Mucho público, un Uruguay que invita a conversar y 66 países mostrando turismo
La primera jornada de la 30.ª edición de FIT América Latina confirmó la dimensión que ha alcanzado la feria en Buenos Aires. Mucho público desde las primeras horas, destinos buscando diferenciarse y un stand de Uruguay que eligió una propuesta abierta, minimalista y funcional para el encuentro entre lo público, lo privado y los visitantes.
Llegar nuevamente a FIT permite mirar la feria desde otro lugar. No solamente por sus dimensiones o por la cantidad de destinos presentes, sino por lo que sucede caminando sus pasillos.
Este sábado 26 de septiembre comenzó en La Rural de Buenos Aires la 30.ª edición de FIT América Latina. Son 66 países presentes, según los datos comunicados en la apertura, en una feria que ocupa unos 40.000 metros cuadrados y reúne alrededor de 1.900 expositores y coexpositores. La organización había anunciado una edición de gran escala y una expectativa de superar los 150.000 visitantes durante las cuatro jornadas.
La primera impresión fue inmediata: mucho público.
Familias, profesionales, estudiantes, operadores y viajeros recorrieron desde temprano los pabellones. Y cuando uno observa esa cantidad de personas preguntando por lugares, vuelos, experiencias y propuestas, aparece una conclusión sencilla: a pesar de toda la información disponible hoy en una pantalla, el turismo todavía necesita del encuentro personal.
Uruguay eligió un espacio para conversar
El stand de Uruguay me dejó una muy buena impresión.
No intenta competir mediante una acumulación de fotografías, carteles y mensajes. La propuesta es minimalista, abierta y funcional. Hay espacio para circular, detenerse y, fundamentalmente, conversar.
También existe una identidad cultural reconocible. Joaquín Torres García está presente en el diseño, incorporando una referencia uruguaya que funciona sin necesidad de recurrir exclusivamente a las imágenes turísticas tradicionales.
Pero destacaría especialmente otra decisión: compartir el espacio entre lo público y lo privado.
En un mismo lugar conviven el Ministerio de Turismo, las intendencias, los destinos y los operadores. Para el visitante, Uruguay aparece así como una propuesta conjunta. Y para quienes trabajamos en la actividad, permite encontrarnos, intercambiar información y generar contactos sin tantas barreras.
Durante esta primera jornada estuvieron presentes el ministro de Turismo, Pablo Menoni; la subsecretaria Ana Claudia Caram; el director nacional de Turismo, Cristian Pos, y la secretaria general del Ministerio de Turismo, Florencia Ualde, además de directores de Turismo de distintas intendencias, representantes departamentales y empresas privadas.
La Asociación Turística de Canelones volvió a FIT acompañando este trabajo y continuando una línea que desarrollamos junto a la Dirección de Turismo de Canelones.
Venimos a mostrar, por supuesto. Pero también venimos a escuchar y conversar.
Argentina abrió la feria hablando de crecimiento y conectividad
En el acto inaugural, el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de Argentina, Daniel Scioli, puso el foco en la llegada de turistas extranjeros, la recuperación de mercados y la conectividad.
Scioli sostuvo que Argentina logró incrementar un 9 % interanual los arribos de turistas extranjeros y destacó particularmente el mercado brasileño y el trabajo realizado para fortalecerlo.
También colocó al turismo deportivo entre los componentes de su estrategia, vinculándolo con la capacidad de los grandes acontecimientos para generar ocupación hotelera y movimiento económico en los destinos.
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, puso por su parte el acento en la relación entre el Estado y la actividad privada y destacó la importancia de la conectividad aérea para el desarrollo turístico.
FIT dedicó además parte de la apertura a sus 30 ediciones. Su presidente, Andrés Deyá, recordó a quienes condujeron anteriormente la feria y el camino recorrido hasta convertirla en un encuentro internacional de referencia para el sector.
República Dominicana: cuando la promoción se convierte en turistas
La presencia de República Dominicana como País Invitado de Honor merece una mirada especial.
Su ministro de Turismo, David Collado, agradeció durante la apertura el aporte que Argentina ha realizado al crecimiento turístico dominicano y destacó el vínculo entre ambos países.
Pero detrás de esas palabras hay números que explican por qué República Dominicana llega a FIT con tanta presencia.
La delegación encabezada por Collado incluye a más de 35 representantes del sector privado y dispone de unos 400 metros cuadrados para presentar playas, gastronomía, música, cultura y experiencias.
Argentina se ha convertido en un mercado particularmente importante para el destino. Collado proyectó que República Dominicana alcanzará este año los 500.000 turistas argentinos, frente a los aproximadamente 186.000 que recibía en 2019.
No es un dato menor.
Muestra lo que puede ocurrir cuando promoción, conectividad aérea, sector público y empresas privadas trabajan sobre un mismo mercado durante un período sostenido.
República Dominicana no llegó a FIT solamente a mostrar playas. Llegó a buscar negocios, fortalecer conexiones y seguir creciendo en un mercado que ya le está dando resultados.
Para Uruguay, observar esas experiencias también forma parte de participar en una feria.
Una feria se construye conversando
Para quienes integramos la delegación de la Asociación Turística de Canelones, FIT tiene además otro significado.
Ya comprobamos que una conversación en una feria puede transformarse posteriormente en un proyecto real.
En Festuris, en Brasil, comenzamos el vínculo con FEBTUR. Allí hubo reuniones, intercambios y una idea que parecía simplemente uno más de los tantos contactos que se generan durante estos encuentros.
Meses después, aquello se convirtió en realidad: periodistas y comunicadores brasileños llegaron a Uruguay y recorrieron Canelones y Montevideo, conocieron nuestra gastronomía, patrimonio, emprendimientos, instituciones y personas.
Por eso volvimos a Buenos Aires.
Esta vez queremos también abrir caminos con Argentina y comenzar a trabajar en la posibilidad de generar otro encuentro.
No sabemos todavía cuál de las conversaciones de estos cuatro días continuará después. Precisamente allí está una parte interesante de las ferias.
Mirar, escuchar y aprender
FIT tampoco es solamente promoción y negocios. Durante cuatro días habrá charlas, conferencias, foros y presentaciones sobre algunos de los temas que están cambiando el turismo. La propia organización señala que buena parte de las conversaciones sobre los desafíos y oportunidades de la actividad sucede fuera de los stands.
El martes tendremos dos ejemplos muy cercanos.
FEDESUD realizará un seminario sobre inteligencia artificial y datos turísticos y presentará la Ronda de Negocios Sudamérica Conecta 2027.
Pocos minutos después, Buquebus presentará el China Zorrilla, anunciado como el buque 100 % eléctrico más grande del mundo.
Datos, inteligencia artificial, conectividad, movilidad eléctrica y sostenibilidad. Son asuntos diferentes, pero todos terminan encontrándose en una misma pregunta: ¿cómo será el turismo que viene?
Asistir a esas instancias también forma parte del trabajo.
Lo importante empieza después de FIT
El sábado y domingo FIT recibe al público general. El lunes y martes cambiará buena parte de su dinámica y las jornadas quedarán destinadas exclusivamente a los profesionales, con reuniones y actividades de negocios de 10 a 19 horas.
Todavía quedan tres días.
La primera jornada deja mucho público, una importante presencia internacional y un Uruguay que, desde su diseño y organización, ofrece algo que valoro especialmente: un lugar donde poder conversar.
Después habrá que medir resultados.
Porque el éxito de una feria no está solamente en cuántas personas pasaron frente a un stand o cuántas tarjetas intercambiamos.
Está en lo que sucede después.
