Florida quiere que la visita del Papa deje algo más que una jornada histórica
Carmen Passarella, psicóloga y directora de Turismo de Florida, encabeza junto a su equipo el trabajo turístico ante la llegada de León XIV. La celebración central será el 8 de noviembre frente al Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres. El desafío es enorme: recibir a miles de personas y aprovechar esa llegada para que conozcan un departamento que tiene mucho más para ofrecer.
Hay acontecimientos que un destino no puede programar. Llegan, modifican la agenda y obligan a pensar rápidamente qué hacer con una oportunidad que probablemente no vuelva a repetirse durante muchos años.
Florida está viviendo uno de esos momentos.
El domingo 8 de noviembre, a las 10:30, el papa León XIV celebrará la misa central de su visita a Uruguay en la plaza frente a la Catedral Basílica, Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres. El acceso será con entrada. Luego, a las 15:10, está prevista la ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de Carrasco y veinte minutos después su partida hacia Buenos Aires.
Para Florida será una jornada histórica. Pero para quienes trabajan en turismo hay una pregunta que comienza mucho antes y continúa después de la misa: ¿cómo transformar la llegada de miles de personas en una oportunidad para que descubran Florida?
Sobre eso conversamos con Carmen Passarella, psicóloga, directora de Turismo de la Intendencia de Florida y responsable del equipo que trabaja desde el área turística en torno a este acontecimiento. La encontramos primero en el Dínamo de Atlántida y volvimos a conversar con ella al día siguiente, en el Prado. Más recientemente, Florida estuvo presente en la FIT de Buenos Aires, donde Passarella participó junto a integrantes de su equipo en la promoción del departamento.
38 años después, Florida vuelve a recibir a un Papa
No será la primera vez.
La referencia inevitable es Juan Pablo II, que llegó a Florida en 1988. Para Passarella, aquel acontecimiento sirve como antecedente, pero no alcanza para dimensionar lo que ocurrirá ahora. Pasaron 38 años, cambió la ciudad, cambió el turismo y también cambió la forma en que un acontecimiento internacional se comunica y se proyecta hacia el mundo.
Florida tampoco fue elegida al azar.
El Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres ocupa un lugar central en la tradición religiosa uruguaya. A ello se suma una ciudad acostumbrada a recibir peregrinos y visitantes por celebraciones como San Cono y otros acontecimientos vinculados a la fe.
La Intendencia comenzó hace meses la coordinación con la Iglesia, la organización, la productora, la Policía y el Sistema de Emergencias para atender cuestiones de logística, seguridad, protocolos y servicios. También se iniciaron intervenciones de limpieza, iluminación y acondicionamiento de la Catedral y otros espacios públicos.
Ahora la ubicación de la celebración está definida oficialmente: la misa será frente a la Catedral y al Santuario, y no en el hipódromo, una de las alternativas estudiadas inicialmente.
Que no vengan solamente a ver al Papa
Aquí aparece la mirada turística de Passarella y de su equipo.
La cantidad final de visitantes todavía es difícil de determinar. Precisamente por eso, Florida necesita prepararse para una demanda extraordinaria sin perder de vista qué puede ofrecer antes y después del acontecimiento.
La intención es que quien llegue por la visita de León XIV no encuentre solamente una misa y un lugar al cual regresar inmediatamente después.
El objetivo es generar razones para llegar antes, recorrer, comer, comprar, conocer y, cuando sea posible, quedarse.
En ese concepto de convertir al visitante de unas horas en una especie de “turista exprés”, el departamento trabaja sobre una oferta que acompañe la celebración religiosa con otras experiencias.
Museos, gastronomía, artesanías, espectáculos y propuestas recreativas forman parte de esa construcción.
Porque Florida no comienza ni termina en la plaza donde estará León XIV.
No hay camas para todos: Florida abre sus casas
Uno de los primeros efectos ya puede observarse en el alojamiento.
Ante una convocatoria que puede superar ampliamente la capacidad hotelera disponible, la Dirección de Turismo lanzó “Florida abre sus puertas”, una convocatoria dirigida a personas que tengan una casa o habitación para alquilar y quieran incorporarse a una red de alojamientos para quienes llegarán por la visita papal.
Es una respuesta práctica a un problema concreto, pero también puede distribuir parte del movimiento económico generado por el acontecimiento entre residentes de la ciudad.
La Dirección de Turismo recibe consultas a través del 4352 1738, mientras que el llamado específico difundido por la Intendencia para la red de alojamiento incorpora también el 092 351 100.
La demanda permite comprender la escala del desafío: no alcanza con pensar dónde se realizará la ceremonia. Hay que pensar dónde duerme, dónde come, cómo se desplaza y qué hace el visitante durante su permanencia.
Un fin de semana para descubrir otro Florida
Hay además una coincidencia interesante.
Entre el 6 y el 8 de noviembre, Cardal celebrará la Fiesta Nacional de la Leche, uno de los acontecimientos del calendario turístico departamental.
Eso abre posibilidades para quienes decidan llegar antes o extender su recorrido.
A esa propuesta se suman atractivos y productos que Florida viene desarrollando y promocionando: turismo rural, naturaleza, actividades ecuestres, patrimonio, museos y espacios recreativos como Nimbus Parque Aventura.
No es un trabajo que comenzó con el anuncio papal. En marzo, por ejemplo, Florida recibió a transportistas turísticos para mostrarles atractivos como Piedra Alta, el Estadio Campeones Olímpicos, el centro histórico, el circuito museístico y Nimbus, buscando incorporar esas experiencias a futuros circuitos comerciales.
La llegada de León XIV acelera y amplifica ese proceso.
También mirar hacia Brasil y Argentina
Durante nuestra conversación con Passarella apareció otro aspecto que puede adquirir especial importancia: la posición geográfica de Florida.
La Ruta 5 recibe viajeros brasileños que ingresan al país y continúan hacia Montevideo, Colonia y otros destinos. El departamento puede ser una parada, pero el desafío turístico es conseguir que deje de ser solamente un lugar por donde se pasa.
La presencia del Papa puede darle una visibilidad internacional difícil de conseguir mediante una campaña convencional.
Y Buenos Aires está a pocas horas de Uruguay. La propia continuidad del viaje de León XIV —que partirá desde Carrasco hacia la capital argentina después de su jornada en Florida— vuelve a colocar al acontecimiento en una dimensión regional.
Los recuerdos que viajarán con León XIV
Hay además pequeños gestos capaces de contar un territorio.
Artesanos floridenses trabajan en obsequios vinculados con la identidad local para el Santo Padre: una representación de la Virgen realizada en lana, una bandera de Florida tejida al crochet y un rosario confeccionado en guasca.
Más allá del valor material, cada pieza habla de manos, oficios y tradiciones del departamento.
También allí existe turismo: en aquello que un visitante puede llevarse y en la historia que alguien es capaz de contar detrás de un objeto.
¿Qué quedará el 9 de noviembre?
Esa es la pregunta que más nos interesa desde Noticias y Destinos.
Durante algunas horas del domingo 8, Florida tendrá una exposición extraordinaria. Llegarán peregrinos, prensa, autoridades y visitantes. Habrá consumo, transporte, gastronomía, alojamiento y una ciudad funcionando de una manera completamente diferente a un domingo habitual.
Pero el éxito turístico no debería medirse únicamente por cuántas personas entren ese día a Florida.
También importará saber cuántas descubrieron un lugar al que quieran regresar.
Passarella y su equipo tienen por delante una tarea compleja: atender un acontecimiento religioso de enorme magnitud y, simultáneamente, mostrar que detrás del Santuario existe un departamento con historia, naturaleza, producción, gastronomía, turismo rural, experiencias ecuestres y localidades que merecen ser recorridas.
El Papa estará unas horas en Florida.
El verdadero desafío del turismo será conseguir que su visita deje viajeros con ganas de volver.
