Entrevista a Fernanda Uhía
Empezar teatro no requiere experiencia previa, pero sí decisión. En Montevideo, la actriz y docente Fernanda Uhía propone un taller pensado para quienes quieren dar ese primer paso: trabajar la voz, el cuerpo y la presencia desde cero, en un espacio accesible y acompañado. Una invitación concreta a animarse y descubrir herramientas que trascienden el escenario.
Una conversación breve, directa, como esas que dejan pensando.
—¿Qué es actuar?
Actuar es animarse. No tiene que ver con saber, sino con estar disponible. Es poner el cuerpo, la voz, la emoción, incluso cuando aparece el miedo.
—¿Se puede empezar de cero?
Claro. De hecho, es lo más interesante. Cuando alguien llega sin experiencia, trae algo muy valioso: verdad. Después, la técnica ordena y potencia eso.
—¿Qué cambia en una persona que hace teatro?
Cambia la forma de estar. Empieza a escuchar más, a registrar el otro, a reaccionar de verdad. Y eso no queda solo en el escenario, se va a la vida.
—Crear un personaje, ¿es escapar o encontrarse?
Las dos cosas. A veces uno cree que está escapando, pero en realidad se está viendo desde otro lugar. El personaje te permite decir cosas que quizás no te animabas.
—¿Qué pasa con la vergüenza?
Se trabaja. No desaparece de un día para otro, pero se transforma. Se vuelve energía. Y cuando eso pasa, aparece el disfrute.
—¿Por qué alguien debería probar?
Porque hay algo ahí que no se explica, se vive. Y porque muchas veces lo que uno cree que no puede hacer… es exactamente lo que necesita.
—Participaste de “Las Reinas del Tango” en el Teatro Circular. ¿Qué te dio ese espacio?
El escenario siempre te exige verdad. En esta obra, además, hay algo muy humano: la memoria, el paso del tiempo, el vínculo entre artistas. Es un trabajo muy intenso, muy presente.
—Además de actuar, sos docente. ¿Qué encontrarás en ese rol?
Es otro tipo de escenario. Trabajo con estudiantes de animación y compartimos procesos muy interesantes. Los acompaño en sus primeros pasos, no solo desde lo actoral, sino en cómo desenvolverse frente a otros.
—¿Qué significa animar un equipo?
Tiene mucho que ver con el teatro. Es saber leer al grupo, escuchar, reaccionar, sostener una energía. No es solo dirigir, es estar presente y generar confianza para que el otro también se anime.
—¿Qué ves en quienes empiezan sin experiencia?
Veo potencia. A veces llegan con miedo o vergüenza, pero también con algo muy genuino. El trabajo es ayudarlos a que eso aparezca y se ordene.
—Crear un personaje, ¿es escapar o encontrarse?
Las dos cosas. Uno cree que se va, pero en realidad se acerca más a sí mismo desde otro lugar.
—¿Por qué alguien debería probar teatro?
Porque hay algo ahí que no se puede explicar. Se vive. Y muchas veces lo que uno cree que no puede hacer… es lo que más necesita.
El taller: un espacio para empezar
No importa la edad.
No importa la experiencia.
No importa la vergüenza.
El teatro no pide perfección. Pide presencia.
Datos del taller:
- Lugar: Casita de Zum Felde (Rivera y Zum Felde)
- Horario: Viernes de 18:00 a 20:00
- Profesora Fernanda Uhía
- Info: 099 898 518

