Hoy escribo desde un lugar distinto.
Hoy empiezo mi tratamiento de quimioterapia.
No es una fecha elegida al azar: coincide con el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer, y esa coincidencia me obliga —casi me empuja— a poner en palabras algo que hasta hace poco solo transitaba en silencio.
Cuando el cuerpo avisa y no siempre escuchamos
¿Por qué llega una enfermedad como esta?
No hay una sola respuesta. Hay múltiples causas, factores que se cruzan, diagnósticos que a veces se demoran. En mi caso, un cáncer de esófago de origen multifactorial, sin una causa única ni evidente. Y eso también ocurre: no todo encaja en una explicación simple.
Por eso la prevención deja de ser un concepto abstracto y se vuelve concreta, urgente.
Dolor en el pecho, acidez persistente, molestias digestivas, dificultad al tragar. Señales que muchas veces se normalizan, se minimizan o se postergan. Y no deberían. Ante el menor indicio, la consulta con un gastroenterólogo y los estudios correspondientes no son una exageración: son una oportunidad.
El cáncer en Uruguay: una realidad que interpela
Hoy, 4 de febrero, se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una fecha clave para sensibilizar sobre la prevención, el control y el impacto real de esta enfermedad en la sociedad. Su importancia radica en un dato contundente: al menos un tercio de los casos de cáncer son prevenibles si se actúa a tiempo sobre los factores de riesgo y se fortalece el diagnóstico precoz.
A nivel global, esta jornada busca movilizar a gobiernos, instituciones y ciudadanía para reducir el impacto del cáncer mediante acciones concretas: evitar conductas de riesgo, mejorar los sistemas de detección temprana, garantizar tratamientos oportunos y reforzar los cuidados paliativos. La prevención continúa siendo la estrategia más costo-eficaz a largo plazo.
Datos generales: qué pasa en Uruguay
En Uruguay, el cáncer representa aproximadamente el 25% de las defunciones anuales, y se mantiene como una de las principales causas de muerte junto con las enfermedades cardiovasculares.
En 2023, se registraron cerca de 8.000 fallecimientos por cáncer, y el país presenta una de las tasas más altas de la región: 158,8 muertes cada 100.000 habitantes, según datos de la Organización Panamericana de la Salud.
Cada año se diagnostican alrededor de 15.000 nuevos casos, con un fenómeno que preocupa a los especialistas: el aumento de la incidencia en personas jóvenes, especialmente entre los 25 y 50 años, en patologías como cáncer de mama y cáncer colorrectal.
Los cánceres más frecuentes
En términos de incidencia y mortalidad, el panorama muestra diferencias según sexo:
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Hombres:
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Mayor incidencia: próstata, pulmón y colorrectal
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Mayor mortalidad: pulmón y colorrectal
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Mujeres:
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Mayor incidencia: mama, colorrectal y pulmón
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Mayor mortalidad: mama, pulmón y colorrectal
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El cáncer de mama es el más frecuente en cifras absolutas, con unos 1.860 casos nuevos por año, mayoritariamente en mujeres.
Causas y factores de riesgo: lo que sí se puede evitar
Entre las principales causas prevenibles se destacan:
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Tabaquismo, responsable de unas 2.464 muertes anuales, especialmente por cáncer de pulmón
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Consumo de alcohol
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Obesidad y sedentarismo
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Dieta inadecuada
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Infecciones como el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B
Existen también factores no modificables, como la edad, el sexo y la carga genética. Sin embargo, el envejecimiento de la población y los cambios hormonales asociados a la obesidad en edades tempranas están agravando el escenario y adelantando la aparición de la enfermedad.
Informarse también es una forma de cuidado
En este Día Mundial contra el Cáncer, la información vuelve a ocupar un lugar central. No reemplaza a los tratamientos, pero puede adelantarse a la enfermedad. Reconocer síntomas, consultar a tiempo y no naturalizar señales persistentes sigue siendo una de las herramientas más efectivas para cambiar historias.
Porque, muchas veces, el cáncer no aparece de golpe.
Avanza despacio.
Y llegar a tiempo todavía marca la diferencia
