Roberto Matta Karam: 50 años de radio y una forma de contar el país
Jueves, 30 Abril 2026 09:25

Roberto Matta Karam: 50 años de radio y una forma de contar el país

Los sábados, alrededor de las 8:30 de la mañana por CX 22 Universal hablamos de turismo, la radio encuentra un ritmo distinto. En ese espacio compartido dentro de “Pasando Revista”, se cruzan dos miradas: el turismo y el agro, la experiencia del territorio y la voz de quien lo viene contando desde hace más de medio siglo.

Desde hace dos años, tengo la oportunidad de compartir aire con Roberto S. Matta Karam. Lo que sigue no es solo una entrevista: es una conversación con alguien que entiende la radio como un oficio y como una responsabilidad.


— Roberto, 50 años en la comunicación. ¿Qué te sigue motivando a levantarte cada día para hacer radio?

— La gente. Siempre la gente. La radio tiene algo que otros medios no logran del todo: cercanía. Del otro lado hay alguien que te escucha mientras trabaja, mientras viaja o arranca el día. Sentís que estás acompañando, no solo informando.


— Empezaste como ingeniero agrónomo. ¿En qué momento aparece la comunicación como camino paralelo?

— Aparece muy temprano. Yo entendí que el conocimiento técnico, si no se comparte, queda a mitad de camino. Cuando empecé en Florida, en el diario y la radio, vi que había una necesidad real de explicar lo que pasaba en el campo. Ahí empezó todo.


— “Mundo Agrario” marcó a varias generaciones. ¿Qué tuvo ese programa para sostenerse tanto tiempo?

— Constancia. Y respeto por la audiencia. Nunca subestimé al oyente. El productor, el técnico, la gente del interior… todos saben mucho. Entonces la clave era informar con seriedad, pero en un lenguaje claro. Eso genera confianza.


— Te tocó contar un agro que cambió mucho. ¿Qué transformación te impactó más?

— La tecnología, sin duda. Pero también el cambio cultural. El productor de hoy está más conectado, más informado, toma decisiones con más herramientas. Y eso también cambió la forma de comunicar.


— Compartimos un espacio donde el turismo empieza a dialogar con el territorio productivo. ¿Cómo ves ese cruce?

— Es natural. El turismo y el agro no están separados. El visitante busca experiencias reales: una bodega, un establecimiento, una historia. Ahí es donde se encuentran. Uruguay tiene mucho para mostrar en ese sentido.


— En tiempos de redes, inmediatez y fragmentación, ¿qué lugar ocupa hoy la radio?

— Sigue siendo muy fuerte. La radio se adapta, pero no pierde su esencia. La inmediatez ya la tenía antes de las redes. Y tiene algo más: credibilidad. Eso no se construye de un día para el otro.


— ¿Qué le dirías a alguien joven que quiere dedicarse a comunicar?

— Que escuche. Antes de hablar, hay que escuchar. Y que se forme. La comunicación no es improvisación permanente. Es responsabilidad.


— Después de tantos años, ¿qué significa para vos seguir al aire?

— Es una forma de vida. No lo veo como una carga, lo veo como un compromiso. Mientras tenga algo para aportar, voy a seguir.


He aprendido junto a él que:

En la radio, los tiempos son precisos. Las tandas, los cortes, la música. Pero hay algo que no se mide en minutos: la credibilidad.

Compartir cada sábado ese espacio permite entender por qué algunas trayectorias no se explican solo por los años, sino por la coherencia.

En un país donde el campo y el turismo empiezan a mirarse más de cerca, voces como la de Matta Karam ayudan a tender ese puente.

Y eso, en radio, se nota.

50 años en breves líneas

Hablar de Roberto S. Matta Karam es hablar de continuidad, conocimiento y compromiso con el Uruguay productivo. Ingeniero agrónomo y periodista rural, construyó una trayectoria que supera los 50 años en la comunicación agropecuaria, con una presencia constante en la radio nacional.

Su historia comienza en 1970, cuando ingresa a la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República. Cinco años más tarde, en 1975, obtiene el título de Ingeniero Agrónomo. Ese mismo año marca también el inicio de su camino en los medios, en una decisión que definiría su perfil profesional: unir el conocimiento técnico con la comunicación.

Sus primeros pasos se dieron en el Diario El Heraldo y en CW33 Nueva Radio, en el departamento de Florida, donde se radicó como profesional y productor rural. Desde allí empezó a construir una voz propia, cercana al productor, pero con mirada amplia sobre el país.

La radio como territorio

El punto de consolidación llegó con “Mundo Agrario”, un programa que se transformó en referencia del sector. Durante más de cinco décadas de emisiones continuas, el ciclo acompañó la evolución del agro uruguayo, sus desafíos y sus transformaciones.

En noviembre de 2004 se integra a CX8 Radio Sarandí, donde impulsa la dirección periodística y la conducción del programa. Con el paso de los años, el espacio se afianza como una cita diaria para productores, técnicos y público interesado en la realidad rural.

Desde febrero de 2020, “Mundo Agrario” se emite por 970 Universal, de lunes a domingos de 06:00 a 07:00 horas, manteniendo su carácter diario y su vínculo directo con la audiencia.

A su vez, desarrolló otros espacios como “Espacio Rural”, dentro de los informativos de la misma emisora, ampliando la presencia de los contenidos agropecuarios en distintas franjas horarias.

Una voz que traduce el campo

El valor de Matta Karam no se limita a la permanencia. Su aporte central radica en la capacidad de traducir el lenguaje técnico en información accesible, sin perder profundidad. En un país donde el agro es motor económico y cultural, su trabajo contribuye a acercar ese mundo a toda la sociedad.

Durante cinco décadas sostuvo una línea clara: informar, educar y conectar. Esa coherencia le permitió construir credibilidad en un sector exigente, donde la experiencia y el conocimiento se validan día a día.

50 años que explican una forma de comunicar

En tiempos de cambios acelerados en los medios, su trayectoria representa una forma de hacer periodismo basada en la constancia, la especialización y el vínculo con la realidad productiva.

No se trata solo de años al aire. Se trata de una presencia sostenida en la vida del agro uruguayo.