulación de Uber y apps de transporte

Taxistas y remiseros de Canelones alertan por impacto de las apps: “Esto puede destruir el trabajo de familias enteras”

En un tema que genera posiciones enfrentadas, Noticias y Destinos considera fundamental escuchar todas las voces involucradas. La regulación de las aplicaciones de transporte en Canelones abre un debate complejo donde conviven innovación tecnológica, oportunidades laborales, derechos adquiridos, economía local y transformación de los modelos tradicionales de trabajo. Por esa razón, este medio recoge tanto la visión de quienes observan una nueva posibilidad de ingresos como también las preocupaciones expresadas por trabajadores del taxi y remises que sienten incertidumbre frente a los cambios que atraviesa el sector.

La apertura del registro para aplicaciones de transporte en Canelones no solo genera expectativa entre quienes ven una oportunidad laboral en plataformas digitales. También abrió una profunda preocupación dentro del sector tradicional del taxi y los remises, donde propietarios y choferes observan el avance de estas aplicaciones como una amenaza directa a su forma de vida.

Mientras el Gobierno de Canelones avanza en la regulación del sistema mediante el decreto 0001/026, permisarios y trabajadores del sector expresan temor por las consecuencias económicas y sociales que podría provocar la expansión de las plataformas internacionales de transporte.

Detrás de cada taxi y remise, aseguran, no existe una gran empresa sino familias enteras que viven de ese ingreso.

“En el 90 % de los casos, el propietario es el propio chofer y su familia depende de ese trabajo”, expresan referentes del sector, quienes sostienen que la totalidad de los ingresos generados actualmente permanecen en el departamento y circulan dentro de la economía local.

“No es contra la tecnología, es contra la desigualdad”

Muchos trabajadores aclaran que el planteo no apunta contra la innovación tecnológica ni contra las nuevas herramientas digitales. El conflicto, explican, aparece cuando conviven sistemas con obligaciones muy diferentes.

Desde el taxi tradicional señalan que durante años debieron afrontar:

  • compra de permisos,
  • inspecciones obligatorias,
  • seguros especiales para pasajeros,
  • aportes al BPS,
  • DGI,
  • Banco de Seguros del Estado,
  • salarios,
  • aguinaldos,
  • licencias,
  • salarios vacacionales,
  • jubilaciones y cobertura médica.

“Lo público debe velar por la justicia social y la seguridad jurídica”, sostienen algunos permisarios, que consideran injusto competir contra modelos que operan con estructuras de costos distintas.

La discusión recuerda conflictos similares ocurridos en otras partes del mundo cuando llegaron plataformas como Uber, Cabify o Lyft, generando fuertes tensiones entre innovación tecnológica y sectores tradicionales.

El temor a una economía cada vez más informal

Uno de los conceptos que más se repite dentro del sector es la palabra “informalidad”.

Algunos trabajadores comparan la situación con otros fenómenos que afectan a sectores regulados:

  • vendedores informales,
  • alojamientos no declarados,
  • actividades sin aportes fiscales completos.

“Esto es cavar la tumba del sostenimiento del aparato estatal”, expresan con dureza algunos referentes consultados.

La preocupación no se limita únicamente a la competencia comercial. También existe miedo por el impacto sobre el sistema de seguridad social y la recaudación pública.

“¿Quién sostendrá la salud, la educación y las jubilaciones cuando desaparezcan los contribuyentes que pagan todo?”, se preguntan trabajadores del sector.

Familias endeudadas y permisos adquiridos con años de esfuerzo

En Canelones, muchos propietarios adquirieron permisos y vehículos mediante créditos o años de ahorro familiar. Para varios de ellos, el taxi representa la única fuente de ingresos estable.

Algunos choferes relatan que la situación actual ya es compleja debido al aumento del combustible, repuestos, seguros y mantenimiento.

La llegada masiva de nuevas aplicaciones podría, según advierten, reducir aún más la rentabilidad del sector tradicional.

“Nos abate y hace muy difícil sostener incluso a nuestros propios empleados”, resume uno de los testimonios.

Entre la libertad económica y el rol del Estado

El debate sobre las aplicaciones de transporte atraviesa una discusión más profunda sobre el modelo económico y el papel del Estado.

Mientras algunos defienden la libertad de elección del usuario y las oportunidades laborales flexibles, otros consideran que existe un “capitalismo desenfrenado” donde grandes plataformas internacionales terminan concentrando ganancias fuera del país.

El desafío para las autoridades será encontrar un equilibrio entre:

  • innovación,
  • competencia,
  • protección laboral,
  • seguridad jurídica,
  • sostenibilidad del transporte tradicional.

Una discusión que recién comienza

La regulación aprobada por la Junta Departamental marca el inicio formal de una nueva etapa para la movilidad en Canelones.

Pero detrás de cada decreto aparecen historias humanas, familias, inversiones, trabajadores y modelos económicos que hoy conviven en tensión.

Muchos taxistas aseguran que seguirán trabajando y adaptándose, aunque sienten que enfrentan una transformación difícil de detener.

Como reflexión final, uno de los permisarios recordó una frase del tango Cambalache de Enrique Santos Discépolo:

“Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor…”

Una frase escrita hace casi un siglo que vuelve a aparecer en medio de un debate muy actual sobre trabajo, tecnología y futuro.