Uruguay impulsa su Mesa Nacional de Enoturismo
Martes, 25 Noviembre 2025 11:11

Uruguay impulsa su  Mesa Nacional de Enoturismo

El encuentro realizado en el Museo de la Uva y el Vino abrió una etapa renovada para el enoturismo en Uruguay. La  Mesa Nacional de Enoturismo permite ordenar esfuerzos, integrar a los actores del sector y proyectar un crecimiento sostenido basado en planificación, asociatividad y una identidad territorial compartida.

La presencia del Director Nacional de Turismo, Cristian Pos, del presidente de INAVI, Diego Spinoglio, del director de Desarrollo Económico de Canelones, Sebastián Vázquez,  directores de turismo de Montevido Karina Fortete, Colonia  Martin Álvarez, Lavalleja Viviana Pritsch, sumada a técnicos, asociaciones y operadores, dio el marco adecuado para avanzar hacia una estrategia común.

Antes de profundizar en los avances, resulta necesario recordar qué entendemos por enoturismo. No se trata solo de visitar una bodega. El enoturismo reúne cultura, paisaje, tradición agrícola y experiencias sensoriales ligadas al vino y a la vida rural. Significa recorrer viñedos, conocer procesos de producción, dialogar con familias productoras, explorar gastronomías regionales y descubrir paisajes que hablan de la historia del territorio. Es una actividad económica, pero también una forma de conocer un país a través de aquello que sus tierras producen.

El encuentro realizado en el Museo de la Uva y el Vino marcó un avance clave para el enoturismo en Uruguay y consolidó un modelo de trabajo que el sector viene construyendo desde hace varios años. Esta instancia no surge aislada: forma parte de un proceso que incluye jornadas anteriores  en INAVI y en Colonia, con el objetivo de recorrer las distintas regiones donde el turismo del vino se desarrolla y encontrar puntos en común para fortalecerlo.

Para entender el alcance de esta iniciativa, vale recordar qué es el enoturismo. No es únicamente visitar bodegas; es un modo de entrar en contacto con la cultura productiva, con los paisajes agrícolas y con historias familiares que van del viñedo a la mesa. Implica recorrer territorios, conocer procesos, compartir una copa con quienes elaboran el vino y descubrir cómo cada región imprime su identidad en cada botella.

Un modelo de trabajo que se afianza

El nuevo esquema de funcionamiento del sector suma claridad. Primero existe una mesa interna de trabajo, integrada por INAVI y las asociaciones turísticas. Ese es el espacio donde se analizan temas técnicos, necesidades específicas, promoción y coordinación sectorial.

Luego está la Mesa Nacional de Enoturismo, un ámbito ampliado donde participan el Ministerio de Turismo, INAVI, las asociaciones turísticas de cada departamento y las bodegas turísticas. Esta mesa reúne a territorios con tradición enoturística —Montevideo, Canelones y Colonia— pero también incorpora nuevos participantes. En esta jornada se destacó la presencia del nuevo director de Turismo de Colonia y, por primera vez, la participación de la directora de Turismo de Lavalleja, que se suma a un proceso que crece en alcance territorial. Montevideo y Canelones también integraron la instancia, con la participación de Susana Prats en representación de la Dirección de Turismo.

La jornada contó además con el Director Nacional de Turismo y con el presidente de INAVI, Diego Spinoglio, cuyo apoyo institucional resulta clave para dar continuidad al trabajo.

Formación, registro y nuevas vinculaciones

Durante la jornada también se abordó el registro de bodegas ante el Ministerio de Turismo, en el marco del acuerdo con INAVI, y la necesidad de fortalecer la formación profesional. Las intendencias coordinarán instancias de capacitación y ampliarán la vinculación con agencias de viaje y empresas de transporte, una articulación clave para la próxima temporada de cruceros.

Un modelo colaborativo para un sector en expansión

La mesa consolida un espacio que permitirá unir capacidades públicas y privadas, respaldar a las bodegas, promover el turismo del vino y generar impactos positivos en el desarrollo local. Uruguay avanza así hacia un modelo cooperativo que reconoce al vino como parte de su patrimonio cultural y productivo, y al enoturismo como una herramienta para dinamizar territorios y contar historias que nacen en la tierra.

Un calendario metropolitano y un inventario regional

Uno de los anuncios centrales fue la creación de un calendario metropolitano de eventos enoturísticos, que reunirá vendimias, ferias, degustaciones, propuestas culturales y actividades gastronómicas. Su objetivo será coordinar la agenda, evitar superposiciones y fortalecer la presencia en ferias internacionales.

En paralelo, se trabajará en un inventario completo de atractivos, servicios y experiencias, para diseñar un mapa integral de la oferta regional. Este instrumento permitirá visualizar rutas, servicios complementarios, propuestas gastronómicas y productos asociados al vino, facilitando la promoción conjunta.

Una mesa para integrar visiones y ordenar el crecimiento entre Canelones y Montevideo

La Mesa Nacional de Enoturismo funcionará una vez al mes alternando Montevideo y Canelones y se encuentra abierta a nuevos actores del ecosistema. Su propósito será coordinar políticas, compartir información, diseñar herramientas para la promoción y crear una base sólida para el desarrollo del producto a nivel nacional.

La instancia quedó constituida en octubre en una reunión celebrada en Turismo de Montevideo, con la participación de las intendencias, la Asociación Turística de Montevideo, la Asociación Turística de Canelones, ATEU y bodegas de ambos departamentos.

Aporte de la Asociación Turística de Canelones

Sobre el valor de este acuerdo, Carlos Tabó, presidente de la Asociación Turística de Canelones, señaló que “la mesa ordena el crecimiento y genera una estructura estable donde cada institución aporta su experiencia. Es una oportunidad para potenciar el trabajo regional, integrar al sector privado y profesionalizar la oferta enoturística con una mirada territorial”. Según Tabó, esta coordinación permitirá “avanzar hacia una promoción más coherente, con beneficios directos para las bodegas, los operadores y las comunidades”.

 

 

La jornada fue, en esencia, un paso firme hacia un enoturismo más integrado, profesional y visible para el país y el mundo.